LA JOYA DE LA CORONA

Por Gustavo Cuervo
He tenido el privilegio de probar a fondo todos los modelos fabricados por BMW Motorrad desde 1980. Oficial y profesionalmente, como probador o para escribir algún reportaje, desde la legendaria BMW R 80 G/S, y personalmente, por ser de mi propiedad o de mis amigos y familiares, bastantes modelos anteriores.

Todas las de la serie R /5 /6 y /7, todas las K, todas las C, F y S y bastantes más de décadas anteriores, incluida la primera la legendaria BMW R 32. Mas hoy, no voy a tratar este tema, que abarcaría un siglo de historia de la marca y más de 40 años de mi propia vida. Hoy vamos a hablar de la última creación de la última saga del fabricante alemán.

A finales del segundo decenio del siglo XXI empezaron a circular primero fotos espías y después a mostrarse en salones y concursos de belleza una nueva motocicleta que sorprendía a propios y extraños, una moto que admiraba a todos.

Sí, lo que se estaba mostrando como proyecto de futuro era una motocicleta con motor bóxer y transmisión por cardan, lo habitual en la casa, pero completamente nueva y aún más singular, con estilo retro imitando a la famosa R 5 de 1936 considerada una sport touring antes de la II Guerra Mundial, cuando entonces no había nacido ni esta categoría. Y para rizar el rizo, enclavada plenamente en el segmento custom dominado desde siempre por Harley Davidson, a pesar de que todas las marcas japonesas hayan intentado de diferentes formas conseguir una cuota de su mercado.

Los prototipos de la BMW R 18 que se asomaban por los salones y exposiciones del mundo acabaron de decidir que habría que llevarla a la serie. Eran tan bonita y admirada que tenían que hacerla realidad. Era muy difícil conseguir la casi completa unanimidad entre todos los motociclistas del mundo sobre la belleza de esta moto. Claro que no la comprarían nunca ni fanáticos de las motos deportivas, ni los aficionados al campo o a las motos turísticas, pero todos, como digo casi sin excepción, la consideraban una moto preciosa. Entre los aficionados al custom y las motos retro, se produjo una autentica conmoción. Expresiones como “la moto más bella jamás fabricada por BMW”, eran de lo más habitual.

La anterior incursión de la marca en este segmento tan particular se había producido en 1990 con la BMW R 850 C (Cruiser), a la que siguieron hasta 2006 cinco variantes más, todas con el clásico motor bóxer 1200 de aire. No tuvieron el éxito de ventas, ni la repercusión esperada y se abandonó el concepto.

Pasaron los meses y por fin, a finales de 2020, la R 18, en su versión definitiva, llegó a los concesionarios. Ya todos sabíamos que equipaba el motor bicilíndrico más grande jamás producido por BMW, tanto que necesitaba por primera vez tres apoyos en el cigüeñal en lugar de los dos normales en todos los motores bóxer, también que sí, que tenia suspensión trasera, aunque oculta para imitar la rígida de la R 5 y una preciosa transmisión en la que se ve girar la barra de transmisión. Lo sabíamos casi todo, solo faltaba probarla.

Y la probé. Como suponía debería cambiar mis referencias de las motos turísticas, el de las motos utilitarias y por supuesto el de las motos deportivas. Debía probarla con la mentalidad del usuario que gusta del viaje tranquilo, con el aire en la cara y el pecho, sin más pretensiones que disfrutar de la esencia del motorismo más puro, sin aditamentos. Debería por tanto cambiar mis referencias sobre muchos aspectos considerados defectos en cualquier otra moto y convertirlos en virtudes. Lo que haría cualquiera de los usuarios a los que se destina. Las vibraciones son alma y no imperfección, el peso elevado es notable atributo, la potencia máxima, más que suficiente, tampoco debería contar para su valoración, pero el par motor y entrega de potencia si es importante, y con esto cumple sobradamente.

El mundo custom además, tiene otra característica primordial. Tu moto debe ser única y exclusiva, no debe existir otra exactamente igual en ninguna parte del mundo, debe estar personalizada. También se pensó en esto desde la mesa de dibujo y la totalidad de la R 18 está diseñada para que se puedan cambiar fácilmente manillares, asientos y múltiples componentes. Por supuesto, desde la marca se ofrecen ya un buen número de accesorios y piezas especiales, pero es que los preparadores, especialmente norteamericanos, ya empiezan a llenar sus catálogos de infinidad de piezas exclusivas. Será muy fácil que tu moto sea solo tu moto, diferente de todas las demás.

En lo que llevamos de siglo XXI, BMW ha puesto en el mercado 71 modelos diferentes (versiones, algunas más) con motos tan exitosas como las R 1200/1250, tan camperas como las F 800/850, tan excepcionales y lujosas como las K 1600, tan prácticas y eficientes como los scooter, tan divertidas y sencillas como las G 310, tan radicalmente deportivas como las S 1000 o tan ecológicas como las eléctricas Ce. Todas han representado un notabilísimo avance en sus respectivos segmentos. Todas son perlas de una corona imperial que al frente y destacada engarza la “Joya de la Corona”, la BMW R 18, la más admirada por todos.

www.gustavocuervo.es

Una respuesta para “LA JOYA DE LA CORONA”

  • Sete dice:

    Hola. Es bonita, pero la R18 Concept le da cien vueltas. No entiendo por qué sacan una Concept espectacular y luego bajan el nivel a una moto con aspecto de serie con menor atractivo. ¿No será mejor mantener el nivel y hacer de la Concept la moto de serie final? Francamente, no lo entiendo. La Concept la compraría sin dudarlo, ésta me lo pensaría un poco. Saludos.

Deja tu comentario