TRIBUTO A LA “ZEBRA ROJA”

Por Eduard López Arcos
Suelo acordarme a menudo de mi BMW R 1200 GS Adventure del 2007, con la que compartí casi 200.000 kilómetros de aventuras de todo tipo y de la que me desprendí hace ya unos seis años.

No fue hasta el 2011 que la bautizara con el nombre de la Zebra Roja, con motivo del viaje por el África occidental que me esperaba. Partió hacia el continente africano con casi 100.000 kilómetros, durante los cuales nunca me dio un solo problema. En Kinshasa, República Democrática del Congo, tuve que cambiar el brazo de transmisión porque una de las crucetas se había deteriorado. El barro había estropeado uno de los fuelles de la transmisión y esto habría facilitado la contaminación de ésta.

La Zebra Roja vivió conmigo mis tres primeros años en el desierto de Marruecos. Con ella aprendí a navegar por las dunas y superar la arena profunda con técnica. No es la moto más fácil para eso, pero tiene su punto divertido.

En el 2015 tuve la idea de participar en el Merzouga Rally 2016, que fue la primera prueba Dakar Series en continente africano. Para ello necesitaba una montura más ligera, y aunque en esa prueba participan principalmente motos de 450 cc, elegí la BMW F 800 GS, básicamente por su motor, transmisión de cadena, horquilla invertida y rueda delantera de 21 pulgadas. A diferencia de mi BMW R 1200 GS Adventure, que necesitó tres años para tener nombre propio, la Zebra Roja, la nueva máquina nació prácticamente con el nombre tatuado en sus cilindros: Tormenta.

Gracias a la colaboración de BMW Motorrad España y Twalcom, pude preparar a Tormenta para el uso extremo en el desierto. Aunque la alegría de tener a Tormenta es enorme, irremediablemente existe cierta nostalgia por el vacío que dejó la Zebra Roja.

He rescatado este vídeo con imágenes del viaje de hace un tiempo por África occidental. Es un modesto tributo a una gran moto que respiró el aire del continente africano durante casi cuatro años, demostrando ser capaz de atravesar desiertos, montañas y escalar la duna más alta del Erg Chebbi, en Marruecos.

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