BMW KLÁSICAS K: ENCUENTRO DE MOTOS EN SAN FELICES DE BUELNA

Los que nos conocen saben que somos grandes entusiastas de la marca BMW y que estamos bien curtidos en esto de montar en moto. Que sentimos pasión por las clásicas de BMW y que, además, tenemos especial debilidad por la serie K con más de 25 años de antigüedad, pero, eso sí, siempre que se encuentren en un estado fiel a su diseño original.

Pues bien, desde nuestro club de motos BMW Klásicas K deseamos conocer esas queridas y valiosas K´s y mantener contacto con sus afortunados dueños.  Nuestro proyecto es fomentar la conservación y el uso de estamaravillosa moto clásica, crear un punto de encuentro en común, donde poder intercambiar información, comentar impresiones e informar de eventos y reuniones con relación a dicha serie. Es más, no sólo queremos conocer a otros amigos y apasionados de las K´s  en España, sino que también fuera de nuestras fronteras (Alemania, Holanda, Inglaterra, Francia, Italia, Portugal, etc). Nuestra mayor ilusión es salir a rodar de forma tranquila y relajada en compañía de iguales, disfrutar de la amistad, de la gastronomía, del paisaje y, por supuesto, de nuestra excepcional moto serie K.

En ese sentido, el viernes 19 del pasado mes de julio celebramos nuestro primer Encuentro Motos BMW Klásicas K en nuestra comunidad de Cantabria.  Así, la tarde del citado viernes 19, 37 motos BMW serie K, fabricadas entre los años 1983 y 2005, se dieron cita en la localidad de San Felices de Buelna. Prácticamente estaban representadas todas las variantes de la serie: K 100 (una unidad), K 100 RS (ocho unidades), K 100 RT (una),  K 100 LT (una), K 1100 RS (dos), K 1100 LT (dos), K 1200 LT (una), K 75 (diez), K 75 S (cinco), K 75 RT (dos) y por último, pero no menos importante, nuestra deportiva y emblemática K1 (cuatro). ¡Preciosas todas ellas!

La procedencia de los pilotos y sus correspondientes parejas era tan variada como los valles de estos lares. Tenemos que resaltar que entre ellos había un junior de 17 años que acompañaba a su padre, ¡bravo!, savia joven para el grupo. Acudieron de casi todas las provincias de España: Pontevedra, Tarragona, Alicante, Vizcaya, Córdoba, Segovia, Huelva, Madrid, Zaragoza, Murcia, Álava, Guipúzcoa, Asturias, Cáceres, Barcelona y Castilla y León. Algunos habían recorrido más de 850 kilómetros para llegar.  Hubo incluso un participante de Alemania, pero, por desgracia, cuando estaba a mitad de Francia, sufrió un problema de salud y tuvo que dar media vuelta y regresar a su casa en Alemania. Lástima, se hubiera llevado el premio al participante más lejano, el cual ya se lo teníamos reservado.

Después de la recepción de todos los participantes y una visita guiada en la cercana e histórica “Torre de Pero Niño”, se celebró una cena barbacoa en un entorno muy agradable. A pocos cientos de metros se encontraban las instalaciones del parque multiusos, cedido por gentileza del Ayuntamiento de San Felices de Buelna.  Fue precisamente en el Salón de Plenos del consistorio donde se realizó la entrega del ‘Welcome-Pack’ a cada uno de los participantes. Las motos habían quedado expuestas en el aparcamiento reservado frente a la Cafetería-Bar Ansorena y el Ayuntamiento de San Felices de Buelna.  Sobre las 23:00 horas llegó el momento de que los participantes se retirasen con sus motos, desplazándose a los correspondientes y cercanos hoteles que habían reservado meses antes.

Sábado 20: 8:45 h. Los primeros participantes llegaban al aparcamiento que teníamos reservado, desde donde poco más tarde partiríamos para realizar la tan esperada ruta. La temperatura era algo fresca pero muy agradable. La luz del sol a esa hora era cálida y proporcionaba gran belleza añadida. El tiempo prometía un día perfecto para ir en moto. A las 9:00 horas, todos los participantes estaban junto a sus correspondientes motos luciendo orgullosamente el nuevo y flamante polo azul con el logo bordado del evento. Y por fin, tras la foto de grupo, dimos comienzo la aventura: salimos detrás de nuestro guía Ramón que iba con su K1 de color rojo y amarilla para realizar una preciosa ruta turística por el corazón de la verde Cantabria. Descubrimos sus extraordinarios valles y sus bellas montañas, sus mágicos ríos y sus aldeas cargadas de historia. La primera parada se realizó en uno de los pueblos más antiguos de la comunidad cántabra: Bárcena Mayor. Presume de Conjunto Histórico Artístico desde 1979, único núcleo urbano asentado dentro del Parque Natural Saja-Besaya y, además, forma parte de la Asociación de Pueblos más bonitos de España, desde 2015.  Aprovechando que previamente la señora alcaldesa nos había concedido amablemente el permiso para entrar y estacionar nuestras motos clásicas en el aparcamiento situado dentro del pueblo, asistimos con gran interés a la visita guiada, nos tomamos un tentempié y finalmente continuamos con nuestra ruta.

Por delante teníamos que superar el puerto de Palombera. El recorrido se realizó por una ruta plagada de curvas, serpenteando carretera arriba y atravesando el Parque Natural del Saja-Besaya. Un territorio con una magnífica riqueza de fauna y flora donde habitan numerosas especies como el jabalí, la becada, el lobo, el águila real, corzo e incluso es posible observar el oso pardo cantábrico. Destacan especialmente los robledales y los hayedos. Al salir del bosque, es decir, poco antes de llegar a la cumbre (1.260 m), disfrutamos de las espectaculares vistas sobre la zona de Cabuérniga y el valle de Campoo. Seguimos avanzando hasta llegar a Brañavieja, zona también conocida como Alto Campoo, por la estación de esquí que se sitúa en las inmediaciones. Nuestras queridas monturas rugían en las duras rampas de la carretera, con numerosas curvas y un fuerte desnivel, llegando así hasta los 2.000 metros de altitud donde se ubica el “Mirador del Chivo”. Éste debe su nombre a la fuente de agua cristalina que mana en sus inmediaciones, en una inclinada pero hermosa ladera norte, conocida como “Fuente del Chivo”. La estancia aquí fue muy corta ya que por esta zona las nubes estaban bajas impidiendo las buenas vistas. Además, por si fuera poco, corría un viento fuerte y helador.

Teniendo en cuenta que ya iba siendo la hora de la comida, bajamos en dirección al restaurante. En un ‘pispás’, llegamos al aparcamiento que teníamos reservado situado justamente enfrente del restaurante “La Casuca”. Después de recuperar fuerzas con un típico cocido montañés y deleitarnos con otras especialidades de la casa, emprendimos el camino de vuelta.  A tan solo siete kilómetros llegamos a Fontibre (Fontes Iberis), tradicionalmente conocido como el nacimiento del Río Ebro, donde hicimos nuestra última parada para realizar una visita guiada al Centro de Interpretación. Acto seguido continuamos la ruta de regreso bajando por las Hoces, es decir, una carretera nacional muy poco transitada y con numerosas curvas espectaculares, pasando por el centro de los Corrales de Buelna y llegando finalmente a San Felices de Buelna. Fueron 160 kilómetros de puro disfrute, con carreteras en muy buen estado y varias paradas para no cansarnos en exceso. Una vez aparcadas las motos, accedimos al salón de plenos del Ayuntamiento de San Felices de Buelna para dar comienzo la entrega de premios, otorgándose los siguientes:

Premio al participante más lejano: Salvador J. Cala Cava, de Huelva, con K 75 (Trofeo, Motoclub – BMW Klásicas K).

Premio a los Participantes con K1: 1. Alfonso Bartolomé Núñez (Placa, Ayuntamiento San Felices de Buelna).

Julio Domingo Izquierdo Gracia (Placa, Ayuntamiento San Felices de Buelna).

Premio a la moto mejor conservada: Manuel González Fernández, con K 75 (Mochila, BMW Grünblau Motor Santander).

Premio al participante con mérito especial: Francisco Albert Cabanes y Mayte López (Jarrón, Ayuntamiento San Felices de Buelna).

Premio consolación: Gorra y un libro para todos los participantes del autor “Federico Crespo” por gentileza del Ayuntamiento San Felices de Buelna).

Una vez finalizado el acto, acudimos al “Bar-Cafetería Ansorena” para  tomarnos una copa de despedida. Por cierto, degustamos un riquísimo vino que nos había enviado previamente desde Alicante, como obsequio, nuestro amigo Ricardo Palao. Finalmente nos despedimos todos hasta que el grupo se disgregó poco a poco. Muchos tenían que emprender el viaje de regreso esa misma tarde. Otros salieron al día siguiente, ya que habían recorrido más de 800 kilómetros de un tirón para venir a nuestro encuentro y, lógicamente, necesitaban su merecido descanso antes de volver de nuevo. Todos se fueron con ilusión esperando la próxima edición del Encuentro Motos BMW Klásicas K.

Queremos agradecer sinceramente a todos los asistentes su numerosa participación. Ha sido muy gratificante recibirlos en “nuestra casa” y conocerlos personalmente. Hemos disfrutado enormemente el compartir con todos y con cada uno de ellos una jornada y media de moto. Se nos ha pasado el tiempo volando y su grata compañía nos ha sabido a poco. Han sido todos unos participantes excelentes y nos alegraría muchísimo juntarnos de nuevo el año que viene.

Salvador Illerías Fernández

e-Mail: salvador@opticabuelna.es

Tel: 942 83 16 50

Móvil: 670 99 47 90

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