RURALKA: DESCUBRIENDO LA MANCHA HASTA LLEGAR A CUENCA PROBANDO LA NUEVA BMW R 1250 R

Mario Herraiz, periodista del motor, nos cuenta cómo ha sido su ruta por la provincia de Cuenca gracias a la invitación de Ruralka On Road, en colaboración con BMW Motorrad España, cediéndole la nueva BMW R 1250 R. ¡Os dejamos con su experiencia!

Atravesar las llanuras, hoy verdes por las últimas lluvias, que componen el paisaje de pueblos como Campo de Criptana, El Toboso, Alcázar de San Juan o Belmonte, donde pondremos fin a nuestra ruta antes de volver a casa, nos trasladan inmediatamente a esa obra fundamental para nuestra lengua que es Don Quijote de la Mancha, a ese Miguel de Cervantes marcando el punto y final de la novela de caballeros como todo debiera terminar siempre, en forma de sátira. Y entre carreteras que se pierden en el horizonte y el atardecer que desaparece tras los molinos que un día fueron gigantes para el enjuto y desquiciado don Quijote, uno puede encontrar un perfecto plan de fin de semana, de moto, gastronomía, desconexión y cultura de la mano de Ruralka. 

Con el sol bien presente y una temperatura ya más que benévola, nuestra ruta arranca a los pies del Tajo, en Aranjuez, en la vega de Madrid y con un desayuno de los que sólo pueden anticipar un buen día. A escasos metros de la terraza donde damos buena cuenta de nuestro café, nuestra compañera de viaje, la nueva BMW R 1250 R. 

Para la ocasión, BMW Motorrad y Ruralka On Road nos han invitado a sumarle unos cuantos cientos de kilómetros a la nueva naked de la marca y yo como antiguo propietario de un par de ‘erres’ de BMW no puedo estar más contento de la decisión, aunque claro, hay un mundo o dos o incluso tres entre esta nueva R 1250 R y las que un día fueron mis R 45 y R 65 del 80. 

De su motor bóxer de 2 cilindros, de 1.254 cc y con la nueva distribución variable ShiftCam salen 136 CV y 143 Nm de par, una potencia, un par, un motor, bien maridado por un chasis en el que brilla especialmente el papel de ambas suspensiones, contando para su frenada con el apoyo de Brembo y un generoso doble disco delantero de 320 mm. Sobre la báscula, 239 kilos de naked y a nuestro alrededor un grato despliegue de soluciones técnicas, de tecnología, que hacen de esta “sport turismo” una moto con la que recorrer el mundo de carretera secundaria en carretera secundaria, aunque en esta ocasión nosotros nos conformaremos con atravesar parte de la Comunidad de Madrid y Castilla-La Mancha. 

En la lista de encantos de nuestra montura no faltan elementos como los puños calefactados, como el ABS Pro con asistencia en curva, el control de crucero, el arranque sin llave… Y además, me ha sorprendido muy gratamente ver que a lo largo de la ruta esta roadster me ha brindado un consumo muy comedido, un pisar muy muy estable y 0 vibraciones. Pero volvamos a nuestra aventura por la tierra de El Quijote… 

Con el Tajo y el Palacio Real ya a mi espalda comienza mi descenso por el centro de la península, por Ocaña, por Tembleque, por Consuegra con su Castillo de la Muela y los primeros molinos manchegos y desde aquí a Alcázar de San Juan, pasando por Madridejos, Camuñas y Villafranca de los Caballeros. 

Casualidades de la vida nuestro paso por Alcázar de San Juan coincide con “La Feria de los Sabores”, la excusa perfecta para aparcar la moto unos minutos, recorrer algunos de los puestos con comida tradicional de la zona y refrescar el cuerpo. Sancho Panza y nuestro Caballero de la Triste Figura nos despiden desde sus respectivas monturas en la plaza de la localidad manchega. 

La hora de comer se acerca, el calor aprieta y el cuerpo pide descanso, exigencia a la que damos reparo con nuestra cita en el Palacio Infante Don Juan Manuel, en Belmonte, nuestro oasis manchego en este paseo por la tierra del, entre otras tantas virtudes y grandes nombres, Quijote. 

El Palacio Infante Don Juan Manuel es actualmente un hotel y spa que ocupa lo que antaño fue la primera fortaleza de Belmonte, una fortaleza que fue mandada construir en el siglo XIV por Don Juan Manuel, príncipe de Villena y sobrino del rey Alfonso X El Sabio, un recinto que pasaría tras la construcción del castillo de Belmonte a ser un convento de la orden religiosa de las Dominica a quienes perteneció hasta los años 60 del siglo XX. 

En ruinas y semiarrasada por el espolio, la fortaleza empezó a ser restaurada en 2007 antes de una reapertura que tuvo lugar en 2014 dando así a un perfecto binomio donde las ruinas de la fortaleza original y del posterior convento y zonas restauradas con un exquisito gusto se dan la mano para ofrecernos un acogedor lugar donde retirarnos por unos días. 

En nuestro caso, las exigencias de la agenda nos obligan a tener que regresar a Madrid, pero no nos iremos de este trozo de historia convertido en hotel sin dar buena cuenta de su cocina. Salmorejo, ensalada de perdices en escabeche, bacalao al ajo negro, carrillera… Exquisito y para rematar la experiencia el toque dulce del postre en su terraza, bañados por el sol y con las fantásticas vistas del castillo. 

En Belmonte no sólo debemos citar a Don Juan Manuel, que además de escribir el Conde de Lucanor amuralló la ciudad, también tenemos que mentar a un Don Juan Pacheco que, más allá de su papel político, como noble y rico hombre de Castilla, erigió el castillo de la ciudad y la colegiata de San Bartolomé, dos enclaves perfectamente restaurados que son imprescindibles en tu visita a la zona. 

Roto el silencio de las calles de Belmonte con el ronroneo de los 136 CV de la R 1250 R atravesando sus calles, entremezcladas con la muralla, toca echar un último vistazo al mapa para emprender el camino de vuelta. Algo más de autopista que, a nuestra llegada, pero con las mismas ganas de sumarle kilómetros y kilómetros a la nueva naked de BMW, una moto con la que devorar kilómetros y kilómetros. 

Una bonita aproximación a una localidad, Belmonte, que para mí era desconocida, una buena forma de refrescar la historia del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha e inevitablemente ganas de volver a visitar próximamente esta tierra, estos pueblos y estas carreteras tan llenas de historia y que tan cerca tenemos de Madrid. 

Consulta ésta y otras rutas en Ruralka On Road 

Rutómetro 

Madrid – Perales del Río – San Martin de la Vega – Ciempozuelos – Aranjuez – Yepes – La Guardia – Tembleque – Consuegra – Alcazar de San Juan – Campo de Criptana – Mota del Cuevo – Belmonte. 

Regreso 

Belmonte – Puebla de Almenara – Saelices – Villarubio – Tarancón – Villarejo de Salvanés – Perales de Tajuña – Rivas-Vaciamadrid – Madrid. 

Información práctica

Dónde comer y dormir: Palacio del Infante Don Juan Manuel, Belmonte.

Temporada recomendada: Todo el año

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