VIAJAR EN INVIERNO

Por Gustavo Cuervo
La estación de los puros. Aún recuerdo como nació la legendaria concentración de los Pingüinos, allá por el año 1981. En una de las típicas reuniones de bar, Mariano Parellada y un grupito de irreductibles moteros, tipos rudos y puros, decidieron hacer una concentración invernal, para que sólo acudieran los auténticos ‘motards’ y así espantar a los ‘globeros’, ambos términos muy en boga en la década de los ochenta.

Entonces y ahora, viajar en moto en invierno es algo que sólo se puede hacer por pasión. La verdad que con la lógica es difícil defender el viaje invernal en moto. Además del frío que te atenaza, están los riegos provocados por el clima (lluvia, nieve, niebla, granizo…), los de la carretera (hielo) y, por si fuera poco, con escasas horas de luz natural. Vamos, que no tiene ni una sola ventaja. Entonces ¿por qué tienen tanto poder de convocatoria las concentraciones de los Elefantes o las tres que se celebran en Castilla: La Leyenda Continúa, Motauros y Pingüinos?

La primera tuvo su origen cuando algunos supervivientes de la II Guerra Mundial que habían participado en la contienda con motos, Zundapp y BMW, fundamentalmente, se dieron cita con sus ‘elefantes’, como denominaban a sus motos, para rememorar pasados sufrimientos. Primero en Austria y después en Alemania, pero siempre en invierno. De eso hace ya mas de 60 años. ¿Por qué tiene continuidad? Pues porque los moteros (palabra admitida por la Real Academia Española de la Lengua hace algunos años, aunque en varios países latinoamericanos no signifique precisamente lo mismo ) no somos gente corriente. En el desafío, el reto del viaje esta gran parte de su éxito. Superar las dificultades que supone viajar en invierno es una provocación que nos seduce y nos incita año tras año.

Actualmente, viajar con el equipamiento personal moderno, chaquetas, pantalones, guantes y cascos que aguantan muy bien el frío sin dejar escapar el calor generado por nuestro cuerpo, o incluso con la ayuda de chalecos o calcetines térmicos, a lo que se suman carenados integrales, calefacciones de puños y asientos, la cosa no es tan grave como hace unos decenios, pero sigue siendo algo muy serio. Nunca hay que perderle el respeto al invierno, y los que lo hacen caen en sus fauces, como ya les paso a los arrogantes Napoleón y Hitler en Rusia.

Permitirme un puñado de recomendaciones sencillas, pero que mejoran notablemente la calidad y sobre todo la seguridad en los viajes invernales.

1- Planifica con tiempo el viaje. Infórmate de la predicción meteorológica< y estado de las carreteras de la zona a recorrer antes de ponerte en marcha. Teléfono móvil siempre cargado al máximo y guardado en lugar impermeable. 2- Revisa muy bien la moto y tu equipo antes de salir, en especial batería, luces, neumáticos en muy buen estado y los accesorios eléctricos. Siempre casco integral con pantalla clara y reflectantes en parte trasera de ropa y moto. 3- Disminuye notablemente en tus objetivos diarios el número de kilómetros a realizar en cada jornada con respecto a los de verano. 4- Desayuna fuerte para no tener que parar a medio día más que para estirar músculos y tomar líquidos calientes, nunca bebidas alcohólicas que producen un muy peligroso efecto reconfortante. 5- Aprovecha las horas centrales del día para viajar, son las de mayor temperatura, menor riesgo de hielos y por supuesto luz natural. Evita todo lo que puedas la noche. 6- Equipamiento personal. Casco, guantes, botas, chaqueta y pantalón en perfecto estado y correctamente colocados y ajustados, que no molesten ni impidan conducir cómodamente. Todo el tiempo que utilices ajustando lo ganaras por el camino. Equípate completamente, casco incluido antes de salir a la calle. 7- La circulación del aire en el interior del casco es fundamental, no debe empañar la pantalla y evita el sopor producido por el CO2 de tu propia respiración. 8- Si no es necesario, no te quites el casco, ni te desabroches en las pequeñas paradas, perderás un calor difícil de recuperar. 9- No superes tus límites de conducción en condiciones de lluvia, escasa visibilidad etc. Si viajas en grupo y van más rápidos, no te preocupes, el mejor ritmo es aquel con el que tú te sientes plenamente seguro. 10- Y recuerda siempre. La meta esta en tu casa de regreso, no en el punto al que te dirijas. Atención extrema hasta el último metro del viaje. Claro que si, a pesar de todo esto, no te convence lo de viajar en invierno, hay una solución. Viajar siempre en verano. Y ¿como se hace esto? Muy fácil, puedes hacerlo de marzo a octubre en el hemisferio Norte (Europa, Asia y Norte América) y de octubre a marzo en el hemisferio Sur (Suramérica y Oceanía), pero también por los países cercanos al ecuador en cualquier época del año. Yo, que soy friolero y he pasado mucho frío toda mi vida en moto, a veces pienso si no sería por pura supervivencia que empecé hace años a viajar siempre en los veranos del mundo. Me voy a Colombia. Salud, km y amistad.

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