SOMOS GUERREROS ‘BEMEUVEROS’

Por Elsi Rider
Ese fue el grito que me salió el pasado fin de semana, cuando en el evento Born Free de León, el grupo BMW Bernesga preparó una espectacular carpa para poder contar a los asistentes mis experiencias encima de mi moto.

Es la primera, pero no será la última edición de un evento donde se concentraba todo lo referente al mundo del motor y se creaba una buena mezcla de música, ‘pin up’, clásicos, charlas y buena comida donde elegir diferentes alternativas.

Tengo que hablar del espectacular esfuerzo de los organizadores, colocando en un inmenso campo sofás y sillones ‘vintages’, al más puro estilo años 60. Joyas del mundo de la moto expuestas y cedidas por Don Patricio, un octogenario que conserva una veintena de motos clásicas y cuyo sueño siempre fue viajar en moto alrededor del mundo y ahora, dice que se arrepiente de no haberlo hecho. Esto, como ya habréis intuido los que me conocéis, generó una agradable e intensa charla con una persona de la que hay mucho que aprender e inevitablemente reafirmarme en esto que tantas veces digo, “quiero llegar a ser una viejecita con historias que contar y no arrepentirme de no haber hecho cosas”. Con su nieta, ideamos un plan para “intentar” que su abuelo al menos dé la vuelta a España y que antes de partir al gran viaje final, se lleve grabada en la retina esta vivencia.

Es curioso como en la vida te vas cruzando con personas que pueden hacer más sólidos aún nuestros principios. A Don Patricio, ese humilde señor que tanto sabe de motos, solo le falta para completar su ciclo “un sueño”. ¡Ojalá se lleve a cabo!, porque nunca es tarde, y la edad es un concepto numérico plasmado en algo que llaman DNI.

Pero sigamos con el Born Free, perfectamente organizado, donde por la noche se pudo disfrutar de música y viajeros de muchos lugares de España compartiendo nuestra pasión, “El mundo de las dos ruedas”.

Cuando de la colaboración salen “guerreros bemeuveros”

Me encanta llegar a los sitios y poder poner mi granito de arena por pequeño que sea, para transmitir mis vivencias. Al final es como un inmenso desierto donde cada grano de arena crea la inmensidad. Y esto es lo que se siente cuando un concesionario BMW Motorrad prepara su espacio para que la gente se sienta como en el salón de su casa, que fue exactamente lo que ocurrió. Todos sentados en el suelo y entre las motos, como si de una conversación tras un buen café surgiera. De allí, salieron risas, intercambios y lagrimillas porque en aquel pequeño espacio se generó una energía tan positiva que creo podríamos haber hecho encender bombillas con ella.

¡Somos guerreros ‘bemeuveros’!, pero nuestras únicas armas son la alegría, el optimismo, las ganas de viajar y sentir que formamos parte de algo que nos da vida.

Deja tu comentario