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¡Viva Huelva y la Blanca Paloma!

Por Juan Jordano
Nada menos que 51 motos y cien miembros del Club BMW Touring se reunieron en Huelva para pasar un fin de semana divertido, bello y también emotivo. Recorrieron muchas localidades de la provincia onubense y disfrutaron con la gastronomía de la zona.

Recuerdos de hace diez años

El Club BMW Touring realizó en octubre de 2003 un fin de semana memorable en El Rocío, de la mano de nuestros amigos y socios Fran Galán y Pilar. Digo memorable, porque nos acordaremos toda la vida de lo bien que lo pasamos, refugiados en la casa de Villalba del Alcor tras la misa rociera, comiendo, bebiendo y cantando mientras fuera caían 70 litros de agua por metro cuadrado. Una absoluta barbaridad, que nos dejó bloqueados hasta bien entrada la medianoche, con la mejor excusa para pasarlo estupendamente. Los que allí estuvimos seguro que seguimos conservando, junto a las llaves de nuestra BMW, ese llavero de plata de la virgen que nos regalaron los anfitriones.

Diez años después, el último fin de semana de septiembre de 2013, Fran Galán y Pilar, junto con Antonio Moro y Águeda, nos propusieron de nuevo a los amigos del Touring volver a Huelva para rendir ofrenda a la Blanca Paloma. Los partes meteorológicos eran aterradores, como para quedarse en la mesa camilla, pero este club nos seguirá sorprendiendo y 51 motos, cien amigos, se reunieron en el hotel Monte Conquero de la ciudad andaluza que, por cierto, se distinguió por la calidad de servicio y la amabilidad de todo su personal. Además, se nos sumaron los amigos de la Peña Motera A las Nueve Saliendo, de Villalba del Alcor, que hicieron un gran trabajo regulando el tráfico en los cruces, para que la caravana de más de medio centenar de motos circulara perfectamente. Y entre ellos, no faltó el más querido y simpático de sus miembros, Diego, alias ‘Murgui’, una gran persona, víctima de un accidente, que nos hizo experimentar el momento más emotivo de todo el fin de semana cuando se le entregó una placa conmemorativa.

En Palos de la Frontera

Como plato de entrada, los road leaders nos prepararon el viernes una gran cena en la Peña de Cante Jondo de Moguer. Un templo del buen cante, donde disfrutamos de una interpretación excepcional a cargo de María Ángeles Cruzado al cante y de Álvaro Mora al toque, dos artistas jovencísimos, pero con unas dotes excepcionales, que nos pusieron los pelos de punta.

El sábado por la mañana, todos listos para hacer la ruta prevista por las tierras del Condado. Siguiendo la ribera de la ría de Huelva, llegamos a La Rábida y al Muelle de Las Carabelas, punto histórico en Palos de la Frontera donde se gestó y partió la gran expedición de Colón. Desde allí, continuamos hasta El Rocío, que tan buenos recuerdos nos traía de la salida a la que me refería al inicio de la crónica. La Ermita de la Virgen del Rocío siempre sobrecoge, y los amigos del Touring aprovechamos para rendir homenaje a la Blanca Paloma con una ofrenda de flores. Desde allí pusimos rumbo a Villalba del Alcor, con una mañana tremendamente nublada donde parecía un auténtico milagro que no se nos cayera el cielo encima. Pero aguantó todo el fin de semana, bueno, salvo en alguna ocasión para comprobar cómo se comportaban de bien nuestras motos en suelo mojado.

El pueblo de Villaba, patria de Fran, se volcó con el Club Touring. Visitamos la Ermita de Santa Águeda, a la que las personas afectadas por cáncer de mama rinden culto especial. Desfilamos por las calles de un pueblo blanco y precioso hasta llegar a las Bodegas Marqués de Villalúa, donde degustamos un blanco realmente exquisito y nos obsequiaron con un vino de naranja que ya tenemos en el frigorífico, porque hay que beberlo helado. El almuerzo lo celebramos en las Bodegas Galán, con un arroz caldoso que recordaremos por mucho tiempo. La ruta terminó pasando por la histórica ciudad de Niebla, rodeada por  una muralla almohade con una conservación increíble, a pesar de que en su ataque se utilizó por primera vez la pólvora.

La cena en el hotel fue el colofón de este gran fin de semana. Simpática como siempre, con gran ambiente, sorteo de regalos, entrega de carnets a los nuevos socios y de placas a los organizadores. Copas con los amigos y baile.

Como no podía ser de otra forma, igual que hace diez años, de madrugada sonó una emotiva Salve Rociera entonada por casi un centenar de gargantas de amigos del Club Touring. ¡Viva Huelva y la Banca Paloma!

Más información en www.clubtouring.es

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