VIAJERO VS TURISTA Y LA BMW R 1200 GS, VIAJERA COMPLETA

Por Willy Sole Gin
Es el viajero, sin quererlo, punta de lanza del turista. Conceptos sustantivos que tienden a confundir al “personal” sin remedio. Así que abrimos viaje y camino al turista sin pretenderlo. Decía Ortega que andamos obligados a distinguir entre hechos y opiniones. Un primer hecho resulta de una verdad absoluta.

Vivimos en un país cuya primera fuente de ingresos es el turismo. No menos cierto es que desde hace mucho, España ha caído en una desidia en lo que a servicios se refiere, a ordenación urbanística, a calidad. En definitiva, mucho me temo, que, a corto plazo, reviente a esta gallina que lisa y llanamente deje de poner huevos. Ni de oro ni de cualquier otro material más o menos noble.

De largo nos vienen desórdenes en forma de rascacielos a pie de playa. La calidad en los servicios no parece irle a la zaga. Y se les inunda la boca a los que tienen alguna responsabilidad en este espinoso asunto con palabras tan rimbombantes como falsas. Sostenibilidad, excelencia.

Mención aparte merece el turismo de botellón y balcones. Dineros que, de un tiempo a esta parte, han conseguido y patrocinado que determinados turistas de alpargata y lata de cerveza se hayan apoderado de no pocos lugares de nuestra geografía. No toda la culpa es de ellos. Mientras tanto, tanto “capitoste” se ha dedicado a desvirtuar lugares bellísimos, reventando la esencia de pueblos viejos para plagarlos de un sinfín de restaurantes casi siempre foráneos. Se ha perdido la esencia, la verdad, la magia, el duende… Lugares que necesitan al turista que no al viajero. Otro hecho.

Quienes viajamos en moto necesitamos de la compañía de lo que sabemos nos comprende. No es otra cosa que BMW. Por tanto, se hace necesario elegir entre la aproximación o la realidad. Por primera vez reconozco que lo dicho es puramente una opinión y por tanto discutible.

He viajado mucho, como tantos. Siempre con BMW, da igual el modelo. En esta ocasión, nuevamente, ha sido con la R 1200 GS. Moto que no tiene nada de turista, que es la viajera completa. Seguro estoy de que, si pudiera hablar, cosa que es lo único que le falta, contaría y sufriría las mismas cosas que yo.

Por si fuera poco lo denunciado, quieren acabar ahora con lo poco auténtico que nos queda. Con los faros, con esas ‘Luces Mágicas’ que dibujan nuestras costas. Y lo hacen a base de excursiones zafias, de alboroto, de falta de silencio, de la más absoluta falta de sensibilidad, de ver y no saber mirar.

Ahora quieren convertirlos en hoteles. Ya lo han hecho con algunos. Y así han consumado la profanación.

Algunos seguiremos buscándolos. Allá donde los preservan y cuidan. Acabaremos escuchando de turistas que han brincado desde sus linternas para sumergirse en otras piscinas, estas de agua salada. O para escuchar que se han estrellado contra las rocas que los guardan.

Parto en unos días hacia Italia y Croacia, al Adriático. Será con BMW, probablemente con la R 1250 GS. ¿Quién sabe?

Aquí en España, empapados en sostenibilidad, conseguiremos que la gallina de los huevos de oro se torne clueca. Si no lo está ya…

Como siempre, gracias a Movilnorte Motorrad, Trimotos, Autoservicio del Motorista, Paradores de España, BMW Ibérica y a tantos más…

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