JESÚS ÁLVAREZ, PERIODISTA DE TVE: “CON LA MOTO NO SOLO VAS MÁS RÁPIDO Y CONTAMINAS MENOS, SINO QUE LLEGAS PUNTUAL A LOS SITIOS”

Por José Mª Alegre (texto y fotos)
Jesús Álvarez, célebre periodista deportivo de TVE, se desplaza todos los días por Madrid con su BMW C 650 Sport, su medio de transporte habitual porque, además de gustarle, afirma que “la moto es más representativa del mundo actual, del mundo que nos ha tocado vivir, un mundo de prisas, de mucho tráfico, de contaminación en las ciudades. Con la moto no solo vas más rápido y contaminas menos, sino que llegas puntual a los sitios. La moto es la filosofía de la gente qué quiere hacer las cosas bien, de llegar sin retraso y contribuir al tema climático”.

Le pregunto a Jesús Álvarez (Madrid, 1958) si el año de nacimiento suyo que tengo es el correcto, pues su imagen es más indulgente que el paso del tiempo que le asignan esos dígitos. “Eso dice mi partida de nacimiento y el Libro de Familia”, confirma con cierta socarronería este popular periodista de aspecto juvenil, porte elegante y cara de buena gente que se ha hecho un hueco en los hogares de este país a través de la pequeña pantalla a base de informar con finura y credibilidad sobre el mundo del deporte. Un rostro familiar, sin duda, por su impecable estilo y esa media sonrisa con la que traslada las noticias al telespectador.

Álvarez es Jefe del Área de Deportes de los Servicios Informativos de Televisión Española. Y, además, rider.

Pregunta. ¿Qué es la moto para ti?

Respuesta. La moto es un medio de transporte y un medio de diversión. Un medio de transporte porque yo tengo la BMW C 650 Sport para Madrid, qué es la que uso prácticamente a diario, incluso los días de lluvia también la cojo. Llevo mi mantita, voy protegido con mi traje de GoreTex y esta moto es la que me sirve a diario para trasladarme de un lado a otro. Y luego, tengo una BMW R 1200 R, que la utilizo para viajar, para salir con los amigos, para hacer una ruta un fin de semana. Muchos domingos, me subo a ella por la mañana y me voy a la sierra de Guadarrama, a la Cruz Verde, a Navacerrada, bajando por las ‘Siete Revueltas’, luego por Rascafría… La moto es un medio para pasarlo bien.

Jesús va en moto desde los 16 años, “cuando me saqué el carnet, entonces era el A1, que permitía llevar motos de hasta 75 cc, y engañé a mi madre para que me comprara una Bultaco Júnior de 74 cc -cuenta el periodista-. Y digo que engañe a mi madre porque le di tanto la lata a la pobre… Mi padre había muerto (tenía 12 años cuando eso ocurrió. Cuatro años después perdió también a su madre en un accidente de tráfico) y al final la convencí y me la termino comprando y desde los 16 años voy en moto. Luego, tuve una época, cuando me saqué el carnet de coche, que, como nos pasa a todos, dejas un poco la moto de lado, te centras más en el coche… Bueno, era otra época, entonces tener coche era un salto cualitativo. Como yo ya estaba trabajando, afortunadamente tenía mis ingresos, y lo necesitaba todos los días para ir a Prado del Rey, pues tuve coche y la moto la dejé de lado”.

Pasaron dos décadas hasta que Álvarez volvió a la moto. “La recupere hará como 20 años -confiesa-, que empecé otra vez a cogerle el gusto, más que nada porque veía que el tráfico en Madrid se estaba poniendo muy complicado y que había que buscarse los viejos recursos para llegar pronto a los sitios y tener aparcamiento en la puerta”.

P. De que te viene la afición por la moto.

R. No lo sé exactamente. Mi padre tuvo moto. Él, fue uno de los pioneros de Televisión Española, cómo la gente recordara (los que somos de aquella época lo evocamos perfectamente, de igual porte, rigor y bonhomía que su hijo. De tal palo…) y en aquella época tuvo una Vespa. Yo no la conocí, pero el me hablo mucho de aquella Vespa que tuvo y de su afición por las motos, aunque también era más por necesidad que por diversión.

Luego, Jesús alimentó su afición a las dos ruedas con aquella Junior que le compró su madre y los amigos del barrio. “En la panda había dos o tres que también tenían motos, una Lobito, otra Junior, y varios Vespinos. Había incluso una, la de mi amigo Alfonso, más armada, con depósito central, qué la llamábamos la ‘Harley Vespinson’. En aquella época, con 16 o 17 años, tener una moto se ligaba incluso (revela sonriendo), les dabas vueltas a las chavalas en la moto. Pues eso, que no sé de dónde me vino realmente la afición, pero, probablemente, como también me dediqué al periodismo, como mí padre, pues un poco por genética, supongo”.

P. ¿Qué sensaciones te produce la moto?

R. La sensación de libertad, que no es ninguna tontería. Eso de poderte coger la moto e irte a donde quieras y además sin tenerte que preocupar de atascos, sin pensar en otras historias, lo contrario que el coche, que siempre es más complicado, más complejo… Y luego, en cuanto nos juntamos tres o cuatro, con las motos nos lo pasamos genial, vayamos dónde vayamos y hagamos lo que hagamos. La moto es libertad, esparcimiento y, sobre todo, la moto para mí es relax.

Jesús no suele hacer salidas lejanas, aunque recuerda con especial agrado un viaje en moto de tres días hasta San Sebastián “que organizó ‘Angelito’ Pardo, de Michelin, hasta la fábrica de Lasarte para ver cómo se hacen los neumáticos de moto. Fuimos por carreteras convencionales y, como era de Michelin, parando en todos los restaurantes Michelin que había por el camino. Lo pasamos francamente bien. Recientemente, he estado con la R 1200 R en ‘La Leyenda Continúa’, en Cantalejo, pero tampoco es fácil hacer grandes viajes, porque cuando tienes vacaciones lo normal es que te vayas con la familia. No vas a coger y decir que me voy una semanita con la moto. Pero no descarto hacerlo”, señala.

Y tiene con quién emprenderlo, porque Álvarez tiene mucha relación con los “‘Sin Riders’ de Ramón pradera, amigo mío, qué se hace la vuelta a España en moto promocionando la cerveza sin alcohol y siempre le digo, ‘Ramón, te tengo que acompañar para hacerme el recorrido por una de esas rutas qué haces ‘Sin’”.

P. ¿Por qué BMW?

R. Yo creo que un poco por la filosofía de la marca. BMW es sinónimo de calidad, de seguridad, de hacer bien las cosas, entonces, ¿BMW?, porque es la moto por excelencia. He tenido tres R, la R 850 R y las dos R 1200 R, de aire y la actual de agua, además del C 650 Sport y otro C anterior, y para mi estilo de vida, por comodidad, por seguridad, por marca reconocida que no te va a fallar, BMW.

P. ¿La C 650 Sport, que te proporciona?

R. Me proporciona el poder ir a los sitios por Madrid, el llegar a mi trabajo a tiempo, el meterme entre los coches, siempre con prudencia, evidentemente, porque es una moto muy manejable, muy ágil, sobre todo. Tiene una respuesta muy buena, y luego, es muy segura. Tiene buenos frenos, debajo del asiento caben muchas cosas, la mochila, los guantes de repuesto que siempre llevo, bufandas, llevo de todo allí y todo me cabe. Es una moto ciudadana muy cómoda.

P. Ya has comentado que has tenido tres R, la R 850 R y dos R 1200 R, no puedes negar que la R es tu moto…

R. Me gusta mucho su diseño, el depósito, los cilindros opuestos… Es una moto de diseño muy bonito y tenía ganas de tener una moto de ese tipo. Tenía amigos con diferentes modelos BMW, F 800, LT, RT, pero a mí me gustaba esta moto, la R. Y empecé por abajo, primero la 850, que la compré de segunda mano, luego la 1200 de aire y la actual de agua. (¿Cuántas motos has tenido?) No he tenido muchas, desde la Bultaco Junior, la primera, no llegarán a diez motos.

P. Tu gran viaje en moto por hacer…

R. Me gustaría hacerlo, pero un viaje sin prisas, salir de casa y tirar para donde me diga la cabeza, no tener una ruta preconcebida, aunque seguramente tiraría hacia Galicia, porque tiene unos recorridos y unas zonas para ir en moto impresionantes. Eso, en cuanto a España. Y del extranjero, Italia, Grecia, Turquía… Y ya cruzando ‘el charco’, la mítica Ruta 66 estadounidense, que me parece tiene un gran atractivo.

P. En 2019 la venta de coches en España ha descendido, mientras que el mercado de la moto, por el contrario, ha aumentado, ¿por qué crees que se ha producido ese subidón motero?

R. Pues quizá por todo esto que estamos hablando. Madrid, por ejemplo, se está poniendo una ciudad complicada para circular y no ya por los atascos, sino por las prohibiciones, las zonas restringidas para el paso de los vehículos de cuatro ruedas, Madrid Central es una de ellas, etc. Luego, ha habido un boom de las motos eléctricas, motos de alquiler, que yo he usado alguna vez, y utiliza mucha gente. Cogen su moto eléctrica, se van a cualquier sitio y la dejan en cualquier lugar, desentendiéndote de ella, lo cual es una comodidad. Esas motos eléctricas han fomentado también esa subida de las motos.

P. ¿Se debería promover la utilización de las motos en las grandes ciudades?

R. Creo que debería haber una cultura, una educación vial sobre los motoristas. Me refiero un poco a los conductores de los coches, a la falta de respeto que tienen con respecto a las motos. Yo siempre procuro meterme en el carril bus, aunque a veces está lleno de grasa, de baches y es un suplicio, pero lo hago para evitar el tener que ir entre los coches y limitar riesgos. Los dos grandes sustos que he tenido han sido por coches que de repente les ha dado por girar sin más. Y deben ser conscientes que, aunque te pases de calle, no puedes dar un volantazo sin comprobar si viene alguien o no. Cultura y respeto para evitar precisamente eso que comento.

P. Tú eres un gran deportista, ¿el deporte es el secreto de tu eterna juventud?

R. A mí me gusta predicar con el ejemplo, y si hago información deportiva, me gusta saber lo que se experimenta en cada deporte. Y no sé si es el secreto de mi eterna juventud o no (sonríe). Lo que sí es que el deporte me gusta mucho, me mantiene en forma y me produce satisfacciones que la vida diaria no te da debido al estrés, al trabajo, al ir y venir de un lugar a otro y el deporte te recarga de todas estas cosas. Terminas de hacer deporte, te pegas una ducha y te vas a trabajar y vas como flotando.

En sus más de cuatro décadas de profesión, Álvarez ha tenido “la suerte de entrevistar a grandes figuras del deporte, como a Ayrton Senna, Alain Prost, Ángel Nieto, que ya no está, al igual que Paquito Fernández Ochoa; a Manolo Santana, a Vicente del Bosque”, recuerda. “Voy a hacer 44 años en RTVE -continúa- y he tenido la inmensa fortuna de estar en todas las salsas importantes del deporte y poder entrevistar a toda la gente relevante y no sabría decirte un personaje en concreto, aunque me falta mucha gente por entrevistar, evidentemente”.

P. ¿Guardas algún recuerdo especial de alguno de ellos?

R. La gente del deporte son grandes personajes, gente humana y sencilla, a pesar de ser grandes campeones. Ahí tienes el caso de Rafa Nadal, qué es un cielo de persona, sensacional y extraordinario deportista, pero mejor persona todavía. Yo creo que para ser un gran deportista hay que ser una gran persona, y la mayoría de los grandes deportistas son grandes personas.

P. Tú eres amigo de Carlos Sainz, supongo que habrás disfrutado con su tercer Dakar recientemente conseguido…

R. Otro extraordinario deportista. He tenido la suerte de vivir con él grandes éxitos de su carrera profesional y que con sus 57 años siga ahí, en la brecha, teniendo ese espíritu de lucha, de sacrificio, de trabajo… Porque meterse en un coche como el suyo no consiste solo en darle al acelerador, tienes que tener una preparación física extraordinaria. Y Carlos está en forma en todos los sentidos y como piloto ahí están los resultados: dos veces campeón del mundo de rallies, tres veces subcampeón, tres Dakar y lo que le sigan echando. Y fíjate la semilla que ha sembrado, su hijo ‘Carlitos’, qué está haciendo un papel extraordinario en la Fórmula 1.

P. Hay un movimiento popular para que se le conceda el Premio Princesa de Asturias…

R. Hay determinados deportistas qué deberían tener el Premio Princesa de Asturias, por ejemplo, que ya no puede ser, Ángel Nieto, que era el sempiterno candidato. El Princesa de Asturias no es solo un éxito del deporte, se valora también a la persona, su trabajo, su forma de ser y de actuar, en definitiva, su personalidad y valores y yo creo que Carlos reúne las suficientes condiciones, tanto profesionales como personales, como para tenerlo. Está muy bien esa propuesta de que sea el próximo Princesa de Asturias del Deporte, vamos a ver si lo consigue. En España, muchas veces, nos cuesta un poco reconocer el mérito y el trabajo de la gente.

P. Has tenido un comportamiento profesional y personal sin tacha, impecable, y creo que por ese tienes lo más difícil qué puede conseguir un personaje público como tú, qué es el reconocimiento popular, ¿te consta?

R. Pues, al final me han convencido de esto (dice riendo). Ahora, en serio, me produce mucha satisfacción cuando una persona, un entrenador relevante de nuestro deporte me dice que le gusta la forma con la que hago la información deportiva, porque le doy categoría y prestigio el deporte y a mí eso me llena de orgullo y de satisfacción. El pensar que, sin haber sido estridente, sin haber sido polémico, sin organizar grandes trifulcas, la gente te reconozca por el trabajo que has hecho, discreto, objetivo y consciente durante todos estos años de tu profesión, es muy gratificante. Me hace mucha gracia cuando me preguntan de qué equipo soy y yo siempre digo que de la Selección Española, no porque no sea de otros equipos, que lo soy, y evidentemente también de la Selección, sino porque no me gusta que mi trabajo se pueda ver matizado por mis preferencias por un determinado color de una camiseta o de un equipo. Prefiero no decirlo y decir que soy de la Selección, que es de todos, y así no me equivoco. Me ha ido bien durante todos estos años.

P. ¿Tus tres hijos varones han heredado tu afición a la moto?

R. Sí, los tres, pero son más agresivos, pecado de juventud, y son de superdeportivas.

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