EL QUINTO ELEMENTO. LA PALMA

Por Willy Sloe Gin
Suelen escribirse los agradecimientos al término de los artículos. Será así nuevamente, pero, en esta ocasión, han de estar también al principio.

Sin el concurso de BMW Motorrad España, no hubiera podido recorrer las Canarias y fotografiar sus faros. Dos apoyos fundamentales, BMW Motorrad España y la naviera Fred Olsen. Con esta última navegué entre todas las Islas. Y cómo no, llegué a la Palma.

La actualidad demanda unas pocas letras y mucho recuerdo…

Dos motos perfectas y una Isla impresionante.

Volveré, estoy seguro.

No hace tanto que armé la pluma.

Era aquello un espejismo rojo, sangrante.

Han pasado los días, han cambiado las mareas, se nos han acabado las lágrimas por no poder bañarlas en desgracia.

Se fueron abriendo grietas en La Palma. Se nos abrieron cicatrices viejas, esas que arropa el Alma, esas…  Las que duelen de amanecida, las que se rebelan ante el combate. Las que han nacido para perder.

Así lo veo, así lo vi.

Es la Palma el Quinto Elemento.

Isla bellísima engendrada por Fuego, Tierra, Aire y Viento.

Pero, como decían los presocráticos hace tanto, es la Palma la Quintaesencia, aquello que sólo comprenden los Palmeros, la Verdad, la Belleza misma.

Sin saberlo me cayó en suerte la pena, lo que abrasado veo cada noche.

Me ha tocado ver en la distancia la realidad, lo cierto. Eso que camina agazapado para mostrarse al poco. Para escupirnos entrañas de hace tanto…

Así esperaba el volcán.

Dormido y callado. Como nos cantan tantos vientos silentes.

Y un día se desparrama el drama.

Dolor vivo, imprevisible, tangencial. Absurdo.

Larga su belleza rota. Creando tierras nuevas, islas bajas nacidas de la desesperación palmera.

Tiempos inciertos tocan. Horas negras pintadas en rojo. Todo buscando el Mar Océano. Para dejar atrás más sal vestida en lágrimas, las que demanda la colada.

Y los más, lo miramos de lejos. Incapaces de entender el dolor de la Palma. Durmiendo en la impotencia que nos larga el desconsuelo.

No hace tres años que recorrí su piel.

Desde entonces es mía, anda cosida a mis recuerdos. Memoria Insultantemente guanche, canaria y bereber a un tiempo.

Que no quede la pena en espectáculo. Que no olvidemos lo que se viene por delante.

Se hace necesario arropar a tanto Palmero. Como Ellos lo hicieron conmigo.

No cabe el olvido.

Sí, es la Palma el Quinto Elemento. El más profundo, el más bello, el que más sufre…

Algunos seguimos llorando con nuestros Hermanos.

Cómo podría ser de otra forma…

Desde tan lejos, desde tan cerca, mi agradecimiento a todos los que han intentado aliviar un dolor imposible. Guardia Civil, Policía Nacional, Policía Local, UME, Fred Olsen, Armas, BMW España y a tantísimo biennacido que ha llorado conmigo.

Y cómo no, a mi hermano guanche Tachi Izquierdo.

Es la música el consuelo. La Verdad Absoluta.

Seguramente lo que acalle tanto rugido.

3 Respuestas para “EL QUINTO ELEMENTO. LA PALMA”

Deja tu comentario