RAMÓN LUIS GIL, NORDKAPP 6060: “20.000 KILÓMETROS EN UNA K 1600 GT VIAJANDO DOS MESES PARA CUMPLIR UN SUEÑO Y LUCHAR CONTRA EL CÁNCER”

Por José Mª Alegre (texto y fotos)
Ramón Luis Gil cumplirá los 60 este 2020, año que llevará a cabo un sueño largamente perseguido: viajar a Cabo Norte en moto, más de 20.000 kilómetros con una imponente K 1600 GT, en solitario, cruzando 28 países durante dos meses. Por eso su aventura lleva por nombre Nordkapp 6060, número redondo que corresponde a la unión del año de su nacimiento con el de su edad, realizándola, además, en favor de la lucha contra el cáncer.

Este madrileño siente pasión por las motos “desde pequeñito y en cuanto pude me compré mi primera moto”, sumando una tras otra cuando el bolsillo se lo permitía, pues compaginaba los estudios con el trabajo, dedicándose a “descargar camiones en el antiguo mercado de abastos de Legazpi (Madrid) y me iba sacando mi dinerillo con el que pagaba mis vicios, que nunca han sido el fumar ni el beber”, aclara. Luego, vino el matrimonio y, a continuación “tres maravillosos hijos, de los cuales no puedo estar más orgulloso”. La llegada de los tres vástagos (dos chicas y un varón, el mediano, de 29, 27 y 25 años, respectivamente) supuso un paréntesis en su condición motera, período en el que no tuvo ninguna hasta que “hace cinco años me dije que ya era momento de volver de nuevo a la moto”, haciéndolo con una BMW C 600 GT, hasta adquirir la actual K 1600 GT, en septiembre, con la que afrontará su aventura.

“Desde hace muchos años tengo una obsesión que es ir en moto a Cabo Norte, pero tenía que esperar el momento y el momento ha llegado. El año pasado empecé a diseñar esta aventura, no quería quedarme en subir y bajar, sino que la aventura fuera más completa, más rotunda. Serán 28 países, algo más de 20.000 kilómetros, quince monedas diferentes al euro y una pasión irrevocable, esto lo hago sí o sí”, asegura con rotundidad.

Ramón Luis iniciará el viaje el próximo 17 de mayo, teniendo programada la vuelta para el 16 de julio, “son, más o menos, sesenta días, 52 etapas con ocho días de descanso repartidos entre ellas y todo está diseñado y planificado”. El recorrido evitará “las autopistas, costeando toda Europa, empezando en Francia, para seguir por Bélgica, Países Bajos, Alemania, Dinamarca, cuya península bordearé también; luego, pasaré a Suecia, Noruega, subiendo por la costa hasta Cabo Norte. De ahí, volveré por Finlandia, pasando, por supuesto, por Rovaniemi, el pueblo de Papa Noel, porque yo sigo siendo un niño (sonríe con la picardía de un chiquillo). De ahí, entraré en Rusia para visitar San Petersburgo, atravesaré las tres perlas del Mar Báltico, Estonia, Letonia y Lituania, me adentraré en Polonia a través de Bielorrusia, luego Ucrania, Moldavia, Rumanía, Bulgaria, Kosovo, Albania, Serbia, Bosnia Herzegovina, Croacia, Eslovenia y luego afrontaré los Alpes, recorriendo todos los puertos míticos…”, explica.

El viaje de tu vida, le pregunto a Gil tras describir con la ilusión del niño que reivindica tan fenomenal aventura. “De momento, lo va a ser -exclama riendo-. Es el gran reto, la gran aventura que tengo marcada a sangre y fuego en el calendario. Una vez termine, no sé si me habré hartado de moto, que no creo; es más, me empieza a rondar algo que se llama la Ruta de la Seda -me revela con mirada animosa y confiada-. Bueno, todo dependerá de cómo asimile este viaje tan formidable y la salud”.

Ramón Luis sufre una dolencia que le limita, con “temporadas que me permite hacer una vida más o menos normal, pero hay otras en las que prácticamente no puedo andar, debiendo estar muy medicado para poderlo hacer. A los 22 años me diagnosticaron artrosis en ambas caderas -manifiesta- y me aconsejaron dejar el deporte, pero continué practicándolo todo lo que pude hasta que las caderas dijeron basta, pero he seguido siempre muy activo intentando mantener una forma física lo mejor posible”. Por eso, aparte de las dificultades que puedan surgir en un viaje de esta envergadura, “es un reto para mí el hacer esta aventura porque el traumatólogo me dijo en septiembre que debía operarme de la cadera izquierda, sí o sí y yo le dije, no o no”, cuenta sonriendo. A pesar de ello, Gil no tiene miedo a que la artrosis muestre su peor cara durante el viaje, “porque esta es una aventura que servirá también para conocer mis límites, no sólo físicos, sino mentales y emocionales. De hecho, tras cada etapa iré plasmando en mi blog mi experiencia diaria, subiendo fotos y vídeos, para luego escribir un libro orientado a la toma de decisiones bajo presión, porque esas tomas de decisiones, cuando resultan más complejas es cuando estás solo, cuando no tienes en quién echar mano, y lo que pretendo es encontrar ese tipo de respuestas”.

Para semejante singladura, este valiente sesentón ha elegido una preciosa K 1600 GT, “porque es la moto de mis sueños, me da una seguridad total y absoluta y sé que no me va a dejar tirado en ningún sitio o al menos estoy convencido de que va a ser así. Es una moto formidable, fantástica, insuperable. Con ella la carretera te va pasando y te puedes dedicar a disfrutar del paisaje, porque te lleva solo. En curvas inclina con la elegancia de un bailarín, sin apenas esforzarte, sin obligarla a hacerlo, permitiéndote disfrutar. Tengo previstas dos paradas técnicas para hacer revisiones y cambios de neumáticos en concesionarios oficiales BMW”, remata.

Pregunta. ¿Y la familia, qué dice?

Respuesta. En casa han pasado de la locura, la mía, claro, al empezar a comprender por qué me he metido en este fregado y ahora su apoyo es incondicional, ayudándome muchísimo”.

Ramón Luis es el único ‘motero’ en su hogar, “mi hijo tiene el gusanillo, lo que pasa que ahora, de momento, económicamente no puede meterse en una moto, necesita más un coche, pero lo será seguro y con él haré alguna gran ruta, estoy convencido”, dice esperanzado.

P. Sesenta años para cumplir tu sueño, ¿tienes un consejo para esos riders que siguen pensando en llevar a cabo el suyo?

R. Para cumplirlo hay que esperar lo que cada uno tenga que esperar, pero el momento llega. Ni hay que forzarlo, ni hay que frustrarse al no conseguirlo cuando lo deseabas. Yo, todos los años de mi vida he querido hacerlo, pero tampoco me he frustrado porque no era el momento. Sin embargo, el año pasado supe que el momento había llegado, que este año lo iba a cumplir, y me he volcado al cien por cien. No frustrarse, repito, pero tampoco olvidarse de los sueños, porque los sueños no son para soñarlos, sino para cumplirlos”.

Este sueño que Ramón Luis cumplirá tras haber ido a por él “contra cualquier corriente, contra cualquier opinión, contra tu propio cuerpo si es necesario”, según sus propias palabras, esconde un temor que tiene identificado, “la seguridad en los países del este, sobre todo dónde pernoctar y la seguridad de la moto. El resto no me preocupa más de lo normal, sé que tendré que ir con cien ojos, atento, porque tienes una responsabilidad muy grande, que es tu propia vida, pero estoy preparado para cualquier contingencia que pueda venir. Por eso he hablado antes de la toma de decisión en los momentos críticos cuando hay una crisis y estás solo, cómo afrontar esa crisis, como diagnosticar lo que está sucediendo fríamente y diseñar una salida a lo que está ocurriendo y salir adelante. Quitando la precaución en los países del este, el resto irá viniendo. Sé que de regreso me va a tocar pasar mucho calor por la parte sur de Europa… Tendré que ir navegando con las olas, con las marejadas, con los tsunamis que vayan apareciendo, pero no hay nada que ahora mismo me suponga ningún freno ni ningún stop a la aventura en ninguno de sus tramos”.

P. ¿Estás preparado para estar dos meses fuera de casa esperando lo que venga?

R. Sí, por eso a partir de ya voy a empezar la preparación física que mi hijo, que es fisioterapeuta, va a diseñar con una tabla de ejercicios y las actividades que tengo que ir haciendo, que es mucho de fondo físico, de estiramiento, de flexibilidad, sobre todo de articulaciones, fortalecimiento de las lumbares, de la espalda, etc. También preparación con la moto, por eso he diseñado cerca de una decena de rutas por España, prácticamente me la recorro toda, en diferentes etapas, que al principio serán de un día, con un recorrido de entre 300 y 400 kilómetros. Luego iré subiendo a 500, 600 kilómetros durante varias jornadas seguidas y por carreteras secundarias, para conseguir un acoplamiento perfecto con la moto”.

Quien quiera seguir el viaje de Ramón Luis, incluso sus etapas de preparación por España, en su web Nordkapp6060.blog habilitará Google Maps para que todas las personas que estén suscritas (a su web) le puedan seguir en tiempo real y saber dónde se encuentra en directo y en cada momento.

Los que deseen participar en la aventura de Ramón Luis entregando un donativo a la Asociación de la Lucha contra el Cáncer, deben entrar en su blog (Nordkapp6060.blog) y buscar el enlace de la ALCC, donde pueden cumplir con ese bien social, que al ser un organismo oficial quien lo gestiona, tiene desgravación fiscal para cualquier donativo.

¡Buena suerte Ramón Luis!

12 Respuestas para “RAMÓN LUIS GIL, NORDKAPP 6060: “20.000 KILÓMETROS EN UNA K 1600 GT VIAJANDO DOS MESES PARA CUMPLIR UN SUEÑO Y LUCHAR CONTRA EL CÁNCER””

  • TOMAS GONZALEZ UCEDA dice:

    tenemos la misma aficion y la misma meta, yo soy un transplantado y estoy
    loco por jubilarme y poder realizar ese sueño

    suerte compañero

  • Roque dice:

    me gustaría acompañarte amigo, tu sueño es muy parecido al mío, yo tengo la K 1600 B y es una joya, adelante valiente, enhorabuena

  • Ramón Luis dice:

    Hola a todos, muchas gracias por el ánimo y buenas vibraciones que me envías. Podéis contactar conmigo a través de la web o por correo electrónico.
    Os espero muy muy cerca durante cada etapa y intercambiar impresiones.
    Fuertes abrazos,
    Ramón nordkapp6060

  • Juan dice:

    Adelante valiente!!

  • José María dice:

    Mucho ánimo y mucha suerte, tengo 54 añitos y mi sueño motero es muy similar al tuyo aunque de momento mi mayor obstáculo es la family. Me encantaría saber cómo es todo esto me refiero a la preparación de un viaje tan matodontico como es este. Te seguiré compañer y lo dicho mucha, mucha suerte. Recibe un fortísimo abrazo

    • Ramón Luis dice:

      Muchas gracias José María. Todo es cuestión de no desesperar porque el momento llega. Una vez tomas la decisión hay que ser muy estricto y dejar las menos cuestiones al azar. A la familia casi nunca le gusta una aventura de este tipo y en solitario, pero si es tu sueño, cúmplelo. Además quiero que sea un reto por la investigación contra el cáncer, dónde podéis donar.
      Un fuerte abrazo.

  • DANIEL dice:

    Hola Ramón, fantástico viaje el que vas a iniciar. Yo tengo 64 años y soy un sobreviviente del cancer. A finales de mayo del año pasado salí de Donostia con tres amigos; un matrimonio de Muzkiz (Bizkaia) y otro de Mendigorria (Nafarroa) con rumbo a Nordkapp, recorrimos 12.000 kilómetros sin ningún accidente. Una experiencia única y maravillosa. Solo tuve que cambiar el kit de arrastre en Polonia a mi vieja kawasaki Vulcan 800 classic..
    Si puedo ayudarte en algo estoy a tu entera disposición.
    Pd. Si quieres pernoctar en Irún no dudes en contactar con nosotros, mi mujer también es motera y estaremos encantados de atenderte.
    Un abrazo y suerte. 🏍💨✌🏻

  • Juan Carlos dice:

    Hola chaval.
    Esta conversación la tuvimos hace poco y yo te contaba que mi sueño era un par de meses por Europa en tren, sin un rumbo preciso y sin saber donde parare al dia siguiente. Algo que no pude hacer cuando estudiaba y desde entonces mantengo en mi recuerdo. Me gustaría q fuera el año que viene que también cumpliré 60
    Me alegro de que cumplas el tuyo. Solo te pido que tengas mucho cuidado y te deseo que lo disfrutes tal como lo has soñado.

    Fdo.:Un compañero de pupitre.

  • Buenos días Ramón, enhorabuena por la aventura espectacular, un sueño bonito por una buena causa, en una pedazo de moto que parece un coche de 2 ruedas, mi bmw r1200cl es como un antepasado, un abrazo fuerte, ten cuidado y abrígate.

  • Ramón Luis dice:

    Hola Daniel, me alegra que hayas superado la peor prueba a la que se puede someter una persona. Eso sí es un reto.
    Muchas gracias por tu ofrecimiento, pero cruzaré a Francia por Roncesvalles. No obstante, tomó nota por si cambió de opinión… o me paso en otro momento conocernos y charlar al rededor de una mesa.
    Un fuerte abrazo.

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