UN ALTO EN EL CAMINO

Por Agustín Ostos
“¡Bájese de esa moto!”, me ordenó un virus con corona y muy malas pulgas. ¡Pero yo no quería! Deseaba seguir hasta México documentando aventuras, historias y conocimientos. Y, sin embargo, me tuve que plantar en Colombia, resignarme e hincar rodilla ante la nueva idiosincrasia planetaria.

Pero volveré, siempre volveré. Volveré a inspirar bocanadas de pura libertad, a danzar con peligros, sorpresas y regalos, a exprimir la vida hasta su último grajo y completar esta misión que siempre había soñado.

No se preocupen, queda Soy Tribu para rato. Aprovecharé la vuelta a España para, por fin, ponerme al día con episodios y relatos. También para tomarme algunas cervecitas con mis amigos los humanos.

Buena vibra para todos los riders desde mi bus de 22 horas rumbo Bogotá. Juro que cansa más esto que hacerlo en moto. ¡Nos vemos pronto al otro lado del charco!

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