MONTSE PÉREZ, ‘DERUTACONMONTSE’ Y SU F 850 GS: “POR UN COMENTARIO QUE DECÍA QUE LAS MUJERES NO PODÍAN IR EN MOTO, ME SAQUÉ EL CARNÉ Y AHORA ESTOY DISFRUTANDO DE LA BMW”

Por José Mª Alegre
A Montse Pérez Álvarez (Terrasa, 1993, “soy del mismo año que Márquez”, recalca con una sonrisa) se la conoce en las RRSS como ‘Derutaconmontse’. Lleva moto hace relativamente poco, desde 2015, cuando se sacó el permiso. La afición a las dos ruedas no le viene “de familia, ni de ver la tele, ni de MotoGP, simplemente de un comentario machista que decía que las mujeres no podían ir en moto.

Pues yo fui y me saqué el carné y así empezó la historia. Fue por eso, y en vez de decirle (al autor de la frase) ‘mira, esto no se dice’, pues digo, ‘gracias’, porque a raíz de ese comentario hago ahora lo que hago y estoy disfrutando de la BMW como la disfruto por eso que escuché”, cuenta esta rider, a la que es mejor no retar… ni ofender.

En 2015, con el permiso de conducir en el bolsillo, Montse adquirió una F 700 GS, “a la que le hice 75.000 kilómetros en los dos años y un par de meses que la tuve. Ahora, tengo la F 850 GS (su segunda moto, “bautizada” Bianca por su propietaria), voy por los 50.000 kilómetros y tiene tres años”.

Con residencia en Manresa, Barcelona, Montse estudió “en la Universidad la carrera de educación infantil y me dedico a esto, no al cien por cien, porque estoy haciendo sustituciones, pero eso me permite viajar y poder hacer más cosas, no solo trabajar”.

Pregunta. ¿Llevar una moto es una cuestión de fuerza, de habilidad, de sensibilidad o de todas ellas?

Respuesta. De todas, yo creo que es un conjunto de muchas cosas, no solo es habilidad, sino que también es un poco de sensibilidad, como dices, de sentimiento, de saber que puedes hacerlo, tanto emocional como físicamente, porque cuantos más kilómetros haces, más sabes y más dominas la moto.

P. ¿En la moto existe mucha testosterona o la suavidad femenina se va imponiendo?

R. No, hay mucha testosterona. Si hablamos de la sociedad en general, en la actualidad, creo que hay mucha testosterona, en cuanto ven a una mujer en moto parece que la gente quiera correr más, eso de que ‘yo soy más que esa chica’, y yo creo que no va en ser mujer u hombre, sino en ser persona. Hace poco fue el ‘Día Internacional de la Violencia de Género’ y dices, ‘mira, las mujeres se tienen que reivindicar porque es muy fuerte que a día de hoy sigan ocurriendo ciertas cosas en un país desarrollado’ y con la moto pasa lo mismo, es muy masculina todavía. De hecho, cuesta mucho encontrar ropa de moto de mujer o si la encuentras, es de color rosa, y a mí no me gusta el rosa, me gusta el rojo, el azul… A veces es muy complicado encontrar ropa, casco, de todo”.

«La sensación que te da la moto de libertad, de comerte el mundo, no te lo da otro vehículo. La moto te proporciona más emociones que cualquier otro medio de transporte”

Curiosamente, a nuestra protagonista “nunca me han gustado las motos (risas). A mí, lo que siempre me ha entusiasmado ha sido viajar, entonces, si es en moto, mejor, porque la sensación que me dio después de coger la primera, que fue la de la autoescuela, fue ‘uy, esto es muy divertido, es más inestable, requiere un poco más de conocimiento que conducir un coche, que es más estable’. Y a partir de ahí, dije, ‘las motos son divertidas’.

La moto es para esta profesora de educación infantil, “primero, mi vehículo de transporte, que me ayudaba, en los inicios, a ir a ciertos sitios y poder aparcar a pie de la puerta donde quería ir, porque yo la veía como ese vehículo que me lleva a cualquier sitio, con el que no voy a tener problemas de aparcamiento en la ciudad. Después, empecé a rodar mucho y me di cuenta que la sensación que te da la moto de libertad, de ganas de rodar, de seguir descubriendo, de comerte el mundo, no te lo da otro vehículo, entonces, me quedo con esa parte más sensible… La moto te proporciona muchas más emociones que cualquier otro medio de transporte”.

La F 850 GS actual, es, como consta al principio, la segunda moto de Montse, “aunque parezca mentira -añade-. Cuando me compré la 700 -prosigue-, dije ‘ostras, por qué no me he cogido una moto más campera’ y me arrepentí mucho, porque es una moto que va super bien en carretera y cogerme la 850 fue porque iba a hacer más campo. Pero, ahora pienso todo lo contrario, ‘con lo divertida que era la 700…’. Pero cambié a la 850, sobre todo, para hacer más off-road; también es verdad que el regulador de velocidad, la pantalla TFT, la suspensión de la 850 es una mejora brutal que BMW hizo tanto en la 850 como en la 750, en ambas, pero me cogí la 850 por ser más campera y tener mejor suspensión”.

“La F 850 GS está más enfocada al campo y eso se nota y es verdad que en campo ha ganado un montón, te ayuda a pasar cualquier obstáculo que puedas encontrarte. Yo estoy muy contenta”

P. ¿Y qué tal con ella?

R. Bien. Me gusta mucho la moto, lo que sí es verdad es que echo de menos la llanta delantera de 19”, porque en curva va mucho mejor. La 850 GS está muchísimo más enfocada al campo y eso se nota y es verdad que en campo ha ganado un montón, no tiene nada que ver, te ayuda a pasar cualquier obstáculo que puedas encontrarte, es muy buena moto. Yo estoy muy contenta y las mejoras que le han hecho, tanto para adelantar, como para viajar, brutal, no tiene nada que ver con la 700, voy mucho más tranquila.

P. ¿Qué prefieres, carretera u off-road?

R. ¡Uf, difícil! Mixto, ¿no te sirve? (risas). Me gusta mucho el off-road, lo que pasa es que ahora que voy con la ocho y medio, que es una moto que pesa bastante, sufro a veces. La gente, si ve a Charly Sinewan se puede imaginar lo que sufre uno haciendo pista y que se te complique la cosa… Y me gusta mucho la carretera también, si es que no podría elegir, no sé. Mi ruta ideal de un día sería algo mixto (risas).

P. ¿Esas ansias por viajar, por conocer mundo en moto, de qué te vienen?

R. Siempre me ha gustado mucho viajar. Soy una persona que desde jovencita mis padres me dieron la oportunidad de hacer intercambios a países de Europa y desde ahí empecé a interesarme por otras culturas, por otra gente y ver que el mundo no es lo que nos cuentan a través de la televisión, sino que va mucho más allá. La gente es más buena de lo que a lo mejor te pintan, porque evidentemente la televisión te cuenta lo que le interesa y a partir de aquí yo quería ver el mundo a través de mis ojos y no que me lo explicaran por la tele, que también está muy bien, ¿eh?, pero yo viajo por eso, para contar las cosas como yo las veo, no como me las dicen.

P. Tienes marido, Mathew, una hija de un año –“que se llama Leia, como la princesa de Star Wars”, apunta Montse-, afán por ver el mundo, ¿cómo compatibilizas la familia con los viajes?

R. Al principio, es verdad que tenía marido igual, pero no hija y era un poco más fácil de cuadrar, pero siempre he tenido perros, siempre he tenido responsabilidades en casa y yo creo que se puede compaginar con una pareja que te comprenda tus ganas de descubrir y conocer, entonces, si tienes alguien de vida que te acompaña, que no se opone, yo creo que puedes hacer en esta vida lo que quieras.

P. En todo caso, cuando os conocisteis, Mathew era consciente de tus ansias de volar en moto, ¿no?

R. Cuando me casé, sí, antes, no, porque surgió durante. De hecho, era muy divertido, porque los primeros BMW Motorrad Days, en Formigal, a los que fuimos, yo conducía y él iba de paquete y la gente se nos quedaba mirando, porque en la sociedad que vivimos, por norma general, suele conducir el hombre y la mujer va detrás. Y ahí él se sacó el carnet y se metió también en el mundo de la moto (¿Mathew es motero?). Sí, también, tiene una BMW R 1200 GS.

P. ¿Leia será motera, apunta maneras?

R. Es muy pronto para saberlo. En general, se interesa por la moto, y si lo es, ¿por qué no? Yo pienso que mientras sea buena persona, si va en moto o no me da un poco igual, lo que sí me gustaría es que sea una persona que tenga ganas de comerse el mundo, de descubrirlo y verlo a través de sus ojos y no que se lo cuenten. Vamos a esperar, tiempo al tiempo y a ver qué pasa, pero viendo a los padres en moto, normalmente los hijos tienden a que les gusten las motos también, evidentemente.

“Viajar me aporta muchas cosas, la visión real de las cosas, no de lo que me cuentan. Me llevo amistades; me llevo que fuera de Europa la gente es más abierta, te acoge en sus casas”

P. Los destinos los eliges por preferencias, por curiosidad, por motivos geopolíticos, porque están de actualidad…

R. Depende. La verdad es que el primer gran viaje fue ir a Marruecos, bueno, antes estuve en los Alpes y Europa, pero el nuestro es un continente formado por países desarrollados. Por eso, para mí, el primer gran viaje, precisamente por la cultura, fue Marruecos, que me llamaba mucho la atención, porque, es lo que decía antes, la gente a veces habla mal, la tele, que suele contar lo malo y yo quería ver con mis propios ojos si eso era así y Marruecos me entusiasmó y a raíz de ahí me enganché a descubrir culturas diferentes a las nuestras, a lo que es Europa. Y fue cuando me acerqué al continente asiático, yéndome hasta Kirguistán, y todo por la cultura. Yo creo que al final es lo que me llama la atención, ver cómo es la gente, aparte del paisaje y todo. Fíjate que cuando iba hacia allí, pensaba ‘ostras, esto se parece a los Pirineos, no hace falta irse muy lejos para ver paisajes muy bonitos, porque en España tenemos mucho contraste, desierto, montaña, nieve, playa, de todo. Es pues la cultura, la comida, eso es lo que me tira básicamente.

El inventario de países visitados por Montse es casi inacabable, “¡buff! -exclama-, la lista es muy grande (risas). He estado en Francia, Alemania, Portugal, Suiza… Luego, me he hecho Europa del Este y desde ahí viajé a Turquía, Azerbaiyán, Georgia, Kirguistán, Uzbekistán, Tayikistán…, una infinidad de países. Sin duda, uno de los que más me ha gustado es Uzbekistán, que recomiendo, un país superseguro y superbonito, con una cultura muy diferente y eso choca y es muy guay. La verdad es que el continente asiático en general, todos los países que he visitado, me han gustado mucho. Luego, he estado en el norte de África, en Marruecos y Túnez, porque mi idea era haber bajado hasta Senegal, pero pasó lo de la pandemia y ya no pude hacer el viaje a Dakar y me queda pendiente. Y ahora voy a intentar descubrir un poquito América, porque me apetece mucho, otro continente nuevo, otra manera de pensar, otra cultura y siempre está bien ver otras cosas.

P. ¿Qué te aporta viajar?

R. Me aporta muchas cosas, vuelvo a repetir de nuevo que me aporta la visión real de las cosas, no de lo que me cuentan, de lo que se dice o de lo que se ve. Me llevo amistades, he conocido a muchísima gente, me llevo que fuera de Europa la gente es más abierta, te acoge en su casa indistintamente del nivel económico, la gente que menos tiene es la que más me ha dado en todo el recorrido y eso te llena y te hace valorar los sentimientos, el cariño, gente que te abre las puertas de su casa y en Europa, en general, eso no ocurre ya y es una pena, porque antes quizás sí que era diferente.

P. ¿Cómo recibe la gente a una motoviajera que viaja sola como tú?

R. Pues superbién. La verdad es que me sorprendió, porque pensé que sería todo lo contrario. Me dijeron, eres mujer y eso hace que a lo mejor te consideran inferior y realmente es todo lo contrario. Yo creo que te ven como más vulnerable y eso es algo positivo, no negativo, todo lo contrario de lo que te dice la gente, y te abren más las puertas de sus casas; incluso se paraban camioneros y me daban botellas de agua, comida, y yo diciéndoles ‘no, gracias’, y te responden ‘es que estás en mi país de vacaciones y tengo que darte agua, darte de comer, darte alojamiento, si hace falta, estás en mi país y eres mi invitada’, son superpatriotas.

P. ¿Te has visto en peligro en algún momento?

R. ¡No, nunca! (categórica). Por suerte, no he tenido la desgracia de estar en peligro, creo que jamás. Yo creo que el peligro lo tengo cuando me voy a Barcelona, aparcar la moto y decir, mirando todo el rato la aplicación ‘seguirá estando ahí la moto? Me la habrán robado?’, problemas del primer mundo, que te roben la moto, porque existen seguros. En mis viajes jamás he tenido miedo, solo quizás una vez que me persiguieron unos niños, fue el primer viaje a Marruecos, precisamente, pero en verdad no querían nada más que les diera caramelos, decían ‘sweet, sweet’.

“Con una sonrisa y hablando de fútbol, llegas al fin del mundo, porque todo el mundo sabe del Barça y del Madrid. Una sonrisa abre puertas y fronteras, las puertas de sus casas, todo”

P. No eres una mujer miedosa…

R. No, pero todo el mundo tiene sus miedos. En la frontera de Uzbekistán, país en el que no se pueden entrar drones, me empezaba a sudar la frente porque llevaba uno escondido, y ahí, claro, te empiezas a poner nerviosa, pero miedo en sí, no, pero sí que sufres al pensar ‘si me lo pillan y me lo quitan’, tonterías, porque al final con una sonrisa se llega a todos los lados. Mira, con una sonrisa y hablando de fútbol, yo, que no entiendo nada de fútbol, llegas al fin del mundo, porque todo el mundo sabe del Barça y del Madrid, y es muy fuerte, vas a esos países y solo piensan en el fútbol en España y te dicen ‘¡Barça, Barça, muy bien!’ (ríe). Una sonrisa abre puertas y fronteras, las puertas de sus casas, todo. Hay que ser amable y simpático porque precisamente te están invitando a entrar a su casa.

De todos los países visitados, la motoviajera se queda con ‘Uzbekistán, sin duda, es muy bonito. Me encantó Bujará, me encantó Samarcanda, tiene una edificación impresionante, que sigue en pie, lo único malo era el calor, que fue horrible, rozando los 50º, y en invierno hace mucho frío. Kirguistán, también. La verdad es que todos los países que acaban en ‘istán’ son preciosos, tanto miedo que te meten y luego resulta que son los mejores, los más bonitos.

P. ¿Ir o regresar, qué se vive con más emoción?

R. Depende. Es muy relativo. Para mí es que no hay ida y vuelta, todo es el camino, entonces, lo que se vive es el camino, da igual que vayas o que regreses. Es verdad que muchas veces dices ‘tengo ganas de llegar a casa’ y la verdad es que a veces me apetece estar en casa y después de un viaje largo me quedo un tiempo en ella, porque me gusta mucho también estar en mi casa, por eso yo no podría ser nómada, creo, no lo sé, pero el volver también es bonito. Yo creo que lo que tienes que disfrutar es el camino, lo que más te llena es lo que te encuentras, da igual si vas a casa o estás saliendo de ella, sino que tienes que vivir el día, la gente, el momento, la comida, todo.

P. ¿Por qué te dio por hacer vídeos?

R. El viaje que hice hasta Kirguistán lo edité porque pensé que sería un bonito recuerdo, mucho más que quizá escribirlo. Yo soy una persona muy visual, me gusta mucho la fotografía, el video, entonces, pensé, ‘voy a intentar grabarlo y montarlo de la mejor manera para que el día de mañana tenga una película de lo que yo hice y verme y poder decir, ostras, qué fuerte, esto lo hice yo’ y ver a Charly, a Miquel, a Alicia y decir ‘mira, yo también he pasado por ahí’. Y es mi video, son mis momentos. La verdad es que el video plasma mejor los momentos de una ruta o de un viaje.

Videos que pueden verse en el canal de Montse en Youtube, @derutaconmontse, en Instagram y en su página web derutaconmonse.com

P. ¿Hasta cuando te ves viajando?

R. Yo creo que toda la vida, ¿no? Esto no tiene fin, una vez que estás enganchado… Hasta que no pueda físicamente y cuando eso sea así, seguiré viajando con los videos de otras personas o de los míos propios que haya hecho, entonces, viajaré toda la vida.

P. Dentro de poco te vas a Estados Unidos, como has adelantado, ¿viajarás ahí también?

R. Espero que sí. De momento, me voy a un estado que es muy frío, en invierno hace menos de 15º, pero en la primavera me empezaré a mover para ver qué se me ocurre hacer, qué visitar, bueno, voy sin plan, nunca hay plan (risas), en mis viajes voy improvisando.

P. ¿El motero, el rider, es un ser diferente?

R. Yo creo que un poco sí. El hecho de viajar en moto te abre la mente, te ayuda a que conozcas más, a que seas más sociable, y cuando empiezas a ir en moto y después a viajar, te abre muchísimo más la mente que a una persona que no va moto, es mi punto de vista.

P. Eres embajadora de Ruralka, ¿qué te parece la iniciativa Cuna de Viajeros que, junto con BMW Motorrad España, promueve los viajes en moto y que se den a conocer?

R. Me parece una idea supergenial, porque da a conocer a gente que también viaja en moto como lo hago yo o como lo hace cualquier otra persona que viaja por España, por el mundo, que hace rutas, que a veces no las sube a las redes sociales y promueve eso, que, además de viajar, las publique y comparta su visión sobre las rutas que hace y sobre la moto.

Una respuesta para “MONTSE PÉREZ, ‘DERUTACONMONTSE’ Y SU F 850 GS: “POR UN COMENTARIO QUE DECÍA QUE LAS MUJERES NO PODÍAN IR EN MOTO, ME SAQUÉ EL CARNÉ Y AHORA ESTOY DISFRUTANDO DE LA BMW””

  • javier dice:

    Para transportar tu moto al comienzo de tu ruta que medio utilizas?
    Existe algun servicio de BMW al respecto?
    Cual me aconsejas?
    Gracias

Deja tu comentario