PILAR VILLACORTA, CABO 1º DE LA GUARDIA CIVIL: “LA MOTO ES UNA  ELECCIÓN DE VIDA QUE NO ME HA DEFRAUDADO”

Por José Mª Alegre
Pilar Villacorta (Palencia, 1970) es Cabo 1º de la Guardia Civil, desempeñando su labor en el Seprona, unidad que vela por la conservación de la naturaleza y medio ambiente, de los recursos hidráulicos, así como de la fauna y flora en particular, patrullando por el terreno con una moto. Cuando Pilar se baja de la enduro, se sube en su BMW K 1200 GT con la que disfruta en sus ratos de ocio, obligación y devoción sobre dos ruedas porque para ella “la moto es una elección que no me ha defraudado. Me ha aportado paz, equilibrio, libertad, locura… Sin lugar a dudas, ha sido la elección de mi vida y continúa siendo”. 

Pregunta. ¿Que vino antes, la pasión por la moto o por la Guardia Civil?

Respuesta. Sin duda alguna la pasión por la moto y yo no tuve vocación para Guardia Civil, fue una opción laboral que luego se convirtió en la pasión de mi vida, el trabajo más estupendo que he podido llegar a tener y en el que llevo 28 años.

Ser Guardia Civil “Es un modo de vida que conlleva un trabajo, una disciplina y una forma de ser. Te forja una personalidad, te dedicas a la seguridad ciudadana y eso te marca un carácter”

Tengo frente a mí a una servidora pública, a una Guardia Civil que también es una rider, una mujer que cuando deja su herramienta de trabajo, una moto enduro de 250 cc, se sube en su K 1200 GT, su otra devoción, disfrutando de la carretera. Una funcionaria de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado que ha accedido a hablar de algo que nos une, la moto, y de BMW en particular, pasión que la acerca a tantas mujeres y hombres que como ella viven el sentimiento por las dos ruedas, con alguna pregunta sobre su trabajo que no rehúsa responder, agradeciéndole su disposición y amabilidad.

Pilar conduce moto “desde el 91 o 92 y moto de enduro desde el 97”, vistiendo de “verde” desde 1993, “año en el que ingresé en la Guardia Civil”, recuerda, teniendo igual preferencia por la carretera y la montaña, “no son excluyentes para mí”, aclara.

P. ¿Qué es ser Guardia Civil?

P. (Tarda unos segundos en contestar) Es un modo de vida que conlleva un trabajo, una disciplina y una forma de ser. Es un trabajo que te forja una personalidad, te dedicas a la seguridad ciudadana y eso te marca un carácter, sin lugar a dudas. Quizás al principio no, pero con el tiempo lo vas desarrollando. Yo, como te comentaba antes, en mi caso, no entré en la Guardia Civil por vocación, fue una opción laboral. Cuando acabé la carrera universitaria (Biblioteconomía y Documentación en Salamanca y Máster en Estudios Interdisciplinares de Género en Madrid) se congelaron las oposiciones de mi carrera y alguien me habló de la Guardia Civil y concretamente del Seprona y me gustó la idea, combina mis pasiones, que son, naturaleza y moto, y hasta que no lo conseguí no paré y una vez que estuve ya dentro vi que era un trabajo fantástico y se ha convertido en uno de los mejores trabajos que yo podría tener. De hecho, mirando un poco para atrás, nunca ejercería de lo que yo estudié, no es ni la mitad de apasionante de lo que he hecho en estos 28 años.

P. Madre de Gaizka y Anjana, de 20 y 17 años, respectivamente, Pilar compagina la maternidad, su trabajo y su afición motera, ¿cómo compatibilizas las tres?

R. No lo sé, miro para atrás y digo ¿y cómo lo he hecho? Yo creo que vas compaginando el día a día, como van viniendo las cosas, lo vas haciendo. Supongo que con mucha disciplina, con horarios muy establecidos, pero tú planificas y los hijos te rompen toda esa planificación. He necesitado la ayuda de personas que he tenido contratadas y así he podido compaginar el ser madre y el poder trabajar en una profesión que no tiene establecidos los horarios como otras profesiones. Yo entro a las seis de la mañana y no sé si salgo a las dos a las tres o junto la mañana con la noche. 

P. Qué cargo tienes y cuál es tu trabajo como miembro del Seprona.

R. Soy Jefa de Patrulla de una Unidad del Seprona de la Guardia Civil. Muy someramente, así, muy por encima, nuestra labor es la prevención de acciones contra el medio natural haciendo cumplir la normativa, tanto a nivel administrativa como penal. (Y tu labor es patrullar con una moto enduro por montes y caminos?). Sí, aunque eso es simplificar mucho la labor del Seprona. Como medios tenemos el todoterreno y la moto, entonces, dependiendo de las circunstancias, del tiempo y de otros aspectos, decidimos con qué hacemos el servicio, pero al ‘sepronero’ y a la ‘sepronera’ de pro lo que nos gusta, sin duda alguna, es salir en moto, yo siempre antepongo la moto al todoterreno. En la comunidad autónoma en la que estoy, Cantabria, que nos llueve la mayoría de los días, pues elegirías igual el coche, pero no, solemos salir mucho más en moto que en todoterreno, pero depende mucho del servicio y del objetivo del servicio que tengamos ese día.

La moto “fue una forma de vida, una decisión de vivir, decidí que me gustaba la moto, decidí que quería trabajar con moto y pienso terminar andando en moto”

P. Moto en tu trabajo y moto en tu afición, ¿qué es la moto para ti?

R. Una forma de vida, como dice Rosendo ‘maneras de vivir’ (sonríe, gesto bastante normal en esta mujer de discurso firme y aspecto desenfadado, que desborda simpatía y calidez). Para mí fue una forma de vida, una decisión de vivir, decidí que me gustaba la moto, decidí que quería trabajar con moto y pienso terminar andando en moto, porque cuando me jubile de mi trabajo, quiero seguir ruteando.

P. Tienes una K 1200 GT, con un poderoso motor de 4 cilindros, ¿por qué esta moto?

R. Ha sido un recorrido, supongo. Empecé con una Virago, continúe con una Fat Boy 1400 y después de hacer un viaje eterno que hice con unos ‘bemetas’ (sonríe por el apelativo) a Jerez de la Frontera, dije, ‘voy a cambiar, voy a sentir la carretera desde otra perspectiva’ y compre la BMW y la verdad es que no miro para atrás, me hace sentir la carretera de una forma totalmente distinta a como la había sentido hasta entonces. Una moto que es del 2008, tiene 80.000 kilómetros y no me ha dado ningún tipo de averías, absolutamente. 

P. Lo que sorprende es que tú, que estás todo el día sobre una enduro recorriendo caminos y montes, tengas una moto de carretera y no una GS, una moto para rodar por ambas superficies.

R. Yo creo que queda por venir, porque creo que no me voy a quedar con la que tengo ahora. Quiero seguir evolucionando y creo que mi siguiente opción será la GS. Lo que ocurre es que yo, en mi trabajo, esa faceta de enduro ya la tengo cubierta y me gusta también mucho la carretera, entonces creo que posiblemente la GS me combine esas dos opciones de poder transitar por caminos y continuar por carretera. Pero ahora estoy disfrutando muchísimo de la GT, porque como ya te digo mi faceta ‘endurera’ la tengo bastante cubierta y con creces.

P. ¿Por qué BMW?

R. La verdad es que siempre me he dado la vuelta para ver las BMW, sobre todo cuando veías a gente de una edad con esas motos y decía, ‘jo, parece que van súper cómodos’, y siempre dije que algún día llegaría a tener esa moto. Si bien es cierto que ahora la disfruto no por mi edad, sino que la disfruto porque realmente me transmite unas sensaciones en carretera muy buenas, posiblemente si hubiera probado una BMW antes la hubiera tenido antes.

Pilar empezó a llevar moto “con 19 años”, pero a gustarle “mucho antes -exclama con rotundidad-. Cuando veía a los niños jugando con ellas o las veía en la tele. Una cosa que me daba muchísima rabia es que yo, en mi época de niñez, no conseguía que me compraran una moto de juguete. Luego, también mi padre, yo no le conocí con moto, pero en su juventud tuvo una durante nueve años y debió ser una parte muy feliz de su vida y aparte de la admiración que sentía por él (falleció a los 61 años), era como que yo también quería un poco emular ese andar en moto y en cuanto pude me compré una”.

Tanta es la pasión por la moto, que Pilar viajó a su primer destino como Guardia Civil “en Barcelona, en Mollet del Vallés, en moto. Cuando llegué -cuenta-, había un mando en ese cuartel, un Brigada, que después tuvimos muy buena amistad, que me dijo ‘cuando te vi llegar en aquella moto, dije, ahí vienen mis problemas’ (ríe). Supongo que sería por los estereotipos que había en la época y que siguen todavía”.

P. Qué te parece el hito de la coronel Silvia Gil al convertirse en la primera mujer Jefa de una Comandancia, en este caso de Teruel.

R. Me parece que es un hito que tenía que haber llegado mucho antes. Me alegro que haya sido ella porque tengo el placer de conocerla personalmente, hemos trabajado juntas en el Comité de Igualdad de la Guardia Civil y es que es mucho más grande de lo que nos podemos llegar a imaginar a través de todas las noticias que hemos visto, porque detrás de ese fajín azul hay un esfuerzo, un trabajo y una lucha por conseguir llegar a donde está por supuesto mucho más dura que lo hubiera sido para cualquier hombre en sus mismas circunstancias, me parece admirable (Ya la has felicitado?) Sí, sí, por supuesto. La he felicitado, la pena es que no lo he podido hacer personalmente, pero cuando cambien las circunstancias del Covid, mi primer viaje será ir a Teruel.

“Uno de mis primeros viajes será a la costa irlandesa, aparte de Teruel y tengo como proyecto hacer el puntApunta de BMW, que será uno de mis siguientes objetivos”

P. La mujer y la moto, ¿hay discriminación?

R. Sí la hay. Las mujeres en la moto no queremos piropos, queremos respeto y no hay que olvidar que la moto es el objeto y la persona que la conduce es el sujeto. Cuando nos ven a las mujeres encima de una moto y lo único que hacen es cosificarnos, ya están alterando ese binomio objeto-sujeto, el objeto siempre será la moto, nunca la mujer puede ser el objeto, algo que me ha llevado a salirme de algunos grupos de whatsapp de moteros, porque nos cosifican de una manera a través de imágenes que yo me pregunto si estos moteros que lo hacen no tendrán hijas, parejas, madres, hermanas que merezcan un respeto. No hemos venido a quitarles ni su espacio, ni su sitio, hemos venido a compartir espacio, porque hay espacio de sobra para hombres y mujeres. Ante todo, es lo que queremos, respeto.

Nuestra protagonista ha viajado por España “de norte a sur y de este a oeste, en pequeños viajes, de poco tiempo, por la maternidad, básicamente, y también porque no puedo planificar con demasiado tiempo mis viajes porque mi trabajo no me lo permite”, expresa. “Pero ahora que ya estoy un poco más liberada de esa crianza -prosigue-, me gustaría viajar por Europa y posiblemente uno de mis primeros viajes sea a la costa irlandesa. (¿Algún destino más, aparte de Teruel?). Sí, aparte de Teruel (sonríe), tengo como proyecto hacer el puntApunta de BMW. Así que ese será uno de mis siguientes objetivos”.

P. Tu sueño con una moto.

R. No bajarme de ella (risas). Sí, porque veo que los años van pasando y me gusta mi moto grande y es no bajarme de ella.

P. El camino, la ruta, el destino…

R. Creo que tampoco es excluyente. Me gusta muchísimo disfrutar del camino, más que del destino, más que del final, de la llegada.

P. Sola o acompañada

R. Básicamente, sola. Me ha gustado formarme en la individualidad en la moto porque me ha permitido crecer de una manera más autónoma, más propia y me ha hecho muy independiente. Por otra parte, los horarios que tengo son distintos, librar un fin de semana es raro, entonces yo he tenido que salir sola, yo no podía contar con el grupo, con el motoclub que salía el fin de semana. Yo acababa mi servicio, mis hijos estaban todavía en el colegio, en el comedor, yo cogía la moto y me iba un par de horas, las que podía y me iba sola y eso ha forjado un carácter y una forma de entender la moto. Ahora, en esta moto, si viajo con alguien sobre todo es con mi hija, detrás, claro, con mi marido viajo menos, por circunstancias laborales.

De todos los viajes que ha hecho en moto, Pilar recuerda uno en especial “que hice con mi marido, Rafael, hace ya unos años, recorrimos en moto toda la costa de Portugal de norte a sur, estuvimos una semana y luego la vuelta la hicimos del tirón por la Ruta de la Plata hasta Cantabria, ese viaje me gustó mucho. Cada uno en una moto, las dos eran mías, fue un viaje muy especial para mí, porque es de los pocos que he hecho con mi marido, por circunstancias laborales de ambos, y es algo que me gustaría repetir.

P. ¿La Pilar Villacorta que viste de verde, es diferente a la que viste de cordura?

Sí, es diferente. (Cómo es una y cómo es otra?) La Pilar que viste de verde es una apasionada de su trabajo, porque combina perfectamente la moto y la naturaleza, pero es una Pilar muy rigurosa, muy pragmática, seria y quieras que no enfundada en ese halo de agente de autoridad que sin lugar a dudas requiere la Guardia Civil. La Pilar de cordura es distinta, es más sonriente, más libre, y desarrollo otra personalidad con las gentes que trato cuando voy con la cordura en la moto que con mi uniforme verde, sin duda alguna. 

P. ¿Cuándo vistes de verde, circulas con más cordura que cuando te equipas de cordura?

R. Sin lugar a dudas (sonríe por el juego de palabras). Sin embargo, esa es una de las cosas que quizás por esa deformación profesional y por lo que he visto en mi trabajo, en determinadas circunstancias, como accidentes y demás, te hacen adquirir una personalidad y una responsabilidad más fuerte sobre la moto, indistintamente de que moto lleves en tu vida profesional, en tu vida particular. 

“Daría el consejo a los conductores que se encuentran con los motoristas: hay que respetar el espacio de la moto que es mucho más frágil que el espacio que tiene el turismo”

P. ¿Hay educación vial en nuestras carreteras?

R. Creo que no lo necesario, que no es lo mismo que no lo suficiente y en parte, de los hándicap que tiene este país, sin duda alguna es la educación vial, que debería empezar en edades muy tempranas en los propios colegios y continuar en los institutos. Gran trabajo están desarrollando determinados medios audiovisuales, pero eso se tiene que trasladar a las aulas, sin lugar a dudas.

P. ¿Crees que la gente entiende la labor de la Guardia Civil, que la ve con buenos ojos?

R. Creo que en los últimos años yo al menos he captado que sí, que entienden más este trabajo. La Guardia Civil sobre todo tiene una acción que es fundamental, que es la prevención, simplemente con nuestra presencia en el ámbito rural yo creo que los últimos años está bastante bien aceptada. De hecho, no dejamos de ser el cuerpo de Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado mejor valorado por parte de la sociedad.

Tras nuestro encuentro, Pilar me lleva por infinidad de puertos de montaña, todos ellos ubicados en parajes de asombrosa belleza y en carreteras secundarias de buen asfalto que ella conoce perfectamente. Sobre la K 1200 GT (yo, siguiéndola con la F 850 GS) la rider muestra soltura y agilidad en la conducción, tomando las curvas con decisión y por el sitio, se notan sus muchos años sobre la moto y el talento que la acompaña, “me gustan las curvas con esta BMW -asegura- y creo que soy tranquila conduciendo, disfruto mucho de la carretera (me consta, añado), cuando hay que disfrutar y la vía lo permite”. 

P. Como profesional de la seguridad, de la prevención, se puede enviar algún mensaje a los riders para que aumenten su protección en la carretera.

R. Más que el consejo que darle a los motoristas, daría el consejo a esos conductores que se encuentran con los motoristas, hay que respetar el espacio de la moto que es mucho más frágil que el espacio que tiene un turismo. (Al final todo se reduce a una cuestión de educación y de respeto…). Sin lugar a dudas.

2 Respuestas para “PILAR VILLACORTA, CABO 1º DE LA GUARDIA CIVIL: “LA MOTO ES UNA  ELECCIÓN DE VIDA QUE NO ME HA DEFRAUDADO””

  • Luis Martín dice:

    Excelente la entrevistada y el entrevistador.
    He pasado un rato agradable leyéndolo.
    Gracias

  • jose carlos garcia rodriguez dice:

    Hola Pilar, soy Jose Carlos, de Burgos.
    Anímate hacerte socia del Club de Motos BMW de España donde podrás hacer viajes organizados por socios y además conocerás a mujeres que llevan su propia moto como Lorena de la localidad de Soncillo (Burgos).

    https://clubdemotosbmw.es/

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