RURALKA: DE MADRID AL VALLE DE SOMIEDO, PASANDO POR LOS PICOS DE EUROPA, CON LA BMW F 850 GS ADVENTURE

Esta es la crónica de una ruta de cuatro fines de semana exprimidos en uno contada en primera persona por Santi del Hierro (@santi.delhierro), colaborador de Ruralka On Road y BMW Motorrad España.

Todo empezó el viernes que llegué a BMW Motorrad España a buscar la que iba a ser mi moto del fin de semana, la BMW F 850 GS Adventure, en acabado Rallye y con Akrapovic, preciosa, espectacular… Quedan atrás las primeras impresiones de cuando sale un modelo nuevo que necesita un tiempo para acabar entrándote por los ojos. Nos la entrega Adolfo, un gusto como siempre tratar con él.

Comienzo la ruta acompañado por un amigo, salimos tarde… Muy importante, cuando salgáis de ruta, salid cuanto antes mejor, pues es preferible que os sobre tiempo al final del día que no que os falte, como nos pasó a nosotros, que después de un buen atracón de puertos de montaña, miradores, millones de curvas y carreteras entre acantilados que parecían que te tragaba la tierra, llegamos al hotel a horas intempestivas.

Sábado. Al llegar de madrugada y con la luna casi sin iluminar no era consciente de hasta qué punto impresionan las carreteras y el paisaje de la zona; nada más subir la persiana me doy cuenta de que, en serio, no hace falta que os vayáis lejos para disfrutar de carreteras de montaña espectaculares, las tenemos aquí mismo.

Primera zona, os recomiendo que le dediquéis un fin de semana en exclusiva. Disfrutamos del paisaje y sus carreteras (tenéis la ruta adjunta por si queréis el detalle). Llegamos a Cangas de Onís en Asturias (otra zona digna para dedicarle un viaje, además, ¡cómo comen! En Asturias, de verdad que saben cómo asustar con la comida, hasta al más “tragaldabas”, qué cantidades y qué bueno todo. Asturias, bien se merece dos viajes, uno para conocerlo y otro para catarlo.

Acabamos de comer y ponemos rumbo al Valle de Somiedo, concretamente al Hotel La Corte de Somiedo (@la_corte_rural) en Villar de Vildas, pueblecito de unos 70 habitantes censados donde nos esperaban Adrián, Marcos y Soraya con los brazos abiertos, a cuál más agradable. Me indican la habitación, dejo las cosas, me ducho y bajo a cenar. La habitación es sencilla, rústica, pero muy limpia y cuidada al detalle, tienen un salón como zona común muy agradable que invitaba a disfrutarlo más de lo que nosotros podíamos por tiempo. Durante la cena, que cumplió los estándares asturianos de calidad y cantidad -ja, ja, ja!- nos comentaron que podíamos dejar las motos dentro del cobertizo, ya que por las mañanas pasa por el pueblo el ganado, ofreciéndonoslo para nuestra tranquilidad.

Domingo. Ya las vimos al llegar, pero ¡qué vistas! Un lujo poder levantarse con pajaritos y el tintineo lejano del ganado que se acerca al pueblo. Abro la ventana, y lo que veo es de postal… Si lo que queréis es desconectar y alejaros del estrés, no busquéis, tenéis que venir aquí. Otra zona que también se merece un fin de semana, no solo de relax, sino también para recorrer a pie o en moto el Parque Natural del Valle de Somiedo.

Sin ya mucho tiempo, ponemos rumbo para disfrutar de una comida en el Hotel Rural Villa Mencía. Nos quedamos en el porche del establecimiento disfrutando de una cerveza bien fría, porque el sol que cae es para derretirse, y aprovechamos para empaparnos un poco del hotel y sus alrededores. Otro punto del fin de semana que merece igualmente una escapada a parte… Cerca del hotel tienes el Castillo de los Templarios, el Valle del Silencio, Los Ancares Bercianos o las Médulas, todos ellos para poder recorrer algunos a pie y otros en moto por carretera.

Entramos a comer, nos dan una mesa privilegiada, primera línea con vistas al valle, aunque desde todo el salón se disfrutan las mismas estampas. Los platos bien elaborados, cocinados con mimo y se aprecia que también con tiempo, nos dejan ‘ko’ (“ojalá no tuviera que volver a Madrid hoy”, pienso, ¡ja, ja, ja!) y tienen el detalle de dejarme una habitación para dormir la siesta y así de paso poder contaros. Nada más entrar me recuerda a la idea que tengo yo de una casa de muñecas, con un estilo muy fino y simple, muy cuco, que diría mi novia, da casi pena entrar ahí con mis botas y sacarme toda la equipación para tumbarme un rato en la cama.

Nos levantamos de la siesta de cinco minutos, que acaba siendo de treinta, y lamentándolo mucho, no hay tiempo para más, tenemos que irnos ya por vía rápida para llegar a Madrid a una hora decente.

Respecto a la moto -una gozada-, os indico a continuación mis impresiones:

En ruta: Después del tute que nos pegamos este fin de semana la F 850 GS Adventure Rallye y yo, creo que puedo sacar algunas conclusiones, ¡allá van!

Para no alargar la intriga respondiendo a lo que me habéis preguntado la mayoría, en este aspecto (como moto rutera) es tan eficaz como su hermana mayor, sorprendiéndome gratamente, pues desde fuera no me daba la impresión de que fuera tan bien para la tarea de tragar kilómetros.

Resumiendo, tras muchos kilómetros encima, se nota que la protección es correcta y la postura es cómoda como la de la R 1250 GSA, permitiendo hacer tiradas largas con bastante confort.

En carretera: Aquí es donde más me ha sorprendido. Era de esperar que en pistas y en núcleo urbano fuera bien, por peso y por dimensiones. Pero en carretera, va de miedo. Me ha sorprendido comprobar hasta qué punto se puede ir rápido con ella, a pesar de estar acostumbrado al telelever que convierte cualquier moto en una lapa a la carretera; aquí, BMW lo ha clavado.

La horquilla te da mucha seguridad y aplomo a la carretera. Resumiendo, sobre asfalto es una moto muy, muy divertida y con virtudes más que notables para poner en apuros a cualquiera que intente sacarle las ‘pegatinas’.

En pista: Aquí, sin sorpresas, sabía que nos íbamos a entender y que la moto estaría esperando este terreno para lucirse. Sólo me ha quedado la espina de que no haya tenido tiempo de enredarme por algún berenjenal para probarla bien. Tanto abriendo gas como frenando notas todo lo que pasa en las ruedas, te da muy buen ‘feeling’ en todo momento y perdona mucho si llegas pasado a una curva. Resumiendo, en pista, sin sorpresas, lo esperado, va de miedo.

¡Bueno, chavales! Como os he dicho al principio, fueron dos días y medio con algo más de 1.400 kilómetros, no lo hagáis vosotros. Disfrutad de cada sitio por separado, merece la pena descubrirlos con calma todos.

¡Disfruta de esta ruta y otras en Ruralka On Road!

Rutómetro

Ribadesella – Llanes – Mirador del Fitu – Cangas de Onis – Cabrales – Oviedo – Parque Natural de Somiedo – La Corte de Somiedo – Parque Natural de Somiedo – Hotel Rural Villa Mencia -Astorga – Zamora – Tordesillas – Medina del Campo – Ávila – Madrid.

https://goo.gl/maps/DXM34oxsW29L2GJE7

Duración: 24 horas.

Km: 1.031 km.

Hoteles recomendados

Hotel Corte de Somiedo, en Villar de Vildas.

Hotel rural Villa Mencía en Corullón.

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