TÚ SOLO

Por Carlos Permuy
Es fantástico salir los fines de semana con tus amigos de afición. Normalmente quedas temprano por la mañana del sábado o del domingo con ellos, vais de ruta hasta donde habéis decidido parar a tomar un café y un bocadillo y, mientras desayunáis, no paráis de hablar de motos.

Después, cuando llega el buen tiempo, te vas con tus amigos y/o con tu pareja durante tus vacaciones por España, Europa o cualquier otro lugar del mundo.

Todo esto está muy bien y es fantástico, pero ¿te has propuesto alguna vez viajar tú solo y a la aventura? Sí, sí, ya sé lo que me dirás, “que sólo es aburrido”, “que no sabré qué hacer cuando llegue a mi destino cada día” y seguramente muchas otras razones, pero, sinceramente, creo que son excusas. Lo que realmente suele pasar es que tu cerebro reptiliano, que es el que controla el comportamiento y pensamiento instintivo para tu supervivencia, te está mandando señales diciéndote, “¿y si te caes, quién te ayudará?”.

No me malinterpretes, me encanta viajar con amigos/pareja, pero el viajar solo tiene un encanto especial que hay que experimentar al menos una vez en la vida, según mi opinión. Recuerdo el primer viaje que hice solo. Corría el año 2004 y había comprado una R 1200 GS de las primeras en un concesionario del sur de España. Volé en avión hacia ahí y mientras estaba en el avión, empecé a gestar la idea de hacer algo diferente para llegar a mi destino, que era Madrid, donde había quedado con unos amigos para salir de viaje.

Normalmente, hubiera cogido la moto y hubiera tirado directamente para estar ahí en un par de horas, pero una idea se me había ido gestando en ese avión: coger una ruta de un par de días por pistas, siempre que pudiera, y llegar a mi destino más tarde de lo previsto, puesto que tenía tiempo.

Sería mi primer viaje “en solitario” y no tenía nada preparado, ni alojamiento, ni ruta ni nada. Tirando de mapas me hice una ruta para tener una base, como ya he dicho, toda por pistas pasando sólo por asfalto cuando era imprescindible y siempre para coger otra pista. Mi cerebro reptiliano me mandaba las señales que os he dicho antes, pero para eso somos animales racionales, para poder sopesar las cosas con lógica. Mi lógica fue muy simple “si me caigo, alguien me ayudará seguro”. Punto.

Y así lo hice, ni corto ni perezoso me marché solo. Y fue un “miniviaje” alucinante. Me lo pasé de miedo, parando a tomar fotos cuando y donde quería, deteniéndome a comer cuando tenía hambre y a descansar en tal o cual mirador simplemente porque el paisaje era alucinante. Sin ningún compromiso, sin ningún horario, sin tener que tomar decisiones, teniendo en cuenta la opinión de ningún compañero de viaje. No sólo eso, sino que, además, conocí gente fantástica, me alojé en lugares que jamás habría conocido si no hubiera topado con ellos “por casualidad” y conversé con muchos moteros que me encontré por el camino.

Este pequeño viaje marcó un antes y un después en mi manera de entender el mundo de la moto. Es cierto que la moto tiene un punto gregario en el cual estableces vínculos con gente que tiene la misma afición que tú, pero, también tiene en la misma medida un punto solitario el cual te hace disfrutar aún más, si cabe, este mundo, ya que eres tú sólo y tu pasión sin nada que impida que hagas exactamente lo que quieras en todos los aspectos de la moto.

Este viaje, fue para mí el inicio de una serie de periplos en solitario que culminó este año con la vuelta a España en solitario, después de recorrerme media Europa solo.

¿Y tú? ¿Te atreverías a realizar un viaje solo? Quizás en este nuevo 2020 que acabamos de estrenar.

¡Feliz año a todos!

2 Respuestas para “TÚ SOLO”

  • Alfonso dice:

    Completamente de acuerdo querido Carlos. Viajar solo te da un contacto y un nivel de integración con el local que no es igualable de ninguna otra forma. Una vez que lo pruebas y se te quitan los miedos te da una sensación de libertad alucinante y altamente adictiva! Felicidades por el artículo , muy bien escrito

  • Txomin dice:

    Querido Carlos: Te felicito por tus aventuras con la moto…es uno de mis retos para el futuro, viajar solo por Europa. Estoy pensando en un viaje de un par de meses. Tengo un par de cosas que practicar: 1 cursillo de mecánica, por lo menos he de saber lo básico y 2 hacer un buen itinerario para cada día. Tengo 2 años para preparar y Dios mediante ya estoy en ello.
    Un fuerte abrazo motero y que disfrutes.

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