LA VIRTUD ESTÁ EN EL TÉRMINO MEDIO

Por Carlos Permuy
Platón era un firme defensor del “Aurea mediocritas” (dorada medianía) en la justicia y Aristóteles lo era en la virtud. Con ello, querían decir que lo mejor era alejarse de los extremos porque en el centro estaba la felicidad. De ahí la frase “La virtud está en el término medio”.

Pero ¿qué es el término medio en las motocicletas?

Sin salirnos de la marca BMW, serían aquellas motocicletas que no son “maxi”, con motores enormes, ni las más pequeñas. Como ejemplo voy a poneros esta semana a una recién llegada: la S 900 XR.

La S 900 XR, bajo mi punto de vista, conjuga varios mundos en uno. Por una parte, tiene bastante de Sport-Turismo: es suficientemente cómoda, puede llevar equipaje y es ágil en las curvas. También tiene mucho de trail: como su posición de conducción y su manillar ancho y es mucho más fácil de llevar que su hermana mayor y, precisamente, este es el punto más determinante de esta moto.

Los que llevamos ya muchos años y muchos kilómetros a nuestras espaldas sabemos que hace falta experiencia para llevar de manera ágil motos de más de 150 CV. En cambio, la S 900 XR tiene 105 CV y, sobre todo, es relativamente ligera con 219 kilos declarados. Ello hace que por carreteras de montaña no necesitemos mucho más caballaje para ser efectivos y, lo que es aún mejor, llevar la moto sin tensión.

Aunque hoy en día las cosas han cambiado bastante con los modos de conducción de las BMW, no es lo mismo llevar en el modo “Sport” la F 900 XR que su hermana mayor la S 1000 XR. Les separan nada menos que 60 caballos prácticamente con el mismo peso y os aseguro que con esta última, llegas lanzado como un proyectil de una curva a otra. Y si se te acumula el trabajo por falta de experiencia, malo.

De hecho, hace dos años, tuve la ocasión de rodar en circuito con la BMW S 1000 XR modelo anterior durante la presentación de los nuevos Michelin Road 5 y os puedo asegurar que me lo pasé como un niño saltando en un charco. Pero es una moto muy seria. Cuidado, no quiero decir con eso que sea peligrosa, ni muchísimo menos. De nuevo los modos de conducción hacen que se pueda llevar como un dócil gatito a pesar de su gran caballaje, pero para buscarle las cosquillas y animarse a poner el modo de conducción “Sport” sí debes ser un motero experimentado.

En cambio, la S 900 XR con su solvente bicilíndrico, lleno en medios (seguramente el régimen de revoluciones que más usarás mientras tengas la moto), hacen que en modo “Sport” sea mucho más dócil que su hermana mayor y, posiblemente, más eficaz si no tienes experiencia con lo que no se te acumulará el trabajo entre una curva y otra y el disfrute seguramente sea mayor.

Además, 105 caballos hoy día no parecen muchos comparados con los 165 de la S 1000 XR, pero os recuerdo que no hace ni dos décadas las R 1200 GS tenían ¡diez caballos menos que esta F 900 XR! Y yo siempre he dicho que, para un uso racional de una moto, no hacen falta más de 100 caballos, aunque ya se sabe, cuanta más azúcar, más dulce sabe el postre.

¡Hasta el mes que viene!

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