VIAJAR EN TIEMPOS DE COVID

Por Charly Sinewan
Llevaba unos días ‘raruno’, la verdad, pero os aseguro que he tenido resacas mucho peores para pensar que eso que sentía, una especie de cansancio y malestar general, pero sin fiebre, tos, o pérdida de gusto y olfato, podía ser el dichoso Covid.

El caso es que así llegué a Melchor de Mencos, la última localidad en Guatemala antes de entrar a Belice. Me dirigía a México de nuevo, para dejar la moto en Cancún y volar a España con dos misiones de cierta urgencia, conseguir un nuevo amortiguador para mi BMW F 850 GS, reventado tras dos años de mal trato off-road, y vacunarme en mi país, porque me parecía lo más lógico siendo allí donde pago mis impuestos y, sobre todo, porque necesito el certificado internacional de vacunación para poder seguir mi viaje y el europeo, en principio, creo que abre más puertas.

Total, que la noche antes de cruzar la frontera me metí un homenaje importante en el restaurante del hotel y conseguí dormir bien después de varios días sin hacerlo. Crisis sanitaria superada, dije convencido.

El gobierno de Belice exige hacerse una prueba de antígenos en la frontera, ya en su territorio, por el módico precio de 50 dólares. Una vez negativo, te dejan pasar siendo turista y asegurándose que vas a estar y pagar un hotel en su país un mínimo de tres noches. Pero ¿qué crees que pasa si das positivo? ¿Te dejan entrar y hacer cuarentena en su país o te mandan de vuelta? Y si te mandan de vuelta… ¿te dejan entrar de nuevo en Guatemala o tampoco?

Bienvenidos al surrealismo. Dentro vídeo:

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