Mª JOSÉ ALONSO, VICEPRESIDENTA DE LA PMSV: “LA MOTO ES RESPIRAR, ES VIVIR, ES DISFRUTAR”

Por José Mª Alegre
María José Alonso de Arriba (Salamanca, 1966), vicepresidenta de la Plataforma Motera para la Seguridad Vial (PMSV), conduce su R 1200 RT desde 2019 -la segunda; la primera la estrenó en 2010-. Para esta rider cuya imagen con sus largos cabellos blancos sobresaliendo del casco y conduciendo la BMW no pasa desapercibida, “la moto es respirar, es vivir, es disfrutar y yo la respiro desde que tenía nueve añitos. No concibo mi vida sin una moto, es mi ruta, mi camino, mi vida. Es sentir que tienes un por qué cada día, una motivación diaria. La moto es el viajar con los sentidos, como cuando fuimos por Francia (ella y su marido, cada uno en su moto) contemplando esos grandes campos de lavanda percibiendo su aroma. El que haga turismo con la moto sabe de lo que hablo, pues percibe ese olor a flores, a jara, a pino, a azahar, porque no es solo disfrutar del camino, es también olerlo, porque te entra por todos los sentidos, por todos los poros, cosa que en un coche no puedes sentir”.

Esta salmantina reside en Valencia desde 1996, cuando “mi marido y yo nos trasladamos a vivir aquí. Anteriormente estuvimos en Madrid, en Barcelona y en Gran Canaria”, cuenta esta “trota España”. Ambos, la protagonista y el que suscribe, estamos en Moto Moto Tapas, el conocido restaurante-museo creado por Salvador Gascón, un entusiasta de las dos ruedas que unió sus dos grandes pasiones, la gastronomía y el motociclismo, en un establecimiento ubicado en Cullera, junto al mar, donde puedes degustar un arroz exquisito rodeado de motos, monos y cascos pertenecientes a leyendas de las dos ruedas, haciendo las delicias de gastrónomos y moteros. ¿Qué mejor lugar para entrevistar a una rider?

“La moto no tiene edad. La moto tiene mentalidad. Conocí a una pareja, 79 años él y 82 ella, que iban con una Independence a una concentración y me dije ‘estos saben lo que es vivir’”

Esta apasionada de la moto de trenzas “nevadas” que juguetean con el viento al ritmo que marca su puño derecho sobre su R 1200 RT, lleva tanta marcha como su BMW, a pesar de que “estoy en paro, pero ahora tampoco paro. Me dedico al mundo de la seguridad, de la educación, de la formación y concienciación vial, y ayudo en todo lo que puedo y en todo lo que me necesitan de forma altruista y casi siempre relacionado con el mundo de la moto”, responde. 

Pregunta. ¿La moto tiene edad?

Respuesta. ¡Qué va! -rotunda-. La moto tiene mentalidad. Conocí a un señor de 79 años que iba con una Independence y la señora de acompañante con 82 años, de Madrid, asistiendo a una concentración en Cantabria, con dos narices, y se me caía la baba viéndolos, ‘estos saben lo que es vivir’, me dije, viven como quieren y porque lo quieren. Y este ejemplo demuestra que no es una cuestión de edad, sino de mentalidad. Lógicamente, a partir de según qué edad tienes que saber cuáles son tus limitaciones, pues igual te cuesta más mover esa moto, pero yo creo que es de mentalidad y de proponértelo.

Mª José y su hermana en la moto con la que
“debutó” en el mundo de las dos ruedas con once años.

Su padre, Guardia Civil destinado en un pueblo salmantino, “tenía una Torrot naranja con las tres marchas en el puño izquierdo. Teniendo yo diez años, esa moto me empezó a llamar la atención, porque todo lo que tenía motor me encantaba, y un día, con once años, la cogí mientras estaban todos haciendo la siesta y me fui a dar un paseíto. Tuve la mala suerte de encontrarme con la pareja de la Guardia Civil, que me dio el alto, pero yo creí que me saludaba, ‘qué majos que son’, pensé, porque me conocían, y seguí. Y al regresar a casa me esperaba la pareja y mi padre y allí fue un antes y un después en el percibir lo que era el riesgo en la moto y el tener concienciación de los tiempos para hacer las cosas. Yo creía que mi padre me iba a echar una bronca del copón, pero, muy al contrario, tuvo una actitud muy positiva, reflexiva y educativa. Me dijo, ‘te voy a hacer una propuesta, si aceptas no volver a coger una moto, ni subirte con nadie en ninguna hasta que tengas los 14 años, yo mismo te llevaré entonces a que te saques la licencia de ciclomotor’. Y así lo hicimos. Yo cumplí mi promesa y mi padre la suya y curiosamente dejé de coger la moto, a pesar de tener la licencia. Pasados los años volví a coger moto, la que pillaba y me dejaban (risas). Y no fue hasta 2005 cuando tuve la primera”.

Aún debería esperar cinco años más para tener su primera BMW, la R 1200 RT mencionada al principio. “Empecé avanzando de poco a mucho, pero mi fijación siempre fue BMW y siempre la RT. Yo empecé con una custom, y cuando iba a las concentraciones de motos veía a la gente que iba con unas motazas impresionantes, BMW muchas de ellas, y yo quería una, pero la gente me decía, ‘¿pero tú, dónde vas, muchacha, no piques tan alto, si además esas motos no son para chicas. Vosotras vais mejor en las custom, que son más bajitas’. Y a mí me fastidiaba, sobre todo que me llevaran la contraria, pensando ‘qué van a decir estos de lo que me gusta a mí. ¡Yo quiero esa moto!’”, cuenta.

Fue en un viaje a Italia cuando reafirmó su voluntad de tener una RT. “Fuimos mi marido, yo y 17 personas más a Italia. Fue mi primer viaje largo en moto por toda la Costa Azul hasta llegar a la gran concentración Madonnina dei Centauri en Castellazzo, que le aconsejo a todo el mundo que vaya, porque es espectacular. Y todos los que iban conmigo llevaban, en su gran mayoría, R 1200 GS y RT, y yo babeaba con esa moto y le dije a mi marido ‘yo algún día tendré una BMW y será una RT’, respondiéndome ‘tú estás como una regadera’. Pero yo lo tenía claro, esa era mi moto, y la compré en 2010, cambiándola por otra RT, la actual, que me regaló mi marido, en 2019, y es la que me gusta y me encanta. Yo soy corredora de fondo y creo que como la RT no hay nada para ‘comer’ kilómetros y eso que he probado la K 1600 GT, porque, además, es más bajita, lo que pasa es que no la veo para ciudad. En cambio, la RT, por mucho que digan que no, le quitas las maletas y es una moto igual de versátil que cualquier otra para ir por ciudad o yo por lo menos no encuentro ningún problema y a mí me encanta; estoy enamorada de mi Blancanieves”, confiesa con satisfacción.

Aunque es verdad que los kilos “pesan”, mantengo que en una moto (en parado, porque en movimiento no se notan, en el caso de la BMW) se controlan más por habilidad que por fuerza, corroborándolo María José respecto a su R 1200 RT. Para ella los kilos no son un problema, asegura, y soy testigo de ello porque siguiéndola por Valencia, con la sucesiva detención en los semáforos, y luego yendo a Cullera por la carretera de El Saler, ahora con radar de tramo, el dominio que demuestra tener de la RT y la habilidad conduciéndola es absoluto. “Al principio es un hándicap, pero es como todo, cada maestrillo tiene su librillo -confirma-. Además, cuando vamos de viaje hay que sumar todo el peso que llevo, porque viajando, mi marido, que va con su F 800 GT, llevando sus maletines-neceseres, como yo les llamo, tengo que cargar en la mía su equipaje y el mío, entonces, al final, mi moto pesa una burrada, y en según qué situaciones me veo un poco comprometida, pero busco mi truquillo. Tengo un buen brazo y apoyando la pierna y la cadera en la maleta, la manejo en parado. Es cogerle el tranquillo, pero igual que con esta, con cualquier moto. Es cogerle la técnica”.

La vicepresidenta de la PMSV hace al año unos diez o doce mil kilómetros, “pero además en corto espacio de tiempo, porque debido a que mi marido tiene el mes de vacaciones en verano y salvo algunos días en Semana Santa y poco más, cuando más viajamos es en las vacaciones de él, que solemos hacer siete u ocho mil kilómetros. Y el resto, nos escapamos los fines de semana; vamos a Teruel, bajamos a Benidorm o al interior, por la zona de Cuenca, que es superbonita también”, expresa.

“‘Qué bonitas vuestras motos, ¿y qué tal la GT?’, me pregunta. ‘¿Perdona?’, le respondo, ‘si yo no he cogido esa moto en la vida’ ‘¡Ah! ¿Entonces, la RT es la tuya?’ ‘¡Sí!’. Les choca mucho”

Sorprende que María José tenga la moto “gorda” y su marido la “pequeña”, por lo que más de un malentendido habrá habido, ¿no?, le pregunto, respondiendo no sin reír antes. “Sí. Las dos motos están juntas en la plaza del garaje y algún vecino te comenta, ‘Qué bonitas vuestras motos, ¿y qué tal la GT?’, pregunta mirándome. ‘¿Perdona?’, le respondo, ‘si yo no he cogido esa moto en la vida’, quedándose con esa cara de ‘¡ah! ¿Entonces, la RT es la tuya?’ ‘¡Sí!’. Les choca mucho. Y cuando vamos a concentraciones o a matinales, pasa exactamente lo mismo, es entrar los dos con las motos y se quedan mirándote. Muchos dicen, ‘tú la llevas en autovías y luego la coge ya tu marido, ¿no?’. ¡Es que a mí me gusta esta!” -reivindica nuestra protagonista-. (Tú, moto grande, ande o no ande, que en este caso anda…). Vaya qué si anda, pero además es que anda que es una maravilla. Yo noto diferencia de la anterior a esta, primero porque tiene el punto de gravedad más bajo y luego porque la cambio de dirección con un ligero movimiento de cadera y presión en las estriberas. La gente está confundida y se cree que, a gran volumen, más ‘borrenco’, más torpe y es todo lo contrario, por lo menos la RT. Me resulta muy fácil de llevar”.

P. ¿Después de esta RT, vendrá la nueva?

R. ¡Ay! (exclama con un suspiro pronunciado), es que he visto la tuya (la nueva R 1250 RT con la que acudo a la cita) y estoy babeando, pero es que la mía tiene dos años y mi marido me mata. Primero, hay que ver la suya, porque le ha picado el bichillo y se quiere quitar la GT y ahora igual va a por la R 1250 RS, porque tenemos un amigo que la tiene y dice que es una pasada.

A nuestra rider no le gusta ir rápido. «No me gusta la velocidad, porque me gusta disfrutar del camino. Además, valoro mucho el respeto en la vía, porque según trates te tratan y procuro llevar los límites de velocidad a rajatabla. Me gusta ir a la velocidad que toca, entre otras cosas porque me gusta disfrutar del camino, aparte de ver luego el destino y si vas rápido, ¿qué ves? Tengo amigos que me dicen ‘nos hemos hecho la transpirenaica en tres días’, ‘¿y qué habéis visto?’, les pregunto, porque no se puede ver nada así. Hay que disfrutar de lo que ves y se puede curvear con un ritmo guapo, como en la carretera que va de Lérida a Andorra, que tiene unas curvas superbonitas, es ir bailando en la moto y a mí me encanta bailar con la moto a buen ritmo”.

La Administración debe procurar que tú, como usuario de la vía pública que eres, puedas circular por ella de manera libre y sin ningún peligro

P. Tú tienes el tema de la seguridad de la moto por bandera, batallas mucho al respecto, participas en muchos foros como vicepresidenta del PMSV, ¿cómo se puede aumentar la seguridad del motorista y cómo se debe hacer?

R. El primero que lo debe hacer es el propio usuario, hay que partir de ahí, pero de las motos, de los coches y de cualquier vehículo que ruede por la vía pública. Hay que aplicar el sentido común al subir en cualquier vehículo. No se puede exigir algo que tú no haces. Y para subir en una moto debes ir bien equipado, por supuesto debes respetar las normas, y tienes que tirar de un sexto y hasta de un séptimo sentido para captar toda la información que tienes alrededor, porque tienes que adivinar lo que van a hacer el resto de vehículos que te rodean. Primero, ir bien equipado, ser respetuoso y tener sentido común y a partir de allí exigirle a las administraciones que hagan su parte, porque eso, por más que respetemos las normas, no es una cuestión nuestra. Como por ejemplo el que las vías estén en mal estado, que no haya gravilla en el suelo, que existan manchas de aceite y de gasóleo que no han sido eliminadas debidamente porque simplemente les tiran arena y no sepiolita que absorbe… Las líneas blancas, en ciudades y carreteras, que esquivas porque no sabes si tienen los áridos suficientes para evitar los patinazos… Y es la Administración la que debe procurar que tú, como usuario de la vía pública que eres, puedas circular por ellas de manera libre y sin ningún peligro. Y, por supuesto, que los laterales de las vías tengan unos sistemas de contención de vehículos que sean menos lesivos y que, sobre todo, no vayan en detrimento del usuario de la moto. Yo, cuando voy en mi coche, que lo hago a veces, sí soy una ciudadana en donde el estado ha puesto una serie de elementos que pueden proteger mi integridad física, pero yo, misma usuaria de la vía pública cuando voy en la moto, el Estado no ha puesto esos mismos elementos para protegerme, porque las barreras de contención no son integrales, entonces, si me caigo me voy a hacer daño. El Estado tiene que mirar por absolutamente todos los usuarios de la vía pública, independientemente del vehículo que lleven.

Alonso con Aspar y Emilio Alegre

P. Tú abogas por la rebaja del IVA en la equipacion del motorista como una cuestión de economía particular y de Estado.

R. Es muy sencillo, si quieres ir bien equipado, te cuesta un dinero. Si ese equipamiento, en lugar de llamarse equipamiento del motorista, se llamara equipamiento de protección individual, qué es lo que es, tendría que tener un IVA reducido, lo que significaría que la gente compraría prendas de calidad y no de bajo coste que no vas a saber qué homologación tiene. Un IVA reducido, lo que va a incentivar es que la gente compre prendas de calidad y homologadas y con un precio justo. Permitiría que la gente vaya a una tienda a equiparse con un ahorro, ahorro que luego se lo podrá gastar en aumentar las prendas de protección hasta llegar al airbag y es la mejor manera, porque cuesta menos reducir el IVA que mantener a una persona en un hospital por un siniestro de tráfico durante un montón de tiempo, estando de baja también en una empresa, eso le supone al país muchísimo dinero.

Mª José ante la Comisión de Seguridad Vial del Congreso de los Diputados

P. Tu actividad en la defensa de la seguridad del motorista te ha llevado al Congreso de los Diputados para intervenir en la Comisión de Seguridad Vial, ¿qué tal fue?

R. Vas con muchas ganas, nerviosa, como diciendo ‘voy a hablar con personas que saben’ y luego llegas ahí y te rompen todos los esquemas, porque les miras y dices ‘no saben de lo que les estoy hablando’. Creo que el mundo de las dos ruedas todavía es muy desconocido en el ámbito político, porque creo que falta mucha información, a nivel política, por supuesto, repito, pero también a nivel usuario, por eso llevamos tanto retraso en todo. No se sabe sacar rendimiento a la moto. De hecho, es el futuro para una movilidad sostenible, por falta de espacio en las ciudades, y hay que optimizar su uso.

P. Por ser mujer, rider y ‘rubia’, te has tenido que escuchar alguna impertinencia?

R. Despectiva, ninguna. Pero me han pasado cosas muy curiosas. Por ejemplo, llegar con mi RT a una gasolinera, que es un punto de encuentro en Valencia donde solemos quedar los sábados por la mañana, llegar mi marido primero con su moto y yo hacerlo después y veo por el retrovisor que me viene de repente un chico corriendo, un ‘customero’, y como yo tuve una custom, pensando en quién podía ser, se acerca y me pregunta, ‘¿Quieres un motero feo como novio, como yo, para que no te lo quite nadie?’. Me quedé a cuadros y mi marido y los demás empezaron a reír y le respondí, ‘siento desilusionarte, pero es que ya lo tengo, mira, está aquí al lado’, señalando a mi marido y él partiéndose de risa. El pobre chaval se puso rojo como un tomate y pidió disculpas. O coches en la autovía ponerse al lado mío, en paralelo, para hacerme fotos y yo flipando, pero todo por las coletas rubias dando giros y a la gente le llamaba la atención y yo la verdad es que reía, pero me parece increíble, porque en el siglo XXI la mujer y la moto debería ser totalmente normal.

P. Te ves de abuelita y en moto?

R. Yo, sí (ríe). De hecho, ya me dicen que con la edad que tengo como puedo ir con esto (se refiere a la RT). Tengo 55 años, pero es que hay mucho estereotipo. Primero, una mujer y una moto tan grande (Y una rubia, añado). Sí, una rubia, esta es otra, que no somos tontas, ¿eh? (risas). Me encanta ir de rubia, yo voy a muchas concentraciones y cuando me empiezan a vacilar, a meterse un poco conmigo… ¡Oye, que me ha tocado cambiarle la bombilla de la moto a más de uno porque no tenía ni pajolera idea! Cuando no me interesa escuchar las necedades que dicen, voy de rubia, me hago la tonta y lo suelto. ¡Que ya estamos en el siglo XXI, hay que avanzar un poco!

P. Y a las mujeres que quieran dejar el asiento trasero para conducir su propia moto, pero tienen reparos por lo que estás comentando, ¿que puedes decirles?

R. Que no se disfruta igual y conste que yo alabo a las mujeres que van de copiloto, no me gusta llamarles paquete, porque de paquete no tienen nada. Hay que echarle muchas narices para ir en la parte de atrás de una moto, yo no iría, por eso conduzco la mía y mi marido la suya, ni subo a nadie en mi moto. Yo, me responsabilizo de mí, porque no quiero ser responsable de que me ocurra algo y le ocurra a su vez a quien lleve. Hay que tener mucho valor y mucha confianza para ir en la parte de atrás con alguien en una moto, porque yo sería incapaz. Conozco a chicas que iban en la parte de atrás y se han iniciado y ya no quieren volver atrás, porque conduciendo tú, disfrutas, el control y el ritmo lo llevas tú y el tiempo lo controlas tú, porque tú eres la que manejas. Que prueben, con precaución, por supuesto, y seguro que lo van a disfrutar, estoy totalmente convencida, les va a cambiar el chip.

4 Respuestas para “Mª JOSÉ ALONSO, VICEPRESIDENTA DE LA PMSV: “LA MOTO ES RESPIRAR, ES VIVIR, ES DISFRUTAR””

  • Arpadi dice:

    Muy bien; muy echada «palante» y trabajando en favor de todos nosotros. Desde un bmwista a otra.

  • EMILIANO Alonso Muñoz dice:

    Soy Primo de María José y tengo que reconocer que esta prima tiene dos ovarios muy bien puestos y una actitud súper positiva y les dice a los Políticos lo que necesitan escuchar!!! Felicitaciones María José!!!

  • En primer lugar agrader a José María el cariño con el que ha realizado el reportaje. Que animo a todas esas mujeres que ven en una moto de casi 300 kg un enemigo o algo inalcanzable, que eso nones así, «Querer es poder «.
    Agradecer el comentario de Arpadi.

    Saludos viales a todos. Disfrutad con cabeza, la vida son 3 días y 2 ya han pasado!!

  • carmen peña dice:

    estupenda entrevista Jose Maria ..oleee a esas mujeres moteras por valientes y como dice la cancion ..lo que dicen los de mas esta de mas !!envidia q tienen ..ellas pueden ellas valen !! mi aplauso 👏👏👏❤️❤️ biquiñooos y gass a la vida 😘😘😘😘😘

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