EL PADRE ÁNGEL BENDICE A SUPERNOVA, LA BMW F 650 GS DE AGUSTÍN OSTOS: “ME HACE MUY FELIZ QUE LA MOTO HAGA ACCIONES SOLIDARIAS”

Por José Mª Alegre
Agustín Ostos inició su viaje “Soy Tribu” con Supernova, una BMW F 650 GS con casi 20 años encima. Miles de kilómetros después de iniciado su periplo planetario, la moto dijo basta, siendo sustituida por la nueva F 850 GS. Ahora, Supernova ha vuelto a la vida y el viajero la ha donado a KM Solidarity en un entrañable acto con el Padre Ángel, que la bendijo en la iglesia de San Antón (Madrid). El Embajador de BMW Motorrad nos explica los motivos de tan bello gesto.

En el emotivo acto celebrado en el interior de la iglesia de San Antón de la que el sacerdote es el párroco, estuvieron presentes la gente de KM Solidarity, asociación benéfica Embajador solidario de BMW Motorrad que colabora con Mensajeros de la Paz, ONG de la que el Padre Ángel es su ‘alma máter’ y Alfonso Gordon, precursor de la ‘Ruta del Agua’, todos ellos acompañados por los parroquianos que, asombrados ante la presencia de Supernova al pie del altar, no se perdieron la bendición ni la entrevista que ‘Agus’ le hizo al Padre.

Pregunta. Acabado el acto, el impulsor de “Soy Tribu” y el arriba firmante nos acomodamos alrededor de la mesa de una cafetería para entrevistarle mientras damos cuenta ambos de una sabrosa pizza para cumplir con la cena, preguntándole qué le llevó a tomar la decisión de donar Supernova a KM Solidarity.

Respuesta. “Lo primero de todo, el grado de unión que te puede dar la motocicleta en el primer año de viaje de tu vida, como fue mi caso, me impedía a nivel ético, moral, onírico y muchos otros dejarla abandonada en el vertedero de vehículos en Brasil donde Supernova dijo basta. Desde el punto de vista económico no tenía ningún sentido mandarla para acá y mucho menos arreglarla y pensé que, si se hacía, debía de tener una buena finalidad. Alentado por el amigo Alfonso (Gordon) y hablando un poco con quién me iba a ayudar en todo el proceso, decidimos que, si la revivíamos y le cambiábamos las 55 piezas que había que sustituirle, era para que pudiera realizar acciones solidarias y se dedicara a sacar sonrisas, cosa que pensé que con el tiempo me haría muy feliz, pero no ha tenido que pasar tanto tiempo, porque ya sé que me hace muy feliz. El otro día estuvimos en la acción solidaria en Sabiñánigo (justo la jornada anterior a la apertura de los BMW Motorrad Days en la localidad oscense), y era una maravilla ver cómo la gente se acercaba a Supernova, y eso que había cuatro motos nuevas: R’s 1250 GS, una F 800 GS, y la mía, y la que más les llamaba la atención era Supernova. Y eso que es una ‘cascarria’ (ríe abiertamente), es mucho hierro, tiene un asiento hecho de borrego y mucho polvo y mucho golpe, pero yo creo que despierta ilusión, ganas de soñar y de decir, ‘por dónde habrá pasado esto que se la ve tan viajada, tan explorada’ y como que de alguna manera se han impregnado en sus plásticos y en sus hierros parte de las experiencias del camino que viví con ella. Como creo que realmente tiene una especie de alma autónoma, pues que esa alma se dedique a realizar acciones solidarias”.

P. Le has dado una segunda vida, solidaria en este caso…

R. Una segunda vida solidaria que a lo mejor se convierte en una tercera aventurera, vamos a ver, tiempo al tiempo, pero me encantaría que, si algún día la finalizo, el tiempo que me lleve esta vuelta al mundo, creo que sería muy bonito hacer una etapa de cierre con ella, ¿no?

P. Una moto bautizada por el Padre Ángel, con los miembros de KM Solidarity de ‘padrinos’ en un acto cálido y entrañable. ¿Qué te ha parecido este sacerdote mediático que dice no creer en Dios y sí en los hombres según el mismo te ha confesado en la entrevista que le has hecho?

R. La verdad es que iba sin expectativa ninguna, pero sabiendo que iba a ser bastante entrañable el encuentro… (se toma su tiempo buscando las palabras exactas). Que un sacerdote, un cura, con todo lo que eso conlleva, se salga mucho de la línea ortodoxa buscando los propósitos iniciales de la institución eclesiástica, es una maravilla. Hubiese agradecido que me hubiese bendecido la moto antes de empezar el viaje… (ríe a carcajadas), a lo mejor hubiese caído menos veces, pero nunca es tarde si la dicha es buena y celebro que esté bendecida para que los solidarios que continúan con ella vayan más seguros, porque a veces esta moto sigue dando sorpresas.

P. Ahora llevas una F 850 GS, Super-Supernova, sustituta de la F 650 GS que has donado, ¿echas de menos a Supernova?

R. Echo de menos su ligereza, que cuando se caía al suelo me era muy fácil levantarla; esta me resulta mucho más complicado… pero se levanta. Echo de menos el saber que era bastante poco frecuente lo que estaba haciendo, desde la imprudencia o la inocencia, más bien, el de no saber. Ahora, al haber conducido las dos motos me he dado cuenta de que realmente necesitaba más seguridad para lo que estoy haciendo y para lo que voy a seguir haciendo, que pretendo meterme por caminos más complicados. Con Supernova habría estado en varias ocasiones comprometida mi seguridad, pero todo depende de cómo viajes, por dónde y de qué manera. La realidad es que me estoy enganchado bastante a la aventura, y me gusta sacarle todo el partido que una moto actual me pueda dar y Super-Supernova me lo está dando.

P. Tras el paréntesis por los BMW Motorrad Days Sabiñánigo 2019, vuelves a retomar tu vuelta al mundo a finales de este mes de octubre, que partirás hacia Sudamérica, ¿qué les espera a tus seguidores en esa reentré tuya en América?

R. Bueno, voy con mucho atraso, faltan todavía unos diez o doce episodios por sacar de la etapa anterior, pero cuando regrese lo primero que vais a ver es cómo voy, probablemente, de Lima a la selva peruana, a Pucallpa. Luego cruzaré de nuevo los andes hasta Ecuador, donde haré también la costa y la parte de selva, para llegar a Colombia, que solo Dios sabe cuánto tiempo me quedaré ahí, porque es muy amplio, muchas historias que contar, la gente es maravillosa, las rutas también, la cultura, la música, el baile… Yo calculo que para mayo o junio (de 2020) habré completado toda Sudamérica, sin que me falte ningún país.

P. ¿Agustín, crees en Dios?

R. Creo en energías creadoras que la Humanidad ha llamado y seguirá llamando con uno u otros nombres en función de la manera y momento histórico de entenderlas. Sin embargo, el entendimiento humano es demasiado precario como para pretender comprender algo que sobrepasa nuestras capacidades. Por eso, no creo en dogmas que interpreten la abstracción creadora porque inevitablemente tienen huella humana e influencias culturales, económicas y políticas; creo intuitivamente en energías dadoras de vida intentando pensarlas con el corazón y sentirlas con la cabeza.

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