RURALKA ON ROAD: RUTA CIRCULAR DESDE NAVACERRADA CON LA NUEVA F 900 XR POR MRHICKS46

Teo Romera, más conocido como MrHicks46 en las redes sociales, es un aventurero motorista con muchas experiencias vividas a sus espaldas en sus grandes viajes a lomos de Lucia, su BMW R 1200 GS. Hoy prueba la nueva BMW F 900 XR y conocerá un hotel Ruralka.

Si eres como yo en mis tiempos alocados e inconcretos, puede que, en tu carrera a los puertos y curvas en la montaña, te estés olvidando de prestar atención al pueblo de Navacerrada. A las faldas del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, con su propio embalse para pasear y con un centro lleno de buena oferta gastronómica, Navacerrada es un destino auténtico que tiene cosas que ofrecer al que tiene tiempo de disfrutar.

La ruta que os propongo hoy es circular desde el Hotel Home El Torreón en Navacerrada y es muy variadita, incluye algunas carreteras de montaña del sistema central más alejadas del bullicio dominguero, entre las provincias de Ávila y Segovia. Se puede hacer en tres horas y media con alguna parada, cuatro horas si vas tranquilo.

Me han prestado una BMW F 900 XR nuevecita y mis primeras impresiones son muy buenas. Es una moto divertida, rollo ‘crossover’ entre las trail asfálticas y las sport-turismo clásicas que ha quedado redonda y tiene todo el sentido del mundo. Con manillar ancho y alto, recuerda a la S 1000 XR por estética, pero es mucho menos exigente en la conducción gracias a un motor muy redondo que lo da todo de forma muy controlada.

Lo mejor para mi gusto es que viene cargada con todas las ‘chucherías’, que me encantan, de BMW: control de tracción y ASC, Dynamic ESA, ABS (claro), diferentes modos de conducción, pantalla TFT brillante y molona en lugar de cuadro (que me ha gustado mucho), quickshifter, arranque keyless… ¡Tecnología BMW hasta arriba! Una gozada.

Lo primero es arrancar ese bicilíndrico que suena a gloria bendita, salir de Navacerrada y poner rumbo a San Lorenzo de El escorial. Pero en lugar de poner el piloto automático, os sugiero cambiar la M-614 de camino a Guadarrama y pasar por la travesía de Cercedilla y Los Molinos. Son pueblos bonitos de montaña, llenos de vida y con casitas pintorescas y muretes de piedra. Es relajante y llegas a San Lorenzo de El Escorial con la sensación de ir ‘puebleando’ y no directamente por una nacional sin alma.

En San Lorenzo de El Escorial queda ya poco que recomendar. Simplemente deciros, que merece la pena desviarse por la falda del Monte Abantos y pararse a hacer un par de fotos desde los miradores, dar un pequeño paseo hasta el Arroyo del Romeral o al menos ver las vistas desde el Parque Adolfo Suárez.

En el Puerto de la Cruz Verde seguimos por la M-512 a Robledo de Chavela, una carretera rápida y aérea que tiene vistas todo el rato. Aquí empieza para mí la verdadera diversión con la R 900 XR que está pensada para que te lo pases a lo grande. Tiene hasta un indicador en la pantalla que te dice cuantos grados vas tumbando, ideal para flipados ‘moladores’ como yo, es una pasada.

Los próximos tramos, son especialmente indicados para sacarle todo el jugo a motos como esta. Os recomiendo especialmente el que va entre Hoyo de Pinares y Navalperal que es sencillamente una delicia, probablemente mi carretera favorita cerca de casa.

Siguiendo por la AV-501 subimos y coronamos el pelado puerto de la Lancha y de camino al puerto de la Cruz de Hierro pasamos por un curioso tramo a orillas del embalse de Serones que es una y otra vez escenario de spots publicitarios de coches y motos por su semejanza con el oeste americano. Inhóspito, estepario y con una larga recta, se siente uno como el llanero solitario.

Aquí se disfruta de verdad de las vistas que nos ofrece el cruce del sistema central. En el caso del Puerto de La Lancha, hay un par de pistas que nos permiten acercarnos a los molinos del parque eólico. Llamadme loco, pero a mí me mola pasar un rato escuchando el batir rítmico de las aspas de estos gigantes, especialmente contra el silencio de las montañas. Soy un romántico.

Para volver al punto de partida, se toman tramos ya más tranquilos por Otero de Herreros, Ortigosa del Monte y Navas de Riofío. Pero en lugar de ir por la nacional, conviene ir engarzando los pueblitos por la SG-V-7221 que no es más que una colección de caminos vecinales que atraviesan algunas pequeñas granjas de vacas con mucho encanto.

En Navas de Riofrío podemos visitar el Palacio de Riofrío y para otra vez os comento que por cuatro euros puedes atravesar la carretera que cruza el parque y sale a Segovia. En primavera se pone muy bonito y es fácil ver ciervos y gamos campando a sus anchas por el bosque ¡como en los cuentos!

Pero no todo va a ser de ensueño, porque a la salida de Navas, encontramos el “sacacorchos infernaaaal”. Una sucesión de horquillas cerradísimas y en cuesta, con muy poca distancia entre una y otra que mola un montón hacer, vayas rápido o despacio. Lo malo que se termina enseguida. ¿Pero quién te quita de dar la vuelta y hacerlo de nuevo?

Desde aquí, solo queda volver hacia el puerto de Navacerrada, pero en lugar de llegar hasta El Real Sitio de San Ildefonso, conviene desviarse para pasar por Valsaín. La carretera que lleva a la travesía del pueblo tiene mucho encanto rural también.

El fin de la ruta es lo mejor para el estómago: coronar el puerto y deslizarse de vuelta hasta Navacerrada para llegar a El Torreón a tiempo de pegarse un homenaje. Para hacer hambre os recomiendo que probéis el “aperitivo canalla”. Dejad que Ana y su encantadora familia os sorprendan con sus elaboradas tapas. Nosotros tuvimos de todo: tacos de jamón, caldito, callos, bocadillo de chistorra… vamos, ¡que no lo pasamos mal!

Tuvimos que reposar un rato al solecito para hacerle hueco a la comida. Aprovechamos para charlar y escuchar la historia del hotel. Un antiguo palacete de piedra de 1880 rodeado de pinos y en plena naturaleza regentado con ilusión y cariño por Ana y su familia. Su afán es hacerte sentir como en casa y en nuestro caso lo consiguieron. El hotel está decorado con infinidad de detalles y toques personales, cada habitación es diferente. El ático es el lugar ideal para retirarse a tomar una copa después de cenar y charlar tranquilamente hasta que entre el sueño.

La comida en El Torreón es excelente, basada en productos de mercado de las inmediaciones. Nosotros comimos fabada y carne a la piedra. Contundente y riquísimo. Cocina tradicional, pero con toque moderno y raciones moderadas. El día estaba soleado y pudimos disfrutar del invernadero y su coqueta decoración. Totalmente recomendable.

He quedado convencido de que la sierra de Guadarrama todavía tiene lugares por descubrir, por mucho que vivas cerca y creas conocerla, que hay motos nuevas que son capaces de hacer que me engorile todavía y que un hotelito sin pretensiones todavía puede tocarte el corazón. Espero no cambiar esos ‘todavías’ por ‘yanoes’ nunca.

Os animo a descubrir ésta y otras rutas en Ruralka On Road.

Rutómetro

Navacerrada – Cercedilla y Los Molinos – San Lorenzo de El Escorial, miradores de Abantos – Puerto de La Cruz Verde – Robledo de Chavela – El Hoyo de Pinares – Puerto de La Lancha – Puerto de La Cruz de Hierro – Otero de Herreros – Navas de Riofrío – Valsaín – Puerto de Navacerrada – Hotel Home el Torreón, Navacerrada

Información práctica

Ruta circular desde el Hotel Home el Torreón, Navacerrada. Recorrido: 190 kilómetros. Duración aproximada: 3-5 horas.

Mapa de la Ruta

https://goo.gl/maps/U5rRnSvx8MgrQYZt6

Hoteles

Hotel Home el Torreon, Navacerrada

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