AMIGOS DE CLÁSICAS BMW DE ESPAÑA: “SORPRESAS EN SORIA”

Todos los amigos que nos siguen ya saben que los Amigos de Clásicas BMW no paramos ni en pandemia. Hasta en los peores momentos de limitaciones. Y por suerte, empezamos a no acordarnos de aquello… ya que los incondicionales entre los Amigos de Clásicas BMW recorrimos durante ese tiempo, varias veces, nuestras respectivas Comunidades Autónomas…

Esta vez, a finales de mayo, con la libertad de movimiento y de desplazamiento recuperada, nos acercamos a descubrir sensorialmente con nuestras Clásicas BMW una de las zonas más atractivas y a la vez despobladas de la Península Ibérica: la zona de pinares de Soria y el Parque Natural de la Laguna Negra y los Circos Glaciares de Urbión.

En esta ocasión, nos juntamos amigos motoristas llegados unos de Cataluña y otros de la zona centro, de Madrid. La cita era en Navaleno, uno de los pueblos más veraniegos de la zona de pinares, muy próximo al Parque Natural del Cañón del Río Lobos y a Burgo de Osma. Sólo por la cercanía a estos emblemáticos lugares sorianos, como punto de partida para conocerlos y recorrerlos en moto, ya merecería ser un destino señalado. Pero en esta ocasión, nuestro objetivo, además de la ruta paisajística, era otro más prosaico: disfrutar de la excelente gastronomía de la comarca, además de otras sorpresas posteriores.

Y esta gastronomía tiene una particularidad que la hace única y especial: el lugar, al ser tierra de pinares, es uno de los mejores puntos de España en cuanto a producción de setas silvestres, con enorme variedad de especies, así que allí fuimos con nuestras clásicas para ver cómo estaban esas setas y poder contároslo.

La experiencia comenzó en la misma cena de llegada, donde en el Mesón “El Hachero”, Inma y Víctor nos agasajaron con una pantagruélica y exquisita cena en la que no faltaron los “boletus edulis” a la plancha, ¡qué manjar!

Difícil de mejorar, amén de la comida, la atención por parte de los anfitriones. Además, allí conocimos a Eduardo, amigo de uno de los nuestros al que ya todos consideramos también amigo, que ejerció de anfitrión y guía de las bondades de su pueblo adoptivo, Navaleno. Su compañía, generosidad y buen humor constantes nos acompañaron todo el fin de semana.

Al día siguiente, nueva sorpresa: ruta a la Laguna Negra, a través de carreteras forestales y el Pantano de la Cuerda del Pozo que estaba con el nivel de agua hasta arriba, y a la que llegamos casi hasta la orilla gracias al buen hacer del ‘Road Leader’ de la ocasión y buen conocedor de la zona. Tuvimos en María, Guía Oficial de Turismo, una impagable ayuda, que nos explicó maravillosamente el entorno de la Laguna, sus secretos y leyendas, y hasta nos leyó el poema de Alvar González, de Antonio Machado, ambientado en la Laguna Negra. Aplauso para María, que también disfrutó mucho con nuestra compañía. Hasta la rana de la Laguna estaba contenta de escuchar por fin algún grupo humano numeroso por allí…

Terminada la visita a la Laguna Negra, nos dirigimos de nuevo hacia Navaleno, pasando por los estupendos paisajes de Salduero, Molinos, Covaleda y Duruelo, con muy buenas carreteras moteras entre deliciosos parajes, unas rápidas y el tramo de Canicosa de la Sierra a Navaleno, muy retorcido y con buen asfalto, haciendo las delicias de los más carbonillas, que exprimieron bien sus máquinas ¡gozando de lo lindo!

Allí teníamos reservada la sorpresa estrella de la salida, nunca mejor dicho: comida de Estrella Michelin en el Restaurante “La Lobita” de Navaleno. Dirigido por Elena Lucas (nieta de los fundadores) y Diego Muñoz, ofrece una experiencia gastronómica única, basada en platos en los que siempre están presentes de una u otra forma las setas, elaborados con un mimo acorde al servicio y calidad que ofrecen. Viven su profesión y se desviven por dar un servicio excelente. Muy, muy recomendable. Eso sí, reservad con antelación.

Tras la experiencia gastronómica, la última sorpresa de la salida: Nuestro amigo y anfitrión Eduardo es el alma mater, junto con su primo Jesús, de la “Asociación Retógenes – Amigos de la Historia Militar” y han creado uno de los museos más singulares que pueden visitarse. Fruto de su pasión de toda la vida por el mundo militar, han creado un museo totalmente privado que solo se puede visitar por invitación y donde recorren la Historia de España a través de escudos, emblemas, banderas, uniformes, vestimentas y estandartes. Algo único que hay que ir a ver y que no puede describirse fácilmente con palabras, para poder maravillarse con el ingente trabajo de búsqueda y recopilación de objetos y símbolos olvidados y que ellos han sabido recuperar.

Como suele ser habitual, un fin de semana muy trabajado y para recordar, lleno de momentos entrañables, risas, diversión y nuestras queridas motos clásicas BMW, que son la excusa de nuestras escapadas.

¡A por la siguiente! Un abrazo de los Amigos de Clásicas BMW de España para todos los amigos de las dos ruedas que nos siguen en nuestras crónicas.

Una respuesta para “AMIGOS DE CLÁSICAS BMW DE ESPAÑA: “SORPRESAS EN SORIA””

  • Carlos dice:

    Rutas preciosas, sorpresas gastronómicas de un nivel hasta ahora desconocido en nuestras salidas, museos inesperados (en medio de Navaleno) … En fin: si todo esto lo adornamos con una preparación del viaje hasta el más mínimo detalle por parte de nuestro alma mater José Ramón, pues eso ha sido esta salida.

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