¡MALDITO PARNÉ!

Por Carlos Permuy
El otro día me llegó un mail de BMW que decía “Sé el primero”. ¿El primero de qué?, pensé para mis adentros, e inocente de mí lo abrí para toparme de nuevo con la BMW R18.

Y digo inocente de mí porque ya os comenté en un artículo anterior que esta moto me tiene embobado para hacerle compañía a mi Adventure (¡maldito parné!, como dice la canción), con lo que seguí leyendo la oferta de pre-reserva. En principio se trata de conocer la moto de manera privada si la reservas antes del 30 de junio, creo recordar. Hasta aquí, todo bien, pero después empecé a pensar que algunos moteros no tienen claro el concepto de esta moto.

He leído en varias ocasiones algunos comentarios de moteros que tildan a la moto de custom y sí, no voy a negar que puede parecerlo y que incluso muchos amantes de este estilo la empezarán a mirar con buenos ojos por la herencia que respira, pero fijaros que he dicho “la herencia que respira”. ¿Y qué herencia es esa? Pues nada menos que la de la BMW R5.

Y ahora os voy a soltar un poco de rollo para que no la confundáis más con una custom. Poco después de la Primera Guerra Mundial, un joven llamado Rudolf Schleicher empezó a competir en carreras de motos mientras estudiaba ingeniería mecánica y llamó la atención de nada menos que Max Friz, el jefe de Diseño de BMW. En 1923, Rudolf se unió a la marca, la cual ya no dejaría, y participó en la creación de la R32 y la R37, diseñando esta última completamente y con la que ganaría el campeonato de Alemania del siguiente año. Su empeño en innovar y mejorar sus diseños le llevó a inventar la horquilla telescópica hidráulica.

Pero corría el año 1936 cuando BMW creó un nuevo modelo con chasis de doble cuna y una nueva horquilla telescópica que podría estar expuesta en cualquier museo porque es, simplemente, una obra de arte. Tan innovador fue este modelo que parece de los años 50 en lugar de los años 30. Así de adelantado estaba a su época. Su motor rendía 24 CV a 5.500 rpm y llegaba a nada menos que 135 km/h, impresionante para esos tiempos.

A pesar de todo ello, la moto sólo estuvo en producción durante dos años, hasta que BMW lanzó el modelo R51 que mejoraba aún más al anterior, incluyendo suspensión trasera.

Precisamente a esta moto es a la que hace homenaje la nueva R18. Por lo tanto, bajo mi punto de vista, es la más ‘heritage’ de todas las modernas ‘heritage’ que ha fabricado BMW hasta la fecha, lo que la aleja del mundo custom para entrar de lleno en las “Retro” modernas.

Es cuestión de gustos pero, personalmente, la encuentro mucho más atractiva que las típicas custom que hemos visto hasta ahora aunque, repito, está claro que va a atraer a muchos fans de esos modelos.

Voy a ver cómo tengo la hucha y si me queda algo bajo el colchón… aunque dudo que me baste para hacerme con una. ¡Maldito parné!

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