PABLO SAENZ, DE KM SOLIDARITY, VIAJARÁ DESDE LOGROÑO AL VATICANO CON SU NUEVA BMW G 310 GS: “ME PARECE UNA MOTO ESPECTACULAR CON LA QUE IRÉ A ROMA SIN NINGÚN PROBLEMA”

Por José Mª Alegre
Pablo Saenz Galán es miembro fundador de KM Solidarity, la mayor ONG motera de España, entidad sin ánimo de lucro cuyos socios realizan las acciones solidarias desplazándose en BMWs F 800 GS, sumándose ahora la flamante G 310 GS de Saenz.

Nuestro protagonista, que no aparenta los 48 años que ostenta, “recién cumplidos”, recalca, y que tiene en hacer el bien una de sus máximas en la vida, empezó a ir en moto “desde chavalito, porque la afición por ella la tengo desde siempre. En mi barrio todo el mundo tenía una ‘motito’ para desplazarse y moverse, así que tuve dos ‘vespinillos’ y una 125, lo que pasa es que con los años y la llegada de los hijos la vas dejando un poquito de lado”. Una pausa sin moto de poco más de veinte años, “pero, ahora -prosigue-, con la actividad motera de KM Solidarity, ha vuelto a resurgir la idea de las dos ruedas”, confiesa. “Viendo a Eduardo, Ismael y Jesús (los otros miembros de KM Solidarity) con sus F 800 GS, me dije que ya era hora de volver a la moto. Y para mí, que me acabo de sacar el A2, la G 310 GS es ideal, me resulta muy cómoda y acorde con lo que yo estaba buscando y me hace mucha ilusión”, reconoce.

Saenz se decidió por ella tras probar la G 310 R, “gracias a BMW Motorrad la tuve un fin de semana y aunque es muy bonita y manejable, yo, que no soy persona muy alta, pero sí ancha y grandota, se me quedaba pequeña (sonríe). Luego, probé la G 310 GS y me encantó, pues tiene el tamaño y la altura ideal. Con ella me siento muy bien, ya le he hecho 500 kilómetros y es perfecta y como tengo que llevarla a la primera revisión a los mil, pienso hacer los 500 kilómetros restantes del tirón”.

La BMW la utiliza “a diario y los fines de semana, para disfrutar e ir tranquilo, y para el viaje al Vaticano, que, aunque voy a ser el más ‘chiquitín’, supongo que me esperarán todos”, ríe abiertamente, para afirmar, “Me parece una moto espectacular con la que iré a Roma sin ningún problema”.

Con la nueva G 310 GS, este nuevo rider cumplirá una ilusión llamada “Destino Vaticano”, yendo a Roma en moto para ser recibido por el Papa Francisco, junto con los demás miembros de Km Solidarity, “un viaje único y solidario”, afirma, que servirá para recabar fondos destinados al campamento de refugiados que Mensajeros de la Paz del Padre Ángel, entidad con la que colaboran, regenta en Jordania de la mano del Padre Carlos. Además, en la audiencia vaticana se le entregará al Papa un casco BMW personalizado por Efraón Triana, ‘Efra’, de Ufo Garaje, maestro en la customización de motos.

“Destino Vaticano” no es un viaje modesto, ni en los fines ya citados ni en la distancia, pues son cerca de dos mil kilómetros los que separan Logroño, punto de partida, de la capital italiana, a los que hay que añadir la vuelta (que serán bastantes menos al acortarlos tomando el ferry en Civitavecchia hasta Barcelona), travesía que al entrevistado le da cierto respeto, “un poco sí -admite-, pero confiado por el buen hacer de todos y en que iremos con tiempo, así que, si tardo cinco o diez minutos más, no creo que vaya a suceder nada (bromea). Yo ya estoy rodando con ella, como he dicho antes, y seguiré haciendo kilómetros hasta poco antes de partir hacia Italia para ir soltándome. Este próximo puntApunta, en el que vamos a participar, será una magnífica experiencia para coger práctica”.

Como toda entidad solidaria sin ánimo de lucro, el fin de KM Solidarity es ayudar a los más necesitados, bien con comida, que se entrega a comedores sociales u otras ONGs, con aportaciones económicas de la propia asociación, bien con donaciones entregadas por particulares y entidades diversas. ¿Esta labor de conciencia social viene en el ADN de cada persona o el altruismo se forja en la persona con los años?, le pregunto a Pablo. 

Pablo Saenz, junto a Jesús Cabrero (dcha) y Luis Ángel Duval, Gerente y responsable Comercial, respectivamente, de BMW Autoberón, Concesionario Oficial BMW en Logroño

“Yo creo que esa solidaridad para con los demás en gran parte sale de ti, de uno mismo. Yo siempre he sido una persona que me ha gustado ayudar y no por necesidad u obligación, sino simplemente por intentar echar una mano a quien lo necesita. Fíjate, un gesto tan sencillo como es el de desprenderse de algo que te sobra, una prenda, unos zapatos, etc, que ya no usas, ¿quién no tiene eso en casa? Entonces, ¿porque no entregarlo a quien le hace falta? Siempre he sido así. Recuerdo que de chaval mi madre me apuntó a unos cursos que había en la parroquia e incluso fui monaguillo; he sido monitor en campamentos y mi hija mayor lo es ahora de un campamento de tiempo libre. Es lo que algunas veces hemos comentado con Eduardo (San Vicente, presidente de KM Solidarity), devolverle a la sociedad parte de lo que te ha dado. Siempre me ha producido mayor satisfacción dar a quien lo necesita que recibir. Si tienes tu familia atendida, tienes un trabajo y las cosas te van bien, compartir un poco con la gente que de verdad le hace falta siempre está bien”.

Pablo piensa que lo que falta en nuestra sociedad no es solidaridad, “lo que sobra es mucho egoísmo, ese planteamiento de que, si tengo un poquito porque no voy a tener un poquito más, si total a éste le va a dar igual porque no tiene nada. Yo creo que poniendo todos un poco de nuestra parte la cosa podría ir mejor”, concluye.

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