A MONGOLIA, EL VISADO RUSO

Por Miquel Silvestre
Viajar a Mongolia en moto es una de las grandes aventuras ‘overland’ por la enorme distancia, la inevitable dificultad de la ruta y las muchas fronteras que hay que cruzar.


Sin embargo, en los últimos años se ha facilitado mucho porque varios de los países centro asiáticos han eliminado la exigencia de visado para los turistas de la UE. Ni Kazajistán ni Uzbekistán ni Kirguistán lo exigen ya y eso es una extraordinaria ventaja a la hora de dirigirse hacia esa maravillosa región del planeta. Todavía lo exigen Azerbaiyán, Turkmenistán y Tayikistán, aunque en este último caso se trata de un visado ‘on line’ fácil de obtener. También supone un ahorro considerable porque cada uno de estos visados suponía más de 70 euros y si no se vivía en Madrid, un gasto añadido de mensajería o agencia intermediaria.

Sin embargo, los visados que son todavía necesarios son el de Rusia y el de Mongolia. Antes de contaros en detalle el viaje, os daré algún consejo práctico a la hora de conseguir estos dos visados, que sobre el papel parecen difíciles, pero en la práctica no lo son tanto.

El visado ruso sería el primero a tramitar porque es obligatorio y porque si lo deseamos, podemos ir directamente por Rusia hasta Mongolia, lo cual es una rápida y fácil opción para la ida o para la vuelta mientras que para el otro recorrido nos reservamos la mucho más interesante (pero también lenta y difícil) ruta de las ex repúblicas soviéticas. Eso si lo que pensamos es en un viaje de ida y vuelta, porque si nuestro propósito es ir hacia Vladivostok para enviar la moto a América, mi recomendación sería ir al menos por Kazajistán y Uzbekistán para no perdernos la Ruta de la Seda con su Samarkanda, su Jivá y y su Bujará.

Respecto al visado ruso, lo que nos van a exigir es, 1: Un seguro médico y de repatriación. Aconsejo el de IATI Seguros porque son especialistas en coberturas para viajeros de aventura. Hay muchos seguros de viaje, pero ojo con la letra pequeña porque una muy común exención de responsabilidad es que el viajero viaje en vehículo a motor.

2: Una carta de invitación de una empresa o ciudadano ruso. Esto es muy fácil de conseguir por Internet y cuesta unos 18 euros. En el formulario hay que rellenar el itinerario previsto y los hoteles con su dirección. No hace falta hacer las reservas ni mucho menos pagarlas. Basta con ir a una web de reservas, buscar ciudad por ciudad un hotel en cada una de las que pensamos visitar y escribir su nombre y dirección en el formulario.

3: Rellenar un formulario ‘on line E-Visa’ del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso. Ojo, porque esto hay que hacerlo una vez tengamos el número de póliza del seguro y el número de ‘voucher’ de la carta de invitación. Recuerda que tienes que pedir el visado de doble entrada (es el máximo para visados turísticos).

Y aquí viene el consejo más importante que no suele aparecer en ningún sitio. Cuando vayas a rellenar los formularios de la carta de invitación y de la ‘E-Visa’, verás que en las distintas clases de visas aparecen la de “turismo” y la de “autoturismo”. La lógica nos haría clicar la opción “autoturismo” porque vamos a ir en moto. No lo hagas. En cuanto elijas esta opción tendrás que aportar más documentos: permiso de circulación, seguro, dar la matrícula, color y modelo de tu moto. Ahórrate esto eligiendo la opción “turismo”. Una vez tengas tu visado podrás entrar en Rusia por una frontera terrestre usando cualquier medio de transporte. Tu moto, una bici, taxi o un coche alquilado. Lo más sencillo es siempre lo mejor. No les des oportunidades de complicarte la vida.

Para saber más sobre documentación, requisitos del seguro, etc, te recomiendo la lectura de mi libro ‘Manual de Aventura Overland’.

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