PUNTAPUNTA ESPAÑA 2021. ASÍ FUE LA ETAPA 3, ALICANTE-PEÑÍSCOLA, CON LA R 1250 RT, Y LA DANA DE COMPAÑÍA, UNA TRAVESÍA INOLVIDABLE. ¡ATRÉVETE Y VIVE LA EXPERIENCIA!

Por José Mª Alegre
Tres etapas del puntApunta21 con tres BMW diferentes: la adictiva R 1250 GS 40 Aniversario para el inicio de la travesía, Algeciras-Jaén; la apabullante S 1000 XR para la siguiente, Jaén-Alicante, y faltaba la tercera y última, Alicante-Peñíscola, que realicé con la confortable y segura R 1250 RT. ¡puntApunta21, inscríbete y vive la experiencia!

Alicante, tierra de acogida, cálida y gentil

Si la primera ruta fue exigente y la segunda muy divertida, la tercera y última ha resultado dura y no por el recorrido, tan entretenido como los dos anteriores, sino por la aparición de la Dana, una invitada inesperada que me obligó a extremar las precauciones. Sin embargo, llevar la R 1250 RT es una garantía de seguridad y buen rodar, superando la gota fría sin mayores contratiempos, bien equipado, especialmente contra el agua, y con la prudencia necesaria. La touring más vendida en España, con una cuota de mercado del 70%, demostró por qué es la gran turismo de referencia, y es que conducirla, incluso con la Dana tirando agua a cubos, es todo un seguro de éxito.

La tercera etapa del puntApunta21 (pAp) se inicia donde terminé la segunda, en Alicante, tierra de acogida, cálida y gentil por el mar, el clima, las palmeras -que siempre me transmiten calidez y buen tiempo-, y los amigos de Touratech. No resisto la tentación de hacer a la mañana siguiente, con los primeros rayos de sol, fotografías de la R 1250 RT, espectacular moto que me conducirá a otro puerto de mar 500 kilómetros más al norte, el de Peñíscola, haciéndolo con total seguridad, a pesar de la que me esperaba con la Dana formándose para descargar justo al llegar. Fotos “alicantinas” en las que reflejo lo apuntado: mar, palmeras, buen clima, paisajes y paisanaje, ingredientes inseparables del pAp -salvo la climatología, que va siempre a su bola-, sin olvidar las carreteras tortuosas, ingrediente imprescindible sin el que no se entendería la travesía que organiza BMW Motorrad.

La R 1250 RT es una moto sorprendente. Y lo es porque dado su volumen, al que contribuyen las prácticas maletas laterales y el útil baúl trasero, con una capacidad de carga de los tres elementos más que notable y cuyo contenido viaja en su interior a buen recaudo, incluso del agua, a pesar de la que me cayó, hay que ver el sobresaliente comportamiento con el que se maneja. La RT es grande, efectivamente, aspecto que resulta engañoso al conducirla, porque al abordar con ella las carreteras tan viradas del pAp compruebas que la fachada nada tiene que ver con la eficacia, pues la BMW rueda con agilidad, es manejable y rápida, divirtiéndome con ella. Mejor probar que prejuzgar.

Debut de la etapa con una ctra. virada, preludio de lo que vendrá

Tras hacerme la foto de rigor en Fersán, Concesionario BMW Motorrad en San Juan de Alicante, punto de partida de la Etapa 3, inicio la ruta. Como me ha ocurrido en las dos anteriores, la pausa obligada entre cada una de ellas por el cambio de BMW para hacer la siguiente etapa, me resta práctica alprincipio en la lectura del road book, cometiendo algún error de interpretación. Un libro de ruta que llevo en el porta road book que, nuevamente, me ha facilitado Touratech, colocándolo sobre una platina sujeta al depósito del líquido de freno situado encima del botón de SOS, pues no se puede colocar en el manillar al ser mucho más ancho que el de la R 1250 GS 40 Aniversario y la S 1000 XR. Pero Touratech tiene soluciones para todo. También subsano a los pocos kilómetros los errores de interpretación del libro de ruta, descifrando enseguida la lectura de las viñetas.

¡Ah, se me olvidaba! Lo primero antes de iniciar la travesía: llenar el depósito de la R 1250 RT, cuya capacidad es de unos sobrados 25 litros, cuatro de ellos de reserva, lo que a velocidades legales da una autonomía próxima a los 500 kilómetros, otra de las ventajas de esta moto. Sin embargo, para ir tranquilo, reposté a los 350, aunque en esta etapa última las gasolineras no escasean, pero es mejor asegurarse que angustiarse ante la congoja que te entra cuando la pantalla te “recomienda” que pases por una estación de servicio porque el ‘caldo’ se acaba y dudas de que llegues a la más cercana.

Tengo por delante 485 kilómetros, un tiempo estimado de algo más de nueve horas para hacerlos, a una velocidad media de 51 km/h, datos de la organización que los establece según los límites legales de velocidad…

Y como el pAp es la ausencia de rectas, metafóricamente hablando, el debut en la Etapa 3 es con una carretera ratonera, la CV-775, con curvas una detrás de otra, trazado motero de magnífico asfalto, preludio de lo que nos espera hasta llegar a Peñíscola, ¡disfrute a tope! Añadir que encontraremos muchas rutas ciclistas, señaladas la mayoría de ellas, por lo que la prudencia y la atención no deben faltar.

R 1250 RT, una moto espectacular

En estos trazados serpenteantes y de perfecto agarre, la RT muestra su poderío, asombrándome, con sus 279 kilos con el depósito lleno, lo dócil y efectiva que se muestra en semejantes itinerarios, tomando las curvas con un aplomo y seguridad sobresaliente debido al buen reparto de pesos y la eficacia de la suspensión, potenciando la confianza y el disfrute.

La nueva R 1250 RT es una moto realmente espectacular, con el frontal muy ‘felino’ y el perfil afilado que le confiere un aspecto más dinámico y estilizado. El parabrisas o pantalla, que varía su altura eléctricamente, junto al bien estudiado carenado, mejorado aerodinámicamente, protegen al conductor y ocupante de forma espléndida. Por otra parte, el confortable asiento, con la buena posición de conducción, con brazos y hombros relajados, postura natural y distendida que aumentan su excelente capacidad rutera, a la que se suma la inestimable autonomía ya citada, permitiéndote recorrer centenares de kilómetros sin que el cuerpo lo acuse. Excelente también las luces Full Led, tanto delante como en la óptica trasera e intermitentes, que ofrecen un óptimo alumbrado nocturno, a las que hay que añadir los faros opcionales que iluminan todo el ancho de la vía. A destacar un dato nada menor, sobre todo para los que no son bigardos centro europeos o nórdicos, la moderada altura del asiento al suelo de la BMW (805 mm de serie), llegando bien a éste con ambos pies teniendo una talla media, pudiendo optar por varias alturas de asiento (de 760 hasta 850 mm), si es necesario.

Como en las anteriores etapas, esta última la hago disfrutando de cuanto veo, sin renunciar a detenerme para contemplar y fotografiar paisajes y pueblos que deslumbran la vista, disponiendo de un día y medio para cubrir los cerca de 500 kilómetros, pernoctando donde me pille el final de la jornada.

Y eso hago en Relleu, bajarme de la RT para tomar las primeras imágenes de la ruta. Al poco, se detienen junto a mí dos riders, cada uno con sendas motos “grandes”, y que por el acento del buenos días que me dan deduzco que no son peninsulares… Su educación me gusta, no tanto cómo visten, pues es obvio que están ‘ruteando’, y, sin embargo, visten como ‘guiris’ paseando por Benidorm, como se puede comprobar en la foto de arriba. Una vez, siendo joven (los citados, como el arriba firmante, han superado ese estadio con creces), tuve un accidente con la moto vistiendo como ellos… y lo pagué muy caro.

Si las curvas son la esencia de la moto, la RT se siente muy a gusto en ellas

Muchas son las características exclusivas de la R 1250 RT que la hacen excepcional. La nueva y amplia pantalla TFT de 10,25″ que reúne las funciones prácticas como el sistema de navegación y la conectividad, entre otras muchas, es una de ellas. Gracias a la pantalla dividida, tienes a la vista varias funciones al mismo tiempo, visualizando las revoluciones del motor, la velocidad y el ordenador de a bordo con una rápida mirada.

Otra de las novedades que asombran es el Active Cruise Control (ACC), que permite ajustar cómodamente la velocidad deseada, así como la distancia con respecto al vehículo delantero utilizando la tecla situada en la parte izquierda del manillar. El sensor de radar de la parte frontal hará el resto, mantener la velocidad deseada y la distancia de seguridad con respecto al vehículo delantero, tanto si aumenta el ritmo, como si lo reduce.

Las carreteras de montaña, los tramos retorcidos, las curvas de todo tipo, la mayoría con un magnífico asfalto, se suceden a medida que avanzo gracias al buen guiado del road book. Cada kilómetro que recorro son mil razones que me persuaden de que la RT es una moto brillante. Los giros rápidos los toma con decisión y firmeza. Si las curvas son la esencia de la moto, la RT se siente muy a gusto en ellas, vayas solo, acompañado y con las maletas cargadas.

Además, la unidad de pruebas que conduzco lleva el Dynamic ESA, modo opcional que además de cambiar la entrega de potencia, ajusta el tren de rodaje electrónicamente con compensación de carga, un plus de seguridad extra, pues regula la suspensión según la velocidad, el peso y el estado del piso por el que transitemos, haciendo de esta moto una devoradora de curvas con una seguridad y aplomo sencillamente fantástico.

“¡Qué buen partido! ¿Sabe si le gustan las motos?”

Antes de pasar por Gorga, todavía en la provincia de Alicante, localidad bellísima situada en el valle de Seta entre bancales de almendros y olivos, me detengo en uno anterior al fijarme en una enorme casa que hay junto a la iglesia. Una señora de muchos años, pero muy bien puestos, se me acerca y me cuenta que es el primer edificio que se hizo, construyéndose a su alrededor las casas que dan forma al pueblo. Casa palaciega que compró “una chica”, asegura la anciana, “¡Qué buen partido!”, le lanzo yo en tono de broma, “Pues sí”, responde ella. “¿Sabe si le gustan las motos?”, le pregunto, respondiéndome con una enorme sonrisa.

Saciada mi curiosidad sobre la propietaria -¿motera?- del espectacular edificio, de nuevo tomo el mando de la R 1250 RT y prosigo la lectura del road book subido en tan satisfactorio ‘corcel’.

La RT tiene de serie los modos de conducción Rain, Road y Eco, novedad esta última que nos invita a llevar una conducción eficiente para reducir el consumo, y un cuarto, Dynamic, que es opcional, modo que lleva mi unidad y que regula parámetros del control de tracción, los frenos ABS, el sistema antirrebote del embrague, el cambio asistido Pro semiautomático y la suspensión Dynamic ESA.

Durante la ruta me sigo enamorando de la BMW por la sorprendente facilidad con la que traza cualquier tipo de giro, indistintamente del radio que tenga. Además, el cambio excelente semiautomático aumenta las sensaciones deportivas. De repente, empiezan a caer las primeras gotas de la Dana (antes gota fría), que ya se hizo notar la tarde anterior por el rastro que ha dejado con cúmulos de sedimentos, ramas y hojas que la fuerte lluvia ha depositado sobre el asfalto en bastantes puntos del trayecto, aumentando la prudencia.

Pongo pues el modo Rain, por lo que la entrega del motor bóxer, de 1.254 cc, 136 CV de potencia a 7.750 rpm y par motor de 143 Nm a 6.250 vueltas, que cuenta además con la tecnología ShiftCam (desde la última renovación, en 2019), es más suave, reduciendo también los caballos disponibles en el puño derecho. En modo Dynamic o Road, el bóxer es un motor muy lleno en todo el rango de revoluciones, empujando a partir de poco más de 2.000 rpm, haciéndolo progresivamente, pero con fuerza (sobre todo en Dynamic, opción que torna la moto más radical) y sin vibraciones.

Tramos moteros con gran ‘grip’ de disfrute total

La luz del día empieza a decrecer, la jornada toca a su fin. Busco un ‘reset’ en el road book que esté cerca de alguna población donde pueda pernoctar para retomar el camino a la mañana siguiente y lo encuentro cerca de Altura, ya en la provincia de Castellón, villa cuya elevación sobre el nivel del mar es de solo 391 metros. Pero la cena, la pernocta y el precio están a la altura del bolsillo del rider.

A la mañana siguiente, me subo de nuevo a la R 1250 RT. El cielo amenaza lluvia, pero, de momento, todo está seco, aunque abundan los charcos, señal de que la noche ha sido lluviosa. Le doy al arranque sin llave, ¡qué gran invento! (opción del Paquete Confort, que incluye el cierre centralizado y alarma antirrobo, entre otros), y el bóxer se pone en marcha como si el día anterior no hubiera habido ‘sarao’.

Falta poco menos de la mitad para llegar a Peñíscola, segunda parte en la que el paso de poblaciones ralentiza la marcha. Sin embargo, no faltan los tramos moteros, los recorridos tortuosos y de disfrute total, pues el ‘grip’ del piso es muy bueno. La ruta coincide, además, en muchos momentos, con el Camino del Cid, itinerario que sigue las huellas de Rodrigo Díaz de Vivar utilizando como principal guía de viaje el ‘Cantar de mío Cid’. El Camino atraviesa cuatro comunidades, entre ellas la Valenciana.

Justo cuando empiezo a ver campos de naranjos, cuyo fruto, al contrario que la RT, no ha madurado, pues está verde como la hierba, empieza la lluvia, parándome para ponerme la chaqueta y el pantalón impermeable del Traje Rally2. Conducir bajo el agua, como ya he contado alguna vez, me gusta y en la RT todavía más, pues, además de protegerte, su aplomo, estabilidad y buen hacer no decrecen sobre piso tan comprometido. Además, a los sistemas electrónicos citados anteriormente se añaden los magníficos frenos con ABS Pro completamente integral, el asistente para conducción en montaña (HCS) y el control dinámico de tracción (DTC), por lo que la confianza en la BMW es absoluta, avanzando con solidez y seguridad por tramo tan deslizante.

La RT me cuida, aun cuando llueve mucho, llegando a Peñíscola

Llegando así a Peñíscola, me meto incluso en un camino rural convertido en una acequia de barro y agua, tal es la cantidad de lluvia que cae. Precisamente, donde acaba la ruta y poblaciones próximas, como Vinaroz, Benicasim, San Carlos de la Rápita y otras han sufrido las consecuencias de la Dana durante la mañana y la noche anterior. Yo, tengo suerte, la RT me cuida, aun cuando llueve y mucho al llegar a Peñíscola, pero en ningún momento he sentido la más mínima muestra de inseguridad. La touring no ha perdido la compostura allí por donde ha pasado y llego seco bajo el Rally2al restaurante del puerto de pescadores donde, mientras degusto unos mejillones y navajas, veré llover torrencialmente durante más de dos horas. No puedo por menos que brindar por acabar sin contratiempos un nuevo pAp que me ha parecido muy completo y emocionante, divirtiéndome con las tres etapas, exigente la primera, muy divertida la segunda y entretenida la tercera. ¡puntApunta21, inscríbete y vive la experiencia!:

https://www.bmw-motorrad.es/es/experience/eventos/puntApunta-Espana-2021.html

Acabada la comida y despejados los cielos, aunque será por poco rato, vierto el agua de ‘Entre dos aguas’ recogida en Algeciras en este Mediterráneo turbio y revuelto, finalizando así el puntApunta 2021 que dedico a mi querido Pablo Sáenz Galán, amigo y miembro de KM Solidarity que nos dejó hace poco.

En cuanto a las tres BMW utilizadas, la R 1250 GS 40 Aniversario con la que hice la Etapa 1 me pareció adictiva. La S 1000 XR de la Etapa 2, apabullante, y la R 1250 RT, confortable y segura.

No han sido pocos los que me han preguntado cuál de las tres prefiero y como me resulta difícil elegir una, me quedo con las tres.

Más información: R 1250 RT | BMW Motorrad (bmw-motorrad.es)

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