LORENA SAIZ, DE ‘PAQUETE’ A CONDUCIR SU F 850 GS A LOS 40 AÑOS: “NO TIENE NADA QUE VER. DISFRUTO MUCHO MÁS DE LA CARRETERA”

Por José Mª Alegre
Lorena Saiz (Burgos, 1977) era una usuaria de la moto, pero en el asiento de atrás. Esta propietaria de un hotel en el burgalés pueblo de Soncillo, iba de ‘paquete’ en la K 1600 GTL conducida por Rafa, su marido, hasta que un día, con 40 años, decidió pasarse al asiento delantero de la F 850 GS que se compró. “No tiene nada que ver. Disfruto mucho más de la carretera”, asegura.

“Después de viajar diez años de ‘paquete’ con Rafa -prosigue la rider-, que me ha encantado y he disfrutado un montón, una chica de Barcelona, que llevaba una moto que me gustaba, me comentó ‘si te sacas el carné lo vas a ver todo de otra manera, es que no tiene nada que ver ir de ‘paquete’ a llevar la moto’ y se me encendió ahí la chispa. Un día le digo a Rafa, ‘me voy a sacar el carné de moto. ¿En serio?’, me respondió. Al principio, como que le costaba entrar por el aro, pero luego superorgulloso de que su mujer lleve moto”.

La edad no es impedimento para sacarse el permiso de conducir motos y el ser novato no es excluyente para tener una GS como la de Lorena

Dicho y hecho. Lorena se sacó el carné (a los 40 años, como consta al inicio) y se compró una flamante F 850 GS (limitada a 47 CV para poder llevarla con el A2), su primera moto, demostrando dos cosas, que la edad no es un impedimento para sacarse el permiso de conducir motos y que el ser novato no es excluyente para tener una GS como la suya. 

Pregunta. ¿Qué tal el cambio de ir detrás a ir delante?

Respuesta. No tiene nada que ver. Yo, detrás, he ido muy cómoda, tranquila y segura, porque confío en la persona que me lleva, pero ir conduciendo es disfrutarlo de otra manera. Antes disfrutaba mucho del paisaje, porque lo veía todo estupendamente, y ahora disfruto mucho de la carretera; es más, podemos ir hablando por los cascos y hay veces que le digo a Rafa, ‘ahora no me hables, déjame un rato porque voy disfrutando y pensando solo en lo que voy haciendo’.

Lorena reconoce que “he tenido afición por cualquier cosa a motor desde siempre. Conducir me ha encantado, coches, camiones, motos, lo que me hubieras dejado. Con 20 años me quise sacar el de camión y mi padre no me dejó porque yo era un poco cabra loca con los coches. De hecho, ya a esa edad, recién sacado el carné, tuve varios accidentes en el mismo año. A lo mejor, si me hubiera sacado el de moto a los 20 años, igual no estaba aquí. Creo que todo en su momento, porque con el tiempo uno sienta la cabeza. Ahora me sigue gustando correr, pero de otra manera y disfruto mucho con la moto”.

El contrapeso a la tendencia ‘velocista’ de la rider es su marido, Guardia Civil de Tráfico que patrulla por las carreteras de la zona con una R 1200 RT. “Rafa es el maestro que tengo que me hace ser muy prudente, porque ha tenido mucha paciencia conmigo y es verdad que al principio iba detrás de él, pero ahora es al revés, voy yo delante y a veces me tiene que decir ‘suave, que vas un poco ligera’. Pero me siento muy tranquila en la moto, muy cómoda, muy segura y todo lo que hago me lo ha enseñado él y, sobre todo, a ser prudente. Pero necesito mucho más, porque solo he hecho 16.000 kilómetros con la moto, la única que he tenido desde que me saqué el carné. Hice once mil kilómetros en 2019, el año que la estrené”, conviene. Una progresión que se truncó en 2020 “con la pandemia”. 

P. ¿Por qué la F 850 GS y no otra?

R. Me gustan las GS, siempre me han gustado las ‘pico pato’, como me las presentaron, las veía por la carretera y era la única moto que distinguía, ya ves, ahora ya distingo muchas más, pero la GS siempre me ha gustado y luego mucha gente que me cae bien tiene esa moto y no sé por qué, pero te gusta. Al principio pensaba coger la F 750 GS, pero le dijeron a Rafa que se me iba a quedar pequeña en dos días y mejor pasar directamente a la 850 y fui a probarla y es muy alta, más que la 1250, pero como se podía pedir baja de suspensión, aunque pierde el ESA y el caballete, y también el asiento rebajado, dije, pues esta. Al principio me costó, porque nunca había cogido una moto, sobre todo a la hora de parar o aparcar. Pero ya le he cogido el tranquillo y estoy encantado con ella, además, se conduce superbién porque es muy fácil de llevar.

Pero Lorena apunta más alto, “porque yo quiero la R 1250 GS HP; he probado la de un amigo, que lleva el asiento más bajo, y me siento muy cómoda. Y le digo a Rafa, ‘se me va a acabar el Select y hay que cambiar de moto, tendremos que hacer algún kilómetro más, ¿no?’, porque me ha fastidiado 2020. Si este año hubiera hecho otros 10.000 kilómetros o 12.000, pues entonces sí, no me lo pensaba, porque yo quiero la R 1250 GS HP, sí o sí”.

Lorena, en su primer viaje con la F 850 GS: “Rafa, por aquí tengo que entrar? Qué sí, que tú entras! Y dije, si salgo de esta, MacGyver!” Y desde entonces me quité el miedo”

El primer viaje en grupo que hizo Lorena con su F 850 GS fue en “la Nacional del Club de Motos BMW en Cangas de Onís, en 2019, y yo dije ‘¡voy con mi moto! Pero, ¿tú sabes la de curvas que hay para subir hasta Sotres? -me pregunta- ¡Pues subí! -exclama con satisfacción-. Mi marido tuvo la paciencia de quedarse el último conmigo y por el interfono me iba diciendo ‘puedes abrirte’ en esta o aquella curva, porque yo conducía desde hacía cuatro días y las curvas se me quedaban pequeñas y necesitaba todo el carril y subí hasta arriba. Luego, el lunes, ya en casa, cuando estaba aquí trabajando (la entrevista se realiza en su restaurante), solo tenía en mi cabeza las curvas. Si me llegan a decir dónde tenía que subir, no subo, pero es que yo nunca pienso las cosas. Yo, si quiero algo, lo hago”.

Ese fue un viaje grupal, porque recién sacado el carné “fuimos a Pingüinos, era el primer sitio que iba sola con mi moto y Rafa en la suya. Al llegar, buscamos aparcamiento teniendo que pasar por una calle que apenas había espacio, y le digo a Rafa por el interfono, ‘¿por aquí tengo que entrar?’ ‘Que sí, mujer, que tú entras’, me contestó. Entré con la F 850 GS, tan recién estrenada como mi carné, y dije, ‘si salgo de esta, MacGyver’ (serie de televisión USA de acción y aventuras), y desde entonces me quité el miedo. Allí me hice una foto con Pedro Sancho, al que le encantaban las GS, aparte de las motos de enduro y mil más que tenía y estuvimos en su casa muchas veces, le tenía mogollón de aprecio y cuando me saqué el carné le llamé para decirle toda emocionada, ‘¡Pedrito, que ya tengo el carné y la moto!’”.

Nuestra protagonista es una mujer decidida y valiente, de respuesta espontánea y natural. Es extrovertida y su conversación resulta amena aderezada conalgún que otro toque de humor. Lorena regenta un hotel de tres estrellas, con bar y restaurante, terna que recomiendo por haber hecho uso de los tres, acogedores y placenteros, conjunto ubicado estratégicamente en el centro de Soncillo, al paso de la N-232, llamado El Capricho de Clemente. Y no es capricho el nombre, sino un homenaje a quién puso los cimientos del establecimiento, Clemente, que, designios del destino, nunca vio concluido.

“Este negocio me lo dejó mi padre en obras, pero no llegó a verlo acabado porque falleció antes de finalizarlo, y se llama El Capricho de Clemente por él. Yo lo llevo con mucho orgullo, pero después de llevar aquí once años trabajando, que abrimos en plena crisis del 2009, que nos costó un poco levantarlo, pues ahora para mí esto es como volver a empezar otra vez. Estaba pensando en hacer inversiones, porque hay que pintar cosas y ahora estamos otra vez sin ganas y con poca disposición”. La vacuna contra el Covid-19 nos tiene que devolver a todos la confianza perdida y la vida que nos fue hurtada, le digo a la hija de Clemente en un intento por levantar su ánimo y seguramente el mío también.

En la fachada de “El Capricho” destaca el rótulo que indica que el establecimiento es colaborador del Club de Motos BMW de España del que la rider es Vocal de la Junta, por lo que “siempre tenemos un detalle con todos los moteros que paran aquí”, recalca su propietaria.

Lo que no consta en el frontispicio de El Capricho es que la afición de esta mujer por las dos ruedas es tal que parece que la gasolina corra por sus venas: “Con 12 o 14 años, le decía a mi abuela ‘déjame la llave de la Vespa del abuelo’, y algunas veces la cogía a escondidas para rodar por el prado. La tuvo mi abuelo y después mi padre. Él, cuando tenía 20 años, haciendo entonces la mili, yo se lo he oído a mi madre toda la vida, iba a buscarla en la Vespa”.

Sin embargo y a pesar de lo que pudiera parecer, Lorena no conoció a Rafa en el mundo de la moto, “qué va -lanza ella-. Le destinaron a esta zona, y yo, estando ya en este negocio, que lo acababa de abrir, pues le conocí de la noche a la mañana”, confiesa con una sonrisa.

“Desde que tengo la moto o antes con la de mi marido, he conocido a muchísima gente, gente maravillosa, los mejores amigos que tengo los hemos conocido a cuenta de la moto”

P. ¿Qué sientes cuando vas en moto?

Fíjate, cuando estamos aquí, agobiados, una vuelta en moto nos viene como dios, aunque sean dos horas y es como que me quitó estrés, me da el aire, me olvido de todo lo que he dejado en casa. Es una sensación de que respiras hasta mejor. Yo, tras esas dos horas, vengo a casa nueva y eso lo hacemos muchas veces. Es una sensación de libertad, de desahogarte, de desfogarte. 

P. ¿Ser motero es ver la vida de otra forma?

R. La vida en general, no, pero disfruto mucho en los viajes y con la gente que he conocido. Desde que tengo la moto o antes con la de mi marido, he conocido a muchísima gente, gente maravillosa, los mejores amigos que tengo los hemos conocido a cuenta de la moto, y no es que vea la vida sea de otra manera, la vida no cambia, pero los viajes los disfruto de otra manera totalmente distinta a lo que hubiera hecho antes.

P. Y el motero, ¿es diferente al que va en coche?

R. Entre moteros, sí. El motero no es que sea precisamente diferente, pero entre los moteros, entre nosotros hay afinidad, hay ‘feeling’, hay respeto, hay solidaridad y no todo el mundo lo entiende.

Lorena todavía no ha llevado la K 1600 GTL de su marido, “no, porque no puedo con ella, majo (sonrío por la espontaneidad de la rider que es pura simpatía), pero creo que sí, que en algún momento lo haré, pero necesito un poco más de experiencia porque anda un poco más que la mía y pesa bastantes kilos más. Tiempo al tiempo y poco a poco”, anuncia. 

P. Con un hotel que incluye bar y restaurante (como se ha descrito antes), no ha de ser mucho el tiempo que le queda a Lorena para ir en moto, ¿cómo lo haces para tener un rato para montar tu BMW?

R. Pues el rato de la tarde y siempre en verano, porque en invierno anochece tan pronto que no da tiempo. Pero a partir de ahora, de mayo, en circunstancias normales, si a las cinco se acaba el servicio de restaurante, hasta las 20:30 que empieza el turno de la noche, pues en esas tres horitas nos hacemos un puerto, Palomera, por ejemplo, luego nos llegamos a Cabezón, Torrelavega, subimos por el puerto del Escudo o por las Hoces de Ebro, una vueltita…

P. Este trabajo tuyo, de contacto diario con la gente, recibiendo a los clientes en el hotel, sirviendo comidas y bebidas, consumiciones en general, ha de ser un máster en el conocimiento del género humano, de cómo es, ¿no? 

R. Se trabaja mucho la psicología estando de cara al público y tengo mucha intuición con la gente, pues estoy detrás de una barra desde que tenía cinco años y analizas a las personas nada más las ves entrar o por lo que te piden en el bar. Gente que no dice ni buenos días, que te pide la consumición directamente y en la que puedes ver la educación, el estado de ánimo, de cómo es, por la forma de vestir y actuar y no es que la califiques, pero ves enseguida todo eso, incluso si es buena o no. Te voy a contar una anécdota –me advierte-. Solo nos han robado una vez y cuando lo hicieron hubo dos chicos en el bar el día anterior que no me gustaron nada. Ves detalles, como mirar a las cámaras, a la gente, percibes inquietud y te llama la atención y dije, ‘que gente más rara’. Y esa misma noche nos robaron, entraron dos y un tercero se quedó en el coche, los vi porque las cámaras les grabaron y dije, ‘son los dos pavos de ayer’. Como saltó la alarma enseguida, fue más el destrozo que hicieron para entrar que lo que se llevaron y aunque no les vi la cara, porque iban tapados, yo juraría que eran ellos. Por eso te digo, analizas a toda la gente que entra, igual que al cliente habitual le pones lo de todos los días sin que tenga que pedirlo.

Durante el tiempo de las restricciones por la pandemia, con un coste elevado para la hostelería debido a los cierres, la sociedad española ha apreciado el valor de bares y restaurantes, así lo afirma Lorena (también quien esto escribe, es más, considero que sin hoteles, bares y restaurantes, España vale la mitad). “La gente que viene valora un montón lo que haces, tanto la que viene de afuera como la de aquí, gente que agradece que hayamos tenido abierto todos los días, porque nosotros, aunque con menos personal, no hemos dejado de trabajar ni un solo día y hay muchas personas del pueblo y de fuera, como digo, que lo valoran”.

En los viajes, como cuando ‘bajó’ a Sevilla, el matrimonio prefiere hacerlos en varios días, pernoctando por el camino siguiendo La Ruta de la Plata: “Vamos por comarcales o nacionales y disfrutas de la carretera. Si lo hacemos con amigos, haces la paradita cada dos horas, la charlita… Me gusta más el camino que el destino, yo disfruto mucho en los viajes. A veces pillas autovías que todo es recto y no ves ni un pueblo, el toro de Osborne todo lo más”, describe Saiz.

P. ¿El viaje más bonito que has hecho?

R. Los Países Bajos me gustaron mucho, ahí no llevaba yo la moto. También me gustó el viaje a Italia en moto que organizó Pedro Sancho. Íbamos unas diez motos, y disfruté muchísimo, me encantó. También hemos estado en Bélgica y Suiza y me gustó mucho.

P. ¿El viaje por hacer?

R. A Noruega, a Cabo Norte, tenemos ganas de ir los dos, cada uno en su moto. Está previsto para el 2022 o 23, pero con esto de la pandemia… Si no, lo hubiéramos hecho antes.

Para todas aquellas mujeres que dudan en pasar del asiento trasero al delantero de la moto como hizo ella para llevar su propia moto, esta rider de coraje demostrado y experiencias gratificantes con su F 850 GS descritas a lo largo de la entrevista, tiene un mensaje para quien lo lea:

“Tengo una amiga en Bilbao -apunta- que me dice ‘me da mucha envidia que vayas en moto… ¡Tía, me tengo que sacar el carné!’ y tiene unos cinco años menos que yo, lo que pasa es que tiene dos niños pequeños y un poco es el trabajo, los chiquitos y no sacar tiempo. Pero yo le digo, ‘si yo, que me apunté a la autoescuela en mayo y aprovechaba las tardes para bajar con Rafa en la moto hasta Burgos a clase, me hacía mis prácticas de circuito y venía ‘pa’cá’, de vuelta, eso en agosto, y me dieron el carné en septiembre, si lo hice yo, con lo que me ata mi negocio, ¡tú también puedes!’. Si una quiere y se lo propone, lo hace”.

5 Respuestas para “LORENA SAIZ, DE ‘PAQUETE’ A CONDUCIR SU F 850 GS A LOS 40 AÑOS: “NO TIENE NADA QUE VER. DISFRUTO MUCHO MÁS DE LA CARRETERA””

  • Sagrario dice:

    Muy buen reportaje 👏 identifica a Lorena tal cual es ! Trabajadora , Luchadora , atrevida y espontánea ! Ademas Es una gran persona y la mejor amiga , agradecida a la vida q La Haya puesto en mi camino !
    Felicidades al reportero por haber plasmado en el reportaje tal cual es la identidad d Lorena 👏👏👏

  • Javier Gómez dice:

    Todo muy cierto Lorena
    Entras con energía en la libertad de la moto
    Día que no viajo/conduzco es día desaprovechado.
    Consejos que enseñan son muchos….pero rodar es lo imprescindible.
    Sigue superándote y me harás feliz.
    Salud y vacunas

  • Toni Pascual dice:

    Hola Amigos,,,

    Q más se puede decir de Lorena ?

    Q ES LA MOTERA POR EXCELENCIA !

    El Orgullo de la mejor Mujer Motera del Club de motos B.M.W. de España.

    Me siento un privilegiado por poder rodar a su rueda y contar con la amistad de esta pareja excepcional, LORENA Y RAFA, RAFA Y LORENA.

    Sólo encuentro una palabra que los puede clasificar, con todo mi cariño, simplemente ADMIRABLES !!!

    LORENA, RAFA, nos vemos ya, en ruta o en SONCILLO, Norte de Burgos !

    Toni Pascual. Socio 60. V,sss,,,

  • Isabel Puig dice:

    Que genial Lorena!!! lo mejor que podrías haber hecho, pasarte al asiento de delante y disfrutar de la carretera y nuevas sensaciones!!!
    Una entrevista preciosa y espero acercarme a vuestro hotelito en alguna de las salidas.
    Vssss

  • Pepe Varona dice:

    Muy buen Reportaje, seguiremos Rodando Juntos

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