RURALKA: RUTA POR EL MOIANÈS, BERGUEDÀ Y EL RIPOLLÈS CON ‘ON THE ROAD TV’ Y LA BMW R 1250 GS ADVENTURE

Joan Enric Ordeix, en las redes @on_the_road_tv, apasionado de las motos, del mundo del motor y de la fotografía se pone en marcha con su BMW R 1250 GS Adventure HP en una ruta en colaboración con Ruralka On Road y BMW Motorrrad por Cataluña.

¡Toma nota!

Llega el fin de semana y con ello los motoristas nos ponemos el mono de aventura los guantes ruteros, las botas de turistas y el casco de fotógrafo. Muchos de nosotros esperamos este momento como los niños los Reyes Magos y no es para menos, es una manera de desconectar de la rutina y conectarnos con nosotros mismos para coger fuerzas y afrontar una nueva semana.

Nuestra moto nos brinda muchas sensaciones satisfactorias, pero también nos ayuda a llegar a sitios únicos con los que enriquecer las rutas que realizamos. Es por eso que, en esta ocasión, hemos aprovechado la tarde del viernes para escaparnos de la ciudad y adentrarnos con nuestras motos en zonas reviradas de curvas y entornos llenos de encanto.

A lomos de la flamante BMW R 1250 GS Adventure HP, como es normal, no hace falta presentación para la reina de las maxitrails, aunque a lo largo de esta narración vamos a compartir las sensaciones que nos transmite sobre el asfalto.

Empezamos la ruta en Moià, un pueblo situado en la comarca del Moianès y a 60 kilómetros de Barcelona. Punto de encuentro para muchos moteros por sus buenas carreteras de los alrededores. Siguiendo la C-59 nos dirigimos hacia Cercs, en la comarca del Berguedà, donde se ubica el Embalse de la Baells.

Con amenaza de lluvia intensa seguimos la carretera con la esperanza de no mojarnos mucho. Por suerte, el tiempo respetaba nuestro paso y podíamos disfrutar de nuestras motos. La R 1250 GSA, a pesar de su peso, se muestra muy ágil en carretera y enlazamos las curvas con una soltura tremenda. Es una moto que te permite lo indecible, al tener el motor boxer tan abajo el centro de gravedad nos ayuda mucho, sobre todo en curva.

La GS es sinónimo de comodidad y aventura, te permite realizar largas tiradas sin reproche al mismo tiempo que puedes meterte por un camino, eso sí, aquí el peso sí se hace notar.

El motor es muy lleno y nos entrega la potencia sea cual sea la marcha engranada sin quejarse. El asistente de cambio Pro es una ventaja que nos ayuda mucho para subir y bajar de marcha mucho más rápido, aunque el paso de la primera a la segunda me parece demasiado brusca en ocasiones. Comparando el cambio Pro con la S 1000 XR, encontramos que en ésta es mucho más directo y suave al subir o bajar de velocidades.

Otro punto a destacar son las suspensiones, podríamos decir que absorben todo lo que se le pongan por delante y con el Telelever delantero nos da una seguridad extra al frenar o entrar fuerte en curva.

Por suerte, no encontramos mucho tráfico y llegamos al embalse dentro del horario previsto. Justo en el momento preciso, el sol empieza a descender y nos regala un paisaje único. En fotografía, este momento donde el sol empieza a esconderse se llama la “hora de oro’’.  Con ello conseguimos unas instantáneas diferentes, con un toque especial y con más posibilidades de juego con la luz.

Aprovechamos esta luz del sol hasta el final para inmortalizar el momento. Cabe decir que la R 1250 GSA es muy fotogénica de por si y, se tome por donde se tome, salen unas fotos preciosas. Una vez la luz ya ha decrecido del todo, decidimos volver a coger las motos para ir dirección Ripoll, concretamente al Mas el Mir. Allí nos alojaremos y disfrutaremos de su restauración.

Mas el Mir es una antigua masía con registros históricos desde 1366. Situada en plena naturaleza, pero a solo cuatrokilómetros de Ripoll, la población más cercana.

Nos desviamos de la carretera siguiendo las indicaciones que nos llevarán a nuestro destino, las luces Led de la R 1250 GSA hacen parecer que el sol haya salido de nuevo.

A nuestra llegada, nos estaba esperando Eva, la dueña de la masía, con la que descubriremos todos los rincones de este precioso sitio. Guardamos las motos justo dentro de la casa, con la seguridad que nos da eso a todos los moteros. Su estructura de piedra y sus dimensiones transmiten al entrar una gran sensación de autenticidad, paz y bienestar. En el exterior, nos encontramos rincones con mucho encanto, sofás y zonas de estar con una iluminación cálida que invita a relajarse. Seguimos investigando y nos encontramos una zona para ver las estrellas y unas vistas hacia las montañas increíbles.

En el interior, un ambiente muy acogedor, decoración rústica, simple pero única que ayuda a trasladarte años atrás. Todos los detalles muy cuidados y diferentes estancias como la sala de estar, comedor o una sala para jugar a juegos de mesa. Eva nos muestra todas las habitaciones en la planta superior, todas ellas muy espaciosas, con su baño individual y con todas las comodidades.

Llega la hora de comer, y los fogones del Mas el Mir no pueden tener mejores manos. Eva nos brinda una cena deliciosa con productos de la tierra y de ‘kilómetro cero’. El comedor transmite mucha confianza y da la sensación de estar en tu propia casa. Una vez hemos terminado de cenar, decidimos aprovechar la iluminación tan bonita que hay en la parte inferior de la casa para realizar unas fotos más a la nueva R 1250 GSA.

Empieza a llover sutilmente y decidimos ir a las habitaciones para descansar. La sensación de calidez invita a descansar y a relajarte dentro de las estancias de la casa. Eva nos informa que el desayuno se sirve hasta las 13 horas, la verdad que en pocos sitios se puede disfrutar de estos horarios, permitiéndote descansar todo lo que quieras sin necesidad de madrugar.

Anunciaban lluvias intensas pero los rayos del sol penetran en los ventanales rústicos de la habitación. Nos dirigimos al comedor y nos encontramos una imagen llena de color, sabores y olores para degustar un desayuno con alimentos de la zona, naturales y con una variedad de posibilidades.

Como siempre, Eva está a disposición para todo lo que necesites, pero tienes total libertad para servirte cuantoquieras. Cogemos fuerzas y nos preparamos para abandonar Mas el Mir, no sin antes agradecer la hospitalidad a Eva y realizar una foto antes de que el tiempo nos llevara la contraria.

La experiencia en Mas el Mir ha sido muy satisfactoria y recomendable para parejas, familias o amigos. Es un sitio donde desconectar y relajarse, romántico para parejas y amplio para familias ya que también dispone de un apartamento. El trato es impecable y en todo momento te sientes muy bien atendido. Sin duda, un sitio para repetir.

Para concluir, me gustaría dar mi última opinión sobre la R 1250 GSA con la que llevo hechos 4.000 kilómetros. Los neumáticos mixtos de serie se comportan bien en carretera seca y en off-road si no hay barro ni situaciones muy extremas. Eso si, hay que vigilar mucho en mojado porque la adherencia no es del todo buena y puede darnos alguna que otra sorpresa.

La entrega de potencia es lineal y contundente en bajos por lo que nos permitirá abrir gas y llevar una marcha larga sin que el motor se queje. En general la moto es muy grande y en parado puede ser dificultosa su maniobra, pero una vez en marcha, parece que el peso se reduzca significativamente. Es una moto que no destaca en nada en concreto, pero se defiende con nota en todo. Por eso, es la reina de las maxitrails.

Me gustaría agradecer la hospitalidad de Eva, dueña de Mas el Mir, a ruralkaonroad, a BMW Motorrad España por darme esta oportunidad y a Sergi Fuentes por ser mi compañero de ruta.

Puntos de interés

L’estany (pueblo pintoresco, se puede visitar el monasterio).

Oristà

Prats de Lluçanès

Viladomiu

Berga

Cercs (embalse de la Baells)

Vilada

Borredà

Les LLosses

Ruta: https://goo.gl/maps/2JWMxTDpY2Hg5UvC7

2:30 horas

120 kilómetros

Época recomendada: Todo el año

Hotel recomendado Ruralka: Mas el Mir

Instagram: @on_the_road_tv

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