MOTOS Y TECNOLOGÍA

Por Carlos Permuy
Hace unos días tuve la ocasión de ver una entrevista de uno de los mejores ingenieros industriales que se dedica al mundo de la automoción. En él decía que los vehículos cada vez son más caros debido a sus nuevos sistemas tecnológicos y que eso no sólo no iba a cambiar, sino que iría en aumento.

Toda la nueva hornada de sistemas como el llamado infoentretenimiento, computadoras de a bordo, móviles conectados a manos libres, capacidad de conectar varios intercomunicadores con el centro neural de nuestra moto, programas de conducción regulables, amortiguaciones inteligentes, detectores varios, llamadas SOS, música independiente para el piloto y el pasajero, controles de crucero varios, detectores de ángulo muerto y muchas cosas más tienen un precio, no sólo en componentes sino que también requiere una fuerte inversión en I+D y en software.

Antes de seguir, debo deciros que no soy imparcial al respecto, soy un ‘friki’ de la electrónica y las nuevas tecnologías y no soy de los que piensan que “tiempos pasados fueron mejores”. El motivo es muy sencillo: las motos cada vez van mejor, aunque tengan más potencia. El conocimiento adquirido durante tantos años hace que se vayan afinando conceptos y tecnología tanto en pro de nuestra seguridad como de nuestro disfrute de conducción.

Nadie puede negar que una moto moderna anda muchísimo mejor que una de hace veinte años. Otra cosa diferente es la filosofía de entender la moto que tenga cada uno, pero todos estos nuevos sistemas (y los que están por venir) la verdad es que aumentan el disfrute de llevar nuestra moto.

A estas alturas, imagino que todos vosotros sabréis que mi moto es una BMW R 1250 GS Adventure. Es una moto muy, muy grande, con una potencia que para campo sería prácticamente inconducible si no fuera por los sistemas de control que lleva, siempre hablando de un usuario medio, en ningún caso me refiero a profesionales del off-road. Es una gozada poder poner el modo Enduro y elegir los parámetros que más se ajustan a nuestra manera de pilotar por campo y ahí está la gran ventaja de todos estos sistemas de control: cualquier usuario de nivel medio con apenas práctica en off-road puede pasárselo bien con uno de estos bicharracos.

Por carretera pasa exactamente lo mismo ¿Queremos ir a por faena? Cambiamos el modo de conducción y lo dejamos en Dynamic. ¿Queremos ir tranquilos? Entonces el modo Road. ¿Empieza a llover? Con el modo Rain no tendremos el mínimo problema ya que unido al control de tracción y al ABS, podremos llevar la moto sin preocuparnos de una carretera mojada. Si además le añadimos lo que han mejorado los neumáticos, tenemos motos fáciles y divertidas sea cual sea el terreno o la climatología.

Obviamente, esto tiene un coste, pero, sinceramente, creo que el sobreprecio que conlleva esta nueva tecnología está más que justificado por todo lo expuesto anteriormente. Obviamente, siempre ha habido (y habrá) detractores a los que no les gusten los cambios, pero, como decía un amigo mío “si fuera por ellos aún montaríamos a caballos en lugar de motos”.

¡Hasta el mes que viene!

Una respuesta para “MOTOS Y TECNOLOGÍA”

  • Roberto Pardo dice:

    Coincido contigo Carlos, la tecnología ayuda al piloto. Siempre digo que yo sólo se conducir una bmw, que si tuviera otra moto no sabría conducir correctamente y es que te lo ponen muy fácil. Han ido introduciendo pequeñas ayudas que hacen que sólo tengas que estar pendiente de disfrutar y de hacer kilómetros. Ahora como toda innovación tiene sus pequeños peros. A modo de ejemplo el que tengas que tener siempre conectado el teléfono para que se pueda ver la ruta en la pantalla es un error mayúsculo, que imagino que irán corrigiendo. Pero todo cambio necesita adaptación. Poco a poco…y gassss

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