LA BMW R75/6 DE FULLER MOTO, UN HOMENAJE AL BREITLING JET TEAM, ¡UN SUEÑO DE ALTOS VUELOS!

Seamos sinceros: las motos personalizadas son un placer para los ojos. Y los bombones no son mucho mejores que esta nueva versión de Fuller Moto, que nos ha dejado con la boca abierta.

Es una BMW R75/6 inspirada en los distintivos de los aviones acrobáticos utilizados por el Breitling Jet Team, el equipo de acrobacias aéreas. Y tiene las mejoras mecánicas para que coincidan con sus sorprendentes piruetas.

El nombre es algo críptico: ‘FMW N8/75’. “Normalmente no me gusta nombrar los vehículos de Fuller Moto solamente con números”, dice Bryan, “pero a BMW, sí. Así que hemos rendido un pequeño homenaje a su nomenclatura”.

“N8 viene del nombre del cliente, Nate. Es un amigo íntimo desde hace unos 20 años”. Nate es dueño de una compañía de tecnología, pero no sólo se pone a cien con la alta tecnología: conduce diariamente una roadster pickup Modelo A de 1929.

Hace un par de años, Nate le dio a Bryan su BMW R75 y rienda suelta para hacer con ella lo que quisiera. Así que Bryan trabajó en ello durante los tiempos muertos en su tienda y el resultado es una impresionante combinación de clasicismo y novedad.

“Cualquiera que haya construido una moto para un amigo sabe las dificultades a las que te enfrentas”, dice Bryan, “Quieres construir la mejor moto posible, pero no quieres que le cueste un ojo de la cara”.

“También te sientes presionado para que el diseño sea correcto: ¿Y si no les gusta el resultado? Así que, por lo general, todo esto lleva su tiempo el completar el proyecto”.

Aunque no se crea, esta R75/6 era la primera ‘airhead’ a la que Bryan le metía manos con sus herramientas. No es que necesitara mucho ánimo para destrozarla: “Rodaba como un cerdo. Lenta, sin fuerza, más bien fea y con goteras…, ¡pero con mucho potencial!”

La tripulación de Fuller Moto comenzó descartando todo lo que fuera el motor y subiendo la moto a la máquina UniJig.

“Hice un boceto inicial, trabajando con mi amigo Nick Garfias”, dice Bryan. Decidieron estirar la horquilla dos pulgadas y convertir la BMW en una configuración monoamortiguadora. “Nate es un tipo grande, alrededor de 1,93, por lo que encajaría un poco más proporcionalmente.”

Hizo una plantilla para alargar la horquilla y añadir el tubo de acero ‘cromoly’ –aleación de cromo y molibdeno–, tapones y placas necesarias para que el amortiguador trasero Fox funcionara correctamente. Por suerte, Bryan conoce a un ingeniero de Fox, que ayudó a establecer las proporciones correctas.

El frontal se orientó al rendimiento y se la dotó con frenos Brembo. “En el momento en que mecanizamos un nuevo eje y el varillaje del freno para que todo funcionara, probablemente el costo era el mismo que comprar algo diseñado específicamente para la moto”, dice Bryan, “Pero, oye, se ve diferente. ¡Y funciona!”

Bryan sólo ha dejado el icónico tanque BMW, aunque es enorme. “Presentaba monstruosos problemas de diseño el tratar de hacer una ‘cafe racer’ y que se viera rápida y ligera”. Así que levantó la parte posterior del tanque casi dos pulgadas, usando soportes de aislamiento de goma.

El gigantesco tapón del tanque de combustible es una unidad de repuesto de un kit de avión y coincide perfectamente con la estética general.

El colín está manufacturado y construido a partir de tres secciones de aluminio 3003 H14. Es una fabricación de vieja escuela: usaron un martillo de reparar abolladuras, un soldador Lincoln TIG y un rodillo de moldear.

En la parte posterior de la cola hay un ‘ojo de buey’ de un Buick de la década de 1950, reutilizado con una moderna unidad de luz Led.

Y como los motores BMW tienen sus propias leyes, Bryan envió el motor y la caja de cambios a Boxerworks, especialista en ‘airheads’, donde desmontaron el motor, repasaron y pulieron los cabezales, reelaboraron las guías y los asientos e instalaron un sistema de doble enchufe disparado por una ignición electrónica Dyna. El combustible ahora es administrado por carburadores planos de 32 mm de Mikuni con pilas de aluminio.

El esquema de pintura se inspira directamente en los jets de Aero L-39 Albatros de Breitling: negro, gris antracita y gris metalizado. JDK dejó la base de plata; Bryan colocó los gráficos y Chastin Brand dibujó las líneas con pan de oro.

El amarillo vibrante del asiento se hace eco de los logotipos de Breitling en el avión y fue tapizado por John Whitaker.

“Se monta de manera muy ‘moderna’, teniendo en cuenta que tiene 40 años de edad”, dice Bryan, “Es suave tanto delante como detrás, arranca impresionante y tiene una gran potencia. Y, por supuesto, el frontal y los frenos son de última generación”.

No es de extrañar que Nate, el propietario, esté muy feliz: “Algunas personas gastan dinero en arte que cuelga en la pared”, dice, “Yo prefiero el arte que puedo montar. Y eso es exactamente lo que es mi BMW R75/6”.

Fotos: Matthew Jones

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