EXPLORACIÓN

Por Gustavo Cuervo
Escribo esta nota antes de partir de nuevo hacia Asia. Hace apenas una semana que regresé del Tibet, donde conseguimos, con el grupo de Paco Torres con BMW’s F 800 GS y R 1200 GS, alcanzar el Campo Base del Everest, y ya de nuevo me embarco hacia Oriente, en esta ocasión hacia Malasia y Singapur. Esta vez no guiaré ningún grupo de motociclistas por la sencilla razón de que aún no conozco Malasia.

A veces, cuando me preguntan mi profesión respondo que empresario, y es cierto. Desde los 26 años siempre he tenido, como mínimo, dos empresas activas simultáneamente, pero la realidad es que me gustaría responder, pionero, o como se denomina ahora, emprendedor, que es lo que realmente me siento.

Si hubiera nacido en el siglo XIX es probable que hubiera sido explorador. Solo hay algo que no me hubiera gustado de tan motivador empleo y es que habría tenido que ser empleado de las instituciones públicas nacionales, con su farragosa burocracia y las mareas y reflujos políticos del momento, pero, por lo demás, fue una profesión apasionante. Digo fue, porque hoy, los que hacen un trabajo homólogo se denominan científicos y astronautas, como si la bella palabra explorador y sus connotaciones fuera anticuada o de menos categoría.

Explorar: Reconocer, registrar, inquirir o averiguar con diligencia una cosa o un lugar. Pues eso es lo que voy a hacer con Chelo los próximos días por el sudeste asiático. Reconocer rutas atractivas para realizarlas en moto, registrar hoteles y restaurantes, averiguar puntos atractivos de parada o interés. En resumen, hacer un reconocimiento integral, para evaluar si realmente es atractiva Malasia para llevar viajeros en moto y disfrutar juntos de nuestra pasión.

Explorador y pionero, dos características que me llevaron a crear hace mas de 35 años la primera empresa española dedicada a los viajes en moto, pero también y simultáneamente la primera dedicada a filmar para televisión acontecimientos deportivos. Al principio grabando en cintas magnéticas y después mediante transmisiones en directo, en una innovadora, intensa y productiva colaboración con TVE. Han sido casi cuatro décadas en las que todos los emprendimientos han tenido en común la motocicleta, aunque nunca me haya dedicado a vender motos, accesorios, repararlas o cualquiera de los otros negocios digamos “normales”, si no a pilotarlas y además por todo el mundo. En ambas actividades procuro mantenerme al máximo nivel, ya sea con el desarrollo de rutas inéditas por los cinco continentes, como en la transmisión universal de la mas grande de las competiciones deportivas globales: los Juegos Olímpicos.

Hoy parecería que ya no hay cabida para la exploración terrestre. Cierto que ya no hay que investigar para llenar los espacios en blanco que había en los mapas hasta principios del siglo XX, pero sí para recabar la información necesaria para, “a posteriori”, dirigir con garantías grupos de viajeros en moto. Personalmente no me vale el sistema incorporado por muchas agencias de viajes de todo el planeta. Aquellas que, con un navegador, una moto irrompible y una página de reservas en Internet ya tienen suficiente para venderle a un grupo de deseosos viajeros una ruta por cualquier lugar.

Así que permitidme que dé rienda suelta a mi alma de explorador. Chelo, cierra las maletas que nos vamos.

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