TODOS LOS CAMINOS CONDUCEN A RONDA… CON UNA BMW R NINET URBAN G/S

Por Willy Sloe Gin
Se decía en la Antigüedad que todos los caminos conducían a Roma. No tanto por las innumerables calzadas que te llevaban a la ciudad, sino por ser todo Roma. Por ser todo y parte del Imperio Romano. Inmenso ha sido el legado dejado por aquella civilización asentada y floreciente a un tiempo. No fue menor la herencia otorgada a España, entonces Hispania, y como no podía ser de otra forma a Andalucía.

Entre las provincias de Cádiz y Málaga (Gades y Malaca), se encuentra uno de los pueblos más bellos de España, a la sazón, capital administrativa de la serranía que lleva su nombre, Ronda. (Arunda en latín). Ciertamente enclavada la ciudad entre las serranías de Cádiz y Ronda, muchos son las sendas, pistas y carreteras que te conducen a sus lomas, inmensas, por cierto.

Cien veces he estado allá y mil veces me ha sobrecogido, que ya Ronda no me sorprende. Hay que pasear sus calles a cualquier hora del día como hay que conocer las carreteras que la guardan. Calles y carreteras que te embrujan sin remedio.

En esta ocasión, acompañado por la BMW R nineT Urban G/S, opté para desde la costa de Cádiz, cruzar la serranía por la Ruta de los Pueblos Blancos (centro). Hay otras dos rutas posibles, Norte y Sur. Las tres son bellísimas además de perfectamente combinables entre ellas. De modo que también, todos los caminos conducen a Ronda.

Con la versatilidad que te proporciona esta moto, no está de más adentrarse en alguna de las muchas pistas de tierra que tienen dibujado el interior de tanto Parque Natural. El Estrecho, La Breña, Los Alcornocales, el Pinsapar de Grazalema… La Serranía de Ronda en sí misma.

Partí en esta ocasión desde la costa de Cádiz, desde Zahara de los Atunes, para, dejando a babor Vejer de la Frontera, girar a estribor y poner rumbo a Medina Sidonia. Es aquí en Medina donde habrá que decidir si seguir hacia el Norte, a Arcos de la Frontera, Algodonales, Zahara de la Sierra… o tomar el camino que nos lleva hacia Casas Viejas primero y a Alcalá de los Gazules al poco. Opté por la segunda. Aquí nos encontramos con una de las carreteras más divertidas de todo el trayecto, la que une Alcalá con Cortes de la Frontera, ya en la provincia de Málaga. Todo partido por la mitad por el Puerto de Gáliz. Se hace imprescindible una parada en la mitad de la sierra, en la Venta del Mojón de la Víbora. Tasca de antes bañada en mil historias, en mil leyendas de bandoleros y toreros de antes, de poca fortuna. Cuentos que cantan las peripecias de otros tantos estraperlistas durante el XVIII y XIX.

Muy dentro ya de Málaga toca de nuevo decidir. Agarré la cara Sur de las montañas para alcanzar Benaoján, Montejaque y su celebérrima Cueva del Gato. Por fin Ronda.

No menos de tres días, y pocos me parecen, hay que guardar para recorrer tanto misterio. Saborear tanta historia, creerse o no las mil leyendas que la envuelven. Imbuirse en esa amalgama “flamenca” de las culturas de las que mamó siempre.

Como no puede ser de otra forma, la oferta hotelera, gastronómica y cultural, es inmensa. Y como siempre, la elección de hotel dependerá del presupuesto de cada cual, de los dineros que como casi siempre, todo lo gobiernan. Para los más pudientes recomiendo el antiguo Hotel Victoria. Para los demás el Hotel Don Miguel. Este último enclavado en pleno Tajo. Impresionante belleza incluso para los que padecemos de vértigo. Tajo que divide en dos la ciudad. Una mitad bellísima, la otra más si cabe… Lo que no puede faltar es comer o cenar en el Restaurante Pedro Romero. Magnífico lugar situado en frente de la puerta del Príncipe de la Plaza de Toros rondeña. Restaurante que toma el nombre de uno de los padres de la Tauromaquia moderna. Inmejorable comida y mejor trato hacen del lugar un referente en la gastronomía andaluza.

Dependiendo de nuestro destino, dejaremos Ronda camino de Málaga o Cádiz. Yo volví hacia Cádiz. Carretera perfectamente asfaltada, sobre todo en la vertiente malagueña, con curvas muy bien peraltadas. ¡Una delicia! Por ella te encuentras con Gaucín, Algatocín y ya en Cádiz, con Jimena de la Frontera, Algeciras, Tarifa, El Estrecho… Solución de continuidad de tanto Parque Natural.

Puede hacerse en cualquier moto, pero la versatilidad de la Urban G/S, hace que el viaje sea inolvidable. Viaje, como tantos, donde la aventura manda. Sujeto a multitud de cambios en función de nuestro estado de ánimo.

Quien se detenga en cualquiera de los miradores de Sierra Bermeja, comprenderá la necesidad de adentrarse en estas tierras.

Tierras de Sierras, bandoleros, ventas y motos.

Imprescindible visitar:

El Convento de San Francisco, los Baños Árabes, Puerta de Almocábar, Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Ronda, Casa del Rey Moro, Fuente de la Mina, Centro de interpretación del Tajo de Ronda y sus innumerables palacios y museos…

Mi agradecimiento a BMW Motorrad España, Movilnorte BMW Motorrad, Paradores de España, Autoservicio del Motorista, TRImotos y a todo el personal del Restaurante Pedro Romero de Ronda.

Imágenes: Guillermo Ariza y Aída Acosta

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