LUCÍA PASCUAL: “LA MOTO TE DA LIBERTAD, TE QUITA ESTRÉS Y PROPORCIONA EMOCIONES”

Por José Mª Alegre
Lucía Pascual (Sevilla, 1975, “el mejor año”, apostilla entre risas) nació en el seno de una familia motera, pues su padre, Pepe, competía en trial, no apartándose ya del mundo de las dos ruedas, dedicándose a él por completo. Es por eso que esta andaluza de ojos verdes, expresión dulce y sonrisa cálida dedica su vida profesional a la moto, vehículo que “te da libertad, te quita estrés y te proporciona emociones”.

Se entiende pues que Lucía sienta “amor por la moto”, sentimiento transmitido por su progenitor, “que montó un concesionario de motos en Sevilla (BMW Motorrad Todomoto) el año que yo nací y he estado desde chiquitita allí. A partir de los 12 años me pasaba las vacaciones ayudando en el negocio familiar y es algo que llevo dentro”.

Sin embargo, a su padre la raíz motera no le viene por su familia, “él empezó a correr en trial y era bueno y decidió montar ese negocio, su padre no le ayudo, lo montó el solo, con mi madre, claro”, reivindica la única hija del matrimonio. Un concesionario al que se unieron otras marcas y que, en la actualidad, sus tres hijos, Nacho, la propia Lucía (ella, en Córdoba) y Pepe, el pequeño de los hermanos, dirigen y conducen. No es de extrañar pues que Lucía maneje todo tipo de motos, viajando en la mayoría de ocasiones conduciendo una R 1250 GS Adventure con total soltura.

Lucía, pues, conoce bien el negocio de la moto, sector que en esta pandemia que vivimos por el Covid-19, y al contrario que los coches, suma ventas debido a que “después de estar tanto tiempo encerrados la moto es el medio de transporte que más sensaciones de libertad ofrece, además de alegrarte la vida”.

Casada y con dos hijas, además de los dos de José María, su marido, Lucía tiene claro que ellas irán en moto si es lo que quieren, como la mayor, que con 16 años “le estoy pagando el carnet para que se saque el de 125 cc y estamos deseando que lo tenga, al igual que el hijo de José María, en este caso el de moto grande, porque tiene 18 años, para poder ir los cinco de viaje en moto, una niña de ‘paquete’ y los otros dos conduciendo la suya. Por eso quiero que sean moteras y ellas tienen muchas ganas. De todas formas, lo que dice Jose es verdad, que el hecho de que su hijo esté compitiendo en trial, al igual que hizo él, le da más destreza”.

Lucía utiliza la moto “para todo. Como medio de transporte por la ciudad y para viajar, porque es nuestro vehículo habitual para hacerlo, nosotros en coche pocas veces viajamos”. Y cuando lo hace con ella, “disfruto tanto del viaje como del destino. A mi me gustan muchos los monumentos, las piedras (ríe al decirlo) y procuramos que allá dónde vamos haya muchas” (sonríe de nuevo).

A nuestra protagonista, preguntarle por el número de motos que ha tenido es quedarte sin respuesta, porque ha tenido tantas “que no sabría decirte el número exacto”, asegura sonriendo. “Últimamente, cada seis meses una…”. Sin embargo, sí recuerda aquellas que ha tenido más tiempo, “una BMW F 650 CS Scarver, una R 1200 ST, que me encantó y me duró un año largo, la R 1200 GS Adventure con la que hicimos el viaje de novios (su marido conducía otra igual) y la R 1200 GS Rally de hace dos años”. Lo que recuerda con más exactitud son los países visitados, como “Marruecos, Suiza, Italia, Alemania, Francia, Mónaco, Portugal…, siempre en moto”, recalca, afirmando que al reino alauita “volvería sin dudarlo y tenemos muchos proyectos de viajes por Europa”.

Pregunta. ¿El motero afronta la vida de otra forma?

Respuesta. Eso está claro. Solo hay que ver que todos los moteros cuando se cruzan, se saludan, ¿cuántos conductores de coches has visto tú que lo hagan? Otro gesto que lo demuestra es que nos paramos solicitando una indicación, aunque ahora tengamos GPS, porque a nosotros lo que nos gusta es hablar con la gente, empatizar con ella”.

Desde su Concesionario, Lucía programa viajes y salidas con sus clientes, uno de ellos al puntApunta, como cada año, siempre que las circunstancias sean favorables y los cierres perimetrales de las diferentes provincias y Comunidades lo permitan, a lo que ella añade que “como no lo hagamos vamos a llorar, ¡porque estamos deseándolo! El año pasado nos dieron la placa que nos reconocía como uno de los concesionarios qué más se ha comprometido con el evento, junto con dasMoto. Tenemos una lista de veintitantos participantes, todos con su dorsal, lo que pasa es que no podemos ir juntos por las medidas anti Covid y por eso nos habíamos dividido en tres semanas, pero ahora mismo está todo parado a la espera de la evolución de la pandemia”.

Cuando conduce su moto, a Lucía le gusta mucho “observar, me encanta mirar el paisaje, yo siempre le digo a José María por el interfono, ‘¿has visto eso? Y él me contesta que no ha visto nada y a mí es que me gusta ver todo, contemplar la naturaleza, los olores, me encantan, y después, pienso, pero no soy yo de mucho cantar”.

Uno de los motivos por los que Lucía es rider de largos recorridos, es “porque yo viajaba siempre con mi padre. Mi madre se tenía que quedar en el negocio con mi hermano, y el otro era muy chico, y me llevaba a mí siempre. Por eso he viajado por toda Europa, en la época antigua y las carreteras de entonces, y a mí eso me ha creado mucha afición a los viajes, porque nosotros somos más moteros de viajes que de salir los domingos a hacer una ruta y creo que en gran parte es por eso”, poniendo un ejemplo que convalida lo afirmado: “Yo estuve con mi padre en la presentación de la R 100 GS que se hizo en Florencia, en 1987. En ese viaje, a la vuelta, fuimos desde la frontera de Italia (Ventimiglia), hasta Sevilla (1.700 km), en un día, saliendo a las seis de la mañana y llegando a casa a las tres de la madrugada del día siguiente, todo el tiempo montados en la moto con las carreteras y las motos de entonces, porque él ya quería abrir la tienda el lunes, y yo durmiéndome detrás y mi padre dándome codazos para que me despertara. Pero a mí me encantaba viajar con él y ahora me encanta llevar a mis niñas”.

De los tres hermanos, Lucía es la más motera, “mi hermano chico compite, pero que viaje en moto y eso, yo soy la que más. Pepe es muy bueno, tanto en enduro, como en circuitos. E Ignacio coge la moto para trabajar, pero no hace viajes”.

P. ¿Porque hay mujeres que, teniendo ganas, no se deciden a ir en moto y prefieren ir en el asiento de atrás?

R. Yo no es que crea que lo prefieran, sino a lo mejor piensan que no son capaces. Como organizamos muchas salidas, cuando me ven a mí en moto, y a otras, porque cada vez somos más mujeres en moto, me dicen ‘a mí me gustaría ser como vosotras, pero es que no me atrevo o no llego al suelo’, y siempre les decimos lo mismo, que las motos están muy bien compensadas, que se llevan muy fácil y que lo único que necesitan es atreverse, que si lo hacen lo van a conseguir, ¡si es muy fácil! -exclama- De hecho, algunas se han sacado el carnet, incluso con 40 o 50 años. Pero, además, muchas mujeres, que tienen niños, casa, trabajo, marido, con la moto se les quita todo el estrés que les causa el día a día. En mi caso, solo de ir a casa en moto al mediodía, que son diez o quince minutos lo que tardo, y luego otros tantos por la noche, se me quita toda la tensión del día”.

La rider tampoco cree que la estatura sea un impedimento para que las féminas se decidan a llevar su propia moto. “Mi padre mide 1,65 y yo 1,62, y él cogía cualquier BMW y si lo podía hacer él, ¿por qué no lo puede hacer cualquiera? Es verdad que la gente, cuando me ve montada en la R 1250 GS Adventure, incluso en la que no tengo rebajada, se sorprende muchísimo y me consta que muchos hombres se la han comprado al verme conduciéndola, porque dicen ‘si ella puede, puedo yo”.

José María, su marido, practicaba el trial y siempre ha tenido moto desde los 18, “pero BMW no, ahora ya es un buen motorista”, se ríe Lucía a carcajadas ante la “reconversión” de su pareja, que ahora conduce una R 1250 GS, siendo ella la “culpable” de que así sea.

P. ¿Te llama la atención el que riders como Charlie Sinewan o Agustín Ostos hayan hecho de una pasión, viajar en moto, una profesión?

R. Me da envidia, mucha envidia, yo querría hacerlo (ríe). Me encantaría ser uno de los que tú has puesto en tu libro (se refiere a ‘El mundo sobre dos ruedas. Historias de BMW Motorrad España’, libro del que soy autor), que han viajado por cualquier sitio inhóspito o incluso han dado la vuelta al mundo, me encantaría irme con José María a darla”.

P. Pero, tú eres joven. Todavía estás a tiempo…

R. Sí, todavía podemos hacerlo, a ver si nos toca la lotería, -responde con una gran sonrisa-.

Uno de los muchos proyectos de Lucía para 2021, cuando el devenir de la pandemia lo haga posible, es “viajar por España, que es preciosa. Me encantaría hacer la ruta de los castillos, la ruta de los faros, que la han hecho mucha gente y está dentro de nuestro país”.

No cabe duda que el compromiso de Lucía con el mundo de la moto es total y absoluto y su condición de rider está al nivel de cualquiera, sin embargo, no le importa ir en el asiento de atrás conduciendo su marido. “A mí me gusta ir de ‘paquete’ con él, sobre todo si nos hemos levantado muy temprano y hay que conducir al mediodía después de comer, entonces, prefiero ir con él, y así hago la siesta -costumbre que no perdona- (¿No tienes miedo de caerte de la moto?). Desde chica lo hago, antes con mi padre y ahora con él. Me gusta mucho ir de ‘paquete’ con José María, me encanta, pero no me desestresa tanto como llevar mi propia moto”, reconoce.

José María, qué está presente, asegura que “Lucía es muy prudente. Ella va siempre por debajo de sus posibilidades, por eso digo que es prudente”. “Yo, tengo días -prosigue Lucía-; hay algunos que voy muy bien y otros no tanto. Yendo a los BMW Motorrad Days de Sabiñánigo con un grupo de clientes y amigos muy apañado, que nos fuimos una semana antes, hicimos un tramo, de Bielsa hasta Aínsa, de curvas súper cerradas, tela de fuerte, pero ese día sí estaba yo entonada. Es lo mejor que te puede pasar para disfrutar, ir bien en la moto, pero hay días que no te encuentras tan entonada”.

Para tener regularidad y confianza sobre la moto, Lucía cree que “es bueno que la gente, tanto mujeres como hombres, haga cursos de conducción, tanto de enduro, aunque luego no se vuelva a rodar en el campo, como en circuito, es súper importante, porque ambas experiencias te dan mucha soltura, mucha seguridad para todo lo demás, para el día a día, salidas y viajes. No tiene nada que ver con lo que te enseñan en la autoescuela”.

Experiencia que Lucía vivió en primera persona. “Yo, desde que empecé en BMW, en 2000, he cogido siempre motos grandes y cuando salíamos en grupo iba bien, pero en curvas me quedaba un poco atrás. Fue tener, como segunda moto, una BMW G 650 Xcountry, realizar cursos de conducción con ella y ahora tomo perfectamente las curvas y ya no me dejan atrás”.

Un tema siempre controvertido y motivo de conversación entre los riders es la discutible consideración de los automovilistas hacia las motos, respeto que Lucía cree que no se da: “En España no lo tienen. Cuando estuvimos en Francia, en los atascos, todos los coches se echaban a un lado para que las motos pasaran por el medio. En España, si tú quieres adelantar a un coche, se pega, y me da mucho coraje. Aquí hay muchos coches que no ayudan. Hay muchos que van en auto que creen que la moto es un peligro y lo que no se dan cuenta es que le estamos dando más calidad de vida, porque cuantas más motos, menos atascos, menos densidad de tráfico, menor tiempo de espera, más fluidez y, por lo tanto, menos enfado de la gente, menos estrés, y eso es salud para el automovilista que sufre los rigores del tráfico”, afirma con convicción.

P. ¿El hecho de ser motera te ha causado algún problema, comentario hiriente o desprecio?

R. Me han dicho que por detrás no se me ve con las maletas (al ser menuda es posible que destaque poco, pero se le ve, exageración que quien la profiere puede hacerlo con diferente intención, pero Lucía no es persona de cargar las tintas…). A mucha gente le sorprende, pero lo positivo es que dicen que, si ella puede, puedo yo.

Fotos: José María Guerra

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