DE CAMINO A ISFAHAN Y PERDIDA EN MITAD DE TEHERAN

Por Elsi Rider
Estoy perdida en mitad de Teherán, una ciudad de más de ocho millones de habitantes y el GPS, como ocurriría muchas veces en este país, no funciona porque no coge satélites; el mapa en esta ocasión poco puede ayudarme, así que me paro detrás de un señor mayor con su furgoneta averiada y le pregunto para salir de Teherán, dirección a Isfahan, no habla inglés, sólo farsi.

Al rato, un chico que estaba llamando por teléfono, se baja de su coche y me pregunta si puede ayudarme. Le indico que estoy perdida y que quiero ir a Isfahan, y tras dudar un poco y hacer una llamada, supongo que a su jefe, ¡me saca él de la ciudad! Una vez más, esa generosa amabilidad de la gente del país me resuelve la situación.

Sigo con problemas de refrigeración en la moto, pero creo que nada serio. Todo el mundo quiere una foto de Lusi y mía y cada vez que llego a algún lugar se produce un pequeño revuelo alrededor de la BMW, todos quieren verla, preguntar sobre ella y subirse encima para retratarse junto a la Big Moto.

Mi llegada a Isfahan se produce de noche, muy tarde e intentó buscar un hotel que me han indicado a la entrada. El tráfico, como todas las ciudades de este país es matador y conducen fatal. Pregunto a un chico que, tras intentar comunicarnos, llama a su hermano por teléfono y me guian hasta el hotel. Si alguna vez venís a este país, no os parezca esto raro, los iraníes siempre están dispuestos a ayudar a un turista; creo que son conscientes de la importancia de recibirnos en su país y hacen todo lo posible para que te sientas bien.

Llego al hotel y como siempre que aparco, una multitud se apelotona alrededor de mi moto, todos quieren una foto, tocarla, mirarla y preguntar, pero, esta vez, la multitud era excesiva y solo hacían que preguntarme si la iba a dejar allí y sacaban fotos de las piezas… ¡No sé!, llamarme desconfiada, pero me dio mal rollo y encima me la movieron de sitio mientras yo estaba en recepción, así que me la lleve a un parking unas calles más allá que me indicó la chica que estaba en el hotel y que sabía algunas palabras en español.

La ciudad es grande y el parking está a unos cuatro kilómetros callejeando, así que la recepcionista me indica que ella vendrá a mi lado, subiéndose de paquete en mi moto de un salto, orgullosa y contenta de que fuese una mujer la que la estaba llevando; aunque suene simple contado aquí, hay que vivirlo allí, en un país donde las mujeres no pueden conducir motos, pero con deseos de que esto cambié algún día.

Mi estancia en Isfahan fue una maravilla, ¡preciosa ciudad!, la Plaza Naghsh-e Jahan, Madraza de Shah, o la Mezquita del Imán, por ejemplo, son muchas de las cosas que ofrece esta bonita ciudad, además de la hospitalidad de sus habitantes.

Me quedaré un par de días, tiene muchas cosas que visitar, entre ellas un barrio cristiano, ¡interesante esto!, que alberga un museo donde se pueden ver las terribles imágenes, libros y restos del genocidio armenio. Salgo caminando tranquilamente del hotel en dirección al centro, es una ciudad como cualquier ciudad europea, eso sí, con un tráfico más loco, atravesar como peatón una calle en Irán es “deporte de riesgo y el arte de esquivar”. En una de las calles presencié, una vez más, un accidente de tráfico de los muchos que hay a diario en el país, esta vez es algo más serio, porque hay un bebé que ha salido literalmente volando y es que en este país no hay “sillitas” para ellos y suelen viajar como hace años en España, delante y sin ninguna medida de protección; ha sido la única vez que he visto que alguien alzaba el puño, ¡era el padre! Me acerqué para dejarles mi botella de agua, la madre estaba en un gran estado de ansiedad; Irán es uno de los países a nivel mundial con la tasa de siniestralidad por accidentes de tráfico más alta.

Continuo por un bonito paseo ajardinado donde las parejas están tumbadas en el césped, mientras los jardineros arreglan los setos y la gente mayor hace deporte en esos gimnasios al aire libre que he visto sólo en esta ciudad del país iraní. Un puente enorme con muchos arcos y dos plantas aparece delante de mí, no hay agua, así que la postal es diferente que en época de lluvias, es el puente Khaju construido en el siglo XVII.

Ahora, ya he llegado a la Plaza de Naghsh-i Jahan, conocida también como la del Imán Jomeini, catalogada como una de las más bonitas del país, declarada también Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y compuesta por históricos edificios como la Mezquita del Imán Jomeini, la del Jeque Lotf Allah, la Gran Mezquita de Isfahan, el Palacio Ali Qapu o el Chehel Sotún, a cuál de mayor belleza y espectacularidad arquitectónica. Podría relatar toda su historia, pero prefiero contar mis sensaciones allí donde vi a las familias haciendo picnic, a los jóvenes reunidos en corro y charlando tranquilamente, a parejas acostadas hablando. Es tal la belleza del lugar, que me senté y admiré toda esa maravilla. Se acercaron a mí dos mujeres con un niño y como siempre me preguntaron de donde era, comenzamos a charlar y me explicaron cosas de esa plaza y sobre todo del Gran Bazar, formado por una sucesión de galerías cubiertas con cúpulas redondeadas que merece la pena una visita y perderse en él, que, por cierto, “me perdí” y una chica me saco “literalmente de la mano de allí”.

Desde Isfahán, escribí la única postal que envíe a España y que llegó casi al mismo tiempo que yo. Esa misma noche intenté localizar un lugar donde comprar líquido refrigerante porque la moto me había dado algún problema de temperatura, y, tras patear mucho la ciudad, encuentro toda una calle donde aprovecho para comprar aceite por poco más de un euro.

Impresionados por mi viaje, quieren una foto conmigo y me regalan un montón de cosas de recuerdo. ¡Esto es Irán!

2 Respuestas para “DE CAMINO A ISFAHAN Y PERDIDA EN MITAD DE TEHERAN”

  • Lindo articulo dice:

    Impresionante etapa. Conozco bien esa sensación de llegar a un sitio sin medio de navegación, sin poder comunicarse y aun asi…el universo provee. Esa es la magia y el poder del autentico viajero. Lo pase pipa leyendo este articulo, gracias por las fotos y por compartir el articulo, feliz ruta Elsi, ride safe!

  • Elsi Rider dice:

    Muchas gracias por el comentario. Me alegra que hayas disfrutado leyendo esta etapa.
    Un abrazo enorme ✌️

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