LA AERO, UNA BMW R100 RS DE ALEACIÓN CUSTOMIZADA POR MOTORRETRO

Ésta es la Aero. Llevó al maestro artesano Georgio Rimi cuatro años para construirla, utilizando una serie de herramientas de mano y una rueda inglesa –máquina manual para crear formas redondeadas de planchas de acero o de aluminio–. Trasformando minuciosamente paneles planos de aleación de aluminio en una serie de hermosas curvas complejas, creó una inimitable BMW R100 RS a medida.

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Georgio es el cofundador, junto con Vaughn Ryan, de MotoRRetro, en Sídney, Australia. Los dos hombres se conocieron a finales de la década de 1980 en la escuela técnica donde competían constantemente por ser el primero de la clase, pero, a pesar de la rivalidad, se convirtieron en amigos íntimos y han pasado décadas restaurando y reconstruyendo todo, desde Ferrari’s y Porsche’s vintage a Alfa Romeo’s y BMW’s.

Georgio y Vaughn comenzaron MotoRRetro para su trabajo de rediseñar, construir y restaurar automóviles y motocicletas, pero al tiempo también ofrecían clases de moldeado de metales, soldadura, fabricación de motores automotrices y otras habilidades relacionadas. Y, en fin, también venden todo el equipo necesario para restaurar y reconstruir coches clásicos, como ruedas inglesas, patines, mazos, martillos de bloqueo y todo lo demás que pueda ser necesario.

La Aero de Georgio Rimi

“El impulso para el diseño y la construcción de Aero I fue crear algo único; demostrar lo que es posible cuando se utiliza su imaginación; poner a prueba mis propias habilidades de modelado de metal e inspirar a los constructores de motos del mañana”, dice Georgio Rimi, “La Aero se inspiró en mi amor por los autos de carrera de Auto Union, específicamente el Auto Union tipo C conducido por Bernd Rosemeyer en 1937. Pero también por el diseño de aeronaves y las caravanas Airstream de los años 30 a la década de los 50, y las curvas simples pero hermosas con las que entonces los diseñadores de formas solían lograr aerodinámica”.

El proyecto para construir la Aero comenzó hace cuatro años cuando Georgio tuvo la idea de crear una moderna motocicleta alemana inspirada en los grandes coches Auto Union de los Grand Prix anteriores a la Segunda Guerra Mundial.

Eligió la BMW R100 RS, ya que mataba dos pájaros de un tiro: es tan alemana como el Oktoberfest y fue la primera motocicleta de producción equipada con un carenado completo de fábrica. Esto significaba que el chasis ya estaba preparado para un carenado completo, y estaba equipado con una de las versiones más poderosas de la 980 cc de dos cilindros opuestos horizontalmente y motor refrigerado por aire. Georgio encontró en Queensland una R100 RS adecuada, la compró y la envió a Sídney para que la pudieran comenzar a desmontar.

“Empecé dibujando el diseño que tenía en la imaginación. El primer paso de la construcción fue la fabricación del chasis que sustentara el cuerpo. Tenía que estar atornillado a la moto, pero también que pudiera ser extraíble rápida y fácilmente para el mantenimiento”, recuerda Georgio Rimi. “A continuación, creé un molde de alambre para cada lado de la bici –una forma en 3D–, que usé para hacer las plantillas para cortar los paneles de aleación. Y empleé mis habilidades de moldeado de metal -encogiendo y estirando la aleación– para crear las formas para mi diseño, ayudándome con la rueda inglesa, patines, mazos y martillos y un bloque moldeador”.

Finalmente, decidió utilizar remaches de avión y una perforadora eléctrica para darle un aspecto aeronáutico industrial a la moto. “Debido a que se trataba de una construcción difícil, y requería de una gran cantidad de prueba y esfuerzo, también recurrí a las ideas y la experiencia de mi socio Vaughan Ryan. Las construcciones de este tipo necesitan muchas mentes y muchas manos para cobrar vida”, asegura.

Fue abastecida con una delantera de una Buell Lightening, ajustada mediante un triple árbol personalizado y la rueda delantera fue reemplazada por otra mecanizada con una máquina CNC por Mario Ricciardiello, con las mitades de la llanta delantera cubiertas y con pernos de metal de la White Horse Industry. Esta nueva rueda delantera mantiene un rotor perimetral de una sola cara del Buell con la pinza a juego, todo escondido bajo el aerodinámico guardabarros delantero.

El carenado trasero de dirección completa condujo a afrontar algunos desafíos singulares: las válvulas de combustible no se podían alcanzar por lo que Georgio cableó un par de solenoides eléctricos para hacer el trabajo y operar el corte mediante un cable de control remoto. La suspensión trasera gemela original fue reemplazada con un monoamortiguador y se alargaron las horquillas Buell para lograr una altura de conducción estándar, prolongando todas las partes internas de la horquilla y fabricando nuevos tubos para ella.

El asiento de cuero negro fue tapizado por Brett Copping para ubicarlo encima de las curvas abiertas de aleación construidas según el diseño de Georgio con los dibujos conceptuales de Roger Warsop, de Retroline. Dave Reid desarrolló un sistema de escape personalizado para encajarlo perfectamente a través de la carrocería inferior y salir a través de dos puertos ocultos en la parte trasera.

Julián López hizo una serie de modificaciones en el mazo del cableado para incorporar la unidad de moto Gadget M y alimentar el faro, los indicadores delanteros y traseros y la luz de freno.

“La Aero es una moto conceptual. El diseño es tan diferente a la mayoría de las otras motos que las reacciones pueden ser bastante polarizadas, pero la construí para mí y para ampliar mis habilidades”, sostiene Rimi. “Me gusta mucho la configuración delantera: la rueda delantera pulida con la CNC con el disco radial de 16 pulgadas y la pinza de 8 puntos, ya que añade tecnología moderna a un diseño de inspiración retro”.

“La he probado un par de veces y la Areo se comporta brillantemente, igual que una BMW R100 estándar, aunque todavía no la he llevado en carretera, así que me pregunto cómo se manejará este tipo de carrocería en condiciones con viento”, concluye Rimi. “Cuando la monto, me siento como un piloto de pruebas experimentando una máquina especulativa. ¡Después del primer viaje, la sonrisa más grande ocupaba mi cara! Es una sensación increíble montar en una moto que has creado tú mismo a partir de una idea inicial en tu cabeza”.

“He tenido ayuda y apoyo a lo largo de la construcción y me gustaría agradecérselo a Vaughan Ryan, Julián López, Robyn Hayes y Gary Vicente”, finaliza.

Si deseas ver más de MotoRRetro, visita su sitio web (http://motorretro.com.au/), y si estás en Australia o quieres viajar porque te gustaría aprender construcción tradicional de carrocerías, soldadura y moldeado de metales, Georgio y Vaughn imparten lecciones regulares a precios asequibles.

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