AMIGOS DE CLÁSICAS BMW DE ESPAÑA: RUTA RIBERA DEL DUERO 2019

Un año más los Amigos de Clásicas BMW de España se dieron cita en Valladolid para realizar una de sus tradicionales salidas de otoño, coincidiendo con el día de la fiesta nacional del 12 de octubre.

 

La cita fue en Motolid, Concesionario Oficial BMW en la capital castellano-leonesa, el día anterior a la salida, para saludar a los amigos del concesionario y poner los dientes largos con las últimas novedades de la marca; claro que estos amantes de las motos desde hace más de 40 años no se dejan impresionar fácilmente por las ‘jovencitas’ recién llegadas.

El grupo coincidió por la tarde en Motolid, pero los participantes acudieron desde distintos puntos, varios de ellos desde Madrid, tras disfrutar de un caluroso día, más veraniego que otoñal, en el que hubo que parar en La Granja de San Ildefonso a reponer fuerzas con una cerveza y un torrezno, una vez pasado el puerto de Navacerrada y las ‘Siete Revueltas’, mientras las castañas cayendo obstinadamente les recordaban que en realidad estaban en otoño.

Algunos llegaron tras darse su particular vuelta por Las Arribes del Duero en sendas R 75/5, para dar un poco de envidia a los que finalmente llegaron directamente del trabajo.

Tras disfrutar de una excepcional cena para recordar en ‘Villa Paramesa’ organizada por Manuel, que ejerció brillantemente de ‘road leader’, al día siguiente se madrugó un poco para poder cumplir con el tour por las comarcas cercanas a la Ribera del Duero.

Con puntualidad británica se cumplió con el horario, las curvas y los baches, mientras se disfrutaba de la excursión y las viejas BMW se portaban igual de bien que de costumbre, la mayoría R 90 S Silver Smoke y Daytona’s, así como R 75/5, R 100 T, y R 100 CS con más años que algunas de las cepas que vimos por el camino…

La ruta estuvo muy bien, pero lo mejor de ella, fue, como no, la parada gastronómica en el “Chiringuito Duratón” de Fuentidueña, donde charlando amigablemente tuvieron lugar unas risas, además de dar buena cuenta de un par de tortillas, chorizos fritos segovianos y hasta torreznillos, que fueron disputados rápidamente con las innumerables moscas que también habían decidido parar allí, quizás porque el sol también hizo su aparición sobre esas horas.

Una vez con las andorgas llenas se continuó con la segunda parte de la ruta, por carreteras perdidas y bastante solitarias, salvo si se detenían en un cruce para orientarse, ya que entonces aparecían todos los coches de la comarca para saludarles amablemente…

Tras otra fantástica comida en lo alto del singular castillo de Curiel de Duero, en la que no faltó un sabroso lechazo, se sortearon los obsequios cedidos por la marca BMW Motorrad, el Concesionario Oficial en Valladolid Motolid y por la diseñadora castellana Raquel Castaño, que fueron muy bien acogidos por los afortunados ganadores.

Finalmente, estos amantes de las BMW clásicas se despidieron para darse cita en menos de un mes, ya bien entrado el otoño, para hacer otra ruta por el centro de la península, quizás también por parajes solitarios y olvidados…, pero eso será ya objeto de la siguiente crónica.

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