PUNTAPUNTA ESPAÑA 2021. TE DESCRIBIMOS LA ETAPA 2: JAÉN-ALICANTE, CON LA S 1000 XR, UNA RUTA QUE FASCINA. ¡INSCRÍBETE Y VIVE LA EXPERIENCIA!

Por José Mª Alegre
Si en la News de julio te mostramos como es la Etapa 1, Algeciras-Jaén, que abre el puntApunta 2021 (pAp), que parte del sur hasta el este, travesía que hicimos con la adictiva R 1250 GS 40 Aniversario, en esta entrega recorremos la Etapa 2, Jaén-Alicante. Y lo hacemos con la impresionante S 1000 XR, una moto preciosa, de líneas afiladas, pero sutiles, con el toque de deportividad que le corresponde a sus inagotables prestaciones, que engancha nada más verla y te sientes prisionera de ella nada más probarla. ¡puntApunta21, inscríbete y vive la experiencia!: https://www.bmw-motorrad.es/es/experience/eventos/puntApunta-Espana-2021.html

S 1000 XR, ¿se conduce o se pilota?

De la estética de la S 1000 XR destaca el pronunciado pico y su buena aerodinámica, con un carenado mejorado respecto a la anterior que protege muy bien del viento y del frío -cuando corresponda, que en plena ola de calor no es el caso-. Sin embargo, la pantalla o parabrisas regulable manualmente se queda algo corta, aunque, curiosamente, la magnífica aerodinámica antes destacada de la BMW impiden las turbulencias en el casco, evitando, por consiguiente, que la cabeza vaya de un lado a otro. Destacar también el acabado Sport de la unidad probada, que combina el color blanco con el azul racing y rojo metalizado, pudiendo montar otros componentes ‘racing’, como el escape deportivo de titanio Akrapovic -que emite un sonido muy personal, potente y llamativo, no molestando en marcha- o la batería M Lightweight (opcional).

La Etapa 2 se diferencia de la 1 en (casi) todo menos en las curvas y en la ausencia de rectas (metáfora para entender el pAp, que discurre por carreteras secundarias que se hicieron no para sortear la orografía, sino para formar parte de ella). Respecto a la primera, esta segunda etapa es más verde que la anterior, hay mayor vegetación, los paisajes son todavía más espectaculares, con pueblos suspendidos en las laderas o en lo alto de los montes que te obligan a detenerte para contemplarlos, y algo que me llenó de gozo por la moto que pilotaba (¿una moto de cuatro cilindros, 165 CV de potencia a 11.000 rpm y par de 114 Nm a 9.250 vueltas, que incorpora el asistente de cambio BMW Pro opcional, con el que subes y bajas de marchas sin tocar el embrague, de forma vertiginosa y sin perder revoluciones, se conduce o se pilota?), un ‘grip’ excepcional en la mayoría de carreteras por las que discurre, ruta donde poner a prueba la S 1000 XR y su contrastado agarre y estabilidad que es, creedme, ¡sensacional!

Un puntApunta para disfrutar con el tiempo de aliado

Salgo de Jaén prontito (el calor aprieta en estas fechas -realicé la travesía a principios de agosto- y hay que evitarlo en la medida de lo posible) desde Motri Motor, Concesionario BMW Motorrad, tomando la avenida que me señala el excelente cuaderno de viaje del pAp que llevo montado en el porta road-book manual que me ha facilitado Touratech. Para salir he de superar las sempiternas rotondas presentes en todas las ciudades españolas y la capital jienense no es una excepción, pues hay unas cuantas. Tengo por delante 499 kilómetros de travesía hasta Alicante, casi nueve horas sobre la moto según el road book. Ruta que al igual que la primera, y como dejo constancia en ese primer artículo, la hago sin prisas, parándome donde merezca la pena (tantos sitios, como comprobaré, que al final tendré que elegir) para ver y hacer fotos, pernoctando allí donde me encuentre sobre las 20:00 horas, como hice en la Etapa 1.

Liberado del laberinto de la urbe, voy a desembocar en un mar de olivos por una carretera que es una delicia y que confluye en un pueblo, Torres, que es otra delicia, Torres. A partir de aquí, la vía por la que circulo es más tortuosa si cabe, con un asfalto algo rudo, pero con agarre, compensando lo anterior con una belleza inigualable, rodeado de los siempre presentes olivos que dan carácter e identidad a estas tierras que tanto han ensalzado poetas y escritores.

No me resisto a plasmar con mi cámara tanta olivera y me meto por un camino para hacer la foto. Al detenerme, descubro que a poco menos de tres metros descansa una enorme culebra a la que el sonido de la BMW y mi presencia no le molestan en absoluto, pues sigue ahí impasible, moviéndome yo de un lado a otro para tomar la imagen de la “bella y bestia” desde diversos puntos. La ‘guardiana’ de la olivera tan solo me sigue con la cabeza para tenerme controlado, pero en ningún momento mueve el resto de su cuerpo, ni tan siquiera al irme y allí la dejo, descansando.

El motor de la renovada S 1000 XR proviene de la S 1000 R -y este, a su vez, de la S 1000 RR- con una reducción de cinco kilos de peso respecto al anterior. El modelo se encuadra en las llamadas trail asfálticas, trail, por la posición de conducción, más GS que deportiva -sí lo son, en cambio, sus inagotables prestaciones-, manillar ancho y alto, cuerpo erguido y descansado, brazos y hombros sueltos y altura de los estribos ideal, con una postura de conducción muy confortable para viajar sin cansarse. Y lo segundo, porque su hábitat es, sin duda, el asfalto, la carretera y también la ciudad, por supuesto, desenvolviéndose en la primera de forma impecable y con agilidad y efectividad en la urbe, ayudada también por su contenido peso, 226 kilos con el depósito de combustible -20 litros- lleno.

El puerto de Torres te lleva hasta Albanchez de Mágina (arriba), uno de esos pueblos colgados que tanto abundan en esta Etapa 2, está situado en la Sierra de Mágina, con una espectacular vista que llama la atención del rider, deteniéndome de nuevo para contemplar tanta belleza.

“Me fascina la facilidad con la que se lleva la S 1000 XR”

Bajando la tortuosa cuesta de la localidad citada, con giros predecibles por su visibilidad, te encuentras de repente con el pueblo de Gredos (bajo estas líneas), cuya pomposidad invita a hacer un ‘break’, cosa que hago en una terraza que encuentro al paso con la moto, máxime cuando el calor no mengua, al contrario, suma grados a medida que el día va consumiendo horas.

Mencionaba anteriormente el aplomo de la S 1000 XR, que calza unos eficaces Metzeler Roadtec 01 con medidas 120/70 ZR 17 delante y 190/55 ZR 17 el trasero. No puedo sino alabar lo bien que maridan ambos, moto y gomas. Y me asombra la facilidad con la que se lleva la S 1000 XR a buen ritmo, una moto muy noble, divertida, con un tren delantero donde las horquillas invertidas con barras de 45 mm con ajuste electrónico en compresión y rebote gracias al Dynamic ESA de serie, actúan de forma impecable, haciendo de magnífico lazarillo del eje trasero. Éste, cuenta a su vez con la precarga del amortiguador de ajuste electrónico y la regulación asimismo electrónica de amortiguación de rebote y compresión, tecnología que perpetúa un comportamiento impecable. A ello se añade el control que el Dynamic ESA ejerce sobre otros sistemas, como el ABS y el Control Automático de Estabilidad (ASC), plus extra de seguridad que garantiza el eficaz frenado de la BMW, por potencia y tacto, sumando confianza en el rider.

A la salida de Gredos, siguiendo el irreprochable road-book, un trazado tortuoso me recuerda -por si lo había olvidado- que esto es el pAp, donde las rectas brillan (casi) por su ausencia y los giros de todo tipo son la salsa, el espíritu y la diversión de esta travesía adictiva donde la poderosa S 1000 XR luce sus innumerables virtudes. Nos encontramos entonces con el puerto de las Palomas, una maravilla para el ‘puntapuntero’ (pudiera parecer que la carretera la hubiera diseñado un motero), pues es más serpenteante que la anterior, si bien el piso no es tan impecable, aunque no por ello deja de ser una carretera de fiar, donde la diversión está asegurada. Desde lo alto del puerto, unas vistas increíbles del Valle del Guadalquivir nos acercan a la inmensidad de la naturaleza, tierras donde dejó huella Félix Rodríguez de la Fuente, como bien deja constancia un mirador (arriba) situado más abajo, pasado Arroyo Frío, que lleva su nombre, contemplándose desde allí la Sierra de las Banderillas, las aguas del Guadalquivir contenidas en el embalse del Tranco y la isla de Bujaraiza.

Pero para llegar al mirador del naturalista y divulgador hay que superar antes el ya citado pequeño núcleo urbano de Arroyo Frío, que se encuentra en la Sierra de la Iruela, en pleno corazón del Parque Natural de la Sierras de Cazorla, Segura y las Villas. La carretera sigue siendo magnífica, donde la S 1000 XR muestra su eficacia, sus virtudes dinámicas, deportivas y de conducción. Ante tanto giro en este tramo retorcido que cruza en dos ocasiones el rio Guadalquivir, llevar esta moto es una gozada, pues la metes donde quieres por su gran manejabilidad y obediencia.

El poderío de la S 1000 XR se lo da, sin duda alguna, su impresionante motor, 165 CV de pura adrenalina. Adaptado a la Euro5, la inclusión de la norma anticontaminación ha suavizado la entrega de potencia a bajo y medio régimen, siendo más progresiva. Sin embargo, es una moto con mucho carácter, actuando con la suavidad de la mantequilla a bajo régimen, para, a partir de las 7.500 rpm, hincar el cuchillo notando su empuje, dejando constancia de sus muchos caballos, haciéndolo además sin que haya que retorcer el puño del gas en exceso, pues con el acelerador electrónico que lleva el recorrido del gas es mínimo.

Buen asfalto, buenas curvas, mucha diversión

Respecto al tramo anterior, el de Arroyo Frío, apuntar que tiene una parte en la que no faltan badenes que requieren nuestra atención, sobre todo si vamos alegres con el puño derecho, porque alguno de ellos se encuentra en plena curva, pudiéndonos modificar la trazada. Es, además, un trecho que cuenta con numerosos alojamientos donde pernoctar -hoteles, casas rurales y mucho camping-, por lo que deberemos rodar con la lógica precaución. 

Me detengo en el mirador de Rodríguez de la Fuente en honor al creador de ‘El hombre y la tierra’; las cigarras son ensordecedoras, preludio del calor que se avecina, lo que hará que me detenga en más de una ocasión para beber mucha agua -a ser posible con gas y una rodajita de limón, por favor-, haciéndolo una de ellas en Hornos (con 36º, como prueba la foto que hago al cruzar el río de igual nombre, que no puede ser más acertado), en la provincia de Jaén. Anotación: El mirador del recordado divulgador no es el que hay que fotografiar para subir la imagen al pasaporte virtual, ¡que nadie se confunda!

A medida que hago kilómetros con la S 1000 XR, las buenas sensaciones aumentan, generando cada vez más confianza. Porque, además de las inacabables prestaciones, del buen tacto, de la buena calidad de todos los elementos que lleva, tanto los visibles, como la generosa pantalla TFT conectada con toda la información de la moto, haciéndolo de forma profusa, clara y precisa (consumos, presión de neumáticos, temperatura exterior y del motor, hora, modo de conducción, navegador, teléfono, etcétera), cuadro que se maneja de forma sencilla desde el ‘joy stick’ situado en el lado izquierdo del manillar, junto a la piña de conmutadores, mientras que en el derecho está el opcional botón de SOS, está la efectiva electrónica que, sin verse, se nota al actuar en los elementos mecánicos de la S 1000 XR para que sea una moto segura y fácil de manejar.

Territorio rider

Tras pasar Siles, el último puerto de Jaén, subo el alto de Peralejo de carretera impresionante porque aúna todo lo que un rider puede desear: buen asfalto, buenas curvas de radios diversos y entrelazadas, buena visibilidad y poco tráfico, territorio motero para disfrute de los participantes de este pAp, cuya Etapa 2 me encanta.

Un puerto, el de Peralejo, que es territorio rider, como apunto antes, y de la S 1000 XR, dominando la situación gracias a su aplomado rodar y los muchos controles que dispone puestos a nuestra disposición para hacernos más fácil y segura la conducción. La suspensión Dynamic ESA, va asociada también a los modos de conducción Pro, de serie, que son Rain, Road, Dynamic y Dynamic Pro, donde la respuesta del acelerador es más categórica y la suspensión se endurece, adaptándose según las exigencias del acelerador, la velocidad que llevemos y el terreno que pisemos.

Tanta potencia hay que detenerla cuando las circunstancias lo precisan y la S 1000 XR cuenta con unos efectivos frenos, con dos discos delanteros de 320 mm con pinzas de cuatro pistones y un único detrás de 220 mm de dos pistones y el sistema BMW Motorrad Integral ABS. Su funcionamiento consiste en frenar ambas ruedas al presionar la maneta derecha, si bien la presión que ejerce sobre el disco trasero es menor que en los dos delanteros, consiguiendo así una frenada más equilibrada.

La pantalla de la BMW marca las ocho de la tarde, hora de recogerse. Me encuentro en una rotonda donde el road book indica que hay que resetear (poner a cero el cuentakilómetros parcial), estando Hellín a solo dos kilómetros, por lo que decido poner dirección a la ciudad albaceteña, la más poblada de la provincia, con 30.200 habitantes, donde, a buen seguro hoteles no faltan. Efectivamente, hay dónde elegir, alojándome finalmente en el que me aseguran guardar la moto bajo techo. Mañana será otro día; hoy, me lo he pasado muy bien -obviando las altas temperaturas-, he disfrutado y la moto, la reina de las curvas, me ha maravillado.

Antes de mi pernocta, he pasado por Aýna, conocido también como ‘La Suiza Manchega’, pueblo albaceteño que acogió al equipo de José Luis Cuerda para el rodaje de su película ‘Amanece, que no es poco’, pudiendo visitar los lugares y escenarios en los que se filmaron varias de sus escenas y fotografiarse en la Vespa con sidecar presente en la película y que tuvo a bien quedarse para enganchar a todo aquel que se acerque al pueblo y dejar constancia de su paso, como el arriba firmante, que, como tantos otros, no me resigné a irme sin la consabida foto.

El presupuesto no llegó para todo el recorrido

Me levanto pronto para salir con la fresca. Retomo el road book en la rotonda donde lo dejé y enseguida vuelven las curvas. Al acabar la Comunidad de Castilla La Mancha, la vía por la que circulo, ‘curvera’, bonita e impecable, se torna, al entrar en la Región de Murcia, ¡en un desastre de carretera! Del piso intachable, a un asfalto roto, donde el buen alquitrán no está ni se le espera -al menos por el momento-, zona rizada en la que el comportamiento de la BMW no cambia, porque sigue yendo muy bien sobre calzada tan anómala, con las suspensiones ‘tragándoselo’ todo. Es posible que parte de la “culpa” de que la moto no se arrugue la tengan los Metzeler que calza. Por fin, a los dos kilómetros, el mal estado de la carretera se va atemperando hasta transformarse en una secundaria como Dios manda. Está claro que el presupuesto no les llegó para todo el recorrido.

Así y todo, con esa superficie de mejor olvido, la S 1000 XR responde de maravilla. Como maravilla es el asistente del BMW cambio Pro, bajando y subiendo las seis marchas sin tocar el embrague: al multiplicar no hay que cortar el gas y sí al reducir, adaptándose el régimen del motor, el sistema antirrebote del embrague y el antibloqueo de la rueda trasera para que en las transiciones de las marchas todo funcione sin sobresaltos.

La guinda que cierra la Etapa 2, el puerto de la Carrasqueta   

El sorprendente road book me lleva hasta tierras de Jumilla, donde el paisaje de los olivos jienenses, ya casi olvidado, da paso a las vides que se transforman en buenos caldos, agradeciendo los 22º de temperatura que hay en ese momento, ¡qué maravilla!, es lo que tiene madrugar. He salido del hotel tan pronto que parece que el desayuno solo lo disfruta la gente de poco amanecer. Así que me detengo en Yecla, haciendo otro alto en el cuaderno de viaje, donde una camarera de pocos amigos que me atiende (?) en la terraza no me da ni los buenos días, ni tampoco el zumo de naranja, “no”, contesta al pedírselo. “Viaja en moto y hazte el pAp y la simpatía volverá a tu rostro, si es que alguna vez la tuviste”, le respondo en silencio.

El cuaderno de viaje me lleva hasta Villena, en la comarca alicantina del Alto Vinalopó, localidad donde Juan Carlos Ferrero tiene su escuela de tenis Equelite Sport y al que entrevisté tras el estreno de su segunda S 1000 XR como la que conduzco. En la ciudad del extenista me hago un poco de lío con el road book. En estos casos lo mejor es preguntar, que lo hago a un policía municipal, que me envía a cierto sitio menos al indicado, le he pillado en un mal momento. Lo mejor, esta vez sí, es comprobar donde te has liado, retroceder hasta ese punto y reiniciar el guiado, ¡mano de santo!

Alicante ya está cerca, pero falta la guinda que pondrá punto y final a la Etapa 2 con todos los honores y divertimento. Pasado Ibi, se llega al puerto de la Carrasqueta, referencia motera de la zona, un alto cuya bajada (subida para los que vengan de Alicante) es rápida y divertida. Me encuentro con tres moteras que van muy bien, trazando por su sitio. Yendo detrás de ellas, observando sus evoluciones, me congratulo de que el mundo de las dos ruedas no sea exclusivo de los hombres, también es de ellas y hay que potenciarlo entre todos para que así sea. En este final de fiesta de la Etapa II, Jaén-Alicante, la S 1000 XR muestra todo su poderío. Con tanta ‘caballería’ como tiene, es, sin embargo, suave y contenida, noble, rueda con soltura, es enérgica si así lo deseamos, responde de forma inmediata y su tacto transmite la calidad que posee. Su pisada es muy sólida, haciendo gala de la gran estabilidad que enamora, no perdiendo nunca el tacto, por más rápido que vayas.

Las magníficas instalaciones de Touratech ponen punto final a la etapa, la última foto del recorrido que hay que subir al pasaporte virtual. Allí me espera Antonio Navarro y Miguel Ángel Heredia, además del obligado y delicioso arroz alicantino (los lugareños diferencian este manjar culinario propio de esta Comunidad en dos tipos: en Valencia, la paella; en Alicante, el arroz, aunque ambos se hacen en una paella…). Me he divertido mucho con la S 1000 XR en un recorrido digno del pAp. Me resta la etapa 3, Alicante-Peñíscola, para concluir el pAp21, recorrido que haré con una tercera BMW, veremos cuál…

Para concluir, dos palabras para definir lo vivido:

Etapa 2 pAp 21: Muy divertida.

S 1000 XR: Apabullante.

Más información: S 1000 XR | BMW Motorrad (bmw-motorrad.es)

Conoce las tres etapas del puntApunta 21 descritas por David Canosa, Marketing Manager de BMW Motorrad España y Tony Hummer, Embajador puntApunta 21. Vídeo: (84) puntApunta 2021. De Sur a Este. Una experiencia única – YouTube

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