DIARIO DE UNA TRAVESÍA INOLVIDABLE: DE BADALONA A NORDKAPP CON LA BMW F 800 GS

Por Isabel Puig Gómez
Después de muchos años soñando con este viaje, aproveché mi jubilación y el año de confinamiento para preparármelo, con la idea de hacerlo en el 2021. Tal como se acercaban las fechas, consultaba diferentes informaciones sobre los requisitos para entrar en los países por los que debía pasar y todo estaba bastante bien menos Noruega, cerrado totalmente a cualquier persona, con ciertas excepciones que yo no cumplía.

Mi fecha de salida era el 21 de junio, pero no fue posible. Seguía a un motoviajero llamado Hans y su pareja que ya estaban en esa fecha en la frontera Finlandia/Noruega y nos les dejaron pasar hasta el 24 de junio. Así que con esas buenas noticias puse de nuevo fecha de salida, para el 2 de julio.

También comentar que este viaje pensado único y exclusivamente para hacer yo sola cambió a ser el viaje de dos en una sola llamada de mi amiga Mirelle. Ella tenía previsto el viaje a Cabo Norte con un grupo, que sin previo aviso salieron sin avisarla. Así que fue adoptada y mi viaje se adaptó a ser el viaje de dos con todo lo que implica y que iré comentando.

Con este post pretendo poder ayudar a las personas que tengan pensado un viaje a Cabo Norte y que quieran comparar con otros viajes publicados en diferentes redes.

Al final del relato, encontraréis datos sobre, rutas, kilómetros, hoteles, precios, etc. Pero os anticipo que mi presupuesto no podía pasar de 3.000 euros y que el tiempo que quería dedicar era entre 21 y 25 días.

Preparación

Lo primero que hice es comprarme los mapas y consultar una y otra vez las diferentes rutas, carreteras en Maps, Vía Michelín y Tomtom.

Después me dediqué a leer libros como: ‘En busca del Norte’ de Sergio Morchón o ‘Europa Nómada’ de Miquel Silvestre… También realicé llamadas y lancé preguntas a amigos y conocidos que habían realizado el viaje como Eva Ruiz, Ricardo Lugris, Ricardo Fité, Vitin, Pau Vidal…. y finalmente me tragué infinidad de videos de YouTube; especialmente me ayudaron mucho los de Goyo AV, Miquel Silvestre, Toni Trotacaminos y su mujer, Carretera y manta. De toda la información recibida, tomaba nota y cuando creí que ya tenía mucha, la ordené en materiales, carreteras, hospedaje, cosas para ver, ferrys, etc…

Día 1 – Salida – Badalona a Orleans

Y siempre llega ese día en el que después de una noche de dar vueltas, de pensar en lo que llevas y si no te dejas nada, de alegrías, miedos y dudas…, ¡arrancas!

Salgo a las 7 de la mañana, me despido de mi hijo y me dirijo a Montgat para despedirme de mi hija y tomar juntas un café que me despierte.

La moto limpia y revisada, mis botas brillantes, mi traje nuevo precioso y la moto, mi BMW F 800 GT, cargada a tope. Todo ordenado para poder encontrar cualquier cosa rápidamente y con una libretita en la que pone que es lo que hay en cada maleta o bolsa.

Van a ser más de 900 kilómetros; me llevo algo ligero para comer y mucha agua: voy a hacerlo todo por autopista y parando sólo para poner gasolina, comer algo y más gasss…

Llego a media tarde a Orleans y voy directa al hotel, un Ibis a las afueras. Aquí esperaré a Mireille, que viene desde Vitoria también de un tirón. Llevamos mucho tiempo sin vernos y nos fundimos en un abrazo de complicidad. ¡Nuestro viaje ya ha empezado! Cenamos algo y nos vamos a descansar, ya planificando juntas lo que será la ruta del día siguiente.

Día 2 – Orleans a Bremen

Salimos del hotel a las 9 de la mañana y ya con la idea de llegar a Bremen, también todo por autopista, 940 kilómetros. Desayunamos en una auténtica ‘boulangerie’ francesa: ummm, qué bueno todo, sabemos que hoy sólo pararemos para un pequeño picnic a medio camino. Me he sabido adaptar al horario de mi compañera: yo hubiera salido a las 7 de la mañana, pero ahora es viaje de dos y vamos a tener que empatizar sí o sí.

El día de ruta se nos hace un poco largo y el culo empieza a quejarse. Llegamos a Bremen a las 9 de la noche, ya teníamos reservado el hotel desde las 5 de la tarde en booking, donde lo anunciaban con parking, pero al final no hay para motos; nos mandan a uno público cercano y tampoco admiten motos, así que finalmente las aparcamos en la plaza delante del hotel y yo me quedo supertranquila ya que llevo mi dispositivo Atlantis,que me avisa de cualquier movimiento de mi moto. Es el hotel Dorint City, todo perfecto menos las recepcionistas, que ayudan poco para entendernos y hablan en inglés como si estuvieran jugando al telegrama. Salimos a cenar cerca del hotel y preparamos la ruta del día siguiente; será corta, ya que hemos cruzado toda Alemania y estamos muy cerca de Travemunde, donde tomaremos el ferry.

Día 3 – Bremen a Travemunde

Desayunamos en la habitación y salimos a conocer Bremen, preciosa ciudad al norte de Alemania. Visitamos su famosa plaza del mercado, el ayuntamiento de estilo gótico y la catedral de San Pedro. Paseando, nos encontramos con las estatuas de Rolando y la de los músicos de Bremen, protagonistas de un cuento de los hermanos Grimm.

Nos acercamos a un kiosco donde venden recuerdos para comprar adhesivos para las maletas de la moto y cuando voy a pagar, la máquina no valida mis billetes de 50 euros… Los saqué antes de salir de España en un cajero de la Caixa. Parece que tienen una textura diferente… Poco a poco, durante el viaje, !los voy endosando!

Poco turismo en Bremen y especialmente pocas motos y ningún español a la vista.

Salimos de Bremen con algo de lluvia y nos dirigimos a Lubeck, también preciosa ciudad donde predomina su arquitectura de ladrillo de estilo gótico. Destacar la puerta de Holsten y su iglesia de Santa María.

Como negativo, es imposible aparcar las motos en la ciudad y el parking más cercano está a tomar por saco, después de dar varias vueltas a la ciudad, las dejamos en un hueco que encontramos entre dos coches y unos camareros super amables nos guardan chaquetas y cascos para que podamos patear cómodamente. Al volver nos tomamos algo allí mismo previa presentación de nuestro pasaporte covid, que solicitan en los restaurantes alemanes para darte mesa en interior.

Después de esta grata visita, nos dirigimos al puerto de Travemunde, para realizar el embarque que nos llevará a Helsinki. Yo había reservado para viajar en butaca, pero Mirelle prefiere ampliarla a camarote y se agradece la comodidad y poder hacer algo de colada. Cenamos algo en el mismo camarote, damos una vuelta por el barco y, ¡a dormir!

Como curiosidad, sólo embarcamos 3 motos; además de las nuestras, un alemán que se va a dar una vuelta por Finlandia.

Día 4 – Navegación

Nos levantamos a las 11, desayunamos en el camarote y salimos de tiendas, jajajá, paseamos por las cubiertas, hacemos sudokus, abrimos varias veces los mapas y miramos nuestras siguientes rutas, charlamos y así pasamos el día hasta volver a dormir.

Día 5 – Helsinki a Viitasaari

Desembarcamos a las 9 de la mañana y nos dirigimos al centro de Helsinki a visitar lo más importante; el museo nacional, la casa del Parlamento, la catedral de ladrillos rojos cerca del puerto y la de Helsinki, imponente construcción en mármol blanco. Damos un paseo por el mercado de productos locales, situado en el mismo puerto y encontramos un puesto de cerezas del Jerte, ricas-ricas y carísimas. Optamos por comprar fresas locales y llenamos mi tupper.

Llega la hora de empezar ruta; arrancamos motos y gasss. La ruta es lenta, muchos camiones en carreteras de un solo carril y muchas rectas; poco a poco vamos encontrando lagos y más lagos: internet dice que Finlandia tiene 100.000…

Mirelle y yo vamos más o menos al mismo ritmo y cada 100 kilómetros cambiamos de posición.

Cuando llegamos a Viitasaari, buscamos un camping y encontramos una cabaña estupenda al lado de un lago donde darnos un buen baño. Aquí empieza nuestra lucha con los mosquitos, tenemos que rociarnos y poner espirales de citronela en la puerta para combatirlos; por suerte, la sangre de Mireille les gusta más que la mía.

Cocinamos en el comedor común, donde empiezan a alucinar con nuestro viaje. Un finlandés un poco afectado por el alcohol nos machaca a preguntas, nos presenta a toda su familia y al cabo de un rato ya lo teníamos en la cabaña sin parar de hablar.

Nos vamos a dormir tarde, después de hacernos nuestro cubalibre y charlar un ratito. A las 3 de la mañana me despierto con ganas de hacer un pipí y tenemos el baño lejos, así que me decido a sacar mi lindo culito y…, ¡sorpresa, es de día! Ya estamos en la zona donde no hay noche. No me corto, hago lo que hay que hacer y me vuelvo a la cama.

Día 6 – Viitasaari a Rovaniemi

A las siete de la mañana, estoy despierta; el sol ya está arriba del todo y ya estamos a 25 grados. Desayunamos algo y salimos. Seguimos bordeando lagos y, cuando paramos, nos atacan nuestros amigos los mosquitos, atraídos por el calor del motor. Paramos a poner gasolina; hay un restaurante con comida típica y decidimos darnos un premio. Riquísima.

Hemos reservado casita en Rovaniemi y cuando llegamos nos sorprende gratamente: una casa de madera totalmente nueva y muy bien decorada con sauna y un terrazón que da a un lago con escaleras para bajar: ¡ohohoh! Ponemos una lavadora para llevarnos toda la ropa limpia.

Al cabo de rato, llegan mis amigos Marga y Ton. Son también del Moto Grup Barcelona y Ton trabaja conmigo en T-Systems. Ellos tienen el mismo destino: llegar a Cabo Norte; salieron mucho antes que yo y llegarán a casa mucho más tarde, pero habíamos decidido encontrarnos, ya que sabíamos que en algún momento nos cruzaríamos.

¡Menudo viaje el de mis amigos! Pues nada, que llegan, abren el apartamento, se desnudan tan contentos para tomar una sauna, se les ocurre salir a la terracita y se les cierra la puerta: allí quedan expuestos a la mirada de quien pase y sin poder entrar. No tienen ni móvil para avisarnos, así que ven a unos vecinos en una casita y los llaman para que avisen a alguien que los libere y allí aparece el hombre de las llaves y, jajajá, se los encuentra tal cual.

Después de la anécdota, ya los cuatro relajados, nos hacemos una barbacoa y cenamos juntos; nos explican parte de su viaje y nosotros el nuestro. Al día siguiente, tomaremos la misma ruta pero con tiempos diferentes.

Día 7 – Rovaniemi a Ivalo

Hoy recogemos todo, como cada día, y espero a que Mirelle acabe de atar sus bolsas; por mucho que lo intenta, yo siempre acabo antes, en gran parte gracias al sistema de Oasisand; de lo mejor del viaje: quedan ancladas en la moto, pongo la bolsa, estiro y cierro, cuestión de segundos. Como veis en las fotos, llevo una bolsa amarilla de la misma marca, totalmente estanca y donde voy incorporando cosas que voy comprando y todo el equipo de acampada.

Amenaza lluvia y mi compañera me comenta que no lleva pantalón de agua… ¡No me lo puedo creer! Así que el primer objetivo es acercarnos a un centro comercial cercano para comprar uno. Encuentra el mejor, se abre de arriba a abajo y es comodísimo de poner y además los resultados brutales.

Y nos toca conocer en persona a Papá Noel, así que nos vamos a su casa a 7 kilómetros de Rovaniemi. Llegamos y el parking está casi vacío, la explanada donde está el paso del Círculo Polar Ártico desierta, así que aprovechamos y metemos las motos para hacer una foto con ellas.

Cruzando el Círculo Polar Ártico

Entramos en casa de Papá Noel y la emoción empieza a ponernos nerviosas. Poca cola para entrar y en nada nos encontramos con él. Nos hace muchas preguntas sobre el viaje, de dónde venimos, a dónde vamos, qué le pedimos… Nos despedimos, nos sablean con la foto y vídeo, ¡pero salimos tan contentas!

Salimos dirección al norte con la idea de cruzar la frontera y entrar en Noruega, pero nos cae una buena tormenta que nos hace reducir la velocidad de marcha y el cansancio nos hace parar en Ivalo. Aquí empezamos a ver los primeros renos, qué ilusión y siempre están a los lados de la carretera, como si se quisieran enterar de todo lo que pasa. La carretera es preciosa, bosques cada vez más frondosos, lagos. Compramos un bidón de 5 litros por si lo necesitamos, ya que vemos que cada vez las gasolineras están más lejanas, pero la verdad es que no es necesario si eres cuidadoso; no lo usaremos y de vuelta por los fiordos lo dejamos en un camping.

En Ivalo vemos un cartel indicando un camping y tomamos el desvío. Allí nos atiende una mujer entrada en años, con muy mal genio, antipática y fea. No tenemos otra que elegir, así que cerramos trato y nos vamos a nuestra cabaña, que no está nada mal. Aparcamos la moto delante con bastantes dificultades, ya que está algo embarrado a causa de la lluvia. Y aparece el marido de la mujer para decirnos que están mal aparcadas y hemos de moverlas, aunque delante hay un descampado y no molestan a nadie; al ver nuestras caras de cabreo, se quiere hacer el simpático….: ¡a tomar viento!

Nos damos una buena ducha y nos vamos a dar un paseo al lago, ¡todos los camping tienen lago!

Día 8 – Ivalo a Nordkapp

Salimos tarde, nos hemos entretenido recogiendo y desayunando. Hoy tenemos que llegar a Nordkapp, estamos nerviosas y con muchas ganas de llegar a la bola.

Hace buen día y buena temperatura; al cabo de poco más de una hora tomamos la carretera 92, preciosa que nos lleva directas a la frontera con Noruega.

Allí coincidimos de nuevo con Marga y Ton; realizamos los trámites fronterizos, contestamos las preguntas de dónde venimos y a dónde vamos, visar el pasaporte covid y seguir. Antes de pasar la fronter, nos compramos en un supermercado comida preparada: un costillar que está divino y un plato típico de la zona.

Bien alimentadas, seguimos ruta: el tiempo va empeorando, las nubes cada vez más cerradas y el viento empieza a soplar con ganas. Pero nada nos quita la ilusión y llegamos a nuestro primer fiordo, bien al norte.

Y, de repente, entramos en el túnel que te lleva a la isla donde está Nordkapp. Es un poco terrorífico y agradezco tener a Mirelle cerca. Es bastante oscuro y empieza a bajar y bajar hasta el centro de la tierra y luego a subir y subir hasta que vuelves a salir al exterior… No me quiero imaginar que te quedes tirado en medio del túnel y vayas solo…, ¡no nos cruzamos a nadie en los 6 kilómetros!

Paramos a poner gasolina y a comprar comida para poder llegar a destino con todo lo necesario. Encontramos el camping sin problemas, dejamos las cosas en la habitación y a pesar de hacer un tiempo terrible, decidimos que hemos ido para llegar a la bola, así que para arriba.

La humedad es del 99% y el frío es intenso, unos 3 grados; el viento es racheado de un lado y del otro, así que vamos dando bandazos con la moto hasta llegar arriba. Hay muy poca gente en el parking, alguna autocaravana y otra moto. Nadie en el exterior, intento meter la moto hasta la bola, pero Mirelle es tremendamente legal y optamos por ir andando. Lo suyo es ir cuando no hay nadie que es entre la 1 de la madrugada y las 12 del mediodía, a esa hora no pagas entrada y libremente puedes llevar la moto hasta la bola.

Pero… ¡Hemos llegado!

No es una maravilla y el paisaje ni lo vemos, pero la emoción nos embarga, nos abrazamos y empezamos a chillar y hacer fotos. Todo lo demás no vale la pena, una tienda carísima donde todo lo que venden lo encontramos a mitad de precio en Bergen ¡Ojo si vais! El restaurante ya estaba cerrado.

Al salir vemos una furgoneta que bajaba y nos pegamos a ella, nos va abriendo camino. Llegamos al camping congeladas y nos vamos directas a la sauna.

Al cabo de un rato llegan Marga y Ton y cenamos juntos en el comedor del camping.

Damos un paseo y nos encontramos a tres chicos de Girona, uno de Plasencia y uno de Austria, pero realmente no hay ambiente motero.

Estamos cansadas pero no tenemos sueño, así que hablamos y hablamos hasta caer dormidas.

Día 9 – Nordkapp a Alta

Nos levantamos y vemos que el viento es más fuerte que el día anterior, así que desistimos de subir de nuevo a la bola. Como las motos están muy sucias, antes de salir les damos un buen baño; se lo merecen.

Hemos hablado con José Mijares, que tiene su negocio a pocos kilómetros de Nordkapp y vamos a conocerlo en persona, ya que me ha ayudado mucho en responderme mil preguntas cuando preparaba el viaje. El viento es terrible pero llegamos bien a Honningsvag. José tenía, además de su tienda de cosas de Navidad, Artico Christmas House, el Ice Bar que ha tenido que desmontar la caída de los negocios por el covid. Ahora, como es un emprendedor nato, está ampliando su tienda y montando una mucho más grande y que será preciosa. Su mujer, Gloria, que tiene un negocio de pasteles, Nordkapp Cake, nos da unos bizcochos con merengue y limón que son una pasada. Después de charlar un ratito, le compramos unos recuerdos y tomamos la carretera dirección a Alta.

Volvemos a pasar el tétrico túnel y parece que el viento ha cedido un poco. La carretera hasta Alta es espectacular, con paisaje de alta montaña, placas de nieve, ríos, renos…. Paramos un montón de veces para grabar y hacer fotos.

Llegamos a Alta, hemos alquilado un pequeño apartamento por AirB&B que está muy bien situado y que no le falta de nada para tener un buen descanso. Nos arreglamos un poco y vamos a conocer la ciudad. No tiene un núcleo como tal, con tiendas, etc…Y muy poco para ver. Una enorme y moderna catedral que ha de verse por la noche porque su gracias está en la iluminación.

Los noruegos suelen preguntarnos de dónde venimos, de donde somos, son amables y alucinan un poco con nosotras. La pregunta que nunca olvidan es ¿qué edad tenéis? Es curioso que en los países latinos no se suele preguntar la edad de manera tan directa.

Añoro terriblemente un bar con terracita como los que tenemos en España a miles, a petar de gente. Socialmente somos muy distintos y hay que decir que los noruegos son muy amables, pero no sé dónde se encuentran con los amigos y van después del curro…

Las calles están desiertas, nada de turismo, seguimos viendo muy pocas motos.

Volvemos a cenar a nuestro apartamento y a preparar la ruta del día siguiente.

Día 10 – Alta a Harstad

Hoy decidimos hacer una tirada larga, para poder estar más tiempo en las islas Lofoten. Así que salimos de Alta y tomamos la E6 que nos irá llevando por diferentes fiordos. Los primeros 300 kilómetros son preciosos, a medida que bajamos hay más circulación de autocaravanas, pero no tenemos prisa, así que vamos parando y tomando fotos continuamente. De los fiordos pasamos a paisajes de alta montaña con pequeños glaciares, lago s. Las casas típicas siempre en blanco, rojo o gris y si están en el mar, siempre con su barca delante. Empezamos a encontrar curvas, ¡ya las añoraba!

A medio camino encontramos una tienda sami con muchas cosas chulas de la zona, trajes y zapatos típicos, pieles, cuernos, recuerdos…. Mirelle se compra una preciosa piel y un gorro para cuando vaya a Pingüinos, que le enviarán a su casa, y yo me compro un trozo de piel para el asiento de la moto. Además nos tomamos una buena sopa de reno. La chica que nos atiende ha pasado bastante tiempo en Alicante y nos entendemos genial.

Si viajáis a Noruega alguna vez, acordaros de comprar una taza termo en la primera gasolinera, en nuestro caso de la compañía K, cuesta 20 euros, pero a partir de ese momento puedes tomar cafés, chocolates, capuchinos en cualquier gasolinera K y gratis, las veces que quieras, !y es muy bueno! ¡La de veces que hemos parado solo para tomar cafecito!

Seguimos viaje al sur: todo sor sorpresas y llegan nuestros primeros puentes.

Con el primer ferry y los primeros puentes, llegamos a Harstad y acaba nuestra ruta de hoy.

Día 11 – Harstad a Flakstad

Y llegó el día de cruzar las Islas Lofoten, que parece que es la guinda del viaje, por los comentarios de viajeros anteriores.

Tomamos la carretera 83 y luego la 85 hasta Gullesfjord. En el cruce con la E10, hay un pequeño poste de gasolina de Bunker Oil, donde paramos a repostar. Esta acción cambiará el rumbo del viaje: estad atentos…

Seguimos por la E10 que nos cruzará todas la Lofoten hasta el final. Desde luego, es un auténtico paraíso de colores, mar, cielos, montañas, pueblecitos, playas de arena blanca y agua turquesa y cristalina; por donde pasas, es precioso y hay carreteras o pistas que te llevan a lugares increíbles. La circulación es lenta, pero no necesitas más. Hasta nosotras vamos frenando continuamente para no dejarnos detalles.

Visitamos el museo Vikingo; muy bien documentado y ambientado, vale la pena hacer este alto en el camino. Cuando salimos de la visita, Mireille se da cuenta que no tiene su monedero, con todas las tarjetas, dinero y documentación. Momentos de nervios, de revisar bolsillos y maletas y, finalmente, de llamar a bancos para que le den soluciones. Haciendo memoria, está claro que lo dejó en el poste de gasolina de Bunker Oil, a 250 kilómetros, donde me ayudó a repostar y se le olvidó. Momento de tomar decisiones y una vez cerradas las tarjetas, decidimos seguir viaje al sur. La verdad es que sigue siendo todo precioso, pero Mireille está preocupada y nos afecta a las dos. Igualmente, seguimos disfrutando de lo que vemos, sus puentes elevados, sus túneles y sus playas.

Y llegamos al final de las mismas y nos alojamos en un maravilloso B&B en las afueras de un pequeño pueblo llamado Flakstad. Está en la mejor situación, delante de una preciosa playa y desde la ventana de nuestro cuarto se ve la mejor vista. La dueña es una brasileña obsesionada por la limpieza y la logística para entrar en la casa sin un grano de arena es complicada, contando que llegábamos con lluvia, con los trajes de agua puestos y mil trastos…

Cuando ya estamos cambiadas y relajadas, Mireille tiene una invitación por Facebookde un chico noruego; lo acepta y en seguida recibe un mensaje con su número de teléfono y diciéndole ¡que tiene su monedero! ¡Que genial, me encantan las redes sociales, me encantan las personas honradas y me encanta la buena suerte de Mireille!

Replanteamos el viaje. Mireille sigue preocupada por tener que perder un día en recoger el monedero, ya que está en las islas del norte de las Lofoten, hasta me plantea que sigamos separadas. “¿Estás loca?”, le digo, “¡Que yo soy del Moto Grup Barcelona y nuestro lema es ‘Nunca rodarás solo’!”. Así que mañana volveremos a subir las Lofoten y haremos parte de las islas del norte para recoger su monedero.

Día 12 – Flakstad a Sorfold

Hoy nos levantamos pronto y con lluvia, así que ya salimos con el plástico puesto que llevaremos todo el día. Además de agua, el viento también nos acompañará toda la ruta por las Lofoten. Lo peor es cruzar esos puentes elevados; parece que la ráfaga siempre está allí garantizada. Pero no toca otra: acelerón y a por el siguiente. Subimos por la misma carretera de bajada, pero paramos en sitios diferentes: sigue siendo un paraíso.

Pasamos a las islas del norte, para llegar a la casa de nuestro nuevo amigo que nos devuelve la cartera de Mirelle; le explicamos nuestro viaje y le regalamos una buena botella de vino y un paquete de jamón ibérico que traíamos desde España.

De vuelta, volvemos a pasar por la gasolinera: no paramos pero tampoco le guardamos rencor, jajajajá.

Tanto a Mireille como a mí, nos han gustado más las islas del norte que las del sur, más salvajes, con menos gente.

Salimos de las Lofoten y volvemos a rutear por el interior. Todo sigue precioso y perdonad por repetir tanto esta palabra, pero es la realidad.

Llegamos a Sorfold y buscamos alojamiento, encontrando una cabaña estupenda en un camping que como siempre, está a la orilla de un fiordo.

Día 13 – Sorfold a Namsskogan

Recogemos todo y cuando voy a cargar la moto, ¡las llaves no aparecen! Buscamos y buscamos y nada; abrimos todos los paquetes, revisamos todos los bolsillos (o casi todos); finalmente, avisamos a la recepción, dejo mi número de teléfono por si aparecen y saco el juego de recambio.

Hemos circulado todo el día por la E6, mucha carretera de alta montaña y nos hemos encontrado con algún corte por obras que aprovechamos para descansar. Casi todo el día acompañadas por un rio que, a veces está encabritado y forma preciosas cascadas y a veces está tranquilo y apenas parece moverse. El sol está presente durante todo el día, pero a las 7 de la tarde se cierran las nubes y nos cae un buen chaparrón, así que buscamos cabaña, hoy con dificultades. Finalmente encontramos un camping, con su correspondiente río y que tiene un supermercado cercano donde reponer viandas.

A mitad de camino volvemos a cruzar el Círculo Polar Ártico; está en una zona bastante inhóspita, con poca vegetación y alejada de núcleos urbanos. Han construido un centro de visitantes que no deja de ser una tienda de recuerdos y algunos monumentos de piedra para hacerte las correspondientes fotos. Compramos los adhesivos para las maletas y seguimos.

Al cabo de unos kilómetros, encontramos un museo de motos, pequeño pero curioso al estar en esa zona y donde además hay pequeñas antigüedades que nos dejan asombradas.

Día 14 – Namsskogan a Norddal

Hoy tocan muchos kilómetros; circulamos por varias carreteras y seguimos en la misma línea de paisajes entre fiordos y grandes alturas. La mayoría de tramos, con 80 km/h, que más vale respetar, porque en Noruega el se paga exceso de velocidad con multa, 3 días de cárcel y expulsión del país, ¡así que no es broma!

Nos vamos escapando de la lluvia; de vez en cuando algunas gotas, pero no pasa de ahí.

Por la tarde, entramos en una zona donde se multiplican las estaciones de esquí, especialmente de salto de trampolín y donde hay personas entrenando esquí nórdico. A los lados de la carretera suelen haber pequeñas pistas cementadas por donde deben esquiar en invierno.

A las 8 de la tarde, pasamos la conocida Trollstigen; la encuentro preciosa y diferente a los puertos que hemos coronado. No es larga, pero su paisaje es diferente, con cascadas salvajes en cada curva. Al llegar arriba, hay un bonito edificio totalmente mimetizado con el entorno en el que hay un restaurante y un centro de información y venta de recuerdos.

Os dejo el video de subida, ¡os entrarán ganas de ir!

Seguimos ruta por un valle de alta montaña y encontramos un precioso camping con una cabaña ideal para descansar.

Día 15 – Norddal a Bergen

Nos vamos a desayunar a una panadería-pastelería en un pueblo a orillas de un bonito fiordo y nos olvidamos por un día del desayuno desaliñado de cada día a base de restos de nuestras bolsas de comida.

Al cabo de diez minutos ya estamos en el primer ferry y empezamos a cruzar fiordos, puentes, túneles, ferrys, subidas, bajadas y vuelta a empezar. Hoy disfruto especialmente de la carretera; conecto mi música preferida y empieza el baile de las curvas.

El tema de los ferrys y autopistas está muy bien montado. Antes de entrar en Noruega, tienes que darte de alta en una aplicación (la dejaré abajo de este post), donde tienes que indicar varias datos entre ellos la matrícula del vehículo. Cuando entras en un ferry, un empleado anota la matrícula para al cabo de un tiempo mandarte la factura para que hagas el ingreso. Igual pasa con los peajes, utilizan la misma aplicación. De momento no nos ha llegado ninguna factura…

Y llegamos a Bergen; esta vez, Mireille reserva un buen hotel en el centro mismo y superchulo; aparcamos la moto y nos vamos a pasear. Es una ciudad preciosa, visitamos su barrio de Bryggen con sus casitas de madera de colores y sus callejones estrechos en los que parece que las casas se aguanten entre sí y la iglesia de Santa María y su puerto antiguo. Está considerada una de las ciudades más bonitas de Noruega. También damos un paseo por su mercado de pescado, al aire libre, pero no era su mejor momento por la hora: pocos puestos, poca gente y poca mercancía.

Hacemos una buena cena en un restaurante muy concurrido, con cola para entrar y que no nos decepciona nada.

Nos vamos a disfrutar del hotel y a descansar.

Día 16 – Bergen a Kristiansand

Hoy, ¡desayuno de hotel!! Fruta, huevos, salchichas, beicon, tostadas, croissants, bollos…, ¡como si no hubiera un mañana!

Salimos a cotillear alguna tienda y Mirelle triunfa con una superchaqueta y alguna cosilla más; yo me limito a los adhesivos.

Toda la carretera hasta Krintiansand es fabulosa, especialmente el tramo de la 13. Un pueblo que me encanta es Odda, creo que es centro de esquí.

Un pajarraco grande ataca a Mirelle en plena marcha y ella, tan tranquila, mete un acelerón y sigue como si nada. ¡Qué máquina de mujer!

En un puerto de montaña, nos tienen una hora parados por obras, con un viento terrible, ni una moto para hacer la charrada y nos refugiamos junto a una furgoneta. Cuando nos abren el paso, nos desvían por una carreterita que apenas cabe un coche, pero superlinda.

La arquitectura de las casas empiezan a ser diferentes, más de piedra y con los tejados de hierba e incluso con algunos arbolitos.

Noruega se nos acaba y empiezo a tener un miedo a que, de vuelta, los Pirineos me parezcan poco. XD que bonito es Noruega, todo me ha gustado, de norte a sur; de verdad que no he encontrado nada que hubiera dejado de ver. ¡Solo me han faltado los bares!

Y a las 9 de la noche llegamos a Kristiansand, al apartamento que hemos reservado y os dejo el nombre para que nunca se os ocurra reservar (Rolinheden Ferieleiligheter):caro, cutre, una habitación con limpieza muy limitada y en el que sólo llegar nos peleamos con el recepcionista, un personaje entrado en años, vago, desaliñado y mal educado. Lo único positivo es que tenía lavadora y secadora gratuitas y llegábamos ya sin bragas que ponernos y teníamos que empezar a darles la vuelta.

Día 17 – Kristiansand a Hamburgo

A las 6,30, dejamos la habitación y a las 7 de la mañana ya estamos en la cola del ferry que nos llevará a Dinamarca. Cuando pasamos el control fronterizo, escanean mi QR del pasaporte covid y sale como caducado; revisamos el documento y todos los datos están bien, pero no me lo admiten y me mandan al control de la naviera; allí, lo mismo: ven que todos los datos están bien pero que al dar caducado el QR no lo pueden admitir, así que no toca otra que pasar el test que me hacen allí mismo.

(Cuando llego a Barcelona, llamo al 061 para comentarlo y me dicen que hay que descargar el certificado con cierta frecuencia o en el momento de lectura ya que caducan a los pocos días: una putada para los que se van de viajes un poco largos).

Solucionado el problema, embarcamos y nos esperan 3 horas de navegación. Aprovechamos para desayunar a bordo.

Dinamarca la cruzamos de un tirón, sólo nos paramos en un par de pueblecitos que nos recomiendan como turísticos, pero que realmente no tienen nada de especial: Christiansfeld y Vojens, pero ni nos bajamos de las motos, damos una vuelta y hacemos un par de fotos.

El paisaje de Dinamarca es totalmente diferente al de Noruega. Más parecido a los paisajes de Castilla, con grandes campos de trigo, que, a estas alturas del año, estaban verdes.

Llegamos a Hamburgo, la ruta de hoy no ha tenido nada de especial. Nos vamos al hotel a descansar. Nos damos cuenta de que nuestro viaje está cerca de acabar.

Día 18 – Hamburgo a Baden-Baden

La idea de la vuelta es ir haciendo tramos largos y parar en ciudades que Mireille no conozca. Decidimos que la primera será Baden-Baden; yo la he visitado en un par de ocasiones y me encanta. El objetivo es cenar un buen codillo al más puro estilo alemán.

Vamos por autopistas, por suerte sin aglomeraciones, y únicamente nos encontramos con tramos en obras que dejan un solo carril, pero pocas veces paramos.

En plena marcha, veo que Mirelle hace algo raro y me da la sensación de que algún bicho le ha picado; paramos en la primera salida y efectivamente una avispa o abeja la ha atacado. Me comenta que es alérgica a las picaduras de abeja, así que saco el botiquín y ponemos una capa de pomada que le calma rápidamente.

En esta etapa ya volvemos al calor y tenemos que abrir cremalleras de nuestros trajes.

Llegamos a Baden-Baden. Hemos reservado un apartamento muy cerca del centro y está genial, aunque es un tercero sin ascensor, detalle que no miramos al reservar. Viene el responsable y amablemente nos ayuda con las bolsas. Luego le pagamos unas tasas y nos comenta que podemos ir a las termas de la ciudad.

Así que, rápidamente, nos vamos con la intención de relajarnos un buen rato en las aguas termales. A mí me viene de perlas: llevo todo el día con un nudo en la paletilla izquierda que me ha dado el viaje; dopada para poder conducir.

El balneario es precioso y probamos cada una de las piscinas: chorros, cascada, piscina fría/caliente, pero especialmente me engancho a un chorro superpotente que hace mil maravillas en mi espalda contracturada.

Y, cómo no, encontramos el restaurante perfecto, con terraza donde nos preparan el codillo para cenar.

Día 19 – Baden-Baden a Grenoble

La intención de hoy es llegar a Grenoble, pero parando en Ginebra y en Aneccy (la Venecia de los Alpes).

Hace muchísimo calor y la única manera que tenemos para poder avanzar es tirarnos una botella de agua por dentro del traje, así podemos aguantar un poco. ¡La gente que nos ve, se muere de risa! Este ejercicio lo hacemos cada vez que paramos a repostar.

Llegamos a Laussane y tomamos la carretera que bordea el lago Lemán; está atascadísima y circulamos muy lentamente; finalmente, volvemos a la autopista para llegar a Ginebra.

Luego nos acercamos a comer a Aneccy. Son más de las 4 de la tarde y sólo podemos tomarnos unos ricos bocadillos. Seguimos ruta hasta Grenoble.

Grenoble es una preciosa ciudad a la puerta de los Alpes Franceses; siempre me ha gustado pararme allí cuando vamos a esquiar. Como en muchas ciudades, acercarse al centro sólo está permitido a bicicletas, patinetes y viandantes. Las motos y los coches están prohibidos. Me ha entristecido verla como Barcelona, con las calles pintadas de líneas, círculos etc…, tipo nuestra alcaldesa Colau.

Nuestro hotel, estaba en pleno centro, pero pudimos aparcar delante para descargar. El hotel, muy antiguo, debió de tener su momento de plenitud pero ahora se ha quedado totalmente desfasado. Además, nos timaron con el precio del parking.

Día 20 – Grenoble a Andorra

Salimos de Grenoble con mucho calor, tomamos la autopista y sólo paramos para refrescarnos y poner gasolina. A la altura de Perpignan, tomamos la N116 hasta llegar a Llivia. Esta carretera es deliciosa, la encontramos con poca circulación por lo que podemos disfrutarla mucho más. Paramos a tomar algo en Vilafranca de Conflent. Luego tomamos la N20 y N22 hasta llegar al Pas de la Casa, ya en Andorra.

Hacemos una parada en la mítica iglesia de Sant Joan de Caselles.

Y llegamos a la plaza donde está nuestro hotel. Es fiesta mayor y hay un grupo de música, pero el público se entretiene más viéndonos desmontar el equipaje en un gran carrito del hotel; se levantan y vienen a preguntarnos y hacerse fotos con nosotras. ¡También nos preguntan la edad, jajajajá!

Nos vamos a cenar a un restaurante aragonés, El Cachirulo, donde nos ofrecen una serie de tapas, a cual mejor, ¡ya teníamos ganas de comer nuestras especialidades!

Día 21 – Andorra a Solsona

Después de un buen desayuno, salimos a dar una vuelta por Andorra; es la primera vez que viene Mireille. Compramos algunas cosillas. Luego quedo con mi amiga Cris, que hace más de un año que no veo y charlamos un ratito con ella.

Recogemos trastos y cuando tengo que ir a buscar la moto, las llaves no están en el bolsillo de mi chaqueta; de nuevo recuerdo perfectamente el momento en que la metí. Repasamos todo, maleta por maleta, bolsa por bolsa, todos los bolsillos, bajo al garaje y nada, no aparecen. En ese momento, ya sin llaves de recambio y a punto de ponerme a llorar, me acuerdo de mi madre que rezaba un padrenuestro doble cuando perdía algo y le aparecía siempre. Así que subo las escaleras rezando y, cuando llego arriba, se me ocurre revisar mi chaqueta de moto, que es la nueva y que tiene un bolsillo en la espalda, abro el velcro y !sorpresa!: allí estaban los dos juegos de llaves. ¡Misterio resuelto!

Bajamos a Motocard, Mireille necesita alguna cosilla y, entre ellas, se compra un magnífico chaleco refrescante, de esos que se llenan con medio litro de agua y te van refrigerando. Yo seguiré tirándome agua dentro del traje.

Al poco rato entramos en ¡España! ¡Y sigue siendo preciosa a mis ojos!

Seguimos hasta La Seo de Urgell y allí tomamos la C462, una preciosidad de carretera que cruza el Cadí y nos lleva al Port del Compte, pasando por varios collados de gran belleza.

Llegamos a Solsona, donde nos espera un hotelito con encanto en la parte antigua de la ciudad. Es lo suficientemente pronto para poder disfrutar de nuestra habitación, con un jardín para nosotras.

Luego salimos a dar una vuelta e iremos a cenar con Manel Kaizen, que se acerca amablemente desde Manresa para vernos. Le explicamos nuestro viaje y él nos explica batallitas de sus viajes también, una velada superagradable.

Día 22 – Solsona – Casa

Y como todos los viajes, llega el último día. El día en el que me tendré que despedir de Mireille, volveré a casa y me encontraré de nuevo con los míos.

Desayunamos y bajamos hasta el Pantano de Ponç, donde mi amigo Uli y su hijo Markus, nos darán un paseo en su lancha y nos podremos dar un refrescante baño.

Comemos los cuatro juntos cerca de Manresa y después de un gran abrazo, Mireille y yo nos despedimos y en la primera rotonda, ella seguirá dirección a Valladolid y yo dirección a Badalona.

Llego a casa a las 5 de la tarde, cansada pero muy contenta, mi viaje o nuestro viaje ha estado genial y lo recordaremos toda la vida.

Aquí acaba el relato de este viaje y espero que os entretenga a todos y os ayude a los que queréis hacerlo. Estoy a vuestra disposición para todas las preguntas que tengáis.

Datos que os pueden ayudar en la preparación de un viaje a Nordkapp

RUTA DIARIA

Kilómetros Horas en moto Países recorridos
Dia 1 Barcelona – Millau – Orleans FRANCIA 922,6 9,56 España (AP7) Francia (A75) hasta Clermont Ferran (A71) hasta Orleans
Día 2 Orleans – Bremen ALEMANIA 940,5 9,49 Francia (A1) Bélgica (E42) Países Bajos (A2) Alemania (1) hasta Bremen
Dia 3 Bremen – Travemunde ALEMANIA 203,9 3,17 Alemania (1) Pasando por Lubeck
Dia 4 Ferry de Travemunde a Helsinki
Día 5  Helsinki – Viitasaari FINLANDIA 388,0 5,27 Finlandia (E75)
Día 6 Viitasaari – Rovaniemi FINLANDIA 482,7 6,4 Finlandia (E75)
Día 7 Rovaniemi – Ivalo FINLANDIA 307,9 4,7 Finlandia (E75)
Día 8 Ivalo – Nordkapp NORUEGA 439,8 7,7 Finlandia (E75) hasta el cruce donde tomamos (92) hasta la frontera de Noruega (E6) hasta Olderfjord (E69) que nos lleva a Nordkapp.
Día 9 Nordkapp – Alta NORUEGA 233,7 4,46 Tomamos (E6) Pasamos por Honningsvag y seguimos hasta Olderfjord (E6) hasta Alta
Día 10 Alta – Harstad NORUEGA 536,9 8,7 (E6) hasta Bjeckvik (E10) hasta el Ferry que nos lleva a las Islas Lofoten, alli tomamos (83) hasta Harstad.
Día 11 Harstad – Flakstad NORUEGA 299,4 5,19 (83) y (85) hasta Gullesfjord (E10) hasta Ramberg
Día 12 Flakstad – Sorfold NORUEGA 334,2 5,54 (E10) Fiskebol (FV82) Sortland (85) Gullesfjord (E10) Lodingen (85) Bognes (E6) hasta llegar a Sorfold
Día 13 Sorfold – Namsskogan NORUEGA 474,0 7,1 (E6)
Día 14 Namsskogan – Norddal NORUEGA 608,4 9,23 (E6) hasta Dombas (E136) hasta Bronnsletten (63) pasando por la carretera de los Trolls y hasta llegar a Norddal.
Día 15 Norddal – Bergen NORUEGA 379,7 6,14 Norddal (650) Stranda (60) Godrao (E39) (15) (E39) hasta llegar a Bergen
Día 16 Bergen – Kristiansand NORUEGA 463,7 8,12 Bergen (E16) Trengereid (FV7) Norheimsund (49) (FV107) Austrepollen (551) Odda (550) (13) Skarde (E134) Haukoligrend (9) hasta Kristiansand.
Día 17 Kristiansand – Hamburgo ALEMANIA 543,6 6,5 Ferry (E39) hasta Dalborg (E45) Frensburgo (7) hasta Hamburgo.
Día 18 Hamburgo – Baden-Baden ALEMANIA 667,4 7,8 Hamburgo (7) (5) hasta Baden-Baden
Día 19 Baden-Baden – Grenoble FRANCIA 570,9 7,46  Baden-Baden (5) hasta Frontera Suiza (2) (E25) Hasta Berna (1) hasta Ginebra y ya en Francia (A41) hasta la Motte (A43) (A41) hasta Grenoble.
Día 20 Grenoble – Andorra ANDORRA 599,3 7,45 Grenoble (A49) Hasta Valence (A7) Hasta Orange (A9) Perpingnan (N116) hasta Llivia (N20) y (N22) hasta Pas de la Casa (CG2) hasta Escaldes – Andorra
Día 21 Andorra – Solsona ESPAÑA 106,9 2,46 Andorra (N145) hasta La Seo (C462) hasta Port del Compte (LV4241) hasta Solsona
Dia 22 Solsona – Casa ESPAÑA 118,7 2,5 Solsona (C55) + (C58) Hasta CASA
TOTALES 9622,2 135,5

HOTELES DIARIOS

x Persona Precio total
Día 1 35 Hotel Ibis Orleans Orleand 70 Funcional, limpio y con parking
Día 2 93 Hotel Dorint Citi Bremen 186 Fuera de mi presupuesto. Buen hotel. Pero no tenía parking.
Día 3 En Ferry
Día 4 En Ferry
Día 5 24 Camping Hannilansalmi Viitasaari 48 Casita para 4 personas. Con el lago Cerga. Camping con Cocina y comedor comunitario. Muy bien por el precio. Entorno `precioso
Día 6 29 Lomavekarit Apartments Rovaniemi 58 Apartamento de una planta, fabuloso con sauna y terraza al lago y barbacoa, lavadora. Top Top
Día 7 27 Ukonjarvn Holiday Vaillage Ivalo 54 Casita para 4 personas. Bastante sencillo pero muy chulo el entorno, también con lago. La casera bastante antipática.
Dia 8 40 Nordkapp Camping Nordkapp 80 Es el camping más cerca de la bola, buenas instalaciones, sauna. Cocina comunitaria y buen ambiente.
Día 9 39,5 Edel Susanne – Air B&B Alta 79 Un apartamento muy bien situado y muy bien todo. Los dueños muy amables.
Día 10 29 Hotel F2 Harstad Harstad 58 Hotel tipo F1, sencillo pero limpio y con sitio para dejar la moto bien controlada.
Día 11 39 Heloise’s accomodation Ramberg 78 La casa en un sitio ideal y la habitación perfecta, pero le faltaba un comedor o saloncito donde poder comer. Al final de las Lofoten
Día 12 22,5 Camping Morsvikbotn Sorfold 45 Casita correcta junto a un fiordo. El entorno maravilloso.
Día 13 25 Brekkcasselv Camping Haugen 50 Casita de camping junto a un rio. Cerca de supermercado.
Día 14 15 Valldal Camping Valldal 30 Ideal al final de la carretera de los Trolls, muy buena situación y super barato.
Día 15 80 Radisson Blu royal Hotel Bergen 160 Hotel en el centro de Bergen con un desayuno espectacular. Muy bien.
Día 16 60 Roligheden Ferieleiligheter Kristiansand 120 Apuntarlo bien para no ir nunca. Carísimo, antipáticos, cutre. Algo positivo lavadora y secadora gratis.
Día 17 34,5 Mercure Hotel am Volkspark Hamburgo 69 Típico hotel de las afueras de ciudad, limpio, con parking, funcional.
Día 18 31 Ferienwohnung Seerose Baden-Baden 62 Un apartamento muy chulo, pero sin ascensor y tercera planta. Muy bien situado.
Día 19 35 Hotel Inglaterra Grenoble 70 Hotel antiguo, mal reformado pero limpio. En el centro. Nos timaron con el parking.
Dia 20 75 Hotel Roc Blanc Andorra 150 Un clásico perfecto!!! Lo mejor, la atención de los empleados.
Dia 21 75 Hotel La Freixera Solsona 150 Hotel en un edificio protegido, muy bien restaurado. A pesar de estar difícil, te ofrecen parking.
TOTAL 808,5 1617

GASTO DE GASOLINA

Kilómetros Gasto en Gasolina
9622,2 734,10
Precios de la gasolina entre 1,35 y 1,98 euros litro.

FERRYS

Travemunde – Helsinki 314 Sale a las 3 horas y llega a las 9 a Helsinki después de 29 horas de navegación.
Ferry Harstad 0 No se reserva y te lo cobran por factura cuando vuelves.
Flesnes – Refsnes 0 No se reserva y te lo cobran por factura cuando vuelves.
Fiskebol – Melbu 0 No se reserva y te lo cobran por factura cuando vuelves.
Lodingen – Bognes 0 No se reserva y te lo cobran por factura cuando vuelves.
Stranda – Liabygda 0 No se reserva y te lo cobran por factura cuando vuelves.
Lavik – Oppedal 0 No se reserva y te lo cobran por factura cuando vuelves.
Torvikbygd – Jondal 0 No se reserva y te lo cobran por factura cuando vuelves.
Kristiansand – Hirtshal 110 Mejor reservar. Salen dos al día a las 8,00 y a las 16,30 Horas.
TOTAL 424

TOTAL GASTADO

Hoteles 808,5
Gasolina 734,10
Comida 329,89
Recuerdos y entradas 171,29
Ferrys 424
Autopistas + viñeta 125,75
TOTAL 2593,53

TODO LO QUE ME LLEVÉ Y LO QUE UTILICÉ O NO

BOLSA MALETA IZQUIERDA USO NO USO
3 camisetas manga corta X
2 camisetas térmicas X
1 Polar X
1 camiseta manga larga X
5 pares calcetines X
3 mudas ropa interior X
1 pantalón de montaña X
1 sota pantalón moto X
1 sudadera X
1 leggins + 2 camisetas deporte X
1 toalla X
1 bikini X
1 forro chaqueta moto X
Cables de Gopro y Casco X
BOLSA MALETA DERECHA
Neceser X
Zapatillas de montaña X
Chancletas X
Traje de agua X
Compresor X
Bridas X
Cinta americana X
Arrancador X
Guantes de recambio X
Chaleco amarillo X
Funda bolsa sobredepósito X
TOPCASE
1 par de guantes agua X
Candado moto X
Candado Cascos X
Navaja X
Cubiertos X
Botiquín X
Bombillas recambio X
Gafas recambio y de sol X
Pegatinas y Pins X
Comida diaria X
BOLSA SOBRE DEPÓSITO
Carpeta documentación y billetes X
Llaves de recambio X
Palo Selfie X
Cargador teléfono X
Gopro X
Mascarillas X
Mapas X
Diario de viaje X
BOLSA OASISAND
Enchufes compatibles X
Tienda X
Colchón X
Saco X
Silla X
Hornillo + Butano X
Mechero X
Olla X
Cuerdas X
Pinzas gopro X
Autan mosquitos X
Mascara dormir noche X
Linterna X
Mapas X
Cerillas X
Gel manos X
Red protección Oasisand X

 

AGRADECIMIENTOS

A MIS HIJOS: Por apoyarme en este viaje y tener la paciencia en escucharme en mis momentos de alegría y preparación.

A MIREILLE: Por aguantarme, por prepararme, casi cada noche, un cubatita como a mí me gusta, por cuidarme. Por compartir conmigo todo lo bueno, los sustos, el cansancio, las rutas….

A TODAS LAS PERSONAS QUE NOS HABÉIS SEGUIDO: ¡De verdad que hace mucha ilusión verse acompañado!

KIKE DE MOTO GRUP BARCELONA: Por el arrancador y por el Diario de Viaje en donde he podido escribir día a día todo lo que hacíamos, gastábamos y sentíamos.

MARGA Y TON: Por encontrarnos antes de salir y por volvernos a encontrar y llegar casi juntos a Nordkapp.

RODOLFO CEJAS Y SOHO BADALONA: Por ponerme en forma y machacarme el cuerpo lo suficiente para poder llevar el viaje con dignidad.

MANEL KAIZEN: Por subirse hasta Solsona para cenar con nosotras.

A JOSE MIJARES Y GLORIA: A José por darnos respuesta a muchas preguntas y a Gloria por esos bollos de merengue y limón que nos preparó y que nos sentaron tan bien allí en el Norte.

A ULI Y MARKUS: Por sacarnos a dar una vueltecita en su lancha.

A CRISTINA HOMAR: Por salir de su trabajo para desayunar con nosotras.

ATLANTIS MOTO: Por instalarme los dispositivos que han permitido que durmiera tranquila cada noche, que me permite saber la ruta que he realizado y el tiempo que he estado en la moto y muchas cosas más.

PAU TRAVEL MOTO: Por sus consejos, por instalarme diferentes dispositivos en la moto, por esos cafés en su rincón del viajero.

RESCUEBIKE: Por su curso de auxilio en carretera, que no he tenido que utilizar, pero que llevaba interiorizado en caso de emergencia.

OASISAND: Por fabricarme una super bolsa, estanca totalmente, la red de seguridad y esos enganches maravillosos que te permiten atar el equipaje en segundos!!!

LUIS DE RODI MOTOR ZONA FRANCA: Por cuidar mis neumáticos y ponerme los mejores para este viaje, han ido genial.

BMW LITORAL Y DAVID: Por tener paciencia conmigo, por revisarme antes de cada viaje la moto para que esté todo correcto.

A TODAS LAS PERSONAS: A las que les he preguntado detalles y que tanto me han ayudado con sus respuestas.

Y COMO NO, A LILETTE: Que se ha portado de maravilla, sin rechistar ni un solo día a pesar de darle un trote enorme. ¡Por ser tan linda y cómoda. Por tomar las curvas como las toma y por esperarme cada mañana para partir con esa carita de felicidad!

4 Respuestas para “DIARIO DE UNA TRAVESÍA INOLVIDABLE: DE BADALONA A NORDKAPP CON LA BMW F 800 GS”

  • Joan Queralt dice:

    Isabel,

    Un viaje espectacular con una excelente narración, siempre he tenido este viaje en mi mente, y has acrecentado el deseo de realizarlo.

    Espero hacerlo pronto y como no podría ser de otra manera tus consejos y experiencias me serán de gran ayuda.

    Un Beso

  • Ramon Caldere dice:

    Felicidades por la travesia, por la narración, y por compartirlo con tod@s los moter@s. Un ejemplo a seguir. CHAPEAU!!

  • Roy dice:

    Tremenda experiencia. Gracias por compartirlo.

  • Benjamin dice:

    Yo lo hice tambien cuando me jubile en 2012, con mi hijo, yo con una F800ST y el con una R1200R. Tengo que decir que no nos documentamos casi nada y todo salió bien. Bueno un poco triste porque había fallecido mi mujer hacía un año y le hubiera gustado realizarlo tambien, considerando que en 1979 pensamos hacerlo y lo cambiamos por Italia. Magnifico viaje el tuyo y muy documentado, engrandeces el motociclísmo. Gracias por contarlo

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