LA EVOLUCIÓN DE LAS ESPECIES

Por Gustavo Cuervo
Desde que Charles Darwin publicó su libro ‘La evolución de las especies’ en el año 1859, en la práctica totalidad de las actividades humanas se sigue un análisis similar para ver cómo cambian las cosas con el paso del tiempo.

En el mundo de la moto la evolución, a lo largo de poco más de cien años, nos ha dejado “especímenes” singulares y altamente especializados. Poco en común, más allá de las dos ruedas y el manillar, comparten una moto de ‘dragster’ una de moto cross o una supertouring, aunque todo sean motocicletas. Todas comparten los mismos genes y transmiten similares sensaciones y emociones a sus conductores.

Como aseguró el biólogo inglés, la adaptación al entorno y las circunstancias es lo que modifica el aspecto de las especies. Igual pasa en la moto. Al principio eran solo poco más que una bicicleta impulsada por un motor, después se empezaron a diferenciar entre motos de campo y de asfalto, luego llegaron las especialistas urbanas, todas fueron el origen de una inmensa diversidad y después, y por ahora lo último, los conceptos estéticos. Heritage o custom que tienen en su aspecto, más que en su funcionalidad, su esencia.

A diferencia de la fauna, en la que cuando un diseño tiene éxito se mantiene inalterado durante milenios, como los cocodrilos o tiburones, en la tecnología motociclista no hay permanencia tan dilatada en el tiempo, pues la mejora es continua y nunca hay nada perfecto, o al menos capaz de durar mucho mas de unas pocas decenas de años en el mejor de los casos. Otra cosa muy diferente es que en nuestra condición de humanos inteligentes apreciemos diseños y formas pasadas. Formas del pasado, pero con “tripas” de última generación a las que ni queremos ni podemos renunciar. El mejor ejemplo es la novísima BMW Motorrad Concept R 18.

Para Edgar Heinrich, Director de Diseño de BMW Motorrad, motos como la BMW Motorrad Concept R18 son la respuesta a una necesidad creciente dentro de la comunidad motera: en vez de tecnología, el centro de atención está en la simplificación, la autenticidad y la transparencia. Observo una especie de anhelo romántico. Nuestro objetivo con este prototipo es cubrir esa necesidad y transformarlo en una declaración analógica en la era digital. Creemos que nuestros iconos del pasado, que comparten tantas características, pueden funcionar bien con la tecnología actual”.

¿Una vuelta al pasado? No. Una estética de principios del pasado siglo XX que toca la fibra más sensible de todos los amantes de las motocicletas. Te gustará o no, pero por lo que me llega de amigos y conocidos el equipo de diseño alemán ha vuelto a dar en el clavo.  El motor boxer que nació en 1923 con la BMW R 32, sigue siendo el alma de esta motocicleta de última tendencia, así que se puede asegurar que al igual que las sensaciones y emociones de sus pilotos hay cosas que no cambian, solo evolucionan. Aún más larga y variada vida para el concepto de motor que ha forjado la leyenda de las motocicletas BMW.

Deja tu comentario