AVENTURA EN TIERRAS GUARANÍES

Por Agustín Ostos
—No te conocemos, pero creemos en un creador que nos da una misión en esta vida. Y si creemos de verdad en él, debemos creer en sus enviados. Estamos convencidos de que eres un mensajero y sabemos que necesitamos de mensajeros nuestros en el mundo. Queremos confiar que tendrás la sabiduría y fortaleza necesaria para transmitir y cuidar de nuestro mensaje: que no sea desoído, que no se tomado como algo banal ni como un montaje —me dijo el Gran Abuelo en mbya guaraní en el momento de regalarme uno de sus instrumentos ceremoniales.

—Sé fuerte, sé valiente. Por favor, mi creador primero, que pueda soportar este camino que él está haciendo: para eso lo condujiste a nuestro hogar. Que sus lágrimas no sean en vano. Sentimos que su confianza y su fe es verdadera. Llevará nuestro portador de espíritus para que le cuide y vigilen. Será su compañero toda la vida. Estás listo, estás preparado. No te desprendas de él —concluyó.

Tras traducírmelo, Sara Benítez me miró y me dijo —El abuelo encomienda tu fragilidad solar. Te retransmite la energía del sol en la mente. Te vacía la mente de toda posibilidad de debilidad o vulnerabilidad y te devuelve pura buena energía. Tú ya sabes lo que te ha costado esperar su palabra, que se da cuando ellos sienten que se tiene que dar. Te lo entrega, te confía, porque es un portador de espíritus bondadosos para que por donde camines lo lleves contigo, para que cuando llegues al hogar de tu fuego convoques al espíritu que llevas de aquí de ellos y andes donde andes los llames y sientas que eres responsable a partir de ahora de los espíritus que han decidido compartir contigo y depositar en ti para poder hacerlos recorrer por el mundo.

Así finalizó mi paso por la comunidad indígena mbya guaraní del Paraguay profundo. Tenéis el link en la BIO para ver el capitulazo en el YouTube & Facebook de Soy Tribu. Merece la pena verlo. “¡Aguyjevéte!”

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