¿PRÓXIMO DESTINO?

Por Eduard López Arcos
Parece que vamos pasando fases como en el juego de Super Mario Bros. ¿Qué tal estás llevando esta situación? ¿Has tenido la oportunidad de coger ya tu moto y de reencontrarte con esas sensaciones tan familiares que añorabas? Hace unos días salí, por fin, a dar una vuelta con mi BMW F 800 GS. ¡Cuánto me gusta Tormenta!

Una vida tranquila

Mi vida durante estos meses de confinamiento ha sido igual de tranquila que siempre, salvo grandes diferencias, claro. Hacía mucho tiempo que no permanecía en un mismo lugar durante un largo periodo. Mis dudas ahora se centran en si voy a posponer las propuestas que estaba preparando para las rutas por el desierto de Marruecos. Todavía es pronto para concretar algunos planes. Todo se tambalea aún, hay incertidumbre y poner fechas para los proyectos es complicado, sobre todo cuando existen fronteras de por medio. Por otro lado, me parece que todos tenemos ganas de tirar ‘palante’ y, si nos lo proponemos, podemos unir fuerzas y ayudarnos. Pienso que es crucial no olvidar que todos vivimos una situación complicada, unos más que otros. Mantener la conciencia sobre este punto creo que nos ayudará, entre todos, a establecer un nuevo rumbo.

Seguir soñando

Dejando de lado el cuándo y por dónde nos podremos mover, a medida que sigamos pasando las pantallas del juego, ¿cuál te gustaría que fuese tu primer destino en moto post-confinamiento? ¿Te gustaría coger tu moto y rodar hacia algún lugar al que nunca hayas estado antes? ¿O quizás prefieres ir a visitar a algunos parientes y amigos para ver cómo están? Me parece que, además de ser dos muy buenas opciones, ambas son necesarias, tanto para nosotros como para nuestras monturas, que también lo agradecerán.

Desde hace más de tres años paso parte de la temporada en el sudeste asiático. Me apasionan las culturas diferentes a la nuestra, y en ellas encuentro los estímulos que necesito para funcionar. Espero poder volver pronto.

Deseo que estés bien y que pronto tengamos la oportunidad de coincidir en algún punto del camino. Hasta entonces, sigue cuidando de ti y de los tuyos, y también de tu preciada moto. Pero, sobre todo, cuida de tus sueños e ilusiones, el pilar de nuestras vidas.

Deja tu comentario