V REUNIÓN EN EL DESIERTO

Por Eduard López Arcos
El pasado fin de año se celebró en el desierto del Sahara marroquí, la quinta reunión de motoristas, viajeros y apasionados del off road. Esperábamos para este año un número importante de participantes al Ride To Roots Meeting, pero los últimos acontecimientos, relacionados con los atentados por supuestos radicales islamistas, desanimaron a muchos de los viajeros que querían cerrar el año recorriendo las pistas del Sur de Marruecos.

Me gustaría que leyeses, si no lo has hecho ya, el texto que escribí para la News del pasado mes de enero (http://www.bmwridersnewsletter.es/BMW/?p=13330), en el que intento explicar un punto de vista de la realidad de Marruecos y otras reflexiones que hacen referencia a la libertad individual.

Como en cada edición, y esta última no ha sido una excepción, en el Ride To Roots Meeting, tanto los participantes como la organización lo dieron todo para disfrutar de la calma del desierto, la arena del Erg Chebbi y compartir las experiencias viajeras sobre dos ruedas.

El campamento

En esta última edición La Chance ha vuelto a emplazar el Ride To Roots Meeting. Desde hace cinco años, la tradición manda montar el parking para las motos del evento. Las lonas de BMW Motorrad España delimitan y adornan el recinto dedicado al descanso de las motos. Además, al igual que en ediciones anteriores, nos acompañarán marcas como Twalcom, Rev’it! y TCX.

Las jaimas y las habitaciones de La Chance están disponibles para los participantes del meeting. Los repetidores, alguno con cuatro ediciones a sus espaldas, ya saben que les espera una buena cena después de cada ruta. En La Chance encontramos un lugar sencillo, acogedor, tradicional y con buena cocina.

Las rutas

Las tres rutas de este año de desarrollaron por las pistas y montañas desde Merzouga a Rissani, los oasis y la montaña de Begaa. Un pinchazo en una de las motos nos hizo acortar la ruta de la primera jornada, pero la ‘desgracia’ la combatimos con risas e ingenio para amenizar la reparación. Teníamos hambre y nos estaba esperando la pizza bereber que Hassan nos había preparado en su restaurante en Rissani.

En un taller de neumáticos hicieron una magnífica reparación de la cámara estropeada y pudimos continuar nuestra ruta hasta el vivac.

Durante la segunda ruta por los oasis, nos sorprendió descubrir como el ejército había cerrado una pista por la que solíamos pasar por un control y la había convertido en zona militar. Luego, todavía nos sorprendería más ver que había desaparecido el campamento de Brahim y su familia. Ellos son nómadas que se habían asentado hacía ya años. Encontramos su nuevo campamento siguiendo el camino de vuelta y pudimos tomar té, pan y cacahuetes. Chapurreando cuatro palabras en ‘amazigh’ y con gestos, pregunté que es lo que había sucedido, y porqué se habían mudado. Respondieron que fueron los militares que de mala manera les obligaron a abandonar su casa y trasladarse a otro lugar. No les dieron ninguna clase de facilidades, así que tuvieron que buscarse la vida y encontrar otro sitio para poder vivir tranquilos. El agua y el terreno condicionan mucho la búsqueda de una nueva casa, por lo que suelen asentarse cerca de algún pozo.

La tercera ruta, los participantes a los que les gusta la arena se lo pasan bien y a los que les gusta las piedras también. Me encanta esta ruta porqué puedes elegir si prefieres lo duro o lo blando y te diviertes con la variedad del terreno. Desde la cima de las montañas rocosas contemplamos las dunas y la inmensidad del desierto. El cielo estaba despejado, así que el espectáculo fue total. Una de las mejores partes de la ruta es cuando cambiamos de rumbo, quedando de frente la montaña de Begaa. Paramos las motos y disfrutamos del espectáculo de la montaña que permanece todavía lejos y que luego nos acompañará unos kilómetros hasta llegar a ella.

Una BMW F800GS en el Dakar Series

Para mí, compartir lo que viví durante mi participación en el primer Dakar Series en África es algo muy especial. El Merzouga Rally fue una experiencia en mayúsculas, y explicar cómo fue desde dentro a un grupo de participantes que sabe lo que es rodar por el desierto, lo hace todavía más interesante. Hubo preguntas técnicas sobre la moto, el equipamiento y la dificultad de afrontar el rally con una moto trail, frente las motos exclusivamente de rally.

Premios y buen ambiente

Jordi fue el afortunado que se llevó el premio cedido por uno de nuestros patrocinadores. Se trata de unos botines resistentes al agua y con protecciones para el uso en moto. Un calzado estupendo para el día a día en moto, con estilo, comodidad y seguridad.

El cachondeo del jurado que votó por la foto de Jordi era notable. Como en el año anterior, elegimos un jurado beréber totalmente imparcial.

Botas Enduro BMW GS Pro

Siempre recomiendo usar botas de enduro en los viajes off road. Ofrecen una seguridad más elevada que otro tipo de calzado, además de comodidad al ir de pie conduciendo la moto.

La fotografía que aportó Ramón fue la más votada por el jurado bereber, así que se convirtió en el ganador de las botas Enduro BMW GS Pro, perfectas para competiciones y viajes off road.

El calor del fuego

Despedimos el año con el calor de un estupendo fuego al lado de las dunas. Después de comer el ‘mishuí’, que es el cordero asado al horno de tierra, que por cierto estaba riquísimo, nos dirigimos todos alrededor de una inmensa fogata. Los músicos de Hamliya tocaban su música ‘ahnaua’, básicamente compuesta por instrumentos de percusión.

Todos nos sentíamos de la misma tribu, aunque hubiésemos nacido en lugares dispares y bailamos juntos alrededor del fuego.

Espero que dancéis y compartáis al máximo este año 2017. ¡Os espero en el #R2RM17!

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