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DIARIO DE LA AVENTURA AUSTRAL. VIAJE EN MOTO A LA PATAGONIA CHILENO-ARGENTINA

Para un rider, viajar a la Patagonia es uno de sus sueños recurrentes, recorrer sus rutas interminables, las llanuras sin horizonte, los circos montañosos y los glaciares turquesa son sinónimo de los soñados paisajes de la aventura y conducir por ellos, el sueño hecho realidad.

La empresa organizadora, El Círculo Travel, fundada y dirigida por David Pueyo, dio forma al sueño de poco más de media docena de riders españoles (https://www.elcirculotravel.com/tour-moto-patagonia-rutas-australes/).Con salida en Osornoy llegada a Punta Arenas, ciudades chilenas ambas, para recorrer la famosa carretera austral chilena y parte de la mítica Ruta 40 argentina hasta llegar a Ushuaia, al sur del continente, El Círculo nos proporcionó las monturas –BMWs de diversos cubicajes–, organización, alojamientos, excursiones, etcétera: todo lo necesario para culminar una excitante experiencia sobre nuestras amadas dos ruedas.

Viernes, 8 de febrero

Tras un interminable vuelo de 13 horas, llegamos a Santiago de Chile justo para saludar en pleno al verano austral.

Sábado, 9 de febrero

Hacemos turismo por un Santiago achicharrado, a 38 grados a la sombra.

Con el coche de sus suegros, el magnífico David nos hace de guía y de transfer. Nos lleva a cambiar dinero –100 euros por 75.000 pesos–, que no sabemos dónde meterlo para que esté a buen recaudo.

Santiago es una ciudad preciosa y los santiaguinos, acogedores y amables. Cenamos en una terraza callejera del centro y, entre anécdotas y risas, nos preparamos para comenzar la aventura.

Domingo, 10 de febrero

Dejamos ‘la calor’ y el secarral y volamos hacia el sur durante hora y media, hasta Osorno, capital de la provincia del mismo nombre, en la región de Los Lagos. Es verde como Suiza y nos recibe a 12 grados. La aventura está a punto de iniciarse.

Una vuelta por la ciudad y cena de bienvenida, en la que hablamos sobre el viaje y tenemos la ocasión de conocernos. Somos un grupo pequeño y bien avenido. Os lo presento:

Javi, barcelonés que vive en Madrid, “un chaval de categoría”. José Sanarega, de Conil de la Frontera, Cádiz,”habla tan rápido, como anda en moto”. Y de la misma ciudad, Manuel García, “todo un experto de andar por el ripio”. Conrado López, “el escritor”, de Tamarite de Litera, Huesca, toda una vida organizando viajes nacionales e internacionales para “su cuadrilla”, además de un incansable viajero por cualquier rincón del mundo. Sabino, “el Lendakari” o el “Aitite”, abuelo en vasco, de Bilbao, “siempre acompañado de su ikurriña”. Ramón Erronsodoro de Pasajes, Guipúzcoa, que vive en Haro, La Rioja, “toda moto-ruta que cae en sus manos, va”. Y David, el mejor guía.

Lunes, 11 de febrero

Hoy empieza la aventura. De Osorno (Chile) a Bariloche (Argentina), tenemos por delante 245 kilómetros de carretera con un firme aceptable, poco tráfico y temperatura agradable, entre 14 y 24°. Pero no podemos salir hasta las 12:30, pues, por un problema informático, se demora la recogida de las motos y la ‘pick up’ tres horas y media.

Hacemos un paso de los Andes discretito. Lo peor, los insufribles cruces de las dos fronteras: una hora y media en cada una. Lo mejor, los últimos 90 kilómetros de carretera nueva, con vistas al lago, urbanizaciones de lujo y San Carlos de Bariloche en el lago Nahuel Huapi, en el parque nacional del mismo nombre. Y disfrutando de la conducción en las fabulosas curvas andinas.

A pesar de los retrasos, llegamos con el tiempo suficiente para pasear y disfrutar de nuestro primer asado argentino. Mañana, más. y seguro que mejor.

Martes, 12 de febrero

Hoy, cien por cien Patagonia argentina: Bariloche-Esquel, 285 kilómetros de la provincia de río Negro a Chubut. En general, buena carretera. Algún tramo en obras me recuerda hace años en el sur de Marruecos, que para arreglar un tramo te desviaban por una pista provisional, mala y polvorienta.

El camino discurre pegado a los Andes, incluso entrando y saliendo en la cordillera. El cambio de paisaje es brutal, de montañas verdes y frondosas, algunas con cimas nevadas, pasamos en un momento a llanuras áridas sin una mata verde; de montañas a grandes valles y de lagos a secarrales… Un paisaje que nos acompañará durante días.

A mitad de camino, paramos en algunos pueblos para refrescarnos y repostar y llegada al hotel a mediodía para comer en un restaurante recomendado.

Tarde de turismo, para ir hasta un lago y a un mirador espectacular.

Miércoles,13 de febrero

De Esquel a la chilena Coyhaique, principal núcleo urbano de la Región de Aysén de la Patagonia chilena: 527 km espectaculares por los Andes. Una jornada completa.

De Esquel al paso fronterizo de Futalufú, 64 kilómetros, son dos horas por pistas de ripio infernal; el resto de ruta, al 50% de pista con mejor ripio y cómodo asfalto.

Por el camino, hacemos paradas para tomar fotos y empleamos dos horas para ir a visitar el Parque Nacional de Queulat y ver el famoso glaciar llamado El Ventisquero Colgante.

Jueves, 14 de febrero,día de San Valentín

De vuelta a la Argentina, 150 kilómetros de Coyhaique a Perito Moreno, con buena, bonita y entretenida carretera y 95 kilómetros de muy buena pista de ripio. Una jornada relajada.

Salimos del hotel a las 12:00, bien descansados y paramos a comer en el paso fronterizo de Puerto Ibáñez, un pueblo de cuatro barracas de madera y chapa, junto al lago General Carrera, el segundo más grande de América del Sur. Dejamos los Andes a nuestra espalda y entramos en plena Pampa argentina.

Llegada a Perito Moreno. Población de clima extremo con temperaturas de hasta menos 22 grados en invierno y mucho viento en verano… Pero hoy, nos dicen, es “un día lindo”, de poco calor y ningún viento: un día perfecto, cena y descanso que mañana salimos temprano para afrontar la etapa más larga de toda la ruta.

Viernes, 15 de febrero

Perito Moreno-El Calafate, 700 kilómetros de jornada intensa en la que, de principio a fin, tenemos el mismo paisaje desértico de la Pampa, un río a 350 kilómetros, un lago en la zona de ripio y un río y el lago llegando a El Calafate.

Tomamos la 40 Sur, un mito para los motoviajeros, una carretera de buen firme, sin tráfico, sin viento, recta, plana y un poco aburrida.

Paramos a 150 kilómetros, en Los Caracoles, una aldea con quince habitantes, donde encuentras un bocata y combustible. Nos recibe Juan Carlos, responsable del dispensario, amigo de David, que nos invita a mate y le proporciona un gel frío para el golpe en el tobillo que se ha dado Pepe de Cádiz.

Continuamos hasta la población Gobernador Gregores, un tentempié, repostaje y seguimos.

Llevamos un excelente ritmo, 350 kilómetros desde la salida, tres horas y media, la mitad del recorrido. 50 kilómetros más adelante, entramos en una pista de ripio infernal (nada que ver con la de ayer) y, además, hace acto de presencia el viento, que al poco es un vendaval. Hacemos 72 kilómetros en 3,45 horas, empeorando drásticamente el promedio.

De nuevo en la carrera, nos faltan más de 200 kilómetros, el viento no afloja, no avanzamos, paramos de nuevo a repostar en Tres Lagos, otro pueblecito de 200 habitantes en medio de la nada.

¡No recuerdo haber recorrido nunca 700 kilómetros seguidos de terreno tan inhóspito! Ni siquiera en Kenia, Etiopía, Marruecos o Namibia.

Mañana descanso; recorremos 75 kilómetros para visitar el glaciar Perito Moreno y otros 75 kilómetros de vuelta. Con paciencia, vemos el espectacular desprendimiento de un glaciar.

Domingo, 17 de febrero

El Calafate-Puerto Natales, una etapa de 310 kilómetros, a los que hay que sumar 160 más. Todo el santo día diluviando, tras cinco meses que no llovía ni una sola gota en toda la comarca…

Por una lesión de Sabino, el “Lendakari”, me quedo con él todo el día en Calafate. El resto sale, por la 40 Sur, que luego me cuentan que tuvieron que abandonar a 160 kilómetros, porque con la lluvia, más que ripio era un barrizal. Se fueron en dirección a La Esperanza, un rodeo de 160 kilómetros, pero, al menos, seguros.

Les persigue la mala suerte; por un problema informático en la frontera, no pueden visitar el parque de Las Torres del Paine. Durante toda la ruta les ha estado diluviando, han pasado frío y han acabado empapados. ¡Mala jornada!

Lunes, 18 de febrero

A las motos les quedan 260 kilómetros hasta Punta Arenas; a mí, 730. Remendado Sabino, sin nada importante, y con la moto en la ‘pick up’, madrugamos y salimos.

El día ha amanecido espléndido; la carretera, con el mismo paisaje desértico de otros días, en perfecto estado, solitaria, sin viento. Es la Pampa argentina. Es la Patagonia y sólo hay que tener cuidado con los guanacos, las llamas argentinas, que se te cruzan cuando menos te piensas.

Son las 11:00 h, hemos recorrido cerca de la mitad del camino, incluso el paso de frontera. Estamos de nuevo en Chile y ¡el cambio de paisaje es brutal! Estamos en el Parque Nacional de Las Torres del Paine.

Emprendemos el circuito grande, 180 kilómetros (cinco horas), con paradas para fotos –en cada recodo hay otra vista fenomenal– y como, más o menos, en cada mirador nos encontramos los mismos, nos hacemos fotos unos a otros. No saldríamos del parque, las cinco horas nos han quedado cortas para tanta belleza, pero hay que marchar, nos quedan 60 kilómetros hasta Puerto Natales y 240 para llegar a Punta Arenas, nuestro destino de hoy.

Llegamos al hotel y, ¡sorpresa!, el resto del grupo, que ayer no pudo entrar al parque lo ha hecho hoy, una hora antes que nosotros.

Para mí, día de curro, curro total, pero he sido recompensado con creces: ¡Dios mío, qué bonito es esto!

Martes, 19 de febrero

Punta Arenas (Chile)-Ushuaia (Argentina): 450 kilómetros.

A las 8 embarcamos para cruzar el estrecho de Magallanes hasta Porvenir. Llegamos a las 11:00 h y nos ponemos en ruta. Para empezar, 90 kilómetros de pista de ripio. En los 20 primeros, vamos muy despacio, llueve mucho y hay tramos que son un barrizal; el resto del ripio está perfecto y nos permite circular a 70-80 km/hora. A la una llegamos a la frontera de Chile y, en tierra de nadie, más ripio malo hasta la frontera de Argentina.

Comienza la buena carretera, la RN3. Ha dejado de llover e incluso sale el sol. Como ayer, el viento no comparece –es inexplicable que en los más de 1.200 kilómetros últimos no hayamos tenido vendavales–. Paramos una hora para repostar y comer algo rápido en Río Grande, en la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico. Nos faltan 210 kilómetros para llegar a destino y continuamos por la fenomenal carretera RN3.

A nuestra derecha, el desierto, como días anteriores, aunque de vez en cuando vemos algunos humedales con grandes rebaños de ovejas. A nuestra izquierda, el Atlántico.

Igual que ayer (en Torres del Paine), a 90 kilómetros de Ushuaia, el cambio del paisaje es brutal: entramos en las grandes montañas de la Tierra de Fuego, con cumbres nevadas en pleno verano. Paramos en el mirador del Lago Fagnano.

Comienza a diluviar. Sabino y yo vamos en la camioneta y, como el domingo, los moteros llegan empapados, con la diferencia de que la ropa seca ha llegado con la camioneta detrás de ellos y anteayer la furgoneta se quedó en Calafate. ¡Qué cómodo es llevar las maletas en la ‘pick up’!

Hemos llegado a nuestro destino: ¡Ushuaia! Lo celebramos con una cena de las buenas y grandes cangrejos típicos en esta zona y un buen vino blanco argentino. Un día perfecto. Mañana, descanso y excursiones contratadas por la zona.

Estamos en un hotel que tiene las mejores visitas de Ushuaia y, detrás, las montañas nevadas, porque hoy ha nevado en las cumbres. Hace un frío que pela, casi como en Burgos…

Jueves, 21 de febrero: comienza el regreso

Ushuaia-Parque de la Tierra del Fuego/Río Grande: 290 kilómetros.

Salimos del hotel nevando, pero cuando llegamos al parque ya ha dejado de hacerlo e incluso ha salido el sol. Llegamos hasta el final de la carretera NR3, donde nos sellan los pasaportes, la acreditación de que hemos llegado al fin del mundo (¿Por qué no al principio?).

Regresamos a Ushuaia –80 kilómetros de ripio en buen estado– y continuamos por el asfalto de la RN3, en dirección a Río Grande.

A nuestro paso por el puerto de Garibaldi, está todo nevado, pero la carretera está limpia. Al poco, dejamos las blancas montañas y volvemos al desierto.

Parada para comer a mitad de camino y a las 17 h llegamos al hotel de Río Grande. Un día, una ruta perfecta.

Viernes 22 de febrero: fin de viaje.

Río Grande (Argentina)-Punta Arenas (Chile): 440 kilómetros.

Salimos a tres grados bajo cero. A muestra derecha, el Atlántico; a la izquierda, el mismo desierto que nos ha acompañado durante días, ahora con numerosos e inmensos humedales en los que vemos grandes rebaños de ovejas y los pastores a caballo con sus perros.

La carretera, preciosa, está solitaria… Y ésta es la quinta etapa con ausencia de viento. 15 kilómetros de ripio en la frontera, en tierra de nadie, entre las aduanas.

A mitad de camino, paramos para repostar combustible en el único punto de servicio en esta ruta… pero, ¡sorpresa!, nos dicen que no hay gasolina, que tardará en llegar una hora. Estamos en Cerro Sombrero, una pequeña aldea con casitas tipo contenedor para empleados de ENAP, empresa que gestiona la explotación de gas y petróleo de la zona.

Decidimos aprovechar el tiempo y comer, si encontramos algo. Encontramos una sencilla barraca de una familia dominicana que nos sirvió el plato del día: una exquisita sopa de verduras, una chuleta con puré, postre y pastel de la casa más café, por cinco euros. Nos despedimos de ellos a besos.

Ya había llegado la gasolina y pudimos continuar hasta Bahía Azul, el paso más corto del estrecho de Magallanes. El del pasado día 19, cien kilómetros al sur, duró tres horas; éste, 15 minutos…

Llegamos a Punta Arenas lloviendo, entregamos las motos, nos adecentamos en el hotel y terminamos la aventura con una emotiva cena de despedida.

Seis fronteras, doce aduanas. Se acabaron colas, rellenar formularios, declaraciones juradas, inmigración, policía, registros, sellos (se me han agotado las páginas del pasaporte), pero también las serenas cabalgadas por las interminables rutas patagónicas, las apasionantes conducciones por las curvas andinas, los apabullantes paisajes, la deliciosa gastronomía de los ‘sures’ chileno y argentino, el carácter amistoso y acogedor de sus gentes, las charlas amistosas repletas de experiencias y sensaciones del final de cada jornada.

Por Conrado López (Tamarite de Litera,Huesca)

Datos y consideraciones del viaje

1). Todo motero que pueda debería hacer este viaje.

2). Tiene que tener muy, muy claro a dónde va y qué puede hacer.

3). Cuando David me planteó está aventura, lo tuve clarísimo y cristalino: “En el ripio, llevo la ‘pick up’”. No sé ir por el ripio en moto y no quiero aprender, punto. Esto también lo pensé para Ramón: “Ramón, si no vas seguro o te cansas, la moto a la camioneta”. ¡Así de claro!

Pero, quien quiera aprender, aquí tiene un cursillo para rutear en ripio.

David Corrales La Circunvalacion

Como conducir una moto. Diez minutos conducción en Ripio. David. Around the world mortorcycle

Ripio-asfalto en la ruta

Osorno/Bariloche (Asfalto)

Bariloche/Esquiel (Asfalto)

Esquiel/Coyhaique (Ripio 250 km)

Coyhaique/Perito Moteno (Ripio 95 km)

Perito Moreno/Calafate (Ripio 72 km)

Calafate/Puerto Natales (Ripio 110 km por el Parque de las Torres del Paine)

Puerto Natales/Punta Arenas (Asfalto)

Punta Arenas/Ushuaia (Ripio 90 km)

Ushuaia/Parque del fin del Mundo (Ripio 80 km)

Ushuaia/Río Grande (Asfalto)

Rio Grande/Punta Arenas (Ripio 15 km)

Relación de hoteles de esta ruta

Día 10 (Osorno): Hotel Sonesta***

Día 11 (Bariloche): Hotel Villa Huinid***

Día 12 (Esquel): Hosteria El Coiron***

Día 13 (Coyhaique): Hotel Dreams Patagonia**

Día 14 (Chile Chico): Hotel Posada del Río***

Día 15 y 16 (Calafate): Hotel La Cantera**

Día 17 (Puerto Natales): Hotel Florence Dixie***

Día 18 (Punta Arenas): Hotel Dreams del Estrecho***

Día 19 y 20 (Ushuaia): Hotel Arakur***

Día 21 (Rio Grande): Grande Hotel***

Día 22 (Punta Arenas): Hotel Finis Terrae**

Videos:

Resumen de este viaje, de Jose Carlos García Rodriguez Tordable.

La Patagonia 2019 Chile Argentina

Impresionante desprendimiento del glaciar Perito MorenoMauricio Moriset

Glaciar Perito Moreno

Chile Tres-Seis-Cinco

Torres del Paine

Una vuelta por Ushuaia

Destinos In Ushuaia. Programa Completo

Destinos In

Próxima expedición Rutas Australes Patagonia de El Círculo Travel

Con salida en Osorno y llegada a Punta Arenas, en este viaje recorreremos parte de la famosa carretera austral chilena y parte de la mítica Ruta 40 en Argentina hasta llegar a Ushuaia, al sur del continente.

Del 3 al 16 de noviembre (2019) – Inscripciones abiertas (https://www.elcirculotravel.com/reservas_moto/).

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