LA AVENTURA DEL TIBET CON LA BMW G 310 GS

Por Gustavo Cuervo
En verano de 2020 nuestro equipo tiene previsto atravesar el Tíbet con las BMW G 310 GS. Serán más de 3.000 kilómetros atravesando montañas a más de 4.000 metros de altitud por carreteras y pistas por uno de los lugares más inhóspitos del planeta.

Soñamos atravesar la nada; una nada llena de lagos refulgentes, montañas sin nombre desiertos vírgenes y cielos oníricos.

Siempre he tenido retos, deseos y experiencias por cumplir, proyectos a medio y largo plazo, experiencias por vivir, sueños por hacer realidad. Quizás sea porque a base de perseverancia he ido consiguiendo prácticamente todos los que me he propuesto, pero hay uno que se resiste. Tal vez será por la experiencia que te dan los años, me suele pasar que cuando uno ya esta próximo a ejecutarse empiezo a darle rienda suelta a la imaginación y me pongo a trabajar en otro, aun antes de finalizar el cercano. Pero, como digo, hay uno que se resiste, que se escapa, que no encuentra la vía adecuada para acometerlo e ir superando sus diferentes fases para situarlo entre lo realmente posible. Un reto que por su dificultad he tenido que prorrogar en repetidas ocasiones. Tan complejo que resulta imposible hacerlo solo (bueno, en realidad la mayoría necesitan de la unión de varios locos como yo para poder alcanzarlos).

Afortunadamente, también tengo el privilegio de contar entre mis amigos a un puñado de locos con los que compartirlo y que, al igual que yo, buscan como estamparle definitivamente el sello de realidad y marcar su fecha de ejecución ahora fijada en el verano del próximo 2020. Se trata de la gran Canal del Tibet.

Como se puede comprobar, son muy pocos los grandes aventureros que han conseguido atravesar China en moto. No porque no lo intenten, sino por que el imperio del Centro sigue siendo aún un destino que acaba con las ansias y deseos de los mas expertos. No queremos atravesar China, eso ya lo hicimos hace varios años y en repetidas ocasiones, ni siquiera se trata de cruzar el Tibet, que también hicimos, hollando el campo base del Everest en repetidas ocasiones. Es todavía más difícil. La Gran Canal, un territorio tan olvidado del mundo que ni los mismos tibetanos quieren saber nada de este espacio casi tan grande como España. Tan hostil que ni siquiera piensan en atravesarlo, tan solo lo ignoran. Un territorio inhóspito y con total seguridad absolutamente bello.

En honor a la verdad no fui yo el que despertó el deseo de explorar en moto este rincón de Asia, sino mi amigo Sebastián Álvaro (creador del programa ‘Al Filo de lo Imposible’). No sé en que rincón del mundo fue, ni durante qué viaje, pero desde que dijo que deberíamos plantearnos hacer la Gran Canal, nos prendió un rescoldo interior al que no hemos dejado de añadir leña, pero que aún no conseguimos hacer llama.

Hace un par de años, con la aparición de la mas pequeña de las GS, la G 310, me di cuenta de que esa sería sin duda la mejor motocicleta que podríamos elegir para intentarlo. Fue un soplo de aire que avivó la brasa, especialmente al presentar nuestro viaje a BMW Motorrad España y notar que a su Director de Marketing, David Canosa le habíamos transmitido la llama del proyecto.

Yo estaba seguro que esta sería la mejor elección, pero mis compañeros Sebas y Luis no estaban seguros de que una moto tan pequeña nos sirviera para acometer tan gigantesco reto. Así que este verano nos hemos ido de viaje por Galicia con tres G 310 GS por Galicia (podéis leer la experiencia en esta misma entrega).

Hicimos carreteras, autopistas, caminos y sendas probándolas a fondo y al final, como a todo aquel que se atreve a dejarse seducir por los encantos de lo pequeño y sencillo, quedamos convencidos. Esta es la montura que nos llevará a atravesar la Gran Canal.

La llama sigue sin verse con claridad, la burocracia china, especialmente cuando se trata de la sensible región del Tibet, la compleja logística y, por supuesto, el coste económico desmesurado de este proyecto, se empeñan en inundar de agua nuestra brasa. Pero perseveramos. Tanto es así que nos hemos buscado un ventilador del tamaño adecuado al reto para atizar las brasas.

Seguimos insistiendo.

Deja tu comentario