GUSTAVO CUERVO, ANTE SUS QUINTOS JUEGOS OLÍMPICOS RETRANSMITIENDOLOS EN UNA BMW: “EL DEPORTE MÁS DIFÍCIL PARA SEGUIR ES EL CICLISMO”

Por José Mª Alegre
Gustavo Cuervo (Madrid, 1958), legendario rider para el que “la moto es mi vida”, afrontará en Tokio sus quintos Juegos Olímpicos conduciendo una moto, BMW siempre, con el cámara de TV a su espalda, encargándose ambos de la retransmisión del deporte pertinente. Como ‘Team leader’ él y su equipo de ‘motos-travelling’ tendrán una tarea complicada y de gran responsabilidad, pues los movimientos del vehículo han de ser suaves para evitar las imágenes movidas, no puede estar ni cerca ni lejos de los atletas y no debe entorpecer su avance.

Si embargo, la apuesta por él parece segura, pues este Embajador BMW Motorrad España, el más “olímpico” de todos, además del póquer de Juegos con los que cuenta, tiene por sumados dos millones de kilómetros en moto y 103 países visitados en igual vehículo, afirmando que el deporte más difícil de seguir con la cámara es el ciclismo, “sobre todo en las bajadas de los puertos retorcidos con curvas cerradas y enlazadas, siendo muy complicado, porque el paso por curva de un ciclista siempre es mayor que el de cualquier moto, incluyendo las de MotoGP”.

Gustavo se dedica profesionalmente al mundo de las dos ruedas “desde 1984, que dejé de ser funcionario y me dediqué a estas cosas de la comunicación de la moto”, cuenta, siendo su progenitor quien le transmitió la afición por las motos, al igual que a sus hermanos, todos muy moteros. “Mi padre nos transformó una Mini Marcelino, que era una moto que se plegaba, algunos se acordarán, y se metía en el maletero del coche como vehículo de apoyo, para que la pudiéramos llevar. Tendría yo cuatro o cinco años cuando empecé a montar y luego ya toda la vida”.

“Habré dado unas 50 vueltas al mundo, pues si una son 41.000 km y yo hago sobre 50.000 al año, salen poco más de dos millones de km”

Tantas décadas montando en moto sin parar dan para mucho, tanto que “habré dado unas cincuenta vueltas al mundo, pues si una son 41.000 kilómetros y yo hago sobre 50.000 al año, multiplicado por los años que llevo montando en moto superan los dos millones de kilómetros, y eso dan ese medio centenar de vueltas al mundo, más o menos”.

En esa veintena de giros al planeta entran muchos países que figuran en el pasaporte de Gustavo, tantos como “103 visitados”, quedándose con uno, “España -dice sin dudarlo-. Pero si me preguntas fuera de España, hay países que me gustan mucho porque son muy adecuados para montar en moto, poco tráfico, muchas curvas, mucha variedad de paisaje, de gastronomía, de hostelería, uno de ellos es Tailandia y luego, por supuesto, muchos de Latinoamérica: Chile, Argentina, países de Centroamérica como Guatemala, que me gusta mucho. Pero es que a mí me gustan todos, porque a todos les encuentro un encanto, hasta Pakistán, a pesar del tráfico tan pestoso que tiene, que es de lo más peligroso del mundo, hasta a ése le encuentro un gran aliciente, sobre todo a las montañas del Karakórum, que están en el norte del país y son espectaculares”, afirma.

Pero de todos, España, sin ninguna duda”, repite de nuevo, explicando los motivos de tal afirmación, “aparte de que soy español. Para rodar en moto un país tiene que tener un número suficiente de kilómetros de carretera aceptable, un clima, muy importante, que te permita montar durante todo el año, y luego, además, debe tener pasión por la moto, cultura de moto, y esos países son España, Francia e Italia. Hay otros países que están creciendo dentro de esa cultura de la moto, como son Tailandia o Vietnam”.

Uno de los lugares más complicados de los visitados por Gustavo es “China -asevera-. ¿A China se puede entrar? Sí. ¿es complicado? Mucho. La primera vez que estuve fue en el año 96 y hasta nos examinamos del carnet de conducir en chino. Como era tan complicado de hacer, por el idioma, a pesar de que teníamos interprete, nos aprobaron por la cara para dejarnos montar en moto. Habíamos importado tres BMW R 1100 GS, la primera GS que tuvo el Paralever delantero, para hacer una vuelta al mundo por etapas que completamos con el Club de Motos BMW. Yo hice Pekín, Moscú y atravesar China fue muy complicado. Luego, he vuelto en más ocasiones, porque es un país muy bueno para montar en moto. Pero, sobre todo el Tíbet es algo absolutamente único, pero muy difícil y más todavía si quieres conducir una moto”.

“La fiabilidad de BMW es uno de los factores determinantes. Y porque cualquier problema que tengamos siempre hay un concesionario BMW, esto es un valor añadido”

Pregunta. Has asistido a cuatro Juegos Olímpicos, Sidney, Atenas, Pekín y Londres, al que se añadirá el de Tokio este verano, ¿en todos ellos, más el de Japón, las motos que has conducido han sido en BMW?

Respuesta. Sí, todos los Juegos Olímpicos que hemos cubierto para la televisión olímpica, que es la que distribuye la señal a todas las televisiones del mundo, siempre han sido con BMW y hemos utilizado los modelos K 75 en Sydney, K 1100 en Atenas y Pekín, K 1200 GT en Londres y ahora tenemos la R 1200 RT, que serán las que utilizaremos en Tokio.

P. ¿Como ‘Team leader’, la elección de las motos a utilizar es competencia tuya?

R. Depende de mí, sí, porque la organización en estos temas técnicos no se mete. Hay que tener en cuenta que no vale cualquier moto. Tiene que ser una moto que, primero, sea capaz de circular de forma ágil entre corredores o ciclistas, que tenga una cierta agilidad, pero que también pueda ir muy despacito para cubrir las marchas atléticas, todo eso con una moto en la que van subidos dos personas y lleva 70 u 80 kilos de más en equipo complementario para la transmisión, entonces hemos elegido siempre estos modelos, porque además las tenemos muy bien equipadas. Las motos son un elemento fundamental.

P. ¿Por qué BMW y no otra marca? 

R. Por varios motivos. Primero, por lo que decía antes respecto a su agilidad a cierta velocidad, muy lenta con los atletas y muy deprisa con los ciclistas, que bajan a mucha velocidad, más de lo que uno se imagina. Deben tener resistencia y fiabilidad, no puede ser que una moto se caliente y empiece a tirar agua a mitad de una retransmisión y se quede inutilizada por múltiples motivos y la fiabilidad de BMW es uno de los factores determinantes. También porque, aunque llevemos repuesto de prácticamente todo, cualquier problema que tengamos en cualquier parte del mundo siempre hay un concesionario BMW cercano que nos lo puede solucionar, con lo cual esto es un valor añadido muy importante.

P. ¿Qué modelo de BMW es el ideal para los Juegos Olímpicos?

R. Pues una R 1250 RT, esa sería la mejor, lo que pasa es que ya tenemos equipadas las R 1200 RT que acabo de comentar. (¿Más que la R 1250 GS?). Sí. La GS es superior en la primera velocidad, que es un poco más corta, concretamente la GS Adventure, pero nada más. Es una moto mucho más alta, lo que la hace más complicada de manejar, cuanto más arriba el peso, más difícil para manejarte en giros rápidos, por ejemplo. Y una RT tiene una mejor posición para el pasajero, que hay que pensar en él también. La GS tiene el asiento más pequeño y los reposapiés demasiado altos, con lo cual el cámara está más elevado cuando se pone de pie. La GS, para un fotógrafo, pero para un operador de cámara que se mueve mucho y que necesita más movimiento y descansar de vez en cuando también, una RT es lo suyo.

Varias serán las disciplinas deportivas que Gustavo deberá cubrir en los Juegos Olímpicos de Tokio llevando una ‘moto-travelling’, una de ellas será la de “triatlón. Luego haremos ciclismo, que son cuatro pruebas, dos en ruta, hombres y mujeres, y dos contrarreloj. En total creo que son once retransmisiones, más las pruebas, los ensayos, es un palizón, desde las tres o las cuatro de la mañana todos los días y hasta las once de la noche, a diario, prácticamente. Pero, eso sí, siempre estamos al lado de los mejores atletas del mundo, un auténtico privilegio.

P. Ciclismo, triatlón, maratón, marcha atlética, ¿cuál de esas disciplinas es la más complicada para seguir en moto?

R. La más difícil es, sin duda, el ciclismo, dependiendo del circuito, porque subiendo se va muy despacio, aunque ese no es el gran problema, porque no hace falta tirar de embrague con las BMW, que es otra de sus ventajas. Lo difícil está sobre todo en las bajadas de los puertos, porque el paso por curva de un ciclista siempre es mayor que el de cualquier moto por la sencilla razón de que pesa menos. Si enfrentas a un ciclista, que pesa 80 o 90 kilos, más los siete u ocho kilos de la bici, no llegando el peso total a cien kilos, frente a los casi 500 kilos que llevamos nosotros, moto, conductor, cámara, y equipo, pues requiere mucha técnica. Acercarse a la curva, acelerar antes sin brusquedades para preservar la estabilidad del cámara, trazar la curva, sabiendo que dentro de ella el corredor te va a ganar terreno, acelerar a la salida de la curva y dejar espacio para mantener la distancia, pues a un ciclista te lo puedes llevar detrás de una moto con el rebufo a 100 km/h”.

P. De las cuatro sedes olímpicas en las que has estado trabajando, Sidney, Atenas, Pekín y Londres, con cuál te quedas? 

R. Cada una tiene su singularidad. Si tengo que elegir los Juegos mejor organizados con mucha diferencia y que según mi opinión será imposible volver a organizar, sin duda son los Pekín 2008. Están acostumbrados a mover grandes volúmenes de gente y lo tenían todo muy por la mano. Atenas tiene aquello de que fueron los primeros que los organizaron, la sede de los Juegos Olímpicos. Londres tuvo su cosa, estaba muy bien organizado también, porque no es fácil mantener una ciudad viva que siga trabajando mientras hay 600.000 personas que tienen que moverse a diferentes lugares continuamente, con muchas personalidades, cortes de tráfico, etc. Tuvo su gracia, sobre todo rodar por Hyde Park gracias al triatlón. En Sydney fue muy curioso porque es una ciudad muy moderna, la gente estaba súper predispuesta porque Sydney se presentó al mundo con los Juegos Olímpicos, que es el escaparate más importante que hay en todo el planeta.

P. Hay más españoles aparte de ti

R. Dentro del equipo de las motos de los Juegos Olímpicos, estoy yo y mi hermano, y no hay más españoles. En los juegos paraolímpicos sí que llevo un equipo básicamente de españoles, en total son 43 personas, de las que 38 son españoles. 

“Si tengo que elegir los Juegos mejor organizados con mucha diferencia y que será imposible volver a organizar, sin duda son Pekín 2008”

Gustavo se define como un “pionero en los viajes en moto a lugares raros, me encanta organizar cosas, me encanta escribir, me encanta la fotografía y todo procuro hacerlo lo mejor que pueda. También es verdad que soy bastante inquieto y me aburro un poco cuando ya una cosa o empresa funciona, monto otra y me dedico a otra cosa. Soy un motorista de base y pionero en todo un poco, empresario, escritor, fotógrafo.

Este precursor tiene plasmadas sus idas y venidas e inquietudes en seis libros “el último ‘100 años de BMW Motorrad’, porque en 1923 se construyó oficialmente la primera moto BMW, la R 32, aunque la marca ya producía motores para otras firmas y el libro surgió a consecuencia de la pandemia, porque lo tenía pensado desde hacía cinco o seis años. En esos meses encerrado me dediqué a sacar todas las notas y apuntes que había hecho a lo largo de muchísimos años, a ponerlos todos en claro. Le propuse la idea a Luis Carlos Alcoba, que es ingeniero y un apasionado de BMW también, y a Juan Pedro de la Torre, un gran periodista que es prácticamente una Biblia del deporte y de la motocicleta y nos pusimos los tres a trabajar intensamente en marzo y a finales de diciembre ya se podía comprar. Es un libro de gran formato, con 700 fotografías, dos kilos y medio de peso, en fin, un libro para toda la vida de esos que se heredan, como yo digo.

Para este Embajador BMW Motorrad España “la moto es mi vida. Mi vida está en mi familia y las motos y todo está muy ligado y relacionado entre sí, tanto por la familia de mis padres, de la que provengo, como la mía propia, las motos son mi medio de vida y mi manera de vivir y no entiendo de otra manera”.

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