BMW S 1000 RR: El ‘renacimiento’

BMW S 1000 RR: El re-nacimientoPor David Palacios
¿Qué puede un probador de motos contar sobre el placer de pilotar una de las superdeportivas más excitantes, una moto nacida para liderar el mercado de las 1000 ultradeportivas y acelerar esta máquina que ha llevado a la victoria a BMW Motorrad en muchos campeonatos derivados de estricta serie? ¿Qué os puedo contar?

Jaque a las ‘japos’

Cuando se presentó la anterior S 1000 RR en el año 2009 fuimos aficionados, pilotos y probadores los que nos alegramos de que la marca bávara se subiera al carro de las motos deportivas y poder dar un mordisco al dominio de las firmas japonesas. Hoy, casi dos años después, podemos afirmar que el movimiento de BMW Motorrad fue como una jugada maestra del gran ajedrecista Gari Kasparov, todo un jaque mate al mercado japonés porque su moto deportiva se ha situado muy por delante de sus rivales, llegando a la victoria en muchos campeonatos de motos derivadas de estricta serie.

La nueva superdeportiva posee un optimizado motor de 193 CV con una curva de potencia y par motor más ‘domesticable’ que su antecesora, traducible a una entrega de potencia más rápida y precisa. La S 1000 RR es admirada por muchos pilotos profesionales y otros no tan profesionales, una bestia de tan solo 204 kilos (el mismo peso que la anterior versión) que se sirve ahora con la última tecnología de control de motor y una nueva electrónica para dulcificarla a bajas y medias revoluciones.

Lo más significativo es la variación de los modos disponibles de conducción que brinda la electrónica, aumentando las opciones de programación. En este nuevo ‘pepino’, los ingenieros bávaros han realizado nuevos ajustes específicos en el acelerador para mejorar las respuestas de los múltiples modos de conducción con reacciones más suaves. Esta nueva centralita nos permite seleccionar Rain (lluvia), limitando la potencia a 163 CV (antes a 152 CV). Mientras tanto, en las otras tres opciones: Sport, Race y Slick, el motor entrega los 193 CV. A esto hay que sumarle un nuevo puño con menor radio de giro y unos muelles de las mariposas más cortos, que nos transmiten un mejor tacto con solo insinuar el gas. Gracias a este retoque electrónico, el motor responde mejor entre 5.500 y 7.500 rpm a la vez que el par motor sigue aumentando más allá de las 9.000 vueltas.

Por último, en la parte electrónica se ha retocado la combustión del motor en retenciones en el modo Slick para que el comportamiento de la BMW S 1000 RR sea más neutro y manejable.

Agarrado al manillar

Como la perfección es la razón de todas las mejoras, y de esto BMW Motorrad sabe un rato, ya supondrás, y si no te lo digo yo, que me tengo que agarrar bien fuerte al manillar de esta bestia cada vez que acelero. Recordad que no sólo se vive de curvas de potencia, sino que también necesitamos, y cada vez mas, el ABS, el control de tracción y el más importante, el ‘anticaballitos’. Pues bien, todos estos sistemas han sido perfeccionados, aunque para probar algunos de ellos no es tarea fácil y debes aplicarte.

Para rizar el rizo, comentaros que la BMW S 1000 RR incluye unas cuantas ‘chucherías’ para los usuarios que utilicen la moto en circuito. Se trata del denominado Laptimer, que controla nuestro tiempo cada cien metros del trazado y, en el caso de que estemos mejorando el crono en esa zona, nos lo indica mediante un indicador denominado Best Lap in Progress. De esta forma nos avisa, pudiendo así mejorar nuestros tiempos. Junto a esto, encontramos el sistema Speedwarning, una especie de control de velocidad que te alerta en caso de que rebases la velocidad que hayas establecido previamente. Por último, también se ha pensado en que se pueda desconectar el testigo luminoso de fallo de luces, que anteriormente se encendía al retirar el portamatrículas y los intermitentes. Además, existe la posibilidad de regular la iluminación del LCD en cinco niveles.

En la parte del propulsor los retoques son mínimos, aunque bien trabajados para conseguir extraerle toda la potencia que se esconde en este tetracilíndrico de 999 cc. Lo que se ha hecho es mejorar toda la electrónica que sirve para domesticar a este toro bravo. Mecánicamente sólo se ha cambiado la relación secundaria, que pasa de ser 17:44 a 17:45, con lo que se ha acortado un poco el desarrollo final para que la moto tenga aceleraciones y recuperaciones aún más brillantes. En la zona del escape se ha recolocado el catalizador, que pasa de estar situado entre los tubos primarios para estar integrados en el silencioso primario. Esto se merece una nota especial, porque el sonido que emana este escape es sencillamente música celestial, además de ser un magnífico rompecuellos.

También la parte del chasis se ha beneficiado de los cambios para mejorar el comportamiento de la dirección y las reacciones de la suspensión. De hecho, el ángulo de dirección varía de 66,1 mm a 66 mm, así como el avance. La horquilla modifica sus componentes internos y el monoamortiguador trasero también es nuevo. El amortiguador de dirección, con diez niveles de ajuste, completa todas las modificaciones. Con estos cambios, la moto se muestra más efectiva en los giros, proporcionando una excelente simbiosis entre el piloto y el asfalto.

En la parte estética, el colín ha sido rediseñado, dando la impresión de ser todavía más esbelto, así como las nuevas rejillas laterales del carenado, pero conservando su estilo agresivo y asimétrico. También se ha retocado moderadamente las branquias del lado derecho y la toma de aire del lado izquierdo.

A esto hay que sumarle unos nuevos Winglets (aletas aerodinámicas) que mejoran el Cx de la moto y reducen la presión del aire sobre las manos y los brazos.

Tengo y quiero acabar de escribir este artículo para seguir dando gas a esta mil. Perdonadme que sea tan osado, pero es que esta montura ágil, precisa, rápida, con unos 193 CV capaces de transmitirse a la rueda trasera y además con puños calefactables, me está esperando. Total, casi nada.

Más información en www.bmw-motorrad.es

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Una respuesta para “BMW S 1000 RR: El ‘renacimiento’”

  • Eduardo Huertas dice:

    Pues yo estoy encantado con la mía que es del 2010. Sólo echo de menos algo de par en medios al salir en tercera de curvas en circuito. Las MV se me van ligeramente y si meto segunda se nota como se retuerce el chasis. Un experto lo hará pero para un simple mortal prefiero salir en tercera de las curvas.

    En cualquier caso, el que dude que no lo haga, pues es un maquinón.

    Insuperable!!!

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