EL PIRINEO CATALÁN, RUTAS E HISTORIAS

Por Charly Sinewan
A veces no somos conscientes de los paraísos moteros que tenemos en España, o muy cerca, como alguno de los casos que os traigo hoy. Como ya os adelantaba en el artículo del mes anterior, durante este verano recorrí la Transpirenaica intentando hacer el mayor número de kilómetros por pista, pero sin incurrir en irregularidades. Y la verdad, es que terminé muy sorprendido de la cantidad de caminos de tierra tan espectaculares que ofrecen los Pirineos, en especial en la parte catalana. Al menos, con los ‘tracks’ que yo llevaba. Este mes quiero compartir tres capítulos, con recorridos e historias bien diferentes.

El primero de ellos me lleva desde La Junquera hasta Pardines, un pueblo en el Valle de Ribas donde me espera una historia muy poco conocida y con un lado bien oscuro. Os invito a que veáis el capítulo y conozcáis a los Golluts.

Desde el Valle de Ribas sigo ruta hacia Andorra, con un capítulo mucho más motero. Un tramo impresionante por el Pirineo Catalán, con algún que otro momento complicado con una moto tan cargada y que me lleva, finalmente, hasta Andorra, donde subo al Pic Negre, a 2.800 metros. Un último ascenso muy espectacular que termina en un altiplano que por momentos parece ser de otro planeta.

Desde Andorra me dirijo a Tor, un pequeño pueblo aislado de casi todo, donde en los años ochenta y noventa se vivió una terrible trifulca entre vecinos por la propiedad de una montaña, y que desencadenó en tres asesinatos. El ‘track’ que me lleva hasta allí vuelve a regalarme un homenaje motero único, con varias pistas de nuevo espectaculares, aisladas y legales. Finalmente, en Tor, conozco a Juan, un artesano que lleva treinta años viviendo en el valle y con el que comparto grandes momentos y charlas en los siguientes días, algunas de ellas me dan un enfoque diferente de la historia que allí sucedió.

Gracias por vuestra compañía, el mes que viene seguiremos avanzando por el Pirineo.

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