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Salidas a Albacete y Santander del Club BMW Touring de España

Por Juan Jordano
Con la primavera, los miembros del Club BMW Touring de España realizaron dos magníficas salidas, la primera a Albacete y la segunda a Cantabria. En ambas, conocieron las zonas más bellas y degustaron la gastronomía típica, todo ello con un ambiente excepcional.

Albacete y las Hoces del Júcar

Que nuestro amigo Javier Gómez Aguilar y su encantadora mujer Lourdes tenían ganas de enseñarnos su tierra de Albacete, es algo que nos demostraron ampliamente con el cariño y dedicación con que organizaron su salida que denominaron Hoces del Júcar. Por ello, 36 motos y 70 personas nos fuimos hasta allí para conocer ese rincón de España del que tantas veces habíamos oído hablar a Javier.

Nos esperaba un fin de semana fresco, a pesar de estar metidos ya en plena primavera, pero apenas sin lluvia. Eso era bueno para disfrutar de la excursión del sábado a las hoces partiendo desde el Hotel Santa Isabel, donde la gente quedó encantada viendo la interesante colección de automóviles clásicos e históricos que exhiben en su parking.

Tranquilamente fuimos recorriendo los pueblos de la zona de La Manchuela: Valdeganga, Bormate, Jorquera, La Recueja, etc. Fuimos siguiendo las Hoces del Júcar, disfrutando de un paisaje sorprendente plagado de huertas. El Júcar, con sus aguas de tonalidad turquesa, se veía serpentear en el fondo de los profundos barrancos que ha ido horadando a lo largo de los siglos. El paso de una orilla a otra de esas hoces se hace bajando y subiendo a través de decenas y decenas de curvas de 180º muy divertidas. Todo un espectáculo del que disfrutaron sobre todo nuestros ‘paquetes’, porque conduciendo no te podías despistar ni un segundo  en esa carretera que parecía traída de un superpuerto suizo. Así llegamos a nuestro destino: Alcalá del Júcar.

Alcalá del Júcar es una villa impresionante, pero sobre todo pintoresca. Villa desde 1364 por privilegio concedido por Pedro I de Castilla, es un cúmulo de casas materialmente colgadas en una gran peña que hace torcer al Júcar. Allí, en Los Rabiblancos, nos esperaba un piscolabis de mediodía, que ya apuntaba lo que iba a ser la clave de esta salida: comer como sólo se come en Albacete, con contundencia y autenticidad. Pero había que gatear la villa hasta lo alto para experimentar cómo sus habitantes no necesitan gimnasio, así que subimos a visitar las Cuevas de Masagó. Picadas a mano en el corazón de la roca, son una curiosa mezcla de museo de la vida local, restaurante, lugar de celebración y mirador artificial sobre las hoces.

La vuelta fue pasando por Villavaliente, Casas de Juan Núñez, Higueruela, Chinchilla de Monte Aragón, etc, hasta llegar a Albacete, no sin antes bordear los humedales de Pétrola plagados de flamencos. Y en Albacete teníamos cita con algo que recordaremos por mucho tiempo. Un almuerzo degustación en Nuestro Bar, típico rincón manchego famoso por su calidad y servicio que te reconcilia con esa cocina de verdad de los rincones de España, con nombres tan sugerentes como queso frito, lomo en orza, angulas de monte, atascaburras, ajo de ‘mataero’, gazpacho manchego con caza, codillo deshuesado, patatas al montó,  pisto, ojuelas, pan de calatrava, tocino de cielo, mistela, etc. Todo un festín que incluso impresionó a los miembros del Club BMW Touring de España, bien acostumbrados a los placeres de la mesa.

Tras semejante almuerzo, apetecía un paseo para bajar la comida; nuestros road leaders nos lo tenían todo preparado. Primero fue una visita al singular Museo de la Cuchillería, en la Casa del Hortelano, uno de esos elegantes hogares burgueses que guarda la ciudad. Después de la Catedral, antes de volver al hotel, paseamos el centro comercial y el Pasaje de Lodares, un lugar que no debes perderte si vas a Albacete, que podría definirse como la hermana pequeña de la Galería Vittorio Emanuele II de Milán. La cena de despedida fue en el hotel, pero ya no os pongo el menú, aunque poco tenía que envidiar al del almuerzo.

De vuelta a casa, uno pensaba en la suerte de país que tenemos. Un país lleno de rincones cada cual más hermoso y distinto, con una cocina tan diversa que es casi imposible abarcarla toda y con unas gentes que saben disfrutar y vivir. Esto es lo que nuestros amigos road leaders del Club BMW Touring de España quieren hacernos participar en cada salida.

XIV Concentración Nacional en Santander

Mientras conducía mi BMW por las hermosas carreteras de Cantabria, iba pensando en la suerte. La suerte que tenía de vivir en España, un país maravilloso que reúne todos los climas y cromatismos, donde puedes pasar de esos paisajes cántabros a los de la meseta castellana, de las costas suaves de Huelva a las escarpadas de Gerona, de la frondosidad de las sierras de Navarra a la aridez de los Monegros. La suerte de tener una salud lo suficientemente consistente como para saborear sin restricción los numerosos manjares que este país ofrece. Sobre todo, la suerte de poder disfrutar de todo ello con tantos amigos reunidos en el mejor club que uno pueda imaginar. La suerte, recuerdo obligado en estos tenebrosos días en los que uno se tiene que enfrentar con el Programa Padre y en los que la contribución a la hacienda pública aún deja lo suficiente para poder costear una buena moto y salir con esos amigos.

En esta ocasión, fueron nuestros amigos Antonio Ortiz y Paquita los que se brindaron a organizar nuestra XIV Concentración Nacional en Santander, del 1 al 4 de mayo. Con la dedicación y cariño que Antonio y Paquita iban a poner con toda seguridad para enseñarnos su tierra cántabra, había que tener un motivo muy fundado para no correr a apuntarte a esta salida, así que 66 motos y 130 amigos nos dimos cita en el Hotel Chiqui, en lugar privilegiado frente a El Sardinero, que fue la sede de esta  concentración en la que teníamos una invitada especial: la nueva BMW R 1200 RT, cedida por BMW Motorrad España para que pudiéramos probarla (por cierto, un tiro de moto en baja…).

Nuestros amigos nos habían preparado el viernes una ruta de 200 kilómetros por la montaña sureste. El día nublado y con ligera llovizna para poder saborear Cantabria en plena salsa. Mil curvas nos esperaban, que con suelo mojado, pero con un piso excelente, aconsejaban cierta prudencia. Salimos dirección Hoznayo y Entrambasaguas, pasando por el pequeño y pintoresco puerto de Fuente Las Varas, dirección al bonito Valle de Matienzo. Desde allí al puerto de La Cruz de Usaño y Ramales de la Victoria hasta bordear Vizcaya. Pasando por Lanestosa comenzamos a subir Los Tornos para meternos en Burgos, pues en Espinosa de los Monteros nos esperaban un contundente tentempié, tipo Touring. Pero lo realmente espectacular venía luego, a la vez que el sol comenzaba a despuntar: disfrutar de las espectaculares curvas y vistas del puerto Collado del Asón y su impresionante cascada. Bajamos a Arredondo y vuelta a subir al puerto de Alisas con más vistas de ensueño, otra subida a Peña Cabarga y desde ahí zumbando hasta La Helguera, pues nuestro destino era el Parque de Cabárceno. Allí, un animado almuerzo, paseo y a ver la exhibición de las aves rapaces y la de leones marinos. La primera es realmente recomendable por la gran variedad de aves que tienen y la forma de presentarla. La jornada terminó de lujo, con las 65 motos rodeando el Palacio de la Magdalena y foto de grupo ante las playas de El Sardinero, Magdalena, Bikini, El Puntal, Somo, Loredo, Isla de Mouro, de Los Ratones y el Faro de Cabo Mayor como fondo. ¿Es eso un lujo, o no?

La excursión por la montaña suroeste que Antonio y Paquita nos tenían preparada para el sábado quería ser aún más espectacular, ayudada por un sol radiante. Tomamos dirección a Torrelavega y desvío a Virgen de la Peña para girar dirección a Mazcuerras, pasar por el Valle de Cabuérniga para tomar luego una ruta realmente preciosa, insuperable en vistas, piso y curvas:  ascensión al bonito puerto de Collada de Carmona llegando a Puentenansa, pasando por los puertos del Collado de Ozalba y Collado de Hoz, hasta llegar a La Hermida y su desfiladero. Antes de Potes, hicimos parada en Tama, para visitar el Centro de Visitantes del Parque Nacional de los Picos de Europa para tomar un aperitivo y aprender cómo se elabora el orujo de Liébana (50º que te quitan el hipo). Potes, como siempre, estaba animadísimo y de allí no podíamos irnos sin pasar por Santo Toribio de Liébana (algunos tuvimos la suerte de poder besar el Lignum Crucis) y recrearnos con las hermosas vistas del valle desde el mirador de La Ermita de San Miguel.

Pero nuestro destino era el teleférico de Fuente Dé. Éramos tantos que el cocido lebaniego no pudimos comérnoslo arriba, colgados del cielo en el restaurante El Cable. Simplemente no cabíamos, por lo que  los organizadores tuvieron que cambiar de planes. Nos lo comimos abajo, tanto mejor para después poder echar la siesta al sol, mientras esperábamos nuestro turno para subir a la montaña. Y de los Picos de Europa qué os voy a contar. El que no haya ido aún, que vaya sin demora, porque son un espectáculo por cualquier sitio que se los mire. Te daban ganas de quedarte por allí arriba disfrutando de las vistas, pero el tiempo se nos echaba encima y había que llegar al hotel con tiempo para prepararnos adecuadamente para nuestra ‘cena de gala’.

La cena en El Chiqui estuvo animada. Al igual que el divertido sorteo de regalos. En el programa ponía que habría bailes de salón, cosa habitual en los fines de fiesta del Club BMW Touring de España (aunque más bien habría que llamarlos bailes ‘anárquicos’ de salón, porque se trata de divertirte). Pero la sorpresa que nuestros amigos de Santander nos tenían preparada es que, esta vez sí, eran verdaderos bailes de salón, pues se trajeron todo un grupo profesional dispuesto a enseñarnos movimientos y piruetas. En fin, un cierre de fiesta muy simpático, sensacional, a la altura de una salida que quedará por muchos años en el recuerdo de todos nosotros y, sobre todo, grabada en nuestras retinas por esas miles de curvas divertidísimas con los paisajes más bonitos, tan juntos y seguidos, que jamás uno haya visto.

Pero es que Cantabria es así, sus gentes se sienten orgullosas de enseñarla y los que los tenemos por amigos tenemos ¡mucha suerte!

Más información en www.clubtouring.es

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