VOLVER A EMPEZAR

Por Gustavo Cuervo
Se acaba 2021, un año cargado de ilusiones por recobrar la libertad perdida durante la pandemia, la cual nos dejó un 2020 casi en blanco de actividades. Esperanzas fundadas en la que la ciencia en forma de vacunas nos lo permitiría, pero ni ha sido así, ni volveremos a los viejos tiempos.

Las restricciones de movimiento en muchos países siguen activas, se reactivan o fluctúan, con lo que se demuestra que aún con la teórica superación total de la pandemia en todo el planeta, lo que es prácticamente imposible, habrá notables cambios. Ya los hay, entre otras muchas cosas no se permitirán los viajes igual que en 2019 y anteriores.

Profesionalmente, afectó mucho la pandemia. Se cortó una racha de más de siete años seguidos en los que rodaba por los cinco continentes, en compañía de amigos enseñándoles mis rutas favoritas de cada país. Así que, como no pude viajar, escribí con Juan Pedro y Luis Carlos el libro ‘100 años BMW Motorrad’ que se publicó en diciembre 2020, justo antes de empezar este año de esperanza que ahora acaba.

El veintiuno ha continuado con variadas restricciones, tantas y tan diferentes que ahora no sólo para viajar a países extranjeros, incluso para rutas nacionales debes estar informado al día de tu partida de las condiciones exigidas por donde rodarás. Las aplicaciones para el dispositivo móvil ya son imprescindibles y el uso de mascarillas y distancia social altamente recomendables, cuando no obligatorias. Con todas estas limitaciones, incluida la prohibición de entrada al país a extranjeros, cubrimos este año gracias a un permiso especial del gobierno japonés los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio, bajo condiciones de restricciones extremas. Como ya comenté en estas páginas en un artículo anterior, sólo me sentía casi plenamente libre montando en moto por Tokio Fuji o Sapporo, aunque estuviera unido por el invisible cable que unía mi BMW R 1250 GS con centenares de millones de hogares de todo el planeta gracias a la TV en directo.

Así transcurrió el verano, en el país del Sol Naciente; con el otoño, llegó África, un viaje planificado allá en el añorado 2019 que finalmente pude realizar junto a amigos mexicanos y motos de enduro. Un error con caída en una zona complicada me provocó la fractura de un dedo de la mano izquierda y el parón obligado de montar durante más de un mes. Demasiado tiempo para estar sin hacer nada, así que, para cerrar el año, este último mes de diciembre voy a viajar por toda España para hacer la presentación del libro que tuvo que ser pospuesta doce meses. La ocasión perfecta para el reencuentro con amigos de todo el territorio hispano y hacer otros amigos nuevos, aunque sea en pequeños grupos.

Muy deseado pero insuficiente para tenerme plenamente activo, así que ahora me he embarcado en un nuevo y pionero proyecto.

El turismo y la moto, dos pasiones, en las que llevo enfrascado toda mi vida, comunicando sus valores desde las publicaciones en revistas de papel en blanco y negro hasta las retransmisiones TV intercontinentales. Dos mundos que unidos entrelazan muchos otros sectores, actividades y servicios. Hostelería y talleres, medios de comunicación y rincones con encanto, viajeros y recuerdos, organismos públicos, privados, ONGs, innovaciones y nostalgias, paisajes y escondrijos, emociones y retos. Cuántas y cómo de diferentes ramas de la industria, el comercio y el corazón suenan cuando se unen dos palabras Moto y Turismo. ¿Y si las unimos todas? Sigo trabajando. El próximo año de nuevo a volver a empezar con las maletas llenas de ilusiones, como siempre.

Te deseo un magnífico año nuevo, con salud, km y amistad.

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