LA RUTA 47 OFF ROAD: DE PROYECTO PERSONAL A PROYECTO COLECTIVO

En 2018, Gérard Mediavilla diseñó y recorrió La Ruta 47, demostrando con ello que no es necesario irse a las ‘quimbambas’ para vivir una aventura extraordinaria. La duración de la misma fue de un mes, haciéndolo a lomos de una S 1000 XR y con un juego de neumáticos, los Michelin que llevaba puestos la BMW cuando inició el desafío y con los que consiguió hacer el recorrido completo sin cambiarlos y en estado “legal”.

La ruta 47 debe su nombre a las 47 provincias españolas de la península Ibérica por las que pasa. Tiene, además, la característica de que una vez abandonada una provincia ya no se vuelve a pisar: Gerona, Barcelona, Lérida, Huesca, Navarra…, y el resto, hasta finalizar en Almería.

Este año, Mediavilla, se ha propuesto repetir la ruta, pero con un toque más aventurero, hacer esos mismos 10.000 kilómetros, pero recorriéndolos por pistas, por eso a su nombre añade el hecho diferencial del campo que será su hábitat: La Ruta 47 Off Road.

Pregunta. ¿No es un poco una temeridad esto de recorrer 10.000 kilómetros por el campo de forma ininterrumpida a lo largo de 47 días?

Respuesta. La verdad es que a veces pienso que sí, pero me encuentro en un buen momento, tanto física como anímicamente, y me apetece. Tampoco tengo mucha experiencia en ‘off’, pero soy un tío ‘echao pa’lante’ y al menos hay que intentarlo. Uno se arrepiente de lo que no hace, no de lo que intenta.

P. Antes de profundizar en esta aventura ‘off road’, dime, ¿cómo fue tu experiencia en la ‘on road’?

R. Fue, sin duda, una de las mejores experiencias que he vivido encima de una moto. Siempre quise visitar todas las provincias de España (ahora me quedan algunas islas) y queda constancia de ello en mi pasaporte de la Ruta 47. Todo es maravilloso en este país: La gente, los paisajes, la gastronomía, las carreteras, los monumentos. ¡Todo! Además, tuve el gran placer de recorrerla sobre una maravilla tecnológica como lo es la BMW S1000 XR. Fue un romance corto, pero intenso.

P. Has citado un pasaporte, ¿es algo así como la cartilla del Camino de Santiago?

R. Sí, exactamente eso. Pero este es una copia de un pasaporte de verdad. Tiene el mismo formato, los mismos colores y una página por cada provincia. La idea es ir sellándolo cada vez que pisas una provincia, hasta completarlo. Es especial. Lleva los datos y la foto del motero/a y va numerado. No hay dos iguales. Y no hay mayor ilusión que completarlo.

P. ¿Dónde se puede sellar?

R. En cualquier sitio. Todo el mundo tiene un sello. Bares, restaurantes, gasolineras, hoteles, oficinas de turismo, policía municipal… La gente se vuelca cuando lo enseñas y te ponen el sello encantados. Tengo un proyecto a medio-largo plazo que consiste en establecer unos puntos de sellado recomendados donde te hagan descuento en lo que consumas. La idea es dar al pasaporte un valor de unos 600 euros, es decir, que si sellas en esos puntos y aprovechas para comer, beber algo, alojarte etc… te ahorres un dinero en el cómputo total de la ruta.

P. ¿Es caro hacer La Ruta 47?

R. Como todo, depende del plan en el que te guste viajar. No es lo mismo comer menús del día que ir a restaurantes con estrellas Michelin, o alojarse en hoteles de 4 estrellas, y por supuesto el precio baja mucho dependiendo de si la recorres en temporada baja o en agosto, y si compartes habitación. Pero puedo decirte que cualquier viaje al extranjero de la mitad de días, te saldría por el doble.

P. ¿Y qué me cuentas de La Ruta 47 Off Road?

R. ¿Por dónde quieres que empiece? (risas). Todo comenzó cuando el departamento de Márketing de Michelin me invitó a la presentación del nuevo neumático que acababan de sacar al mercado: el Anakee Adventure. Allí me vi rodeado de periodistas del motor, rodando por asfalto y pistas. Me enganchó el barro y el polvo. Eso de apretar el acelerador en una marcha corta y sentir cómo culea la moto hacia un lado y al otro, pero manteniendo el control, fue una inyección de adrenalina. Yo era el novato del grupo, pero no se notaba mucho. También hay que decir que eran pistas fáciles. Ahí quedó la cosa -prosigue-, pero todos me preguntaban qué iba a hacer ahora que acababa de terminar La Ruta 47 On, cuál iba a ser mi siguiente reto. Es muy difícil ser original, está casi todo inventado e ir a rodar al extranjero no me atraía demasiado en este sentido, así que en un arrebato me dije: ‘¡Voy a repetir la aventura, pero por pistas!’.

Y así fue como Gérard se puso manos a la obra: “Agarré las herramientas informáticas que tengo instaladas en mi ordenador y empecé a unir pistas y caminos siguiendo de cerca el trazado de la ‘On’. No tardé mucho en llegar informáticamente a Almería, pero me di cuenta que había elegido gran parte de pistas prohibidas, privadas, parques naturales, o simplemente vetadas por ayuntamientos de la zona. Otras eran inviables por su dificultad para una maxitrail. No era tan fácil diseñar un recorrido legal y viable”, reconoce. “Entonces -continúa-, se me ocurrió grabar un video pidiendo ayuda. Lo que venía a decir en ese video era: ‘Yo he diseñado este trazado, pero hay errores. Tú que te conoces tu zona, descárgate mi track, revísalo, dime qué está mal y por dónde irías’”.

En ese punto el concepto de La Ruta 47 cambió, porque “pasó de ser un proyecto personal a un proyecto colectivo. A la mañana siguiente de la publicación del video, empecé a recibir un sinfín de mensajes de felicitación por el proyecto y muchos ofrecimientos de colaboración. Incluso recibí por ‘WhatsApp’ mi propio vídeo de un grupo de moteros. Tuve que habilitar un entorno para los colaboradores y de esta manera, entre todos hemos creado un trazado que cumple tres premisas: 1. Recorrido por pistas legales. 2. Apto para cualquier vehículo ‘off’ (moto, 4X4, quad, buggy, etc). Y 3, fácil, aunque cada etapa tiene su toque de dificultad”, concluye Gérard.

“Por deformación profesional -sigue Mediavilla-, no puedo crear algo sin documentarlo. Se aprecia bien en mi web principal www.motorutas.com . Vivimos en tiempos en que si no documentas las cosas, es como si no las hubieras vivido. La gente lo hace en redes y las publicaciones son efímeras. Yo siempre he buscado la permanencia y lo he conseguido con la web www.laruta47.com. Por supuesto no dejo de lado las redes sociales, pero mi objetivo es la documentación, en lugar del momento”.

La documentación (la teórica), dio paso a la acción (la práctica), por lo que el siguiente paso fue “adquirir una moto para hacer el ‘cabra’ (ríe Gérard). Algo viejo, duro y fiable. Así que me compré una BMW F650 GS. Me queda un poco pequeña de talla, pero por otro lado la levanto fácil cuando me caigo –“casi siempre que salgo”, me dice por lo bajo- y siempre he pensado que es mejor aprender con un vehículo viejo. Mi primer coche fue un 600 (más risas) y mi primera moto una CB 450 que tenía 15 años de antigüedad cuando la compré”.

Poco sabía Gérard entonces de conducir por el campo, tomando el “gran acierto de asistir a un curso de conducción off road. Lo hice con Isaac Feliú y su empresa Twin Trail. Fue un curso de iniciación, pero Isaac me enseñó mucho, sobre todo a controlar la moto yendo de pie, algo que me costó mucho y a lanzarme por pendientes y bajadas pronunciadas”, recuerda.

P. ¿En qué punto se encuentra ahora La Ruta 47 Off Road?

R. Ya estoy terminando los preparativos. El día “D” será el lunes, 30 de marzo. Ese día, como en la ‘on’, me presentaré en Cap de Creus para ver la salida del sol y a continuación comenzaré lo que espero sea la mejor aventura vivida por mí hasta este momento sobre una BMW F 850 GS Adventure.

P. ¿Has probado ya la moto? ¿Qué te parece?

R. La probé durante el ‘Fan Trip’ de Michelin junto a otras motos de otras marcas. Debo decir que fue otro de esos amores a primera vista. Todo es perfecto en esa máquina. Voy a disfrutar como un niño, pero si quieres ya hablaremos a mi vuelta.

P. ¿Cómo vas a documentar la ruta esta vez?

R. En esta ocasión es todo más complicado. Aunque el paisaje lo requiere, no podré hacer tantas paradas como en la ‘on’ para hacer fotografías. La media por día es de 250 kilómetros por etapa y la media que hago cuando salgo ahora es de 30 km/hora, lo que supone ocho horas y media sobre la moto, más las paradas para comer y descansar de vez en cuando. Me doy con un canto en los dientes si consigo llegar cada día al hotel antes de las 8 de la tarde.

Otro de los temas que este valiente rider debe resolver es la grabación en vídeo de cada etapa, “porque el vídeo, aunque espectacular, tiene el gran inconveniente de la grabación y sobre todo la edición -dice-. No hay nada más aburrido que 60 minutos de cámara subjetiva. De hacer vídeo hay que hacerlo bien, con imágenes de dron, imágenes a pie de pista y narrativa. Hace unos días envié un ‘mailing’ a todos los moteros registrados en www.motorutas.com y www.laruta47.com para ofrecerles la posibilidad de acompañarme unas horas o unos días. Ya hay lista de espera en algunas etapas y sería muy bonito plasmar todo esto en un documental, experiencias, vivencias, caídas, anécdotas, etc…”.

Añadiendo: “Si me lo permites, aprovecho la ocasión para si alguien quiere colaborar en este sentido, grabando imágenes, con cámara o dron, ofrecerle la oportunidad de hacerlo con este proyecto”.

P. ¿Qué futuro ves a La Ruta 47?

R. Realmente es un proyecto con grandes posibilidades. Mi ilusión sería que se convirtiera en La Ruta 66 española. Surgen un montón de ideas tanto mías como de los demás. A corto plazo me gustaría realizar el documental de la ‘off’ y hacer una APP con las rutas, lugares de interés, establecimientos donde puedas sellar tu pasaporte etc… Pero, para eso se necesita dinero. Lo haré de todas formas, pero la diferencia es tardar un año o veinte. La culminación de este proyecto sería que todo el mundo pudiera disfrutar de La Ruta 47 al 100% en un periodo corto de tiempo, así que voy a lanzar una especie de ‘crowfunding’ en www.laruta47.com

Y ahonda en la idea del ‘crowfunding’: “A cambio de una pequeña aportación, se podrá adquirir una edición limitada del pasaporte de La Ruta 47, unas pegatinas y algo más, además de una mención en la web como padrino de la aventura. El dinero recaudado hasta ahora con los pasaportes apenas da para el mantenimiento de la web y para que todo el mundo pueda disfrutarla pronto, hay que meter un poco de gasolina al depósito de La Ruta 47”.

“Curiosamente -apunta Gérard-, Javier Escarabia, a quien conocí el año pasado en los BMW Motorrad Days de Sabiñánigo, me llamó hace unos días para hacer la primera aportación, cuando esta era solo una idea, lo que demuestra lo buena que es la gente. Con esa aportación ya me ha obligado a continuar. Javier no admite la devolución del dinero, así que ya no hay vuelta atrás”.

P. ¿Cómo se puede ayudar a La Ruta 47?

R. Con el simple hecho de adquirir un pasaporte, ya lo estás haciendo. Además, parte del pasaporte va destinado a la lucha contra el cáncer infantil. La otra opción, como he dicho, es adquirir por un poco más la edición limitada con todo lo que ello conlleva. A lo largo de estos días publicaré un video anunciando el ‘crowfunding’. Si quieres aportar tu granito de arena, puedes enviar un ‘bizum’ de 50 euros, más lo que quieras, al 654 80 77 49, o hacer el ingreso de la misma cantidad al número de cuenta que encontrarás en el apartado Crowfunding de www.laruta47.com y te enviamos el nuevo pasaporte con el resto de ‘merchandising’.

https://laruta47.com/crowdfunding.php?seccion=crowdfunding

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